Infiniti FX

El tope de gama Infiniti está constituido por el FX, un SUV deportivo disponible con el motor 3.7 V6 de 320 CV además de la versión FX50, equipado con motor V8 5.0 y 390 CV, que se posiciona como uno de los modelos más exclusivos y refinados del mercado. Está disponible a partir de 58.500 euros con un completo equipamiento de serie.
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Infiniti FX
Infiniti FX

El Infiniti FX, que llega a España como tope de gama de la marca japonesa, mezcla las características de un coche deportivo con el carácter de un 4x4. Cuenta con una amplia distancia entre ejes, un largo capó, cortos voladizos y una forma del techo arqueada descendente. Se trata de la segunda generación del FX, que cuenta con un diseño mucho más agresivo, con formas más elegantes y mecánicas más potentes. Destaca por un nuevo frontal definido por la parrilla de doble arco, faros bi-xenón muy llamativos y enormes llantas de aleación de 20c ó 21 pulgadas de diámetro.

Las ruedas delanteras están 35 mm más adelantadas respecto a las de la generación anterior y la vía delantera es 50 mm más ancha. También se han añadido unas salidas de aire laterales detrás de las ruedas delanteras. Estas salidas son funcionales y permiten la extracción del aire caliente del capó. El coeficiente de resistencia aerodinámica del FX se ha reducido de 0,37 a 0,35, lo que redunda en mejora de prestaciones y consumo.

El interior del Infiniti FX también lllama la atención por su elegancia y su diseño, con multitud de elementos de confort y revestido con materiales de calidad. El diseño de la consola central es muy similar al del resto de modelos de la marca y lógicamente su equipamiento es realmente extenso. De serie incorpora asientos delanteros en piel, calefactados y ventilados, con sistema de sujeción lateral neumático. Incluyen extensiones regulables para la zona de los muslos y un sistema de adaptación que mueve el asiento, el volante y los espejos retrovisores.

La gama de acceso al FX está formada por la variante de 3,7 litros del motor Nissan empleada en el EX37 y G37, un V6 de 24 válvulas de 320 CV y un par de 36,7 mkg a 5.200 rpm. Dispone de sistema de admisión variable y es muy constante en su entrega de potencia. La respuesta es muy lineal y tiene una finura de funcionamiento que resulta deliciosa. De hecho, mueve al FX con enorme facilidad tanto en zonas de montaña como en rápidas autopistas. Alcanza una velocidad máxima de 233 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos, mientras que su consumo en ciclo combinado es de 12 l/100 km.

Como tope de gama se sitúa el FX50S, que equipa un V8 atmosférico de 5.0 litros, montado en posición baja y dotado de ventilador hidráulico. Promete 390 CV a 6.800 rpm y 500 Nm de par, con una extraordinaria entrega de fuerza desde el ralentí y con un evocador sonido de escape. También emplea el sistema de distribución variable VVEL, que regula la apertura y elevación de las válvulas de forma continua.

En este caso, las prestaciones son aún más espectaculares, con una velocidad máxima limitada electrónicamente a 250 km/h, una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,8 s y un consumo combinado de 13 l/100 km.

El FX utiliza la plataforma FM también empleada en los G37 y EX37, aunque en este caso con mayor batalla y vías. La longitud total es de 4,87 metros, aunque lo que más sorprende de este modelo es su peso, que apenas supera las dos toneladas en la variante con motor V6. Se ha tenido especial cuidado para procurar una equilibrada distribución de pesos para mejorar el comportamiento dinámico. Los paneles delanteros y traseros son de aluminio, pero con 20 kilos menos de peso.

La suspensión delantera, con brazo oscilante doble, es similar a la utilizada en los G37 y EX37, ofreciendo mayor recorrido que el diseño de montante de la anterior generación. Detrás recurre al diseño multibrazo de la generación anterior, aunque convenientemente modificada para reducir el peso y ofrecer mayor recorrido. Las dos versiones más altas de gama incorporan de serie control activo de la suspensión con amortiguadores controlados electrónicamente y capaz de modificar los parámetros en función del tipo de conducción. Si queremos, también podemos seleccionar manualmente mediante un conmutador un modo sport.

