Suzuki Grand Vitara 2009

Por tercer año consecutivo el Suzuki Grand Vitara se ha posicionado como líder de ventas en la categoría de 4x4. En su configuración para el próximo año Suzuki ha dotado a su Grand Vitara de nuevos argumentos para mantener tan brillante trayectoria comercial.
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Suzuki Grand Vitara 2009
Suzuki Grand Vitara 2009

A pesar de ello, sí que se han modificado algunos detalles que no van más allá de la pura anécdota, ya que no modifican el aspecto visual del coche y sólo los muy observadores serán capaces de darse cuenta de ello. Estos cambios se reducen a un nuevo frontal, que afecta a la parrilla y paragolpes delanteros y que hacen que se alargue la longitud total en 30 mm. Los espejos retrovisores, también de nuevo diseño, incorporan unos intermitentes encastrados en la carcasa y se ha modificado el diseño de las llantas de aleación. El resto se centra en un nuevo catálogo de colores para la carrocería.

Pero si en el aspecto exterior el nuevo Suzuki Grand Vitara no presenta modificaciones radicales, en el interior sí que se han llevado a cabo cambios más profundos. Se ha rediseñado casi por completo el salpicadero pasando el anterior “display” de información situado en el centro del mismo a la instrumentación lo que permite ahora que ese espacio sea ocupado por un altavoz del equipo de sonido. También se han rediseñado los mandos de la climatización que ahora resultan más sencillos e intuitivos de accionar. Una nueva instrumentación más atractiva se suma a los cambios, así como la retro-iluminación de los mandos del volante para facilitar su manipulación nocturna. El reposabrazos central es ahora deslizable y por último también se ha dotado a la tapicería de nuevos tejidos. Todo ello actualiza y hace más confortable y atractivo el interior del Suzuki Grand Vitara. La calidad percibida es correcta y la presentación del interior bastante acogedora, circunstancia que, si tenemos en cuenta el precio del coche, permitirá al Grand Vitara seguir sumando adeptos para el nuevo ejercicio.

A la nueva configuración interior del Grand Vitara hay que añadir una serie de interesantes novedades en el plano mecánico que Suzuki ha incorporado para el 2009. Para ser más concretos la gama crece significativamente gracias a la incorporación de dos nuevas mecánicas de gasolina que se suman a las ya existentes de 1,6, 2,0 y 1,9 Diesel. Los dos nuevos motores que a partir de ahora podrá montar el Grand Vitara son un cuatro cilindros de 2,4 litros, que con 169 CV estará disponible en versiones manual o automática. El tope de gama ocultará bajo el capó un seis cilindros en V de 233 CV, en este caso conectado sólo a una caja de cambios automática de cinco marchas, que permite al Suzuki Grand Vitara ofrecer por primera vez una velocidad punta de 200 km/h.

La combinación de las dos carrocerías, de tres y cinco puertas, los cinco motores y los tres grados de equipamiento más las opciones, en las variantes posibles de cambio manual o automático, la gama del Suzuki Grand Vitara se sitúa entre las que más posibilidades ofrece con nada menos que catorce variantes posibles, cuyo precio oscila entre los 19.279 euros del 3 puertas 1.6 JX hasta los 35.479 euros que hay que desembolsar para adquirir el potente y lujoso 3.2 V6, sólo disponible en acabado JLX-EL.

Por si todavía algún posible comprador no viera satisfechas sus expectativas el Suzuki Grand Vitara incorpora como opción el Kit Grand Vitara Adventure que por un precio de 2.500 euros –montaje aparte- añade a las excelentes características del coche en campo unos neumáticos más especializados, con más taco, muelles y amortiguadores que elevan la altura del coche sobre el suelo en 30 mm y protecciones inferiores para los bajos, sumamente útiles para los que hacen una utilización más intensiva en el campo. Este kit que tuvimos la oportunidad de probar en el numero 235 de la revista Autoverde 4x4 tiene la particularidad de modificar en absoluto el comportamiento del coche en lo que se refiere a confort de marcha. Sólo se percibe una ligera reducción de adherencia en asfalto derivada de los neumáticos con más taco. Como contrapartida las cualidades como 4x4 se ven muy mejoradas y el Suzuki Grand Vitara aumenta significativamente su operatividad en campo, tanto en la circulación por pista, como en el uso más extremo.

