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Nissan Qashqai 2.0/Suzuki SX4 1.9 DDS

Ninguno de los dos tiene una configuración de SUV al uso, especialmente el SX4 que en buena ley debe tratarse como una berlina de cuatro ruedas motrices. Sin embargo, su reducido tamaño y su ligereza les permiten afrontar recorridos de dificultad moderada en el campo.
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Nissan Qashqai 2.0/Suzuki SX4 1.9 DDS
Nissan Qashqai 2.0/Suzuki SX4 1.9 DDS

Mientras el terreno no sea muy delicado en cuanto a adherencia el Qashqai se mueve con absoluta soltura y mayor eficacia que el Suzuki en el campo. Sólo cuando el terreno es blando –barro- y la adherencia tiene unas condiciones muy precarias, el SX4 llega a superar a su oponente. Y eso no es porque disponga de un sistema de transmisión más avanzado, se trata sencillamente de una cuestión de peso. En las condiciones descritas los 200 kg extras que debe arrastrar el Nissan se vuelven en su contra y el Suzuki “sobrevuela” los barrizales con mas facilidad. Cierto es que si nuestros recorridos por campo van a tener cierta preponderancia de estas condiciones, al margen del peso, lo primero que debemos hacer es sustituir los neumáticos por unos con más taco, pero con la configuración de serie es posible que tengamos más problemas con el Nissan que tendrá más tendencia a “clavarse” que el Suzuki.

Los 200 kg de peso no son gratuitos. Aunque tanto el Qashqai como el SX4 muestran unas dimensiones bastante compactas, el Nissan es más grande, sólo en longitud le saca 20 cm a su oponente. Esta particularidad vuelve al SX4 más ágil en el tráfico urbano y también facilita la búsqueda de huecos de aparcamiento. La contrapartida es un habitáculo algo más pequeño, lo que ofrece una neta ventaja al Nissan al disponer de un interior más amplio y confortable, sobre todo en las plazas posteriores, y además, un volumen de carga mayor.

Averigua qué opinan otros internautas de estos dos coches: Nissan Qashqai vs. Suzuki SX4.

Ligeros y ágiles

El concepto objetivo de un todocamino se basa en una serie de compromisos que permite al conductor disponer de una polivalencia de utilización sumamente amplia. Sin salirse de esos parámetros, existen variables casi infinitas. Están los que combinan una carrocería, por tamaño y configuración, de todo terreno con un chasis netamente orientado a la carretera, opción con la que se obtiene un buen resultado al disponer de buenos ángulos, una razonable altura de carrocería y además un espacio interior generoso.

Este planteamiento podría aplicarse perfectamente al Nissan que con un comportamiento, más que aceptable en carretera, admite una utilización moderadamente dura en campo. En el otro extremo encontramos el enfoque del Suzuki, que parte de una carrocería de berlina, un tamaño muy compacto y una configuración general de turismo. A ello, le añade un sistema de tracción total prácticamente igual al del Nissan con la posibilidad de circular en dos o en cuatro ruedas motrices en función de las necesidades de adherencia.

Tras esta descripción a grandes rasgos de ambos ya podemos intuir con más o menos precisión las capacidades de cada uno y sobre todo, cual es el planteamiento básico de cada uno. Lo cierto es que cada vez es más difícil encontrar en el mercado todoterrenos de los considerados tradicionales, pero la profusión de modelos como estos permiten acercar al gran público al mundo del 4x4, como un primer escalón, a partir del cual, muchos de ellos acaban buscando en sucesivas compras vehículos más especializados. Pero centrándonos en nuestros protagonistas, podemos comprobar que las diferencias efectivas, nos son tan grandes en la práctica, cuando abandonamos el asfalto con ambos. Las suspensiones y ángulos más adaptados del Nissan permiten afrontar las zonas más escarpadas con mayor tranquilidad y es que, los recorridos de suspensión y los ángulos resultan más favorables.

Mientras el terreno no sea muy delicado en cuanto a adherencia el Qashqai se mueve con absoluta soltura y mayor eficacia que el Suzuki en el campo. Sólo cuando el terreno es blando –barro- y la adherencia tiene unas condiciones muy precarias, el SX4 llega a superar a su oponente. Y eso no es porque disponga de un sistema de transmisión más avanzado, se trata sencillamente de una cuestión de peso. En las condiciones descritas los 200 kg extras que debe arrastrar el Nissan se vuelven en su contra y el Suzuki “sobrevuela” los barrizales con mas facilidad. Cierto es que si nuestros recorridos por campo van a tener cierta preponderancia de estas condiciones, al margen del peso, lo primero que debemos hacer es sustituir los neumáticos por unos con más taco, pero con la configuración de serie es posible que tengamos más problemas con el Nissan que tendrá más tendencia a “clavarse” que el Suzuki.