Para mejorar el comportamiento y la agilidad en zonas viradas se ha dotado al FX50S del sistema Rear Active Steer de dirección activa a las cuatro ruedas que mueve las ruedas traseras del FX50 en función de la señal de la dirección y la velocidad del vehículo y permite el giro de las ruedas traseras de hasta un grado para ofrecer una respuesta más rápida y deportiva.

Incorpora también sistema de tracción a las cuatro ruedas con gestión activa de la distribución de par mediante embrague central electrónico, capaz de pasar desde el 100 por ciento del par al eje posterior hasta el 50 por ciento a cada eje. El sistema de frenos se compone de pinzas delanteras de cuatro pistones y traseras de dos, y discos de 355 y 350 mm de diámetro. Su funcionamiento es muy eficaz y, tras someterlos a un uso intensivo por las carreteras de la Provenza francesa, no mostraron síntomas de desfallecimiento o fatiga. Para mejorar la seguridad se asocian a un asistente inteligente a la frenada de emergencia, que detecta detecta una inminente colisión con el vehículo delantero, avisando al conductor y frenando de forma automática para mitigar las consecuencias de un posible impacto.

Ya está disponible, con precios comprendidos entre 58.500 y 77.000 euros

Incorpora de serie cámara de visión trasera con sensores de aparcamiento, techo solar, llave electrónica inteligente, cristales traseros oscuros, sistema de audio CD con Bluetooth, control de crucero, asientos eléctricos, encendido automático de luces y limpiaparabrisas, y faros bixenón con AFS, además de pintura autorreparable. En el acabado FX37S se añade la suspensión electrónica, asientos delanteros deportivos y llantas de 21 pulgadas. También en este caso se ofrece opcionalmente una rueda de recambio de emergencia.

El FX50S suma un pedalier colapsable y una doble mampara de separación entre el vano motor y el habitáculo, sistema de control de presión de neumáticos y dirección activa. Sólo está disponible en acabado S, por 77.000 euros.

El Infiniti FX, que llega a España como tope de gama de la marca japonesa, mezcla las características de un coche deportivo con el carácter de un 4x4. Cuenta con una amplia distancia entre ejes, un largo capó, cortos voladizos y una forma del techo arqueada descendente. Se trata de la segunda generación del FX, que cuenta con un diseño mucho más agresivo, con formas más elegantes y mecánicas más potentes. Destaca por un nuevo frontal definido por la parrilla de doble arco, faros bi-xenón muy llamativos y enormes llantas de aleación de 20c ó 21 pulgadas de diámetro.

Las ruedas delanteras están 35 mm más adelantadas respecto a las de la generación anterior y la vía delantera es 50 mm más ancha. También se han añadido unas salidas de aire laterales detrás de las ruedas delanteras. Estas salidas son funcionales y permiten la extracción del aire caliente del capó. El coeficiente de resistencia aerodinámica del FX se ha reducido de 0,37 a 0,35, lo que redunda en mejora de prestaciones y consumo.

El interior del Infiniti FX también lllama la atención por su elegancia y su diseño, con multitud de elementos de confort y revestido con materiales de calidad. El diseño de la consola central es muy similar al del resto de modelos de la marca y lógicamente su equipamiento es realmente extenso. De serie incorpora asientos delanteros en piel, calefactados y ventilados, con sistema de sujeción lateral neumático. Incluyen extensiones regulables para la zona de los muslos y un sistema de adaptación que mueve el asiento, el volante y los espejos retrovisores.

La gama de acceso al FX está formada por la variante de 3,7 litros del motor Nissan empleada en el EX37 y G37, un V6 de 24 válvulas de 320 CV y un par de 36,7 mkg a 5.200 rpm. Dispone de sistema de admisión variable y es muy constante en su entrega de potencia. La respuesta es muy lineal y tiene una finura de funcionamiento que resulta deliciosa. De hecho, mueve al FX con enorme facilidad tanto en zonas de montaña como en rápidas autopistas. Alcanza una velocidad máxima de 233 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos, mientras que su consumo en ciclo combinado es de 12 l/100 km.

Como tope de gama se sitúa el FX50S, que equipa un V8 atmosférico de 5.0 litros, montado en posición baja y dotado de ventilador hidráulico. Promete 390 CV a 6.800 rpm y 500 Nm de par, con una extraordinaria entrega de fuerza desde el ralentí y con un evocador sonido de escape. También emplea el sistema de distribución variable VVEL, que regula la apertura y elevación de las válvulas de forma continua.