La transmisión ofrece, además de la posición neutra, un bloqueo en el diferencial central, tanto con las relaciones largas, como en las cortas, lo que hace al Grand Vitara especialmente eficaz, sin salir del asfalto, como por ejemplo, ante una imprevista nevada en la carretera, ya que no nos obliga a circular en cortas si la precaria adherencia exige bloquear el diferencial central. El mando, del tipo rueda, es eléctrico y está situado muy a mano del conductor en la consola central.

Podemos resumir que con el aumento de las versiones el Suzuki Grand Vitara afronta el que a buen seguro será un difícil ejercicio 2009 con una serie de argumentos comerciales y técnicos envidiables para volver a situarse en cabeza de su categoría como lleva haciéndolo en los tres últimos años.

No se han llevado cambios radicales en el plano estético y es que, como la mayoría de los fabricantes, Suzuki ha preferido mantener la imagen de su Grand Vitara sin modificaciones. Si algo funciona ¿Para qué cambiarlo? Además, el Grand Vitara muestra una imagen suficientemente atractiva y actual, que no hace necesario llevar a cabo retoques visuales, al menos de manera inminente. Si a ello le añadimos que, también en 2008 ha sido el 4x4 más vendido, pues no vale la pena insistir en la cuestión.

A pesar de ello, sí que se han modificado algunos detalles que no van más allá de la pura anécdota, ya que no modifican el aspecto visual del coche y sólo los muy observadores serán capaces de darse cuenta de ello. Estos cambios se reducen a un nuevo frontal, que afecta a la parrilla y paragolpes delanteros y que hacen que se alargue la longitud total en 30 mm. Los espejos retrovisores, también de nuevo diseño, incorporan unos intermitentes encastrados en la carcasa y se ha modificado el diseño de las llantas de aleación. El resto se centra en un nuevo catálogo de colores para la carrocería.

Pero si en el aspecto exterior el nuevo Suzuki Grand Vitara no presenta modificaciones radicales, en el interior sí que se han llevado a cabo cambios más profundos. Se ha rediseñado casi por completo el salpicadero pasando el anterior “display” de información situado en el centro del mismo a la instrumentación lo que permite ahora que ese espacio sea ocupado por un altavoz del equipo de sonido. También se han rediseñado los mandos de la climatización que ahora resultan más sencillos e intuitivos de accionar. Una nueva instrumentación más atractiva se suma a los cambios, así como la retro-iluminación de los mandos del volante para facilitar su manipulación nocturna. El reposabrazos central es ahora deslizable y por último también se ha dotado a la tapicería de nuevos tejidos. Todo ello actualiza y hace más confortable y atractivo el interior del Suzuki Grand Vitara. La calidad percibida es correcta y la presentación del interior bastante acogedora, circunstancia que, si tenemos en cuenta el precio del coche, permitirá al Grand Vitara seguir sumando adeptos para el nuevo ejercicio.

A la nueva configuración interior del Grand Vitara hay que añadir una serie de interesantes novedades en el plano mecánico que Suzuki ha incorporado para el 2009. Para ser más concretos la gama crece significativamente gracias a la incorporación de dos nuevas mecánicas de gasolina que se suman a las ya existentes de 1,6, 2,0 y 1,9 Diesel. Los dos nuevos motores que a partir de ahora podrá montar el Grand Vitara son un cuatro cilindros de 2,4 litros, que con 169 CV estará disponible en versiones manual o automática. El tope de gama ocultará bajo el capó un seis cilindros en V de 233 CV, en este caso conectado sólo a una caja de cambios automática de cinco marchas, que permite al Suzuki Grand Vitara ofrecer por primera vez una velocidad punta de 200 km/h.