Los 200 kg de peso no son gratuitos. Aunque tanto el Qashqai como el SX4 muestran unas dimensiones bastante compactas, el Nissan es más grande, sólo en longitud le saca 20 cm a su oponente. Esta particularidad vuelve al SX4 más ágil en el tráfico urbano y también facilita la búsqueda de huecos de aparcamiento. La contrapartida es un habitáculo algo más pequeño, lo que ofrece una neta ventaja al Nissan al disponer de un interior más amplio y confortable, sobre todo en las plazas posteriores, y además, un volumen de carga mayor.

Averigua qué opinan otros internautas de estos dos coches: Nissan Qashqai vs. Suzuki SX4.

Ligeros y ágiles

El concepto objetivo de un todocamino se basa en una serie de compromisos que permite al conductor disponer de una polivalencia de utilización sumamente amplia. Sin salirse de esos parámetros, existen variables casi infinitas. Están los que combinan una carrocería, por tamaño y configuración, de todo terreno con un chasis netamente orientado a la carretera, opción con la que se obtiene un buen resultado al disponer de buenos ángulos, una razonable altura de carrocería y además un espacio interior generoso.

Este planteamiento podría aplicarse perfectamente al Nissan que con un comportamiento, más que aceptable en carretera, admite una utilización moderadamente dura en campo. En el otro extremo encontramos el enfoque del Suzuki, que parte de una carrocería de berlina, un tamaño muy compacto y una configuración general de turismo. A ello, le añade un sistema de tracción total prácticamente igual al del Nissan con la posibilidad de circular en dos o en cuatro ruedas motrices en función de las necesidades de adherencia.

Tras esta descripción a grandes rasgos de ambos ya podemos intuir con más o menos precisión las capacidades de cada uno y sobre todo, cual es el planteamiento básico de cada uno. Lo cierto es que cada vez es más difícil encontrar en el mercado todoterrenos de los considerados tradicionales, pero la profusión de modelos como estos permiten acercar al gran público al mundo del 4x4, como un primer escalón, a partir del cual, muchos de ellos acaban buscando en sucesivas compras vehículos más especializados. Pero centrándonos en nuestros protagonistas, podemos comprobar que las diferencias efectivas, nos son tan grandes en la práctica, cuando abandonamos el asfalto con ambos. Las suspensiones y ángulos más adaptados del Nissan permiten afrontar las zonas más escarpadas con mayor tranquilidad y es que, los recorridos de suspensión y los ángulos resultan más favorables.

Mientras el terreno no sea muy delicado en cuanto a adherencia el Qashqai se mueve con absoluta soltura y mayor eficacia que el Suzuki en el campo. Sólo cuando el terreno es blando –barro- y la adherencia tiene unas condiciones muy precarias, el SX4 llega a superar a su oponente. Y eso no es porque disponga de un sistema de transmisión más avanzado, se trata sencillamente de una cuestión de peso. En las condiciones descritas los 200 kg extras que debe arrastrar el Nissan se vuelven en su contra y el Suzuki “sobrevuela” los barrizales con mas facilidad. Cierto es que si nuestros recorridos por campo van a tener cierta preponderancia de estas condiciones, al margen del peso, lo primero que debemos hacer es sustituir los neumáticos por unos con más taco, pero con la configuración de serie es posible que tengamos más problemas con el Nissan que tendrá más tendencia a “clavarse” que el Suzuki.

Los 200 kg de peso no son gratuitos. Aunque tanto el Qashqai como el SX4 muestran unas dimensiones bastante compactas, el Nissan es más grande, sólo en longitud le saca 20 cm a su oponente. Esta particularidad vuelve al SX4 más ágil en el tráfico urbano y también facilita la búsqueda de huecos de aparcamiento. La contrapartida es un habitáculo algo más pequeño, lo que ofrece una neta ventaja al Nissan al disponer de un interior más amplio y confortable, sobre todo en las plazas posteriores, y además, un volumen de carga mayor.

Averigua qué opinan otros internautas de estos dos coches: Nissan Qashqai vs. Suzuki SX4.

Ligeros y ágiles

El concepto objetivo de un todocamino se basa en una serie de compromisos que permite al conductor disponer de una polivalencia de utilización sumamente amplia. Sin salirse de esos parámetros, existen variables casi infinitas. Están los que combinan una carrocería, por tamaño y configuración, de todo terreno con un chasis netamente orientado a la carretera, opción con la que se obtiene un buen resultado al disponer de buenos ángulos, una razonable altura de carrocería y además un espacio interior generoso.