En este caso, las prestaciones son aún más espectaculares, con una velocidad máxima limitada electrónicamente a 250 km/h, una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,8 s y un consumo combinado de 13 l/100 km.

El FX utiliza la plataforma FM también empleada en los G37 y EX37, aunque en este caso con mayor batalla y vías. La longitud total es de 4,87 metros, aunque lo que más sorprende de este modelo es su peso, que apenas supera las dos toneladas en la variante con motor V6. Se ha tenido especial cuidado para procurar una equilibrada distribución de pesos para mejorar el comportamiento dinámico. Los paneles delanteros y traseros son de aluminio, pero con 20 kilos menos de peso.

La suspensión delantera, con brazo oscilante doble, es similar a la utilizada en los G37 y EX37, ofreciendo mayor recorrido que el diseño de montante de la anterior generación. Detrás recurre al diseño multibrazo de la generación anterior, aunque convenientemente modificada para reducir el peso y ofrecer mayor recorrido. Las dos versiones más altas de gama incorporan de serie control activo de la suspensión con amortiguadores controlados electrónicamente y capaz de modificar los parámetros en función del tipo de conducción. Si queremos, también podemos seleccionar manualmente mediante un conmutador un modo sport.

Para mejorar el comportamiento y la agilidad en zonas viradas se ha dotado al FX50S del sistema Rear Active Steer de dirección activa a las cuatro ruedas que mueve las ruedas traseras del FX50 en función de la señal de la dirección y la velocidad del vehículo y permite el giro de las ruedas traseras de hasta un grado para ofrecer una respuesta más rápida y deportiva.

Incorpora también sistema de tracción a las cuatro ruedas con gestión activa de la distribución de par mediante embrague central electrónico, capaz de pasar desde el 100 por ciento del par al eje posterior hasta el 50 por ciento a cada eje. El sistema de frenos se compone de pinzas delanteras de cuatro pistones y traseras de dos, y discos de 355 y 350 mm de diámetro. Su funcionamiento es muy eficaz y, tras someterlos a un uso intensivo por las carreteras de la Provenza francesa, no mostraron síntomas de desfallecimiento o fatiga. Para mejorar la seguridad se asocian a un asistente inteligente a la frenada de emergencia, que detecta detecta una inminente colisión con el vehículo delantero, avisando al conductor y frenando de forma automática para mitigar las consecuencias de un posible impacto.

Ya está disponible, con precios comprendidos entre 58.500 y 77.000 euros

Incorpora de serie cámara de visión trasera con sensores de aparcamiento, techo solar, llave electrónica inteligente, cristales traseros oscuros, sistema de audio CD con Bluetooth, control de crucero, asientos eléctricos, encendido automático de luces y limpiaparabrisas, y faros bixenón con AFS, además de pintura autorreparable. En el acabado FX37S se añade la suspensión electrónica, asientos delanteros deportivos y llantas de 21 pulgadas. También en este caso se ofrece opcionalmente una rueda de recambio de emergencia.

El FX50S suma un pedalier colapsable y una doble mampara de separación entre el vano motor y el habitáculo, sistema de control de presión de neumáticos y dirección activa. Sólo está disponible en acabado S, por 77.000 euros.

El Infiniti FX, que llega a España como tope de gama de la marca japonesa, mezcla las características de un coche deportivo con el carácter de un 4x4. Cuenta con una amplia distancia entre ejes, un largo capó, cortos voladizos y una forma del techo arqueada descendente. Se trata de la segunda generación del FX, que cuenta con un diseño mucho más agresivo, con formas más elegantes y mecánicas más potentes. Destaca por un nuevo frontal definido por la parrilla de doble arco, faros bi-xenón muy llamativos y enormes llantas de aleación de 20c ó 21 pulgadas de diámetro.

Las ruedas delanteras están 35 mm más adelantadas respecto a las de la generación anterior y la vía delantera es 50 mm más ancha. También se han añadido unas salidas de aire laterales detrás de las ruedas delanteras. Estas salidas son funcionales y permiten la extracción del aire caliente del capó. El coeficiente de resistencia aerodinámica del FX se ha reducido de 0,37 a 0,35, lo que redunda en mejora de prestaciones y consumo.

