Horch 830 B Cabriolet

En una época conflictiva, el Horch 830 compartió su destino con el régimen nacionalsocialista alemán, pero tuvo el privilegio de circular por las primeras autopistas del mundo.

Horch 830 B Cabriolet
Horch 830 B Cabriolet

Es dentro del ambiente que Alemania vivió en los comienzos del nacionalsocialismo donde tenemos que enmarcar a nuestro invitado, el Horch 830 B. La prestigiosa marca que fundase August Horch en 1899 se había especializado en coches sofisticados que rivalizaban con los grandes Mercedes y Maybach. Baste decir que ya en 1926 había presentado un precioso modelo, el tipo 300, con un motor de ocho cilindros en línea y dos árboles de levas en cabeza, diseñado nada menos que por Paul Daimler. En 1930, bajo la dirección técnica de los ingenieros Fiedler y Scheleicher, lanzó el Horch 951, también de ocho cilindros en línea pero con mayor cilindrada (cinco litros), diez apoyos de bancada y un solo árbol en culata al más puro estilo Hispano-Suiza. Finalmente, un año después vería la luz el tipo 670, espectacular V12 de seis litros que sería la obra cumbre de aquella firma. Dadas las difíciles circunstancias que atravesaba Alemania, todos estos coches tan lujosos como caros iban dirigidos mayoritariamente a la exportación. Por eso, la terrible crisis económica que se extendió por el mundo, tras el desastre de la bolsa neoyorquina a finales de 1929, acabó de colocar contra las cuerdas a sus fabricantes. En una maniobra de supervivencia, la Horch se había asociado en 1932 a otras tres constructoras independientes (concretamente DKW, Wanderer y Audi) para formar el grupo Auto Union, y así nació el emblema de los cuatro círculos entrelazados que ostentaron todos los vehículos de esas marcas, y que se ha perpetuado en los Audi hasta nuestros días. Las perspectivas cambiaron un año mas tarde, a partir de enero de 1933, cuando el partido nacionalsocialista poder. Comenzaron las obras de la autopista Frankfurt-Mannheim, que inauguraba el Plan Autobahnnen, y la Horch respondió lanzando un nuevo modelo, el tipo 830. A diferencia de los anteriores, esta vez se trataba de un coche algo más modesto y práctico, situado en la gama media-alta, dirigido primordialmente al público alemán y pensado para circular por las futuras autopistas.