El Rally de Madrid calienta motores

La próxima semana, el Nacional de Asfalto pondrá el broche final a la temporada con el Rally de Madrid. Tras el “fiasco" del año pasado, en 2004 la prueba vuelve a ser puntuable para el certamen. Es esta ocasión, seis tramos, situados en Guadalajara, conformarán la cita.

La Real Federación Española de Automovilismo (RFEdA), el Real Automóvil Club de España (RACE) y Octagon-ESEDOS han unido sus fuerzas para organizar el Rally de Madrid, la última cita de la temporada.Aunque el año pasado estaba en el calendario, la prueba suspendió su puntuabilidad para el Nacional de Asfalto, por lo que los aficionados madrileños se quedaron sin una de las citas más emblemáticas de la temporada. En 2004 no podía ocurrir lo mismo y, pese a contar con muy poco tiempo para prepararlo, los responsables han configurado un rally con varias novedades respecto a su antecesor.En primer lugar, la carrera se disputará desde las 7:40 hasta las 21:00 horas, abandonando el formato nocturno de los últimos tiempos. Además, los tramos ya no discurrirán junto a la carretera de Burgos, ni –como en 2002- por tierras de Ávila. En esta edición, se ha elegido la N-II (carretera de Barcelona) para configurar el eje del rally: habrá tres especiales a cada lado, todas ellas muy cercanas a Guadalajara, donde se establecerán los reagrupamientos de la prueba. En total, los pilotos recorrerán 467 kilómetros, de los que 153,9 serán cronometrados.La salida y la llegada se realizarán en el Recinto Ferial IFEMA. El viernes por la tarde, se llevará a cabo una ceremonia de pre-salida, imitando las que se celebran en el Mundial de la especialidad, para que todos aquellos que no quieran madrugar el sábado no se pierdan el espectáculo. De hecho, la Federación ha indicado que, el año que viene, propondrá que dicha ceremonia sea organizada por todos los rallies que así lo deseen, con el fin de dotar de más espectacularidad al evento.Los más “veteranos" aún recordarán el Criterium Luis de Baviera, germen del actual Rally de Madrid. Junto a esta prueba, la región acogió, durante muchos años, el Rally Shalymar, una segunda cita del Campeonato Nacional en la que Carlos Sainz comenzó a despuntar. A partir de 1985, la carrera vivió sus “años dorados": cambió su denominación (hay muchos que aún se refieren al Rally de Madrid como el “Rally Valeo") y se vivieron ediciones mixtas (asfalto-tierra), en las que se incluía el tramo nocturno iluminado de El Berrueco.
Tras cuatro años de ausencia en el Campeonato de España de Rallies, en 1997 volvió al Nacional de Asfalto, ya con el nombre de Rally de Madrid. Hasta 2003, no falló a su cita anual.