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Range Rover Evoque Coupé 2.2 Diesel eD4 4x2 Pure

Es un auténtico 'rara avis' en el panorama actual del mundo del motor: un SUV con carrocería coupé y con tracción delantera. No existe ninguna versión igual entre sus competidores. Nos referimos al Range Rover Evoque Coupé 2.2 Diesel eD4 4x2, un vehículo idóneo para todos los amantes de lo exclusivo y lo diferente.
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Range Rover Evoque Coupé 2.2 Diesel eD4 4x2 Pure
Range Rover Evoque Coupé 2.2 Diesel eD4 4x2 Pure

Su atractivo diseño salta a la vista. De hecho, durante nuestros días de prueba y a su paso por las calles por las que circulábamos, acaparaba la mirada de la gran mayoría de viandantes. Pocas veces nos habíamos sentido tan observados. Esta sensación la puedes experimentar si te subes a bordo del original Range Rover Evoque Coupé, del cual tuvimos la ocasión de probar la versión turbodiésel 2.2 de 150 CV y dos ruedas motrices.

Esta seductora imagen es sólo un anticipo de lo que te encontrarás en el interior del Range Rover Coupé. Cuando accedes a su habitáculo, te da la bienvenida una vistosa y llamativa combinación de materiales de calidad y unos asientos delanteros que sujetan muy bien el cuerpo. En materia de espacio real para los ocupantes de las plazas traseras, el Evoque Coupé no da el do de pecho por varios motivos. En primer lugar, el acceso a las mismas es algo complejo y su proceso requiere algo de aprendizaje. El moderno sistema electrónico-mecánico para echar hacia delante los asientos delanteros, no es del todo preciso, convirtiéndose en algo molesta esta tarea. Una vez que estás sentado en las plazas posteriores, la sensación es algo claustrofóbica, ya que la caída final del techo es un enorme punto a favor desde el punto de vista estético, aunque no desde la vertiente más práctica, ya que el espacio libre en altura y hueco para las piernas de los ocupantes de esta zona no es muy holgado, sobre todo si superamos por poco los 1,80 m de estatura.

El éxito del Range Rover Evoque en España está siendo incuestionable. En su primer año de vida comercial, ya se ha convertido en el modelo más vendido de Land Rover en nuestro país. En el ránking general de matriculaciones de vehículos SUV y todo terrenos, tiene el honor de estar entre los diez más vendidos.

El puesto de conducción no ofrece ningún pero y el reglaje eléctrico del asiento del conductor nos permite ir en una posición muy baja, media o alta, tú elijes cómo conducirlo. La dirección nos pareció ágil e inmediata en todo momento, no así su radio de giro, algo menor que el de la práctica totalidad de SUV compactos. Este hecho, junto a su anchura de casi 2 metros, dificultan ligeramente las maniobras. Por este motivo, resulta casi imprescindible elegir uno de sus elementos disponibles en el equipamiento, concretamente el sistema de ayuda al aparcamiento delantero y trasero Assist Parkcontrol (701 euros), un dispositivo que en la mayoría de vehículo puede ser un mero capricho, pero que debido a las peculiaridades del Evoque sí que es necesario.

La visibilidad trasera y lateral es otro de los puntos a mejorar en el Evoque Coupé, debido al pequeño tamaño de las ventanillas y la luneta posterior. Como ves, la arriesgada y -acertada- apuesta estética va en perjuicio de cuestiones más prácticas y mundanas. A pesar de ello, el Evoque es un vehículo que engancha no sólo por razones de diseño, sino también por su calidad de fabricación y por su variada oferta mecánica.

Sin duda, estamos ante el Land Rover más ágil y dinámico en asfalto. No alcanza el grado de alto dinamismo de los BMW X1 y X3, pero sí podemos decir que ofrece un equilibrio general muy parecido al de un Audi Q3. Sin embargo, al Evoque también le hemos encontramos pequeños aspectos mejorables, como la suspensión de serie excesivamente firme, algo que notamos de forma negativa cuando atravesamos pequeñas irregularidades del asfalto a baja velocidad (piso agrietado o bandas que ayudan a reducir nuestro ritmo; en este caso, se produce un ligero y molesto movimiento brusco de la carrocería). Este hecho desaparece cuando aumentamos la velocidad, ya que las suspensiones contrarrestan con mayor eficacia cualquier posible irregularidad.

A pesar de ser un dos ruedas motrices y no contar con el sistema inteligente de tracción total Terrain Response, la gran altura libre al suelo permite al Evoque alguna que otra pequeña salida por terrenos offroad. Respecto a otros todocaminos de tracción delantera, en pistas y caminos de dificultad baja-media, sí que podemos afirmar que el Evoque ofrece un plus extra.

En materia mecánica, el rendimiento del propulsor turbodiesel de inyección directa 2.2 de 150 CV nos pareció satisfactorio en todo momento. A partir de unas 1.500 rpm, se empezaba a sentir con energía el brío de esta motorización Diesel. Por su parte, tanto el tacto como el funcionamiento de la palanca del cambio manual resultaron exquisitos, con inserciones de marchas y reducciones de las mismas sin vacilación alguna. El consumo medio de nuestra prueba rondó los 7,0 l/km -6,8 l/100 km, para ser precisos-, siendo un dato que no es el mejor entre los SUV compactos y escapándose casi 1,0 l/100 de la cifra homologada por la marca británica. Nuestra unidad de pruebas contaba con el sistema start/stop de parada y arranque automático del motor, con pequeños errores de sincronización que no se esperan en un vehículo de este precio y de esta clase. Como contrapartida, el refinamiento de marcha es un gran punto a su favor, ofreciendo la motorización Diesel muy bajos niveles de sonoridad y vibraciones.

Por precio, por dimensiones y por la calidad de los materiales empleados, consideramos que tres de los rivales naturales del Range Rover Evoque Coupé son el Audi Q3, el BMW X1 y el Mercedes-Benz GLK, todos ellos en carrocería de cinco puertas (ninguno de los tres ofrece versión Coupé o de tres puertas). A la hora de buscar una versión equivalente del Q3 como adversario del Evoque, nos encontramos con el Q3 2.0 TDI Advance de 140 CV y tracción delantera, con un precio de partida de 30.240 euros. Por su parte, del X1 BMW también comercializa varias versiones de dos ruedas motrices (las traseras, en este caso), siendo el X1 18d sDrive el adversario directo del Evoque (esta variante del vehículo alemán a un precio de 30.650 euros). Por último, Mercedes también tiene su alternativa en el nuevo GLK (éste, casi 20 cm más de largo que el Evoque), siendo el GLK 200 CDI BE de 143 CV el rival natural del Evoque.

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