Este planteamiento podría aplicarse perfectamente al Nissan que con un comportamiento, más que aceptable en carretera, admite una utilización moderadamente dura en campo. En el otro extremo encontramos el enfoque del Suzuki, que parte de una carrocería de berlina, un tamaño muy compacto y una configuración general de turismo. A ello, le añade un sistema de tracción total prácticamente igual al del Nissan con la posibilidad de circular en dos o en cuatro ruedas motrices en función de las necesidades de adherencia.

Tras esta descripción a grandes rasgos de ambos ya podemos intuir con más o menos precisión las capacidades de cada uno y sobre todo, cual es el planteamiento básico de cada uno. Lo cierto es que cada vez es más difícil encontrar en el mercado todoterrenos de los considerados tradicionales, pero la profusión de modelos como estos permiten acercar al gran público al mundo del 4x4, como un primer escalón, a partir del cual, muchos de ellos acaban buscando en sucesivas compras vehículos más especializados. Pero centrándonos en nuestros protagonistas, podemos comprobar que las diferencias efectivas, nos son tan grandes en la práctica, cuando abandonamos el asfalto con ambos. Las suspensiones y ángulos más adaptados del Nissan permiten afrontar las zonas más escarpadas con mayor tranquilidad y es que, los recorridos de suspensión y los ángulos resultan más favorables.

Mientras el terreno no sea muy delicado en cuanto a adherencia el Qashqai se mueve con absoluta soltura y mayor eficacia que el Suzuki en el campo. Sólo cuando el terreno es blando –barro- y la adherencia tiene unas condiciones muy precarias, el SX4 llega a superar a su oponente. Y eso no es porque disponga de un sistema de transmisión más avanzado, se trata sencillamente de una cuestión de peso. En las condiciones descritas los 200 kg extras que debe arrastrar el Nissan se vuelven en su contra y el Suzuki “sobrevuela” los barrizales con mas facilidad. Cierto es que si nuestros recorridos por campo van a tener cierta preponderancia de estas condiciones, al margen del peso, lo primero que debemos hacer es sustituir los neumáticos por unos con más taco, pero con la configuración de serie es posible que tengamos más problemas con el Nissan que tendrá más tendencia a “clavarse” que el Suzuki.

Los 200 kg de peso no son gratuitos. Aunque tanto el Qashqai como el SX4 muestran unas dimensiones bastante compactas, el Nissan es más grande, sólo en longitud le saca 20 cm a su oponente. Esta particularidad vuelve al SX4 más ágil en el tráfico urbano y también facilita la búsqueda de huecos de aparcamiento. La contrapartida es un habitáculo algo más pequeño, lo que ofrece una neta ventaja al Nissan al disponer de un interior más amplio y confortable, sobre todo en las plazas posteriores, y además, un volumen de carga mayor.

Averigua qué opinan otros internautas de estos dos coches: Nissan Qashqai vs. Suzuki SX4.

Ligeros y ágiles

El concepto objetivo de un todocamino se basa en una serie de compromisos que permite al conductor disponer de una polivalencia de utilización sumamente amplia. Sin salirse de esos parámetros, existen variables casi infinitas. Están los que combinan una carrocería, por tamaño y configuración, de todo terreno con un chasis netamente orientado a la carretera, opción con la que se obtiene un buen resultado al disponer de buenos ángulos, una razonable altura de carrocería y además un espacio interior generoso.

Este planteamiento podría aplicarse perfectamente al Nissan que con un comportamiento, más que aceptable en carretera, admite una utilización moderadamente dura en campo. En el otro extremo encontramos el enfoque del Suzuki, que parte de una carrocería de berlina, un tamaño muy compacto y una configuración general de turismo. A ello, le añade un sistema de tracción total prácticamente igual al del Nissan con la posibilidad de circular en dos o en cuatro ruedas motrices en función de las necesidades de adherencia.

Tras esta descripción a grandes rasgos de ambos ya podemos intuir con más o menos precisión las capacidades de cada uno y sobre todo, cual es el planteamiento básico de cada uno. Lo cierto es que cada vez es más difícil encontrar en el mercado todoterrenos de los considerados tradicionales, pero la profusión de modelos como estos permiten acercar al gran público al mundo del 4x4, como un primer escalón, a partir del cual, muchos de ellos acaban buscando en sucesivas compras vehículos más especializados. Pero centrándonos en nuestros protagonistas, podemos comprobar que las diferencias efectivas, nos son tan grandes en la práctica, cuando abandonamos el asfalto con ambos. Las suspensiones y ángulos más adaptados del Nissan permiten afrontar las zonas más escarpadas con mayor tranquilidad y es que, los recorridos de suspensión y los ángulos resultan más favorables.