Alberto Hevia, campeón de España de Rallies

Hevia se ha proclamado campeón de España de Rallies de Asfalto en Málaga, penúltima prueba de la temporada. Sólo Vinyes podía evitar que el título fuera a manos del asturiano y, para lograrlo, debía pasar por lo más alto del podio. Pero Daniel Sordo se lo impidió.

Joan Vinyes/Xavi Lorza (Peugeot 206 S1600) llegaban a Málaga dispuestos a jugarse el todo por el todo; sólo eso valía para evitar que Hevia se alzara en tierras andaluzas con el título de campeón en sus manos. En el primer tramo, Vinyes marcó el “scratch" (mejor tiempo), seguido muy de cerca por Daniel Sordo, que llevaba el Citroën C2 S1600 oficial. El cántabro tenía mucho que decir y no tardó en demostrarlo; en la segunda especial cronometrada, ya se había hecho con el liderazgo de la prueba, mientras Hevia, instalado en la sexta plaza, vigilaba la actuación de Vinyes. Mientras éste no alcanzara el primer puesto, el título estaría en su poder.El asturiano no se encontró al cien por cien en la cita andaluza, ya que sufrió una salida de carretera durante el tramo de test celebrado el viernes. El equipo Renault se vio obligado a llevar hasta Málaga el segundo vehículo de la formación y montó en él toda la mecánica del coche de Hevia. Los mecánicos trabajaron toda la noche para poner a punto el Clio S1600 y lo consiguieron, pero Hevia, con fuertes molestias en el cuello durante toda la prueba, no pudo emplearse a fondo.

Tramo a tramo, Sordo iba aumentando su diferencia respecto a Vinyes y se encaminaba hacia su segunda victoria absoluta en una prueba del Nacional de Asfalto (la primera, con un Mitsubishi Lancer de Grupo N, la obtuvo en su tierra, en el Rally de Santander de 2003). Tras la primera especial de la tarde, el cántabro ya contaba con una ventaja de 15,8 segundos sobre el andorrano.
Fue uno de los tramos más accidentados: Hevia sufrió un pinchazo que lo hundió en la clasificación y dos C2 del trofeo de promoción se salieron aparatosamente de la carretera, lo que obligó a neutralizar la especial. La siguiente también tuvo que ser anulada y, mientras los pilotos se reagrupaban en el parque de trabajo, la prueba acumuló un retraso superior a los 45 minutos. Fueron momentos tensos para los organizadores de la carrera, ya que los participantes en el Trofeo Citroën C2 quisieron hacer un plante, al considerar que sus compañeros accidentados habían recibido atención médica con mucho retraso. Finalmente, resolvieron completar la prueba.Santi Concepción también dijo adiós al Rally de Málaga en los primeros compases de la tarde, tras sufrir una avería en la bomba de frenos de su recién estrenado C2 S1600. El piloto canario había arrastrado diversos problemas a lo largo de la jornada: a la falta de agarre del coche se sumó un fallo en el interfono de los cascos, lo que le impedía oír las notas que Nazer Ghuneim, su copiloto en la prueba malagueña, le “cantaba". El canario se mostró bastante contrariado, ya que en el momento del abandono era séptimo en la clasificación general y primer piloto privado.Poco cambiaron las cosas en los dos últimos tramos: Sordo aumentó aún más su ventaja y se hizo con la victoria en la cita andaluza. Así, “entregó" el título a Hevia, al evitar que Vinyes alcanzara la primera posición. El andorrano, segundo, estuvo acompañado en el podio por su compañero de equipo, Enrique García-Ojeda. Borja Moratal, responsable de Peugeot Sport España, nos comentó que, aunque ya no había posibilidad de obtener el Campeonato de Pilotos, al menos, habían logrado el título de Marcas. “Hubiera firmado un resultado como éste", afirmó. En el Grupo N, Manuel Rueda (acompañado por su copiloto, Borja Rozada) se hizo con la victoria en su casa. El piloto del equipo Mitsubishi RACC Júnior protagonizó un intenso duelo con el experimentado Miguel Martínez-Conde, al que se impuso “in extremis" en la última especial. Por su parte, Pedro Burgo, que finalizó en la décima plaza de la clasificación general, se hizo con el título de la categoría reservada a los coches de producción.El Campeonato Nacional de Rallies de Tierra, organizado por el Real Automóvil Club de España y Octagon-ESEDOS, cerrará la temporada este fin de semana en Sabadell. Aunque el título de pilotos ya está decidido a favor de Flavio Alonso, aún está en juego el subcampeonato.

Samuel Lemes (Mitsubishi Lancer) intentará estar en lo más alto y lograr así la segunda plaza en el certamen. Para ello, el canario –ya proclamado matemáticamente campeón de Grupo N y de la Mitsubishi Evo Cup- contará con un Lancer de Grupo A, con el que se medirá de tú a tú con Oriol Gómez y Santiago Zuluaga, sus rivales en la lucha por el segundo puesto.

En la prueba catalana también estarán presentes los Mitsubishi de Javier Izaguirre y Álex Villanueva, así como los Fiat de Sergio Vallejo, Alfonso Navarro, Ignacio Sanfilippo y Albert Llovera. Además, Nani Roma afrontará el Rally de Sabadell con un Mitsubishi Lancer Evo VII de Grupo N. El vencedor del Dakar en la categoría de motos realizará una toma de contacto con las cuatro ruedas antes de participar en la prueba africana al volante de un Montero Evo.

La cita de Sabadell será atípica, pues se disputará en domingo, en lugar de en sábado. Habrá ocho especiales, que sumarán poco más de 58 kilómetros contra el crono. El habitual tramo espectáculo, que contará con el italiano Piero Liatti como piloto invitado, se celebrará el sábado por la tarde. Santiago Puig, compañero de Joan Vinyes en el Campeonato de España de GTB, defenderá sus opciones al título en la última carrera del certamen, que se disputará el domingo en el Circuito de Cataluña. Ambos pilotos estarán al volante del Ferrari 360 Modena del equipo Cars Barcelona.