El interior del Infiniti FX también lllama la atención por su elegancia y su diseño, con multitud de elementos de confort y revestido con materiales de calidad. El diseño de la consola central es muy similar al del resto de modelos de la marca y lógicamente su equipamiento es realmente extenso. De serie incorpora asientos delanteros en piel, calefactados y ventilados, con sistema de sujeción lateral neumático. Incluyen extensiones regulables para la zona de los muslos y un sistema de adaptación que mueve el asiento, el volante y los espejos retrovisores.

La gama de acceso al FX está formada por la variante de 3,7 litros del motor Nissan empleada en el EX37 y G37, un V6 de 24 válvulas de 320 CV y un par de 36,7 mkg a 5.200 rpm. Dispone de sistema de admisión variable y es muy constante en su entrega de potencia. La respuesta es muy lineal y tiene una finura de funcionamiento que resulta deliciosa. De hecho, mueve al FX con enorme facilidad tanto en zonas de montaña como en rápidas autopistas. Alcanza una velocidad máxima de 233 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos, mientras que su consumo en ciclo combinado es de 12 l/100 km.

Como tope de gama se sitúa el FX50S, que equipa un V8 atmosférico de 5.0 litros, montado en posición baja y dotado de ventilador hidráulico. Promete 390 CV a 6.800 rpm y 500 Nm de par, con una extraordinaria entrega de fuerza desde el ralentí y con un evocador sonido de escape. También emplea el sistema de distribución variable VVEL, que regula la apertura y elevación de las válvulas de forma continua.

En este caso, las prestaciones son aún más espectaculares, con una velocidad máxima limitada electrónicamente a 250 km/h, una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,8 s y un consumo combinado de 13 l/100 km.

El FX utiliza la plataforma FM también empleada en los G37 y EX37, aunque en este caso con mayor batalla y vías. La longitud total es de 4,87 metros, aunque lo que más sorprende de este modelo es su peso, que apenas supera las dos toneladas en la variante con motor V6. Se ha tenido especial cuidado para procurar una equilibrada distribución de pesos para mejorar el comportamiento dinámico. Los paneles delanteros y traseros son de aluminio, pero con 20 kilos menos de peso.

La suspensión delantera, con brazo oscilante doble, es similar a la utilizada en los G37 y EX37, ofreciendo mayor recorrido que el diseño de montante de la anterior generación. Detrás recurre al diseño multibrazo de la generación anterior, aunque convenientemente modificada para reducir el peso y ofrecer mayor recorrido. Las dos versiones más altas de gama incorporan de serie control activo de la suspensión con amortiguadores controlados electrónicamente y capaz de modificar los parámetros en función del tipo de conducción. Si queremos, también podemos seleccionar manualmente mediante un conmutador un modo sport.

Para mejorar el comportamiento y la agilidad en zonas viradas se ha dotado al FX50S del sistema Rear Active Steer de dirección activa a las cuatro ruedas que mueve las ruedas traseras del FX50 en función de la señal de la dirección y la velocidad del vehículo y permite el giro de las ruedas traseras de hasta un grado para ofrecer una respuesta más rápida y deportiva.

Incorpora también sistema de tracción a las cuatro ruedas con gestión activa de la distribución de par mediante embrague central electrónico, capaz de pasar desde el 100 por ciento del par al eje posterior hasta el 50 por ciento a cada eje. El sistema de frenos se compone de pinzas delanteras de cuatro pistones y traseras de dos, y discos de 355 y 350 mm de diámetro. Su funcionamiento es muy eficaz y, tras someterlos a un uso intensivo por las carreteras de la Provenza francesa, no mostraron síntomas de desfallecimiento o fatiga. Para mejorar la seguridad se asocian a un asistente inteligente a la frenada de emergencia, que detecta detecta una inminente colisión con el vehículo delantero, avisando al conductor y frenando de forma automática para mitigar las consecuencias de un posible impacto.

Ya está disponible, con precios comprendidos entre 58.500 y 77.000 euros

Incorpora de serie cámara de visión trasera con sensores de aparcamiento, techo solar, llave electrónica inteligente, cristales traseros oscuros, sistema de audio CD con Bluetooth, control de crucero, asientos eléctricos, encendido automático de luces y limpiaparabrisas, y faros bixenón con AFS, además de pintura autorreparable. En el acabado FX37S se añade la suspensión electrónica, asientos delanteros deportivos y llantas de 21 pulgadas. También en este caso se ofrece opcionalmente una rueda de recambio de emergencia.

