Land Rover Freelander2 TD4_e

Land Rover sabe que su futuro pasa por reducir drásticamente el nivel de emisiones y el primer paso ha consistido en acoplar un sistema start&stop al Land Rover Freelander2 Diesel con cambio manual, que pasará a denominarse TD4_e.
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Land Rover Freelander2 TD4_e
Land Rover Freelander2 TD4_e

De esta manera, el consumo medio se ha reducido en 0,8 l/100 km —de 7,5 a 6,7— y las emisiones de CO2 bajan de 194 a 179 g/km, es decir, un 8 por ciento menos. En esta mejora del rendimiento también influye que el Land Rover Freelander 2 TD4_e cuenta con un testigo de cambio de marchas, neumáticos de baja resistencia a la rodadura y algunos cambios en el software del sistema de tracción.

El sistema start&stop apaga el motor de forma automática si el coche está parado, en punto muerto y sin pisar el embrague. Para volver a arrancar el motor del Land Rover Freelander TD4_e basta con pisar el embrague y también se pone en marcha si dejas caer el coche por una pendiente sin tocar pedal alguno. Aunque se han modificado los soportes del motor para reducir las vibraciones durante el arranque, la verdad es que el sistema no es el más suave que hemos probado.

Para evitar que la batería se descargue en exceso —por ejemplo, por una fuerte demanda del sistema de climatización— o que el sistema de vacío del servofreno alcance niveles críticos, el sistema de arranque y parada cuenta con diversos sensores que ponen el motor en marcha y anulan momentáneamente la función start&stop.

El Land Rover Freelander 2 TD4_e estará a la venta en primavera y será el primer 4x4 con un sistema start&stop así como el primer Land Rover en incorporar lo que la marca británica denomina «e_Terrain Technologies».

El objetivo a medio y largo plazo de Land Rover es fabricar modelos fieles a la filosofía de la marca —SUV y todo terreno— con unas emisiones de CO2 inferiores a 120 g/km e, incluso, llegar posteriormente a bajar hasta menos de 100 g/km. El primer paso es este sistema start&stop, pero Land Rover y Jaguar van a invertir 700 millones de libras esterlinas —unos 805 millones de euros— en tecnologías sostenibles y ecológicas.

El camino para alcanzar tal objetivo pasa por desarrollar nuevos sistemas de propulsión y estructuras ligeras destinadas a reducir las emisiones de CO2 sin sacrificar las prestaciones todoterreno fundamentales de Land Rover.

Así, Land Rover asegura que no tardará mucho en tener disponible un híbrido Diesel con sistema de tracción trasera eléctrica (ERAD, Electric Rear Drive Axle), como el prototipo LRX Concept. De acuerdo con los datos de Land Rover, este tipo de propulsión permitiría reducir en un 20 por ciento las emisiones de CO2 por término medio, llegando al 30 por ciento en tráfico urbano intenso.

Buena parte de los avances que Land Rover tiene en cartera para rebajar sus emisiones de CO2 se dieron a conocer en el prototipo Land_e.

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