Hevia, primer líder del Nacional de Asfalto

El año pasado, Alberto Hevia ganó la primera carrera del calendario, el Rally de Villajoyosa, y acabó la temporada como campeón de España de la especialidad. Si es cierto que la historia se repite, el comienzo no ha podido ser mejor para el piloto asturiano.

Hevia, primer líder del Nacional de Asfalto
Hevia, primer líder del Nacional de Asfalto

Aunque en ningún momento cedieron el liderato del rally, lo cierto es que Alberto Hevia/Alberto Iglesias (Renault Clio S1600), tuvieron demasiado cerca en muchos momentos al Citroën C2 S1600 de Daniel Sordo/Marc Martí. Ambos pilotos dieron pistas sobre dónde estarán, de momento, los duelos más intensos durante la presente temporada. Sin embargo, Hevia aún manda. El actual campeón de España de Rallies de Asfalto comenzó el Rally de Villajoyosa demostrando por qué tiene en sus manos el título y se hizo con el “scratch" (mejor tiempo) en la primera y en la segunda especiales cronometradas. Sordo no tardó en reaccionar y, a pesar de que no había efectuado tests con su C2, rápidamente comenzó a ponerlo a prueba. El resultado fue el mejor tiempo en el siguiente tramo.Así, los coches llegaban a la primera asistencia. Los pilotos de Peugeot, Enrique García-Ojeda y Joan Vinyes, se quejaban de problemas de frenos en sus 206 S1600. Lo mismo le ocurría al Fiat Punto de los hermanos Vallejo, instalado en la quinta plaza. Hevia, mientras tanto, aseguraba a Terra Autopista que todo iba bien. Otro de los representantes de Renault, Miguel Fuster, no podía decir lo mismo. El piloto de Benidorm nunca ha ganado el rally “de casa" desde que éste forma parte del calendario nacional y esta vez no iba a ser una excepción. En la segunda especial, realizó un trompo y arrancó una de las ruedas de su vehículo, quedando irremisiblemente fuera de carrera. Por su parte, Manuel Rueda/Borja Rozada, en un tercer Clio S1600, lograban la séptima plaza, que ya no abandonarían hasta el final de la prueba.Las cosas se repitieron en el segundo bucle, pues Hevia se anotó dos nuevos “scratch" y Sordo, otro. La diferencia entre ambos era de 8 segundos y el tercero en liza, Vinyes, se encontraba a más de 20" del líder, por lo que el duelo no tardó en hacerse aún más cerrado. Quedaban por disputar los tramos de la tarde, en los que amenazaba lluvia, y la especial Relleu-Alcoy, cuyos 40 kilómetros han resultado decisivos en las últimas ediciones de la prueba.Los esfuerzos del actual campeón de España comenzaron a verse mermados por el ataque de Sordo. El cántabro, que a primera hora de la tarde estaba a más de 12 segundos del líder, consiguió recortar esta diferencia a 3,4". Sólo quedaba por disputar el tramo más largo del rally y muchos esperaban un golpe de mano de Sordo, pero el cántabro, finalmente, cruzó la meta a 15,7 segundos de Hevia.Esta última especial sí trajo sorpresas a los representantes de Peugeot. Vinyes y Ojeda se habían instalado, desde los primeros compases de la carrera, en la tercera y cuarta plaza, respectivamente. El andorrano, además, tenía una ventaja de casi nueve segundos sobre su compañero de equipo cuando llegó al último tramo, por lo que el puesto en el podio parecía asegurado. Sin embargo, Vinyes acusó algunos problemas en su vehículo y, a pesar de sus esfuerzos, Ojeda subió al tercer cajón del podio por apenas dos segundos.A priori, los representantes del Mitsubishi RACC-Júnior (Marc Gutiérrez, Samuel Lemes y David Colldecarrera) eran los mejor colocados para obtener el triunfo en el Grupo N, aunque tenían que enfrentarse con Pedro Burgo –actual campeón de la categoría- y con Víctor Delgado, ya con experiencia entre los coches de producción.El andorrano Gutiérrez comenzó liderando la carrera, aunque Delgado consiguió imponerse en el cuarto tramo y le arrebató el primer puesto. Una penalización impuesta poco después y varios problemas hicieron que el canario se hundiera en la clasificación. El caso contrario lo protagonizó Samuel Lemes, la revelación en el pasado Campeonato de Rallies de Tierra. Aunque el piloto de Lanzarote ya había tenido una primera toma de contacto con el asfalto en Madrid, lo cierto es que el coche, el copiloto y el rally eran completamente desconocidos para él. Así, tuvo un inicio de carrera discreto. Poco a poco, fue escalando posiciones hasta llegar a la segunda plaza en el Grupo N y la novena absoluta, justo por detrás de Gutiérrez. Por su parte, Colldecarrera, que también se adaptaba a su nueva montura, no logró terminar el rally, al igual que Burgo.