La combinación de las dos carrocerías, de tres y cinco puertas, los cinco motores y los tres grados de equipamiento más las opciones, en las variantes posibles de cambio manual o automático, la gama del Suzuki Grand Vitara se sitúa entre las que más posibilidades ofrece con nada menos que catorce variantes posibles, cuyo precio oscila entre los 19.279 euros del 3 puertas 1.6 JX hasta los 35.479 euros que hay que desembolsar para adquirir el potente y lujoso 3.2 V6, sólo disponible en acabado JLX-EL.

Por si todavía algún posible comprador no viera satisfechas sus expectativas el Suzuki Grand Vitara incorpora como opción el Kit Grand Vitara Adventure que por un precio de 2.500 euros –montaje aparte- añade a las excelentes características del coche en campo unos neumáticos más especializados, con más taco, muelles y amortiguadores que elevan la altura del coche sobre el suelo en 30 mm y protecciones inferiores para los bajos, sumamente útiles para los que hacen una utilización más intensiva en el campo. Este kit que tuvimos la oportunidad de probar en el numero 235 de la revista Autoverde 4x4 tiene la particularidad de modificar en absoluto el comportamiento del coche en lo que se refiere a confort de marcha. Sólo se percibe una ligera reducción de adherencia en asfalto derivada de los neumáticos con más taco. Como contrapartida las cualidades como 4x4 se ven muy mejoradas y el Suzuki Grand Vitara aumenta significativamente su operatividad en campo, tanto en la circulación por pista, como en el uso más extremo.

La transmisión ofrece, además de la posición neutra, un bloqueo en el diferencial central, tanto con las relaciones largas, como en las cortas, lo que hace al Grand Vitara especialmente eficaz, sin salir del asfalto, como por ejemplo, ante una imprevista nevada en la carretera, ya que no nos obliga a circular en cortas si la precaria adherencia exige bloquear el diferencial central. El mando, del tipo rueda, es eléctrico y está situado muy a mano del conductor en la consola central.

Podemos resumir que con el aumento de las versiones el Suzuki Grand Vitara afronta el que a buen seguro será un difícil ejercicio 2009 con una serie de argumentos comerciales y técnicos envidiables para volver a situarse en cabeza de su categoría como lleva haciéndolo en los tres últimos años.

No se han llevado cambios radicales en el plano estético y es que, como la mayoría de los fabricantes, Suzuki ha preferido mantener la imagen de su Grand Vitara sin modificaciones. Si algo funciona ¿Para qué cambiarlo? Además, el Grand Vitara muestra una imagen suficientemente atractiva y actual, que no hace necesario llevar a cabo retoques visuales, al menos de manera inminente. Si a ello le añadimos que, también en 2008 ha sido el 4x4 más vendido, pues no vale la pena insistir en la cuestión.

A pesar de ello, sí que se han modificado algunos detalles que no van más allá de la pura anécdota, ya que no modifican el aspecto visual del coche y sólo los muy observadores serán capaces de darse cuenta de ello. Estos cambios se reducen a un nuevo frontal, que afecta a la parrilla y paragolpes delanteros y que hacen que se alargue la longitud total en 30 mm. Los espejos retrovisores, también de nuevo diseño, incorporan unos intermitentes encastrados en la carcasa y se ha modificado el diseño de las llantas de aleación. El resto se centra en un nuevo catálogo de colores para la carrocería.

