Renault R-7, el coche de 1976

Renault R-7, el coche de 1976

Se fabricó en exclusiva para nuestro mercado. Era la versión ‘berlina’ del ya más que popular R-5 y tenía, según contábamos en su prueba, un hecho muy importante: era un modelo completamente nuevo en cuanto al diseño de su carrocería y la cilindrada del motor, sin contrapartida en la producción francesa.

Citroën GS, el coche de 1974

Citroën GS, el coche de 1974

El Citroën GS es, en conjunto, el coche técnicamente más avanzado que se fabrica en España. Sus condiciones de seguridad activa y pasiva son excepcionales, lo mismo que su suspensión, que conjuga como ninguna la doble misión de darle al coche confort y estabilidad. Así lo explicábamos en la prueba a fondo de ese año.

Renault R-5, el coche de 1973

Renault R-5, el coche de 1973

Tras el R-12, el Renault R-5 fue un éxito total y absoluto durante prácticamente toda su vida comercial. Según publicábamos en su momento: ‘La aparición del R-5 ha sido apoteósica. Le ha ayudado una buena campaña publicitaria y, muy en particular, su estética y bien elegida gama de colores’. El Seat 127 ya tenía un gran rival.

Seat 133, el coche de 1975

Seat 133, el coche de 1975

Para realizar la prueba de este modelo, AUTOPISTA compró una unidad de las que estaban destinadas a la exportación. Hubo que esperar casi un año a que el coche estuviera en manos de los probadores que, aprovechando la ocasión, sirvió también para realizar una prueba de larga duración: 50.000 km con el Seat 133.

Seat 127, el coche de 1072

Seat 127, el coche de 1972

Después del 600 fue el modelo más popular de Seat durante un largo periodo de tiempo. Supuso una ‘revolución’ por su tamaño, equipamiento, carrocería y diseño. En su primera prueba se decía de él que estaba diseñado, de principio a fin, con la seguridad siempre presente. Y razones no le faltaban a nuestro probador.

Seat 127, el coche de 1072

Seat 127, el coche de 1072

Después del 600 fue el modelo más popular de Seat durante un largo periodo de tiempo. Supuso una ‘revolución’ por su tamaño, equipamiento, carrocería y diseño. En su primera prueba se decía de él que estaba diseñado, de principio a fin, con la seguridad siempre presente. Y razones no le faltaban a nuestro probador.