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El Bugatti Veyron cumple 10 años... y dice adiós

Parece que fue ayer el que lleva camino de ser uno de los proyectos de marketing más longevos. ¿Que costaba el doble producirlo que el precio de venta? Quizá. Pero mejora tras mejora, versión tras versión, los precios han ido subiendo. Y en paquetes de a tres, en forma de ediciones especiales -"Les Légendes de Bugatti"-, han conseguido que los restantes chasis se los hayan quitado de las manos a precios de colección.
Miguel García Puente.

Twitter: @Miguelgpuente -

El Bugatti Veyron cumple 10 años... y dice adiós
El Bugatti Veyron cumple 10 años... y dice adiós

Hay coches que nacen para ser útiles. Hay coches que nacen para gustar. Hay otros cuyo único fin es hacer historia. Este último es el caso del Veyron, que no solo quería hacer historia, sino conseguir que la historia de Bugatti volviera a resurgir en el siglo XXI.

Lo consiguió desde el primer momento. Desde que se planteó. En 2001 el Ferrari más potente no llegaba a 500 caballos, el BMW M5 ofrecía 400. Veyron hablaba de poner sobre la mesa 1.001 caballos. ¿Que 300 km/h apenas lo alcanzaban un puñado de coches? El Bugatti tendría que superar los 400 km/h.

Incluso fracasando en sus cifras, incluso con los 800 caballos de los primeros prototipos, el Veyron habría pulverizado todo lo existente. Pero, ¿quién se iba a atrever a admitir haber fallado ante Piech, el dirigente del grupo VW?¿ Cómo decir que no se pueden sacar mil caballos a estas alturas, sin límite de presupuesto, al sobrino del mismísimo Porsche, creador del Porsche 917, uno de los padres del Audi Quattro, al impulsor del VW de un litro...?¿Quién diría "no se puede" a alguien que compra Bentley y Rolls-Royce para vender esta última a BMW ¡por un euro!, para que el público entienda el valor del rival?

A finales de 2005, el Veyron había cumplido lo prometido, estaba listo para la venta y pudimos probarlo. Superó los 400 km/h, pero solo con una segunda llave, La segunda llave que permitía pasar de 375 km/hque obligaba a bajarse del coche y comprobar que todo estaba en condiciones para intentarlo. No valía cualquier sitio. A esa velocidad el depósito apenas da para doce minutos. Los neumáticos, fabricados en pequeños lotes en la sección de prototipos de Michelin, aguantarían hasta veinte minutos a velocidad máxima.

Para soportar los envites de otros coches especiales a la caza de su récord, Bugatti fue apretando el motor de ocho litros, dieciseis cilindros y cuatro turbos. La versión Grand Sport Vitesse, con techo abierto fijó el récord de descapotable en 408,8 km/h. El Super Sport fijó en 2010 una velocidad máxima de 431 km/h, con sus 1.200 caballos.

A finales de 2013, ocho años después del comienzo de las ventas, ya se habían conseguido vender 400 Veyron de los 450 a los que se rebajaron las expectativas de producción. Para conseguirlo, se ha recurrido al lanzamiento de diversas series especiales que lo conviertan en una inversión. Bautizadas como Jean-Pierre Wimille, Jean Bugatti, Meo Costantini, Rembrandt Bugatti, Black Bess y Ettore Bugatti, estos dieciocho coches componen las denominadas "Légendes de Bugatti".

No solo eso, con esas series limitadas a tres ejemplares cada una también se conseguía elevar el precio de venta. Probablemente nunca lleguen a cubrirse los ingentes costes del proyecto (siempre atribuibles a aprendizaje o I+D para el Grupo VW), pero los 2,13 millones de euros pagados por el Veyron número 400, un Grand Sport Vitesse  "Jean-Pierre Wimille" ya debe de estar más próximo al coste real del Bugatti Veyron.

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