El FX50S suma un pedalier colapsable y una doble mampara de separación entre el vano motor y el habitáculo, sistema de control de presión de neumáticos y dirección activa. Sólo está disponible en acabado S, por 77.000 euros.

El Infiniti FX, que llega a España como tope de gama de la marca japonesa, mezcla las características de un coche deportivo con el carácter de un 4x4. Cuenta con una amplia distancia entre ejes, un largo capó, cortos voladizos y una forma del techo arqueada descendente. Se trata de la segunda generación del FX, que cuenta con un diseño mucho más agresivo, con formas más elegantes y mecánicas más potentes. Destaca por un nuevo frontal definido por la parrilla de doble arco, faros bi-xenón muy llamativos y enormes llantas de aleación de 20c ó 21 pulgadas de diámetro.

Las ruedas delanteras están 35 mm más adelantadas respecto a las de la generación anterior y la vía delantera es 50 mm más ancha. También se han añadido unas salidas de aire laterales detrás de las ruedas delanteras. Estas salidas son funcionales y permiten la extracción del aire caliente del capó. El coeficiente de resistencia aerodinámica del FX se ha reducido de 0,37 a 0,35, lo que redunda en mejora de prestaciones y consumo.

El interior del Infiniti FX también lllama la atención por su elegancia y su diseño, con multitud de elementos de confort y revestido con materiales de calidad. El diseño de la consola central es muy similar al del resto de modelos de la marca y lógicamente su equipamiento es realmente extenso. De serie incorpora asientos delanteros en piel, calefactados y ventilados, con sistema de sujeción lateral neumático. Incluyen extensiones regulables para la zona de los muslos y un sistema de adaptación que mueve el asiento, el volante y los espejos retrovisores.

La gama de acceso al FX está formada por la variante de 3,7 litros del motor Nissan empleada en el EX37 y G37, un V6 de 24 válvulas de 320 CV y un par de 36,7 mkg a 5.200 rpm. Dispone de sistema de admisión variable y es muy constante en su entrega de potencia. La respuesta es muy lineal y tiene una finura de funcionamiento que resulta deliciosa. De hecho, mueve al FX con enorme facilidad tanto en zonas de montaña como en rápidas autopistas. Alcanza una velocidad máxima de 233 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos, mientras que su consumo en ciclo combinado es de 12 l/100 km.

Como tope de gama se sitúa el FX50S, que equipa un V8 atmosférico de 5.0 litros, montado en posición baja y dotado de ventilador hidráulico. Promete 390 CV a 6.800 rpm y 500 Nm de par, con una extraordinaria entrega de fuerza desde el ralentí y con un evocador sonido de escape. También emplea el sistema de distribución variable VVEL, que regula la apertura y elevación de las válvulas de forma continua.

En este caso, las prestaciones son aún más espectaculares, con una velocidad máxima limitada electrónicamente a 250 km/h, una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,8 s y un consumo combinado de 13 l/100 km.

El FX utiliza la plataforma FM también empleada en los G37 y EX37, aunque en este caso con mayor batalla y vías. La longitud total es de 4,87 metros, aunque lo que más sorprende de este modelo es su peso, que apenas supera las dos toneladas en la variante con motor V6. Se ha tenido especial cuidado para procurar una equilibrada distribución de pesos para mejorar el comportamiento dinámico. Los paneles delanteros y traseros son de aluminio, pero con 20 kilos menos de peso.

La suspensión delantera, con brazo oscilante doble, es similar a la utilizada en los G37 y EX37, ofreciendo mayor recorrido que el diseño de montante de la anterior generación. Detrás recurre al diseño multibrazo de la generación anterior, aunque convenientemente modificada para reducir el peso y ofrecer mayor recorrido. Las dos versiones más altas de gama incorporan de serie control activo de la suspensión con amortiguadores controlados electrónicamente y capaz de modificar los parámetros en función del tipo de conducción. Si queremos, también podemos seleccionar manualmente mediante un conmutador un modo sport.

Para mejorar el comportamiento y la agilidad en zonas viradas se ha dotado al FX50S del sistema Rear Active Steer de dirección activa a las cuatro ruedas que mueve las ruedas traseras del FX50 en función de la señal de la dirección y la velocidad del vehículo y permite el giro de las ruedas traseras de hasta un grado para ofrecer una respuesta más rápida y deportiva.