Pero si en el aspecto exterior el nuevo Suzuki Grand Vitara no presenta modificaciones radicales, en el interior sí que se han llevado a cabo cambios más profundos. Se ha rediseñado casi por completo el salpicadero pasando el anterior “display” de información situado en el centro del mismo a la instrumentación lo que permite ahora que ese espacio sea ocupado por un altavoz del equipo de sonido. También se han rediseñado los mandos de la climatización que ahora resultan más sencillos e intuitivos de accionar. Una nueva instrumentación más atractiva se suma a los cambios, así como la retro-iluminación de los mandos del volante para facilitar su manipulación nocturna. El reposabrazos central es ahora deslizable y por último también se ha dotado a la tapicería de nuevos tejidos. Todo ello actualiza y hace más confortable y atractivo el interior del Suzuki Grand Vitara. La calidad percibida es correcta y la presentación del interior bastante acogedora, circunstancia que, si tenemos en cuenta el precio del coche, permitirá al Grand Vitara seguir sumando adeptos para el nuevo ejercicio.

A la nueva configuración interior del Grand Vitara hay que añadir una serie de interesantes novedades en el plano mecánico que Suzuki ha incorporado para el 2009. Para ser más concretos la gama crece significativamente gracias a la incorporación de dos nuevas mecánicas de gasolina que se suman a las ya existentes de 1,6, 2,0 y 1,9 Diesel. Los dos nuevos motores que a partir de ahora podrá montar el Grand Vitara son un cuatro cilindros de 2,4 litros, que con 169 CV estará disponible en versiones manual o automática. El tope de gama ocultará bajo el capó un seis cilindros en V de 233 CV, en este caso conectado sólo a una caja de cambios automática de cinco marchas, que permite al Suzuki Grand Vitara ofrecer por primera vez una velocidad punta de 200 km/h.

La combinación de las dos carrocerías, de tres y cinco puertas, los cinco motores y los tres grados de equipamiento más las opciones, en las variantes posibles de cambio manual o automático, la gama del Suzuki Grand Vitara se sitúa entre las que más posibilidades ofrece con nada menos que catorce variantes posibles, cuyo precio oscila entre los 19.279 euros del 3 puertas 1.6 JX hasta los 35.479 euros que hay que desembolsar para adquirir el potente y lujoso 3.2 V6, sólo disponible en acabado JLX-EL.

Por si todavía algún posible comprador no viera satisfechas sus expectativas el Suzuki Grand Vitara incorpora como opción el Kit Grand Vitara Adventure que por un precio de 2.500 euros –montaje aparte- añade a las excelentes características del coche en campo unos neumáticos más especializados, con más taco, muelles y amortiguadores que elevan la altura del coche sobre el suelo en 30 mm y protecciones inferiores para los bajos, sumamente útiles para los que hacen una utilización más intensiva en el campo. Este kit que tuvimos la oportunidad de probar en el numero 235 de la revista Autoverde 4x4 tiene la particularidad de modificar en absoluto el comportamiento del coche en lo que se refiere a confort de marcha. Sólo se percibe una ligera reducción de adherencia en asfalto derivada de los neumáticos con más taco. Como contrapartida las cualidades como 4x4 se ven muy mejoradas y el Suzuki Grand Vitara aumenta significativamente su operatividad en campo, tanto en la circulación por pista, como en el uso más extremo.

La transmisión ofrece, además de la posición neutra, un bloqueo en el diferencial central, tanto con las relaciones largas, como en las cortas, lo que hace al Grand Vitara especialmente eficaz, sin salir del asfalto, como por ejemplo, ante una imprevista nevada en la carretera, ya que no nos obliga a circular en cortas si la precaria adherencia exige bloquear el diferencial central. El mando, del tipo rueda, es eléctrico y está situado muy a mano del conductor en la consola central.

Podemos resumir que con el aumento de las versiones el Suzuki Grand Vitara afronta el que a buen seguro será un difícil ejercicio 2009 con una serie de argumentos comerciales y técnicos envidiables para volver a situarse en cabeza de su categoría como lleva haciéndolo en los tres últimos años.

No se han llevado cambios radicales en el plano estético y es que, como la mayoría de los fabricantes, Suzuki ha preferido mantener la imagen de su Grand Vitara sin modificaciones. Si algo funciona ¿Para qué cambiarlo? Además, el Grand Vitara muestra una imagen suficientemente atractiva y actual, que no hace necesario llevar a cabo retoques visuales, al menos de manera inminente. Si a ello le añadimos que, también en 2008 ha sido el 4x4 más vendido, pues no vale la pena insistir en la cuestión.

