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60 Aniversario Porsche

El 8 de junio de 1948 recibía su homologación oficial el “Número 1”, el primer deportivo que portaba como marca el nombre de Porsche. En estas seis décadas, la pequeña empresa familiar se ha convertido en un gigante industrial.
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60 Aniversario Porsche
60 Aniversario Porsche

El nuevo 356 contaba con un chasis-plataforma de acero soldado a una carrocería del mismo material. Tenía aún parabrisas de doble cristal, suspensión tomada de Volkswagen por barras de torsión, frenos de tambor y llantas de 16x3”. El motor de cuatro cilindros bóxer refrigerado por aire y 1.086 cc proporcionaba entonces 40 CV a 4.000 rpm, alimentado por dos carburadores Solex. En 1951 se subió la cilindrada a 1.286 y también a 1.500, alcanzándose 60 CV de potencia. Al año siguiente llegaron el parabrisas de una sola pieza (aún en ángulo), el cambio sincronizado y 70 CV para el 1500 S. Pero, sobre todo, el antecesor del Speedster: el “American Roadster”, un descapotable aligerado (60 Kg más ligero) con el motor de 70 CV para el mercado norteamericano. Se fabricaron sólo 15 unidades. El verdadero 356 Speedster (Tipo 540) apareció en 1954 y se fabricó hasta 1958. Con motores 1.500 de 55 ó 70 CV, su pequeño parabrisas y su línea pura sedujeron a los deportistas americanos, convirtiéndose en un mito.

El nuevo 356 contaba con un chasis-plataforma de acero soldado a una carrocería del mismo material. Tenía aún parabrisas de doble cristal, suspensión tomada de Volkswagen por barras de torsión, frenos de tambor y llantas de 16x3”. El motor de cuatro cilindros bóxer refrigerado por aire y 1.086 cc proporcionaba entonces 40 CV a 4.000 rpm, alimentado por dos carburadores Solex. En 1951 se subió la cilindrada a 1.286 y también a 1.500, alcanzándose 60 CV de potencia. Al año siguiente llegaron el parabrisas de una sola pieza (aún en ángulo), el cambio sincronizado y 70 CV para el 1500 S. Pero, sobre todo, el antecesor del Speedster: el “American Roadster”, un descapotable aligerado (60 Kg más ligero) con el motor de 70 CV para el mercado norteamericano. Se fabricaron sólo 15 unidades. El verdadero 356 Speedster (Tipo 540) apareció en 1954 y se fabricó hasta 1958. Con motores 1.500 de 55 ó 70 CV, su pequeño parabrisas y su línea pura sedujeron a los deportistas americanos, convirtiéndose en un mito.

Las sucesivas mejoras introducidas cada año redundaron en el 356 A a partir de 1955, montado ya en la primitiva fábrica de Stuttgart con la colaboración de carrocerías Reutter y Drauz. De las 10.000 unidades producidas del 356, el 70 por ciento había sido destinado a la exportación. El “A” combinaba una carrocería monocasco con parabrisas curvado, cambio mejorado, nueva geometría de suspensión, frenos ATE, diferente dirección, llantas de 4,5x15” y cinco distintos motores: 1.300 (44 CV) y “S” (60), 1.600 (60) y “S” (75) y Carrera GS: ¡100 CV con 4 árboles de levas y cárter seco!

Cuatro años más tarde le sucedió el 356 B, cuya producción requirió una nueva fábrica. Los operarios habían pasado de 400 a 1.200 y uno de cada cinco controlaba la calidad. Ese era uno de los orgullos de la marca. Carrocería Reutter fue absorbida por Porsche en 1963, encargándose a Karmann los coupés “hardtop” y al belga D’Ieteren los cabriolets. El “B” introducía por primera vez importantes cambios estéticos, con las aletas delanteras distintas, los faros más altos y maletero más grande. Y en 1961 sufrió otro “restyling” que afectó a los capós delantero y trasero y a la luna posterior, cada vez más grande. Aunque el cambio mecánico más importante fue la adopción del motor “Super 90” (con 90 CV). También apareció ese año el Carrera 2, con 2 litros de cilindrada, 130 CV de potencia y frenos de disco (desde 1961).

La última evolución del 356 llegó en 1963 con el “C”. Se generalizaron las llantas de 15” y los frenos de disco en toda la gama, que contaba también con las versiones “SC”. Aunque la cilindrada del motor ascendió a 1.600 cc, las potencias seguían siendo parecidas (75 CV, 95 CV en el SC y 130 en el 2000 GS). Estéticamente los 356 C se distinguen por su doble rejilla de ventilación (ya estrenada en los "B") y por la luna trasera de mayor tamaño. Pero para entonces ya se estaba gestando el nuevo y más famoso Porsche de todos los tiempos: el 911.

De la mayoría de las versiones anteriores existieron derivados de competición –especialmente los coupés de aluminio- que cosecharon grandes éxitos en los duros rallyes de la época y en pruebas de circuito. Pero fueron los derivados del “Número 1”, los Spyders de motor central, los que mayores triunfos lograron para Porsche.

La primitiva sede de Porsche se conserva hoy como un santuario por el Club austriaco de la marca. El barracón de madera ha resistido a más de medio siglo de uso y luego de abandono. Allí se fabricó material no-bélico durante la II Guerra Mundial y allí nacieron los primeros 52 Porsche 356 de 1948 a 1950. Hoy se mantienen los pequeños despachos, el mobiliario de la época y las tablas de dibujo de los ingenieros con planos de motores y del Cisitalia, el monoplaza de F-1 que encargó la marca italiana, de gran parecido con el Auto Union de los años 30. Una nave que pronto quedó pequeña para las ambiciones de Ferry Porsche, que acabó retornando a Stuttgart, en Alemania. En la otra entrada del pueblo está el museo de Helmut Pfeifhoffer, un fanático de la marca que ha reunido magníficas piezas, incluidos los moldes de madera de las primitivas carrocerías de aluminio.

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