Incorpora también sistema de tracción a las cuatro ruedas con gestión activa de la distribución de par mediante embrague central electrónico, capaz de pasar desde el 100 por ciento del par al eje posterior hasta el 50 por ciento a cada eje. El sistema de frenos se compone de pinzas delanteras de cuatro pistones y traseras de dos, y discos de 355 y 350 mm de diámetro. Su funcionamiento es muy eficaz y, tras someterlos a un uso intensivo por las carreteras de la Provenza francesa, no mostraron síntomas de desfallecimiento o fatiga. Para mejorar la seguridad se asocian a un asistente inteligente a la frenada de emergencia, que detecta detecta una inminente colisión con el vehículo delantero, avisando al conductor y frenando de forma automática para mitigar las consecuencias de un posible impacto.

Ya está disponible, con precios comprendidos entre 58.500 y 77.000 euros

Incorpora de serie cámara de visión trasera con sensores de aparcamiento, techo solar, llave electrónica inteligente, cristales traseros oscuros, sistema de audio CD con Bluetooth, control de crucero, asientos eléctricos, encendido automático de luces y limpiaparabrisas, y faros bixenón con AFS, además de pintura autorreparable. En el acabado FX37S se añade la suspensión electrónica, asientos delanteros deportivos y llantas de 21 pulgadas. También en este caso se ofrece opcionalmente una rueda de recambio de emergencia.

El FX50S suma un pedalier colapsable y una doble mampara de separación entre el vano motor y el habitáculo, sistema de control de presión de neumáticos y dirección activa. Sólo está disponible en acabado S, por 77.000 euros.

El Infiniti FX, que llega a España como tope de gama de la marca japonesa, mezcla las características de un coche deportivo con el carácter de un 4x4. Cuenta con una amplia distancia entre ejes, un largo capó, cortos voladizos y una forma del techo arqueada descendente. Se trata de la segunda generación del FX, que cuenta con un diseño mucho más agresivo, con formas más elegantes y mecánicas más potentes. Destaca por un nuevo frontal definido por la parrilla de doble arco, faros bi-xenón muy llamativos y enormes llantas de aleación de 20c ó 21 pulgadas de diámetro.

Las ruedas delanteras están 35 mm más adelantadas respecto a las de la generación anterior y la vía delantera es 50 mm más ancha. También se han añadido unas salidas de aire laterales detrás de las ruedas delanteras. Estas salidas son funcionales y permiten la extracción del aire caliente del capó. El coeficiente de resistencia aerodinámica del FX se ha reducido de 0,37 a 0,35, lo que redunda en mejora de prestaciones y consumo.

El interior del Infiniti FX también lllama la atención por su elegancia y su diseño, con multitud de elementos de confort y revestido con materiales de calidad. El diseño de la consola central es muy similar al del resto de modelos de la marca y lógicamente su equipamiento es realmente extenso. De serie incorpora asientos delanteros en piel, calefactados y ventilados, con sistema de sujeción lateral neumático. Incluyen extensiones regulables para la zona de los muslos y un sistema de adaptación que mueve el asiento, el volante y los espejos retrovisores.

La gama de acceso al FX está formada por la variante de 3,7 litros del motor Nissan empleada en el EX37 y G37, un V6 de 24 válvulas de 320 CV y un par de 36,7 mkg a 5.200 rpm. Dispone de sistema de admisión variable y es muy constante en su entrega de potencia. La respuesta es muy lineal y tiene una finura de funcionamiento que resulta deliciosa. De hecho, mueve al FX con enorme facilidad tanto en zonas de montaña como en rápidas autopistas. Alcanza una velocidad máxima de 233 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos, mientras que su consumo en ciclo combinado es de 12 l/100 km.

Como tope de gama se sitúa el FX50S, que equipa un V8 atmosférico de 5.0 litros, montado en posición baja y dotado de ventilador hidráulico. Promete 390 CV a 6.800 rpm y 500 Nm de par, con una extraordinaria entrega de fuerza desde el ralentí y con un evocador sonido de escape. También emplea el sistema de distribución variable VVEL, que regula la apertura y elevación de las válvulas de forma continua.

En este caso, las prestaciones son aún más espectaculares, con una velocidad máxima limitada electrónicamente a 250 km/h, una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,8 s y un consumo combinado de 13 l/100 km.