A pesar de ello, sí que se han modificado algunos detalles que no van más allá de la pura anécdota, ya que no modifican el aspecto visual del coche y sólo los muy observadores serán capaces de darse cuenta de ello. Estos cambios se reducen a un nuevo frontal, que afecta a la parrilla y paragolpes delanteros y que hacen que se alargue la longitud total en 30 mm. Los espejos retrovisores, también de nuevo diseño, incorporan unos intermitentes encastrados en la carcasa y se ha modificado el diseño de las llantas de aleación. El resto se centra en un nuevo catálogo de colores para la carrocería.

Pero si en el aspecto exterior el nuevo Suzuki Grand Vitara no presenta modificaciones radicales, en el interior sí que se han llevado a cabo cambios más profundos. Se ha rediseñado casi por completo el salpicadero pasando el anterior “display” de información situado en el centro del mismo a la instrumentación lo que permite ahora que ese espacio sea ocupado por un altavoz del equipo de sonido. También se han rediseñado los mandos de la climatización que ahora resultan más sencillos e intuitivos de accionar. Una nueva instrumentación más atractiva se suma a los cambios, así como la retro-iluminación de los mandos del volante para facilitar su manipulación nocturna. El reposabrazos central es ahora deslizable y por último también se ha dotado a la tapicería de nuevos tejidos. Todo ello actualiza y hace más confortable y atractivo el interior del Suzuki Grand Vitara. La calidad percibida es correcta y la presentación del interior bastante acogedora, circunstancia que, si tenemos en cuenta el precio del coche, permitirá al Grand Vitara seguir sumando adeptos para el nuevo ejercicio.

A la nueva configuración interior del Grand Vitara hay que añadir una serie de interesantes novedades en el plano mecánico que Suzuki ha incorporado para el 2009. Para ser más concretos la gama crece significativamente gracias a la incorporación de dos nuevas mecánicas de gasolina que se suman a las ya existentes de 1,6, 2,0 y 1,9 Diesel. Los dos nuevos motores que a partir de ahora podrá montar el Grand Vitara son un cuatro cilindros de 2,4 litros, que con 169 CV estará disponible en versiones manual o automática. El tope de gama ocultará bajo el capó un seis cilindros en V de 233 CV, en este caso conectado sólo a una caja de cambios automática de cinco marchas, que permite al Suzuki Grand Vitara ofrecer por primera vez una velocidad punta de 200 km/h.

La combinación de las dos carrocerías, de tres y cinco puertas, los cinco motores y los tres grados de equipamiento más las opciones, en las variantes posibles de cambio manual o automático, la gama del Suzuki Grand Vitara se sitúa entre las que más posibilidades ofrece con nada menos que catorce variantes posibles, cuyo precio oscila entre los 19.279 euros del 3 puertas 1.6 JX hasta los 35.479 euros que hay que desembolsar para adquirir el potente y lujoso 3.2 V6, sólo disponible en acabado JLX-EL.

Por si todavía algún posible comprador no viera satisfechas sus expectativas el Suzuki Grand Vitara incorpora como opción el Kit Grand Vitara Adventure que por un precio de 2.500 euros –montaje aparte- añade a las excelentes características del coche en campo unos neumáticos más especializados, con más taco, muelles y amortiguadores que elevan la altura del coche sobre el suelo en 30 mm y protecciones inferiores para los bajos, sumamente útiles para los que hacen una utilización más intensiva en el campo. Este kit que tuvimos la oportunidad de probar en el numero 235 de la revista Autoverde 4x4 tiene la particularidad de modificar en absoluto el comportamiento del coche en lo que se refiere a confort de marcha. Sólo se percibe una ligera reducción de adherencia en asfalto derivada de los neumáticos con más taco. Como contrapartida las cualidades como 4x4 se ven muy mejoradas y el Suzuki Grand Vitara aumenta significativamente su operatividad en campo, tanto en la circulación por pista, como en el uso más extremo.

