Agua milagrosa

Siempre es recomendable llevar agua o anticongelante para rellenar el radiador, pues podemos comenzar a perder líquido en el momento más inoportuno. Sin embargo, cuando no dispongamos de tan preciado elemento, se puede realizar una operación que solucionará el problema a corto plazo: hay que buscar el vaso de expansión del radiador y localizar el tubo del agua de los limpiaparabrisas. A continuación, se lleva el extremo de la conducción hasta la boca del vaso de expansión y se accionan los “limpias", con el fin de que el líquido se incorpore al circuito de refrigeración. Si el tubo no llega, habrá que pasar el agua a un recipiente y verterla en el radiador. En cualquier caso, se debe tener en cuenta que el deposito de los limpiaparabrisas no dispone de líquido suficiente como para llenar el radiador, por lo que se debe circular despacio y vigilar la temperatura hasta que encontremos más agua.