El centenario de Rolls-Royce, en Madrid

Cada año, el club de privilegiados propietarios de un Rolls-Royce se reúne en una ciudad europea. En 2004, cuando se cumple un siglo de la creación del primer coche de la marca, el grupo ha elegido Madrid para exponer sus vehículos, cercanos a auténticas obras de arte.

El centenario de Rolls-Royce, en Madrid
El centenario de Rolls-Royce, en Madrid

El Paseo de Coches del Retiro (Madrid) fue el lugar escogido por los miembros del Rolls Royce Enthusiast’s Club para exponer sus vehículos y celebrar así el centenario de la marca.Más de 80 miembros de la entidad se desplazaron hasta la capital para exhibir sus coches. La mitad de ellos llegaron desde Gran Bretaña –cuna del fabricante- y, tras una breve parada en Bilbao (donde reside el mayor coleccionista de estos vehículos en Europa, con 44 Rolls en su haber), llegaron a Madrid. El lujo se respiraba por todas partes: los integrantes del club, en una carpa, degustaban caviar y champán, mientras los curiosos admiraban los Phantom, Silver Spirit, Bentley o Silver Shadow alineados en el parque.Los propietarios del automóvil más elegante, Howard Philips y su mujer, se hicieron con un viaje al Caribe para dos personas gracias a su Silver Ghost de 1912, la pieza más antigua entre las expuestas.- El lujo, la distinción, la tecnología y la exclusividad son cualidades inherentes a los Rolls-Royce. Por ello, algunos sólo se han vendido a reyes y jefes de estado: el Phantom IV, con un motor de ocho cilindros, fue, a principios de los años 50, uno de los vehículos preferidos del Aga Khan, el sha de Persia o la Casa Real británica.
- Su producción, artesanal, es muy reducida. Se trata de piezas únicas y completamente personalizadas.
- A mediados de los 50, Rolls-Royce ya disponía de un cambio semiautomático y amortiguadores regulables electrónicamente. Los vehículos podían alcanzar velocidades de 180 km/h.

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