El FX utiliza la plataforma FM también empleada en los G37 y EX37, aunque en este caso con mayor batalla y vías. La longitud total es de 4,87 metros, aunque lo que más sorprende de este modelo es su peso, que apenas supera las dos toneladas en la variante con motor V6. Se ha tenido especial cuidado para procurar una equilibrada distribución de pesos para mejorar el comportamiento dinámico. Los paneles delanteros y traseros son de aluminio, pero con 20 kilos menos de peso.

La suspensión delantera, con brazo oscilante doble, es similar a la utilizada en los G37 y EX37, ofreciendo mayor recorrido que el diseño de montante de la anterior generación. Detrás recurre al diseño multibrazo de la generación anterior, aunque convenientemente modificada para reducir el peso y ofrecer mayor recorrido. Las dos versiones más altas de gama incorporan de serie control activo de la suspensión con amortiguadores controlados electrónicamente y capaz de modificar los parámetros en función del tipo de conducción. Si queremos, también podemos seleccionar manualmente mediante un conmutador un modo sport.

Para mejorar el comportamiento y la agilidad en zonas viradas se ha dotado al FX50S del sistema Rear Active Steer de dirección activa a las cuatro ruedas que mueve las ruedas traseras del FX50 en función de la señal de la dirección y la velocidad del vehículo y permite el giro de las ruedas traseras de hasta un grado para ofrecer una respuesta más rápida y deportiva.

Incorpora también sistema de tracción a las cuatro ruedas con gestión activa de la distribución de par mediante embrague central electrónico, capaz de pasar desde el 100 por ciento del par al eje posterior hasta el 50 por ciento a cada eje. El sistema de frenos se compone de pinzas delanteras de cuatro pistones y traseras de dos, y discos de 355 y 350 mm de diámetro. Su funcionamiento es muy eficaz y, tras someterlos a un uso intensivo por las carreteras de la Provenza francesa, no mostraron síntomas de desfallecimiento o fatiga. Para mejorar la seguridad se asocian a un asistente inteligente a la frenada de emergencia, que detecta detecta una inminente colisión con el vehículo delantero, avisando al conductor y frenando de forma automática para mitigar las consecuencias de un posible impacto.

Ya está disponible, con precios comprendidos entre 58.500 y 77.000 euros

Incorpora de serie cámara de visión trasera con sensores de aparcamiento, techo solar, llave electrónica inteligente, cristales traseros oscuros, sistema de audio CD con Bluetooth, control de crucero, asientos eléctricos, encendido automático de luces y limpiaparabrisas, y faros bixenón con AFS, además de pintura autorreparable. En el acabado FX37S se añade la suspensión electrónica, asientos delanteros deportivos y llantas de 21 pulgadas. También en este caso se ofrece opcionalmente una rueda de recambio de emergencia.

El FX50S suma un pedalier colapsable y una doble mampara de separación entre el vano motor y el habitáculo, sistema de control de presión de neumáticos y dirección activa. Sólo está disponible en acabado S, por 77.000 euros.

El Infiniti FX, que llega a España como tope de gama de la marca japonesa, mezcla las características de un coche deportivo con el carácter de un 4x4. Cuenta con una amplia distancia entre ejes, un largo capó, cortos voladizos y una forma del techo arqueada descendente. Se trata de la segunda generación del FX, que cuenta con un diseño mucho más agresivo, con formas más elegantes y mecánicas más potentes. Destaca por un nuevo frontal definido por la parrilla de doble arco, faros bi-xenón muy llamativos y enormes llantas de aleación de 20c ó 21 pulgadas de diámetro.

Las ruedas delanteras están 35 mm más adelantadas respecto a las de la generación anterior y la vía delantera es 50 mm más ancha. También se han añadido unas salidas de aire laterales detrás de las ruedas delanteras. Estas salidas son funcionales y permiten la extracción del aire caliente del capó. El coeficiente de resistencia aerodinámica del FX se ha reducido de 0,37 a 0,35, lo que redunda en mejora de prestaciones y consumo.

El interior del Infiniti FX también lllama la atención por su elegancia y su diseño, con multitud de elementos de confort y revestido con materiales de calidad. El diseño de la consola central es muy similar al del resto de modelos de la marca y lógicamente su equipamiento es realmente extenso. De serie incorpora asientos delanteros en piel, calefactados y ventilados, con sistema de sujeción lateral neumático. Incluyen extensiones regulables para la zona de los muslos y un sistema de adaptación que mueve el asiento, el volante y los espejos retrovisores.

