Coches para el recuerdo: BMW Z3

El BMW Z3 fue un coche mítico, deportivo inigualable como descapotable de paseo. Te contamos hoy su historia y una guía de compra por si siempre has querido uno.
Motor Clásico.

Twitter: @autopistaFotos: Mikael Helsing. -

Coches para el recuerdo: BMW Z3
Coches para el recuerdo: BMW Z3

En octubre de 1995 se lanzó al mercado el BMW Z3, un biplaza deportivo con motor longitudinal y propulsión trasera, disponible en carrocería descapotable con techo de lona y, poco después, también en Coupé. Inicialmente llegó con dos motores de 4 cilindros, pero en 1996 ya incorporó a la gama un 6 cilindros de 2,8 litros de cilindrada. Más adelante tendría incluso versión M, con un 6 cilindros de 321 CV de potencia y nuevas mecánicas… hasta que, finalmente, fue descatalogado en el año 2002. Con el tiempo, el BMW Z3 se convirtió en uno de los deportivos de la marca más apasionantes y exclusivos, considerado hoy como una codiciada pieza de colección. Aunque

no es todavía catalogado como coche clásico por tiempos, sin duda será un futuro clásico que se revalorizará más. Así que hoy os traemos este reportaje convertido, prácticamente, en una guía de compra.

Al considerar un BMW Z3, si lo que se busca es el atractivo de la carrocería, uno de sus cuatro cilindros en buen estado y con pocos kilómetros es una compra mejor que un seis cilindros que no esté tan bien. Otra ventaja práctica del Z3 cuatro cilindros, como compra de segunda mano, es una oferta mucho mayor. Por ello, resulta más fácil encontrar uno en buen estado o con la combinación de colores de carrocería, tapicería y capota que a uno le apetezca.

Si además de la carrocería lo que se busca en el BMW Z3 es un cierto nivel de prestaciones, no queda más remedio que recurrir a un seis cilindros. Ahora bien, donde verdaderamente hay diferencia es en las versiones de motor de 2,8 ó 3 litros. El efímero seis cilindros de 2 litros y el 2,2 que lo reemplazó son más rápidos que el 1,9 de cuatro cilindros y 140 CV pero, como ocurre con los motores de seis cilindros de BMW en esa época (especialmente con los de menor cilindrada), la potencia se nota cuando el coche va muy deprisa. En una conducción normal, la diferencia de prestaciones no es tan clara y la va a notar aún menos quien use mucho las marchas largas.

BMW Z3Lo mismo ocurre con la estabilidad: los seis cilindros no van mejor y, en ciertas condiciones, al contrario. Aunque no se nota tanto como en el BMW Serie 3 E36 con el que el Z3 está emparentado, las versiones de cuatro cilindros tienen una tendencia a subvirar algo menos que las de seis. Algo bueno de un futuro clásico como éste, que llegó hasta el Siglo XXI, es tener control de estabilidad. Era opcional y no es mala idea buscar uno que lo lleve instalado incluso si efectivamente sólo se busca un coche así para pasear.

BMW Z3: motor y transmisión

El BMW Z3 se fabricó con tres motores distintos de cuatro cilindros. En el lanzamiento había un 1.8 de dos válvulas por cilindro y dis­tribución por correa, que rendía 116 CV, y un 1,9 de cuatro válvulas y con cadena de 140 CV. En el primero, la correa se debe cambiar cada 60.000 km o tres años, así que conviene pedir la factura del último cambio. Desde 1999 sólo existió un cuatro cilindros, un 1,9 l de 8 vál­vulas y distribución por cadena. Los motores de cuatro cilindros con bloque de hierro de BMW de esta época son duros. Los problemas posibles hay que buscarlos en elementos auxiliares, como la bomba del agua y los soportes del radiador.