La transmisión ofrece, además de la posición neutra, un bloqueo en el diferencial central, tanto con las relaciones largas, como en las cortas, lo que hace al Grand Vitara especialmente eficaz, sin salir del asfalto, como por ejemplo, ante una imprevista nevada en la carretera, ya que no nos obliga a circular en cortas si la precaria adherencia exige bloquear el diferencial central. El mando, del tipo rueda, es eléctrico y está situado muy a mano del conductor en la consola central.

Podemos resumir que con el aumento de las versiones el Suzuki Grand Vitara afronta el que a buen seguro será un difícil ejercicio 2009 con una serie de argumentos comerciales y técnicos envidiables para volver a situarse en cabeza de su categoría como lleva haciéndolo en los tres últimos años.

No se han llevado cambios radicales en el plano estético y es que, como la mayoría de los fabricantes, Suzuki ha preferido mantener la imagen de su Grand Vitara sin modificaciones. Si algo funciona ¿Para qué cambiarlo? Además, el Grand Vitara muestra una imagen suficientemente atractiva y actual, que no hace necesario llevar a cabo retoques visuales, al menos de manera inminente. Si a ello le añadimos que, también en 2008 ha sido el 4x4 más vendido, pues no vale la pena insistir en la cuestión.

A pesar de ello, sí que se han modificado algunos detalles que no van más allá de la pura anécdota, ya que no modifican el aspecto visual del coche y sólo los muy observadores serán capaces de darse cuenta de ello. Estos cambios se reducen a un nuevo frontal, que afecta a la parrilla y paragolpes delanteros y que hacen que se alargue la longitud total en 30 mm. Los espejos retrovisores, también de nuevo diseño, incorporan unos intermitentes encastrados en la carcasa y se ha modificado el diseño de las llantas de aleación. El resto se centra en un nuevo catálogo de colores para la carrocería.

Pero si en el aspecto exterior el nuevo Suzuki Grand Vitara no presenta modificaciones radicales, en el interior sí que se han llevado a cabo cambios más profundos. Se ha rediseñado casi por completo el salpicadero pasando el anterior “display” de información situado en el centro del mismo a la instrumentación lo que permite ahora que ese espacio sea ocupado por un altavoz del equipo de sonido. También se han rediseñado los mandos de la climatización que ahora resultan más sencillos e intuitivos de accionar. Una nueva instrumentación más atractiva se suma a los cambios, así como la retro-iluminación de los mandos del volante para facilitar su manipulación nocturna. El reposabrazos central es ahora deslizable y por último también se ha dotado a la tapicería de nuevos tejidos. Todo ello actualiza y hace más confortable y atractivo el interior del Suzuki Grand Vitara. La calidad percibida es correcta y la presentación del interior bastante acogedora, circunstancia que, si tenemos en cuenta el precio del coche, permitirá al Grand Vitara seguir sumando adeptos para el nuevo ejercicio.

A la nueva configuración interior del Grand Vitara hay que añadir una serie de interesantes novedades en el plano mecánico que Suzuki ha incorporado para el 2009. Para ser más concretos la gama crece significativamente gracias a la incorporación de dos nuevas mecánicas de gasolina que se suman a las ya existentes de 1,6, 2,0 y 1,9 Diesel. Los dos nuevos motores que a partir de ahora podrá montar el Grand Vitara son un cuatro cilindros de 2,4 litros, que con 169 CV estará disponible en versiones manual o automática. El tope de gama ocultará bajo el capó un seis cilindros en V de 233 CV, en este caso conectado sólo a una caja de cambios automática de cinco marchas, que permite al Suzuki Grand Vitara ofrecer por primera vez una velocidad punta de 200 km/h.

