Coches para el recuerdo: Fiat Uno Turbo (guía de compra)

Menos cotizado que otros deportivos de los años 80, el turbo y la inyección electrónica hacen del Fiat Uno una gran alternativa como coche rápido y que puede mejorarse con poco dinero.
Motor Clásico.

Twitter: @autopista_es Fotos: Mikael Helsing. -

Coches para el recuerdo: Fiat Uno Turbo (guía de compra)
Coches para el recuerdo: Fiat Uno Turbo (guía de compra)

El Fiat Uno Turbo es un buen ejemplo de coche con el que se puede disfrutar de la conducción prácticamente igual que con modelos que están mucho más apreciados. A igualdad de estado, un Peugeot 205 Rallye o un Renault 5 GT Turbo cuestan más que el Uno Turbo. Ciertamente, el 205 Rallye es más ágil y divertido de conducir, y el 5 GT Turbo, más rápido. Pero el Fiat Uno Turbo también puede dar las satisfacciones con características de estos pequeños deportivos de los 80 y, con la diferencia de precio, queda margen para dejarlo un poco mejor que como salió de fábrica.

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Aquí es donde se espantan mis colegas en la revista Motor Clásico adalides de la originalidad. A mí me parece igualmente aceptable que el coche se conserve como era o que se mejore en lo posible y, en este caso, unos amortiguadores de gas, unos latiguillos metálicos o una tubería de admisión rígida le pueden apetecer a quien quiera el coche, sobre todo, para usarlo como deportivo.

Fiat Uno TurboEn parte, que el Fiat Uno Turbo esté menos valorado se debe a la mala fama que tiene la calidad de Fiat en ese momento. Independientemente de que sea justificada o no, como hemos dicho otras veces (y volveremos a decir), en un coche con esta edad lo que importa no es como era sino como está. Por lo que atañe a la fiabilidad y a la durabilidad, prefiero un Fiat tratado con cariño al mejor Mercedes-Benz descuidado. Además, en este caso, casi todos los problemas mecánicos debidos a la calidad (que ciertamente no era buena) tienen un arreglo fácil y no muy costoso. Dicho esto, es más fácil encontrar unidades en buen estado de la segunda serie del Uno, que tenía varias mejoras de calidad y funcionamiento, al margen de un motor más potente. Vamos a repasar el coche en este guía de compra.

Fiat Uno Turbo: su motor

La que tenemos hoy es una de las primeras unidades, con el motor 146 A 2.000 en versión sin catalizar de 105 CV de potencia. En este tipo de modelos conviene averiguar si el motor es de serie o se ha realizado algún tipo de modificación. Entre las que puede haber unas comprometen la fiabilidad y otras no. Todo lo que lleve a aumentar la presión del turbocompresor, incluso si está bien hecha y es moderada, afecta al motor a largo plazo. Por el contrario, una tubería de admisión rígida es una modificación relativamente frecuente que no afecta a la durabilidad.

El principal problema de este motor son las pérdidas de aceite, que pueden darse en distintos lugares. Unas son baratas de solucionar, como la junta en la tapa de la culata, otras menos, como los retenes del cigüeñal. Las juntas del colector de escape no envejecen bien; en casos extremos puede afectar a la respuesta del motor porque llega menos gas de escape a la turbina. El colector de admisión  puede presentar grietas en las unidades con más kilómetros.

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Motor Fiat Uno TurboEn la primera versión de este motor es importante comprobar que no hay fugas de gasolina junto a los inyectores, algo que puede ser fatal en un motor con turbo. El vaso de expansión también es un punto débil; además de comprobar que no hay grietas hay que mirar indicios de fuga de refrigerante. En ocasiones esas pérdidas afectaban a la bobina y el módulo de encendido; si el motor da tirones, es una de las causas posibles.

Transmisión y bastidor

Las primeras unidades del Fiat Uno Turbo (Fase I) equipaban una caja de cambios derivada de la de un Ritmo, que podía ser insuficiente para este motor de 105 CV ya. El desgaste del sincronizador de la tercera velocidad era uno de los primeros síntomas de problemas. Así es que en 1988, Fiat reemplazó esa caja de cambios por una derivada de la que montaban algunas versiones del Tipo, que no dio ningún problema en especial. El embrague tiene una resistencia normal para un uso normal, pero que es insuficiente, sin embargo, si el conductor se empeña en ser el más rápido en cada semáforo. Funciona por cable y no es raro que se rompa en los coches más usados.

Los dos problemas más comunes en la suspensión son unos amortiguadores con tendencia a perder aceite y una rótula del triángulo inferior que se desgasta. Lo primero es bien visible y fácil de solucionar, hay marcas que ofrecen amortiguadores de gas mejores que los originales. Lo segundo se nota antes en el tacto del volante y después en ruidos. Estos también pueden provenir de unos soportes de la estabilizadora delantera rotos, algo más frecuente en los coches rebajados de suspensión. Si el coche tiene la opción de frenos Antisquid y su funcionamiento es errático, lo más seguro es que no haya nada averiado: era así. Sólo evitaba el bloqueo de las ruedas delanteras (hay quien simplemente lo desconecta). Si no se ha engrasado regularmente, el cable del freno de mano que actúa sobre las pinzas traseras tiende a griparse.

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La carrocería

La carrocería no estaba completamente galvanizada y no es raro que aparezca óxido. Los sitios donde buscarlo primero son la parte inferior de las puertas y de su marco, las aletas traseras (los pasos de rueda y junto al paragolpes), alrededor de la base del parabrisas y de la luneta y, si lo tiene, en el marco del techo solar. Lo ideal sería subir el coche en un elevador porque hay otros puntos que conviene mirar, como el depósito de gasolina o el anclaje de los muelles traseros. Los repuestos como faros y otros elementos exteriores no son difíciles de encontrar.Fiat Uno

La historia del Fiat Uno Turbo, en fechas

1985: Lanzamiento del Fiat Uno Turbo con motor de 1,3 litros con inyección electrónica Bosch y turbocompresor IHI. Potencia máxima de 105 CV a 5.750 rpm.

1988: Remodelación de la carrocería con cambios de materiales en el interior y más equipamiento. Motor apto para gasolina sin plomo de octano 95 y nueva caja de cambios.

1989: Segunda serie del Fiat Uno, con cambios estéticos y mejoras mecánicas. La versión Turbo i.e. tiene un motor de 1,4 l  de 118 CV y modificaciones en la transmisión.

1992: Última remodelación y versión con catalizador de 114 CV.

1993: Final de la producción del Turbo en Italia y de la comercialización en Europa, continuó en otros mercados, como Sudáfrica.

Fiat Uno Turbo: ficha técnica

Motor: 4 cilindros en línea.

Cilindrada: 1.301 cm3.

Alimentación: inyección electrónica Bosch LE2-Jetronic, turbocompresor IHI a 0,65 bar e intercooler.

Potencia: 105 CV DIN a 5.750 rpm.

Transmisión: Tracción delantera. Cambio manual de 5 velocidades.

Neumáticos: 175/60 HR13.

Largo x ancho x alto: 3,65 x 1,56 x 1,37 m.

Batalla: 2,470 m.

Peso: 845 kg DIN.

Velocidad máxima: 200 km/h.

Aceleración 0-100 km/h: 8,3 s.

Consumo 90/120/Ciudad: 5,8 / 7,6 / 8,9 l/100km.

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