La caja de cambios manual tenía cinco relaciones y el sincroniza­dor de la segunda puede estar desgastado. Todas estas cajas de BMW en esa época tienen un accionamiento duro, pero que deja cambiar con rapidez. Si hay ruidos al engranar segunda rápidamente, mejor buscar otro coche o contar con una reparación costosa. También es característico de BMW un embrague rudo y que se acopla cuando el pedal está muy arriba; que tenga mucho recorrido muerto es normal. Como muchos BMW de la época, todas las versiones de cuatro cilindros llegan a la velocidad máxima por encima del régimen de potencia máxima. La quinta es directa (la relación es 1:1), algo que ya era muy raro en los 90, salvo en BMW. Es un dato sin ninguna importancia práctica pero sirve para poder decir «he metido la directa», frase añeja.

BMW Z3 CABRIOBMW Z3: bastidor

La suspensión es esencialmente la de un BMW Serie 3 E36: delante tiene columnas McPherson con triángulos inferiores. Las copelas de los amortiguadores pueden hacer ruido, bien por desgaste o bien por un montaje mal hecho al cambiar los amortiguadores. En cualquier caso, no es un problema difícil ni caro de solucionar. Las rótulas de dirección son otro de los elementos que más sufre deterioro y, si efectivamente lo está, se nota por una cierta holgura en la dirección. Tampoco es una avería cara.

La suspensión trasera es la de triángulos de arrastre que BMW ha uti­lizado durante tanto tiempo. Está montada sobre un subchasis con unos casquillos que tienden a ceder. Se nota por el ruido y por un desgaste desigual de las ruedas traseras. Hay que prestar atención al estado de los neumáticos porque el Z3 es un coche delicado cuando el eje trasero se descarga (curvas en rasante). En tracción, las versiones de cuatro cilindros no dan los problemas que sí pueden dar las de seis. Los amortiguadores de serie son más bien suaves. Si efectivamente lo que se busca de este coche es disfrutar de él a diario y a ritmo normal, no tiene mucho sentido que, cuando toque reemplazarlos, poner unos más duros. Eso sí, unos Bilstein —no necesariamente duros— cuestan menos que los originales de BMW. Tampoco los frenos plantean ningún proble­ma en especial y los elementos perecederos no son caros de reemplazar.

BMW Z3: interior, electricidad y carrocería

Lo peor de la carrocería del BMW Z3 es que el depósito sobresale mucho por la parte inferior y se puede doblar. Si es así, la reparación es costosa y no cualquiera la hace bien. Curiosamente, es posible que el coche tenga problemas para arrancar por el desgaste de la llave de contacto. A la hora de elegir una unidad de segunda mano, conviene considerar el que tenga techo duro, que hace al coche mucho más gratificante de utilizar en invierno. El testigo de fallo de avería en el motor se resetea con faci­lidad, aunque el problema no se haya reparado. Lo mejor es conectar el motor a un «téster».

Aunque los BMW fabricados en Estados Unidos en los años 90 (como este Z3) no tenían la calidad de los alemanes, no es un coche con defectos graves. Los parabrisas de los coches modernos son menos resistentes que los de los «clásicos». El Z3, que es un coche moderno, tiene un parabrisas endeble. La estanqueidad de la capota es cuestionable, no es raro que entre agua. La ventana de la capota es de plástico y, como casi todas, tiende a perder transparencia. Lo bueno es que, además del recambio original de BMW, hay otros que se encuentran con facilidad en EE.UU. y cuestan la mitad.

BMW Z3: interiorBMW Z3: cotizaciones

Por último, acabamos el reportaje sobre el BMW Z3 recordando, a día de hoy, cuáles son sus cotizaciones. Un BMW Z3 1.8/1.9 fabricado entre 1995 y 1999 se cotiza entre 5.000 y 9.000 euros, y subiendo. Mientras, un BMW Z3 1.9 de entre 1999 y 2002 puede costar entre 8.000 y 14.000 euros, también con una clara tendencia a subir.

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