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GP de Canadá de F1: Alonso "deshoja la margarita" de su futuro

Fernando Alonso parece que está deshojando la “margarita” de su futuro, aunque en mi opinión creo que ya tiene en la cabeza lo que va a hacer
José M. Rubio -
GP de Canadá de F1: Alonso "deshoja la margarita" de su futuro
GP de Canadá de F1: Alonso "deshoja la margarita" de su futuro

Una decisión que marca su futuro y es complicado acertar. Fernando Alonso está en la misma tesitura que Red Bull. Unas veces manda un mensaje que parece orientar su futuro hacia un sitio y en la misma rueda de prensa hace un cambio de tercio y deja abiertas muchas posibilidades, en un ejercicio que le gusta, le divierte, y en el que es un maestro.

Ese samurai que lleva tatuado parece que le obliga a seguir luchando por marcar algún hito en la F1, aunque sin duda el hito principal que nadie le va a poder arrebatar es que tras 18 años se le siga considerando uno de los mejores y sobre todo el que mejor gestiona las carreras.

El mismo lo decía el jueves: “No es sido el mejor en alguna cosa en concreto, pero he estado al 95% en todo”. Y eso le ha hecho mantenerse a flote dónde otros se hubieran hundido. Ahora el tiempo juega en su contra, le gustaría tener diez años menos, pero en su mente está aún dejar su huella en los libros de los récord. Barrichello tiene el récord de participaciones con 323, Fernando si hiciera una temporada más superaría esa cifra fácilmente. Cuando acabe este año contará con 314 y todo indica que por su mente pasa seguir un año más y alcanzar las 335 carreras. La cita con Indianápolis del año que viene es fija, y Zak Brown bromeó en el "meet the team" del sábado diciendo que: "solo Fernando es capaz de cambiar las fechas de Indy".

Este año, a pesar de que en Navidad publicará su biografía que él mismo está escribiendo, no será el último del asturiano en la F1. Le queda aún dejar a McLaren, con quien tiene un contrato de larga duración, mucho más arriba.

Fernando Alonso tiene el WEC, y especialmente Le Mans, en su mente, y después de la carrera saldrá del circuito corriendo para estar el lunes en Le Mans y comenzar una semana frenética. Ese mundo le atrae mucho, pero en la pasada cita de Spa se notaba que aunque ganara la carrera, no le llenó lo suficiente. Quiere hitos mayores, y luchar por ser el más completo de la historia. Si logra el triunfo en la  24 Horas de Le Mans, algo que no es fácil, lo va a celebrar casi como su título de 2005. Aquel: “¡Toma, toma!”, puede resonar de nuevo y esta vez en un sitio mítico. Ganar Le Mans sería una auténtica liberación, como lo fue aquel  título.

Está callado, prudente, sabe que hay muchos que quieren que fracase, y no puede echar las campanas al vuelo. Toyota está en su misma piel. Saben que es una primera bola de partido, como las que gana Nadal, que dará la salida, los japoneses saben que no pueden fracasar, se la juegan. Aunque ganen el campeonato, que está hecho para ellos, si no vencen en Le Mans con Fernando por culpa de la mecánica, habrán fracasado de nuevo y la repercusión será mucho mayor, inmensa, con sus paisanos de Honda mirando de reojo, mucho más importante que cuando los excluyeron del Mundial de Rallyes o cuando Carlos Sainz se quedó tirado a poco de acabar el Rally de Inglaterra. Fracasar en Le Mans es algo que no entra en los planes de ninguna de las dos partes, pero las 24 Horas es la carrera más dura del mundo.

Lo de hoy domingo pasaría a un segundo plano en la mente de cualquiera, pero Fernando va por fases. Ahora le toca batirse el cuero para estar lo más arriba posible y a partir de las siete de la tarde camino de Le Mans, empezará otra historia.