Quiero ser piloto 2008

Tercera edición del programa “Quiero ser piloto” que organizan Dunlop, Autoverde4x4 y SsangYong, con el que dos aficionados al 4x4 tienen la oportunidad de participar en una carrera en Marruecos con todos los gastos pagados. El año pasado los ganadores fueron Raquel Omedas y Manuel Soler. Este año puedes ser tú.
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Quiero ser piloto 2008
Quiero ser piloto 2008

Quiero ser piloto da la oportunidad a dos personas sin experiencia en la competición de participar en una carrera de navegación en Marruecos. El proceso de selección es sencillo, pues comienza de una manera tan simple como es rellenar un cuestionario en la web del programa www.quieroserpiloto.com. La siguiente fase consiste en contestar una serie de preguntas sobre el 4x4 y la navegación. Los mejores pasarán a una semifinal, que se celebrará en el circuito del Jarama. Y de ahí, los mejores, irán a la final que se disputa en Teruel, de donde saldrá el nombre de los dos ganadores que competirán en Marruecos. Y para que veas cómo funciona, que mejor manera que ver los coches que se utilizaron en 2007 y la actuación de Raquel y Jorge en Marruecos.

Todo comenzó cuando SsangYong se sumaba al proyecto «Quiero ser piloto 4x4». La firma coreana, una de las pocas que todavía fabrica auténticos vehículo TT, apostaba por la idea cediendo los dos vehículos que participarían en la prueba. Los coches, por imagen de gama, serían distintos, un Kyron (el más reciente) y un Rexton II (el más campero).

Una vez que teníamos claros qué modelos irían a África, había que decidir tanto qué versión se emplearía, como qué equipo llevaría cada modelo. Lo segundo fue fácil: el más nuevo sería el que llevasen los seleccionados en el concurso ya que, por toda lógica, serían los que aparecerían en más fotos. Y teniendo en cuenta que no sabíamos cómo serían los ganadores, optamos por la versión con cambio automático, que aporta bastantes ventajas en las dunas (dos etapas eran en arena). La primera ventaja, que son más sencillos de conducir en dunas para personas con poca experiencia. La segunda, que desaparecía la posibilidad de que rompiese el elemento mecánico más vulnerable en la arena, que es el embrague. La «pega» que tenía esta elección era que las versiones automáticas del Kyron son las tope de gama y eso implicaba que la suspensión trasera fuese independiente. Y una suspensión trasera independiente es bastante más vulnerable al trato duro.

Con el Rexton II ocurría algo parecido. El problema es que la versión de caja automática sólo se comercializa sin reductoras, y un coche sin cortas no nos valía. Así que la opción estaba clara y había que decidirse por un manual con sus correspondientes cortas.

La preparación de los dos vehículos se hizo teniendo en cuenta el objetivo para el que se tenían que mejorar (una carrera de navegación), así como que debía ser una preparación asequible, realizable por cualquier aficionado que tuviese un vehículo similar. La preparación se realizó en las instalaciones de Plaza Competición.

La verdad sea dicha, a nivel mecánico no se realizaron demasiados modificaciones, aunque estas fueron bastante complejas, ya que no existen en el mercado accesorios para estos vehículos. Se trabajó en tres objetivos principales: ganar altura sobre el suelo, mejorar la protección de los bajos y realizar una suspensión muy eficiente para la práctica del 4x4 extremo.

El primer punto se consiguió en buena medida cambiando la medida de los neumáticos originales, al montar unos de mayor diámetro. Además, optábamos por quitar la llanta original, sustituyéndola por una de 16” , para tener más flanco, lo que es garantía de tener menos pinchazos y, además, te permite tener más balón a la hora de desinflar para rodar por arena. Se eligió unos Dunlop SP Road Gripper S 235/85R16 de excelente aspecto, con flancos reforzados y buen dibujo, que el tiempo nos revelaría como perfectos para la tarea que tenían que cumplir. Es más, ninguno de los coches tuvo no un solo pinchazo, y eso que hubo un par de etapas con muchísimas piedras. La única incidencia en este sentido fue con el Kyron, que desllantó los dos neumáticos de un mismo lado en una zona de dunas, debido a que se bajó demasiado la presión. Se volvieron a talonar ambos neumáticos y continuaron como si tal cosa.

