El coleccionismo de clásicos gana adeptos

Según los expertos, lo difícil es vencer el miedo al precio de compra y al mantenimiento de un coche clásico. Una vez superado, la pasión por estos vehículos ya no parará, prometen.
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El coleccionismo de clásicos gana adeptos
El coleccionismo de clásicos gana adeptos

Cada vez hay más aficionados que, casi todos los fines de semana, quedan con sus compañeros para realizar kilómetros al volante de los coches de nuestros abuelos. En España, la pasión por los clásicos está en auge y buena prueba de ello son las 50 salidas que los diversos clubes organizan cada sábado y domingo.

Actualmente, en nuestro país hay entre 400.000 y 500.000 modelos históricos (con más de 25 años) y unas 550 asociaciones. Sólo el 10 por ciento de los entusiastas tiene más de dos coches, pero –eso sí- la “pasión” por ellos crece a buen ritmo.

Los expertos aseguran que, una vez se vence el miedo al precio de compra y al mantenimiento, es fácil quedar enganchado. Sin embargo, hay que saber seleccionar y saber hasta dónde estamos dispuestos a llegar, pues hay importes para todos los bolsillos. “Existen coches que podremos comprar por 10.000 ó 12.000 euros y otros que cuestan 300.000”, explica Olivier Le Scanf, propietario de Auto Storica, en Barcelona. Pero hay que tener en cuenta que uno de estos automóviles –al contrario de lo que ocurre con los “modernos”- gana valor desde el momento de su compra, apunta Le Scanf en las declaraciones recogidas por “Cinco Días”. Puede considerarse como una inversión y éste es el sentido que tienen las colecciones más lujosas, entre las que destacan las de los estadounidenses y las de los japoneses: uno de ellos llegó a pagar 1.000 millones de pesetas por un Ferrari 250 GTO. Las ganancias que se pueden obtener por uno de estos coches están entre el 5 y el 10 por ciento anual.

En nuestro país estamos lejos de llegar a este nivel y las colecciones se realizan por nostalgia, pues mucha gente añora el Seiscientos o el 2CV que tenían sus ascendientes. Además, muchos de los aficionados no optan por la compra de un coche impecable, sino que prefieren restaurarlo ellos mismos.

No es lo mismo un coche clásico que uno antiguo, ya que los primeros son aquellos posteriores a la II Guerra Mundial y deben tener, al menos, 25 años de vida. De hecho, ni siquiera todos los englobados en este grupo son “clásicos”: este apelativo se reserva para aquellas piezas escogidas y que pueden ser utilizadas en cualquier ocasión.

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p> Por su parte, los vehículos antiguos son los fabricados entre 1920 y la II Guerra Mundial. Se consideran automóviles “de colección” y sólo se los ve en ocasiones especiales, como rallies, aunque tienen que funcionar perfectamente.

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p> Existe, incluso, una tercera categoría, la de los veteranos: los primeros coches que se construyeron. En la mayoría de los casos, son piezas de museo que apenas se mueven.

Existen varias ventajas que los modelos clásicos ofrecen frente a los modernos. En primer lugar, deben pasar la ITV (Inspección Técnica de Vehículos) cada cinco años. Además, el impuesto municipal que hay que pagar por su circulación es muy bajo e, incluso, comienza a hablarse de su eliminación.

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p> El precio del seguro también es bastante pequeño (algunas compañías ofrecen pólizas por menos de 100 euros) y su mantenimiento es mínimo. Los recambios son caros, pero las reparaciones no suelen requerir muchas piezas y éstas pueden conseguirse sin demasiada dificultad.

Muchos de los coleccionistas “serios” se centran en las subastas para seguir añadiendo vehículos a su garaje. Las de mayor renombre son las internacionales, aunque no son aptas para todos los bolsillos, pues las piezas que se ofrecen suelen ser muy exclusivas.

Por ejemplo, un Cadillac 341-B convertible puede comenzar con un precio de salida de 70.000 euros. Este modelo comenzó a fabricarse en 1928 y se considera uno de los más elegantes que la marca ha producido. Los Ferrari también alcanzan valores muy altos: recientemente, un 275 GTB de 1965 (con 280 CV) llegó a los 200.000 euros en una puja celebrada en Fontainebleau.

También los clásicos tienen sus propias competiciones: en la zona centro, el certamen TRECE (Trofeo de Regularidad Cuatro Estaciones) celebrará este año su tercera temporada. En esta ocasión, el fabricante de coches de slot Fly Car Model ha firmado un acuerdo de colaboración para promocionar estas carreras: la compañía realizará un Ferrari Daytona que será el vehículo conmemorativo del trofeo. Estará decorado con los logotipos de los clubes organizadores y los aficionados podrán encontrarlo en tiendas de maquetas y jugueterías.

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