La combinación de las dos carrocerías, de tres y cinco puertas, los cinco motores y los tres grados de equipamiento más las opciones, en las variantes posibles de cambio manual o automático, la gama del Suzuki Grand Vitara se sitúa entre las que más posibilidades ofrece con nada menos que catorce variantes posibles, cuyo precio oscila entre los 19.279 euros del 3 puertas 1.6 JX hasta los 35.479 euros que hay que desembolsar para adquirir el potente y lujoso 3.2 V6, sólo disponible en acabado JLX-EL.

Por si todavía algún posible comprador no viera satisfechas sus expectativas el Suzuki Grand Vitara incorpora como opción el Kit Grand Vitara Adventure que por un precio de 2.500 euros –montaje aparte- añade a las excelentes características del coche en campo unos neumáticos más especializados, con más taco, muelles y amortiguadores que elevan la altura del coche sobre el suelo en 30 mm y protecciones inferiores para los bajos, sumamente útiles para los que hacen una utilización más intensiva en el campo. Este kit que tuvimos la oportunidad de probar en el numero 235 de la revista Autoverde 4x4 tiene la particularidad de modificar en absoluto el comportamiento del coche en lo que se refiere a confort de marcha. Sólo se percibe una ligera reducción de adherencia en asfalto derivada de los neumáticos con más taco. Como contrapartida las cualidades como 4x4 se ven muy mejoradas y el Suzuki Grand Vitara aumenta significativamente su operatividad en campo, tanto en la circulación por pista, como en el uso más extremo.

La transmisión ofrece, además de la posición neutra, un bloqueo en el diferencial central, tanto con las relaciones largas, como en las cortas, lo que hace al Grand Vitara especialmente eficaz, sin salir del asfalto, como por ejemplo, ante una imprevista nevada en la carretera, ya que no nos obliga a circular en cortas si la precaria adherencia exige bloquear el diferencial central. El mando, del tipo rueda, es eléctrico y está situado muy a mano del conductor en la consola central.

Podemos resumir que con el aumento de las versiones el Suzuki Grand Vitara afronta el que a buen seguro será un difícil ejercicio 2009 con una serie de argumentos comerciales y técnicos envidiables para volver a situarse en cabeza de su categoría como lleva haciéndolo en los tres últimos años.

No se han llevado cambios radicales en el plano estético y es que, como la mayoría de los fabricantes, Suzuki ha preferido mantener la imagen de su Grand Vitara sin modificaciones. Si algo funciona ¿Para qué cambiarlo? Además, el Grand Vitara muestra una imagen suficientemente atractiva y actual, que no hace necesario llevar a cabo retoques visuales, al menos de manera inminente. Si a ello le añadimos que, también en 2008 ha sido el 4x4 más vendido, pues no vale la pena insistir en la cuestión.

A pesar de ello, sí que se han modificado algunos detalles que no van más allá de la pura anécdota, ya que no modifican el aspecto visual del coche y sólo los muy observadores serán capaces de darse cuenta de ello. Estos cambios se reducen a un nuevo frontal, que afecta a la parrilla y paragolpes delanteros y que hacen que se alargue la longitud total en 30 mm. Los espejos retrovisores, también de nuevo diseño, incorporan unos intermitentes encastrados en la carcasa y se ha modificado el diseño de las llantas de aleación. El resto se centra en un nuevo catálogo de colores para la carrocería.

Pero si en el aspecto exterior el nuevo Suzuki Grand Vitara no presenta modificaciones radicales, en el interior sí que se han llevado a cabo cambios más profundos. Se ha rediseñado casi por completo el salpicadero pasando el anterior “display” de información situado en el centro del mismo a la instrumentación lo que permite ahora que ese espacio sea ocupado por un altavoz del equipo de sonido. También se han rediseñado los mandos de la climatización que ahora resultan más sencillos e intuitivos de accionar. Una nueva instrumentación más atractiva se suma a los cambios, así como la retro-iluminación de los mandos del volante para facilitar su manipulación nocturna. El reposabrazos central es ahora deslizable y por último también se ha dotado a la tapicería de nuevos tejidos. Todo ello actualiza y hace más confortable y atractivo el interior del Suzuki Grand Vitara. La calidad percibida es correcta y la presentación del interior bastante acogedora, circunstancia que, si tenemos en cuenta el precio del coche, permitirá al Grand Vitara seguir sumando adeptos para el nuevo ejercicio.