En cuanto a las llantas, SsangYong nos proporcionó las de una versión de dos ruedas motrices que van equipados con llanta de 16”. Eso nos evitaba tener que buscar o hacer unas a medida, lo que habría incrementado el precio de la preparación.

En cuanto a la protección de bajos, no hubo problema. Plaza Competición diseñó unas planchas de duraluminio adaptadas a las dimensiones de los coches que cumplían perfectamente su cometido.

Con la suspensión tuvieron que trabajar algo más, hasta que se dio con los amortiguadores que necesitábamos, trabajando sobre la gama Old Man Emu. Además, hubo que modificar los anclajes inferiores de los delanteros para poder montar unos de mayor tamaño, ya que los de serie son bastante pequeños y necesitábamos unos más largos para ganar recorrido y durabilidad en las duras pistas marroquíes. Tras probar varias combinaciones de muelles/amortiguador se dio con la opción correcta.

En el tren trasero el trabajo fue más sencillo y bastó con la monta de los Old Man Emu, uno por rueda, más el cambio de los muelles por unos un poco más largos y un poco más duros que los originales.

Ya son varios los coches que han pasado por las manos de Autoverde 4x4 y que, después de ser modificados, hemos aprovechado para compararlos con el modelo de serie. Pero en pocas ocasiones habíamos conseguido unos resultados tan espectaculares como en el caso de los dos SsangYong. La primera y más evidente mejora es la de sus cotas todo terreno. Pero ya a simple vista se puede ver la gran diferencia entre un coche y el otro, diferencia especialmente palpable en el más SUV de los dos, el Kyron, que obtiene un aspecto impresionante.

Aspecto que se traduce en unas excelentes prestaciones camperas, que en la comparativa que hicimos con los vehículos en nuestro circuito de Ocaña significaban la diferencia entre no pasar por algunos obstáculos o hacerlo con una facilidad pasmosa.

Visita la web www.quieroserpiloto4x4.com y participa

Una de las peores situaciones que te puedes encontrar en las dunas es caer en una poza de arena blanda. Y para salir sólo hay una solución: dar vueltas en redondo aprovechando las “paredes” de la poza hasta tener la velocidad suficiente para salir.

Así fue
La prueba en asfalto

Quiero ser piloto da la oportunidad a dos personas sin experiencia en la competición de participar en una carrera de navegación en Marruecos. El proceso de selección es sencillo, pues comienza de una manera tan simple como es rellenar un cuestionario en la web del programa www.quieroserpiloto.com. La siguiente fase consiste en contestar una serie de preguntas sobre el 4x4 y la navegación. Los mejores pasarán a una semifinal, que se celebrará en el circuito del Jarama. Y de ahí, los mejores, irán a la final que se disputa en Teruel, de donde saldrá el nombre de los dos ganadores que competirán en Marruecos. Y para que veas cómo funciona, que mejor manera que ver los coches que se utilizaron en 2007 y la actuación de Raquel y Jorge en Marruecos.

Todo comenzó cuando SsangYong se sumaba al proyecto «Quiero ser piloto 4x4». La firma coreana, una de las pocas que todavía fabrica auténticos vehículo TT, apostaba por la idea cediendo los dos vehículos que participarían en la prueba. Los coches, por imagen de gama, serían distintos, un Kyron (el más reciente) y un Rexton II (el más campero).

Una vez que teníamos claros qué modelos irían a África, había que decidir tanto qué versión se emplearía, como qué equipo llevaría cada modelo. Lo segundo fue fácil: el más nuevo sería el que llevasen los seleccionados en el concurso ya que, por toda lógica, serían los que aparecerían en más fotos. Y teniendo en cuenta que no sabíamos cómo serían los ganadores, optamos por la versión con cambio automático, que aporta bastantes ventajas en las dunas (dos etapas eran en arena). La primera ventaja, que son más sencillos de conducir en dunas para personas con poca experiencia. La segunda, que desaparecía la posibilidad de que rompiese el elemento mecánico más vulnerable en la arena, que es el embrague. La «pega» que tenía esta elección era que las versiones automáticas del Kyron son las tope de gama y eso implicaba que la suspensión trasera fuese independiente. Y una suspensión trasera independiente es bastante más vulnerable al trato duro.