La gama de acceso al FX está formada por la variante de 3,7 litros del motor Nissan empleada en el EX37 y G37, un V6 de 24 válvulas de 320 CV y un par de 36,7 mkg a 5.200 rpm. Dispone de sistema de admisión variable y es muy constante en su entrega de potencia. La respuesta es muy lineal y tiene una finura de funcionamiento que resulta deliciosa. De hecho, mueve al FX con enorme facilidad tanto en zonas de montaña como en rápidas autopistas. Alcanza una velocidad máxima de 233 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos, mientras que su consumo en ciclo combinado es de 12 l/100 km.

Como tope de gama se sitúa el FX50S, que equipa un V8 atmosférico de 5.0 litros, montado en posición baja y dotado de ventilador hidráulico. Promete 390 CV a 6.800 rpm y 500 Nm de par, con una extraordinaria entrega de fuerza desde el ralentí y con un evocador sonido de escape. También emplea el sistema de distribución variable VVEL, que regula la apertura y elevación de las válvulas de forma continua.

En este caso, las prestaciones son aún más espectaculares, con una velocidad máxima limitada electrónicamente a 250 km/h, una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,8 s y un consumo combinado de 13 l/100 km.

El FX utiliza la plataforma FM también empleada en los G37 y EX37, aunque en este caso con mayor batalla y vías. La longitud total es de 4,87 metros, aunque lo que más sorprende de este modelo es su peso, que apenas supera las dos toneladas en la variante con motor V6. Se ha tenido especial cuidado para procurar una equilibrada distribución de pesos para mejorar el comportamiento dinámico. Los paneles delanteros y traseros son de aluminio, pero con 20 kilos menos de peso.

La suspensión delantera, con brazo oscilante doble, es similar a la utilizada en los G37 y EX37, ofreciendo mayor recorrido que el diseño de montante de la anterior generación. Detrás recurre al diseño multibrazo de la generación anterior, aunque convenientemente modificada para reducir el peso y ofrecer mayor recorrido. Las dos versiones más altas de gama incorporan de serie control activo de la suspensión con amortiguadores controlados electrónicamente y capaz de modificar los parámetros en función del tipo de conducción. Si queremos, también podemos seleccionar manualmente mediante un conmutador un modo sport.

Para mejorar el comportamiento y la agilidad en zonas viradas se ha dotado al FX50S del sistema Rear Active Steer de dirección activa a las cuatro ruedas que mueve las ruedas traseras del FX50 en función de la señal de la dirección y la velocidad del vehículo y permite el giro de las ruedas traseras de hasta un grado para ofrecer una respuesta más rápida y deportiva.

Incorpora también sistema de tracción a las cuatro ruedas con gestión activa de la distribución de par mediante embrague central electrónico, capaz de pasar desde el 100 por ciento del par al eje posterior hasta el 50 por ciento a cada eje. El sistema de frenos se compone de pinzas delanteras de cuatro pistones y traseras de dos, y discos de 355 y 350 mm de diámetro. Su funcionamiento es muy eficaz y, tras someterlos a un uso intensivo por las carreteras de la Provenza francesa, no mostraron síntomas de desfallecimiento o fatiga. Para mejorar la seguridad se asocian a un asistente inteligente a la frenada de emergencia, que detecta detecta una inminente colisión con el vehículo delantero, avisando al conductor y frenando de forma automática para mitigar las consecuencias de un posible impacto.

Ya está disponible, con precios comprendidos entre 58.500 y 77.000 euros

Incorpora de serie cámara de visión trasera con sensores de aparcamiento, techo solar, llave electrónica inteligente, cristales traseros oscuros, sistema de audio CD con Bluetooth, control de crucero, asientos eléctricos, encendido automático de luces y limpiaparabrisas, y faros bixenón con AFS, además de pintura autorreparable. En el acabado FX37S se añade la suspensión electrónica, asientos delanteros deportivos y llantas de 21 pulgadas. También en este caso se ofrece opcionalmente una rueda de recambio de emergencia.

El FX50S suma un pedalier colapsable y una doble mampara de separación entre el vano motor y el habitáculo, sistema de control de presión de neumáticos y dirección activa. Sólo está disponible en acabado S, por 77.000 euros.

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