A la nueva configuración interior del Grand Vitara hay que añadir una serie de interesantes novedades en el plano mecánico que Suzuki ha incorporado para el 2009. Para ser más concretos la gama crece significativamente gracias a la incorporación de dos nuevas mecánicas de gasolina que se suman a las ya existentes de 1,6, 2,0 y 1,9 Diesel. Los dos nuevos motores que a partir de ahora podrá montar el Grand Vitara son un cuatro cilindros de 2,4 litros, que con 169 CV estará disponible en versiones manual o automática. El tope de gama ocultará bajo el capó un seis cilindros en V de 233 CV, en este caso conectado sólo a una caja de cambios automática de cinco marchas, que permite al Suzuki Grand Vitara ofrecer por primera vez una velocidad punta de 200 km/h.

La combinación de las dos carrocerías, de tres y cinco puertas, los cinco motores y los tres grados de equipamiento más las opciones, en las variantes posibles de cambio manual o automático, la gama del Suzuki Grand Vitara se sitúa entre las que más posibilidades ofrece con nada menos que catorce variantes posibles, cuyo precio oscila entre los 19.279 euros del 3 puertas 1.6 JX hasta los 35.479 euros que hay que desembolsar para adquirir el potente y lujoso 3.2 V6, sólo disponible en acabado JLX-EL.

Por si todavía algún posible comprador no viera satisfechas sus expectativas el Suzuki Grand Vitara incorpora como opción el Kit Grand Vitara Adventure que por un precio de 2.500 euros –montaje aparte- añade a las excelentes características del coche en campo unos neumáticos más especializados, con más taco, muelles y amortiguadores que elevan la altura del coche sobre el suelo en 30 mm y protecciones inferiores para los bajos, sumamente útiles para los que hacen una utilización más intensiva en el campo. Este kit que tuvimos la oportunidad de probar en el numero 235 de la revista Autoverde 4x4 tiene la particularidad de modificar en absoluto el comportamiento del coche en lo que se refiere a confort de marcha. Sólo se percibe una ligera reducción de adherencia en asfalto derivada de los neumáticos con más taco. Como contrapartida las cualidades como 4x4 se ven muy mejoradas y el Suzuki Grand Vitara aumenta significativamente su operatividad en campo, tanto en la circulación por pista, como en el uso más extremo.

La transmisión ofrece, además de la posición neutra, un bloqueo en el diferencial central, tanto con las relaciones largas, como en las cortas, lo que hace al Grand Vitara especialmente eficaz, sin salir del asfalto, como por ejemplo, ante una imprevista nevada en la carretera, ya que no nos obliga a circular en cortas si la precaria adherencia exige bloquear el diferencial central. El mando, del tipo rueda, es eléctrico y está situado muy a mano del conductor en la consola central.

Podemos resumir que con el aumento de las versiones el Suzuki Grand Vitara afronta el que a buen seguro será un difícil ejercicio 2009 con una serie de argumentos comerciales y técnicos envidiables para volver a situarse en cabeza de su categoría como lleva haciéndolo en los tres últimos años.

No se han llevado cambios radicales en el plano estético y es que, como la mayoría de los fabricantes, Suzuki ha preferido mantener la imagen de su Grand Vitara sin modificaciones. Si algo funciona ¿Para qué cambiarlo? Además, el Grand Vitara muestra una imagen suficientemente atractiva y actual, que no hace necesario llevar a cabo retoques visuales, al menos de manera inminente. Si a ello le añadimos que, también en 2008 ha sido el 4x4 más vendido, pues no vale la pena insistir en la cuestión.

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