Con el Rexton II ocurría algo parecido. El problema es que la versión de caja automática sólo se comercializa sin reductoras, y un coche sin cortas no nos valía. Así que la opción estaba clara y había que decidirse por un manual con sus correspondientes cortas.

La preparación de los dos vehículos se hizo teniendo en cuenta el objetivo para el que se tenían que mejorar (una carrera de navegación), así como que debía ser una preparación asequible, realizable por cualquier aficionado que tuviese un vehículo similar. La preparación se realizó en las instalaciones de Plaza Competición.

La verdad sea dicha, a nivel mecánico no se realizaron demasiados modificaciones, aunque estas fueron bastante complejas, ya que no existen en el mercado accesorios para estos vehículos. Se trabajó en tres objetivos principales: ganar altura sobre el suelo, mejorar la protección de los bajos y realizar una suspensión muy eficiente para la práctica del 4x4 extremo.

El primer punto se consiguió en buena medida cambiando la medida de los neumáticos originales, al montar unos de mayor diámetro. Además, optábamos por quitar la llanta original, sustituyéndola por una de 16” , para tener más flanco, lo que es garantía de tener menos pinchazos y, además, te permite tener más balón a la hora de desinflar para rodar por arena. Se eligió unos Dunlop SP Road Gripper S 235/85R16 de excelente aspecto, con flancos reforzados y buen dibujo, que el tiempo nos revelaría como perfectos para la tarea que tenían que cumplir. Es más, ninguno de los coches tuvo no un solo pinchazo, y eso que hubo un par de etapas con muchísimas piedras. La única incidencia en este sentido fue con el Kyron, que desllantó los dos neumáticos de un mismo lado en una zona de dunas, debido a que se bajó demasiado la presión. Se volvieron a talonar ambos neumáticos y continuaron como si tal cosa.

En cuanto a las llantas, SsangYong nos proporcionó las de una versión de dos ruedas motrices que van equipados con llanta de 16”. Eso nos evitaba tener que buscar o hacer unas a medida, lo que habría incrementado el precio de la preparación.

En cuanto a la protección de bajos, no hubo problema. Plaza Competición diseñó unas planchas de duraluminio adaptadas a las dimensiones de los coches que cumplían perfectamente su cometido.

Con la suspensión tuvieron que trabajar algo más, hasta que se dio con los amortiguadores que necesitábamos, trabajando sobre la gama Old Man Emu. Además, hubo que modificar los anclajes inferiores de los delanteros para poder montar unos de mayor tamaño, ya que los de serie son bastante pequeños y necesitábamos unos más largos para ganar recorrido y durabilidad en las duras pistas marroquíes. Tras probar varias combinaciones de muelles/amortiguador se dio con la opción correcta.

En el tren trasero el trabajo fue más sencillo y bastó con la monta de los Old Man Emu, uno por rueda, más el cambio de los muelles por unos un poco más largos y un poco más duros que los originales.

Ya son varios los coches que han pasado por las manos de Autoverde 4x4 y que, después de ser modificados, hemos aprovechado para compararlos con el modelo de serie. Pero en pocas ocasiones habíamos conseguido unos resultados tan espectaculares como en el caso de los dos SsangYong. La primera y más evidente mejora es la de sus cotas todo terreno. Pero ya a simple vista se puede ver la gran diferencia entre un coche y el otro, diferencia especialmente palpable en el más SUV de los dos, el Kyron, que obtiene un aspecto impresionante.

Aspecto que se traduce en unas excelentes prestaciones camperas, que en la comparativa que hicimos con los vehículos en nuestro circuito de Ocaña significaban la diferencia entre no pasar por algunos obstáculos o hacerlo con una facilidad pasmosa.

Visita la web www.quieroserpiloto4x4.com y participa

Una de las peores situaciones que te puedes encontrar en las dunas es caer en una poza de arena blanda. Y para salir sólo hay una solución: dar vueltas en redondo aprovechando las “paredes” de la poza hasta tener la velocidad suficiente para salir.

Así fue
La prueba en asfalto

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