Fórmula 1: un Mercedes con poca evolución para ahorrar

Esa es la receta de Mercedes con el W12 de este año. James Allison deja claro que un coche competitivo desde el inicio, que no necesite evoluciones, es lo ideal para el límite presupuestario

José Mª Rubio

James Allison, director técnico de Mercedes AMG F1
James Allison, director técnico de Mercedes AMG F1

La receta no es mala para quien arranca con un coche ganador, pero para el que no logra tener un coche competitivo, si no hay evolución significa tirar un año a la basura, o que la temporada sea más monótona de lo que vienen siendo estos años de la era híbrida.

Esta receta de James Allison también prefigura lo que pretende Mercedes en cuanto deje la Fórmula 1 oficialmente, algo que podría suceder el año que viene. El temido “coche llave en mano” se esconde tras la nueva filosofía  de Mercedes. Si Ferrari está dispuesto a estudiar ir a Indy, corriendo con chasis que no son suyos, el resto sería como las carreras americanas, cambiar los colores. De momento estas hipótesis parecen tener poco futuro, pero Mercedes quiere anticiparse a todo.

Hay que hacer que duren más las piezas para abaratar costes. Eso es algo que ya se viene aplicando hace tiempo en la industria automovilística, pero ahora aplicado a la F1 habrá que ver el resultado que ofrece. Mercedes aplica esta teoría especialmente pensando en las limitaciones que pueden sufrir sus unidades de potencia para equipararlas al resto. Estos recortes alargarán la vida de sus componentes sin hacer gran esfuerzo, otra cosa será la competencia.

En una entrevista emitida por Mercedes, James Allison da un repaso a las premisas que puede ser el inicio de temporada, pensando ya en 2021 también. “Esperamos tener un W12 competitivo desde el principio (cómo si hasta ahora ni fuera así) de esta forma necesitaremos menos desarrollos para ganar el mundial. Hemos cambiado la filosofía del coche para 2021”, dice el director técnico de Mercedes.

James Allison confiesa que ya están pensando en el coche del 2022 desde hace algunas semanas. Mercedes puede hacer esto ya que seguramente arrancará con un coche competitivo y fiable desde la primera carrera y el resto será ir manteniendo la distancia. Mientras los otros equipos han de trabajar pensando en este año más que en el 2022. Red Bull tiene que trabajar en la reestructuración de la compañía, la explotación de motores… y eso seguro que les penaliza a la hora de trabajar en el coche del 22. Otro tanto se puede decir de Ferrari y el resto, como clientes, a esperar que les den lo mejor posible. McLaren y Aston Martin pelearán por ser el mejor de los clientes Mercedes, y Alpine a la expectativa del rendimiento de Fernando Alonso y Esteban Ocon y sobre todo el del nuevo monoplaza en una estructura, que con Davide Brivio al frente sufrirá cambios y adaptaciones, lo cual limitará también los recursos para trabajar en el coche del 2022.

El hecho de usar piezas del año pasado parece que resta nerviosismo en la sede, pero por otra parte siempre se está pensando si habremos hecho algo mal. Saber que tiene todo ya listo, pero si se ha olvidado algo importante. Esa rutina que a veces te hace olvidar cosas evidentes. Una sensación extraña arrancar con pocas piezas nuevas”, comenta James Allison.

“Hemos pasado gran parte del tiempo intentando recuperar la carga aerodinámica que nos ha quitado el reglamento, que llego tarde, así que ha habido menos tiempo. Hay que entender cómo llegar a la misma carga, después probar y fabricar las piezas y que éstas funcionan después como en el túnel de viento”.

"No tener que diseñar chasis y cambio nuevo ha sido un ahorro de tiempo y de recursos, pero ha habido que adaptarse a trabajar de otra forma, con el distanciamiento mayor, cumplir con todas las reglas que impone el COVID como se ha podido. Afortunadamente tenemos mucho espacio para ello”, comenta Allison en un comunicado de Mercedes.

Allison en el podio de USA 2019 junto a sus pilotos y Verstappen, que puede ser su gran rival este año
Allison en el podio de USA 2019 junto a sus pilotos y Verstappen, que puede ser su gran rival este año

Con la imposición de un tope de gasto hemos tenido que construir más barato manteniendo las prestaciones, eso es una nueva gestión del programa de Fórmula 1. No sabemos los incidentes que podemos tener ni la fiabilidad de los componentes. Muchas incógnitas.

“Con este reglamento será una gran ventaja tener un coche muy competitivo desde el inicio de la temporada, así será más económico y no tendrá necesidad de grandes desarrollos y correcciones importantes. Partimos todos con las mismas armas”, dice Allison, aunque seguro que los de Williams o Haas no opinan lo mismo.

Pensando en 2022 Allison hace una reflexiones interesantes: “El objetivo de los coches para 2022 es el de acercar la gente a las carreras y sobre todo que el coche que va delante no perjudique el comportamiento del que va detrás y el estudio de esto ha comenzado ya sin que aún tengamos en pista el coche de 2021. Este cambio necesita todos los recursos del 2021 y todo con el límite presupuestario y la problemática de tener que poner un coche en pista dentro de pocas semanas. Es un desafío difícil pero que entusiasma”.