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Honda CR-V iDTEC automático

Junto con unos cambios estéticos de su exterior y algunas mejoras en su interior, el Honda CR-V incorpora por primera vez una caja de cambios automática asociada a su exquisito motor Diesel de 150 CV de potencia.
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Honda CR-V iDTEC automático
Honda CR-V iDTEC automático

Honda tiene en su todo-camino o SUV, CR-V una de sus piedras angulares en cuanto a las ventas. Y es que este modelo, desde su tercera generación, ha ido haciéndose un hueco entre los modelos más demandados de su segmento: en gasolina está situado como líder en los años 2008 y 2009 y en Diesel el Honda CR-V en el pasado ejercicio se posicionó en cuarto lugar, por detrás de los Ford Kuga, VW Tiguan, Audi Q5 y superando a su marca rival por procedencia: Toyota y su RAV-4.

En esta nueva “actualización” se han modificado en su exterior los paragolpes delanteros y traseros —ahora van pintados en el mismo color de la carrocería en las versiones Luxury e Innova—, la parrilla es de nueva factura e incluye una barra longitudinal cromada en el centro de la misma con el logotipo de la Honda, se ha rediseñado el capó y se introduce un nuevo diseño en las llantas de aleación.

En el interior los cambios más apreciables se encuentran en las tonalidades de los materiales de paneles y salpicadero, así como la presencia de nuevas tapicerías. El equipo de sonido es nuevo, se ha incluido una toma USB, los reposabrazos delanteros son más anchos y recibe unos embellecedores metálicos en las taloneras y borde del maletero. Además de esto, el cuadro de instrumentos –para las versiones manuales- recibe un indicador de cambio óptimo de marcha, como parte del programa de Honda de reducir en lo más posible el consumo de combustible.

Pero lo más importante de todas las novedades que se presentan en esta edición 2010 del Honda CR-V es, sin lugar a dudas, la incorporación de una caja de cambios automática de cinco velocidades asociada al motor turbodiesel i-DTEC de 150 CV de potencia.

Esta caja de cambios es la misma que monta desde el año 2009 el Accord, sólo que convenientemente adaptada a las particularidades del SUV CR-V. Como suele ser habitual en Honda, han tardado en su realización, pero el resultado se puede calificar como sumamente acertado. La palanca selectora del cambio se encuentra situada en una buena posición con respecto al puesto de conducción y cuenta con la posibilidad de bloquear en las marchas 1ª y 2ª con el selector y 3ª pulsando un botón situado en el lateral de la palanca. Su funcionamiento es bastante suave y, aunque no pudimos hacer muchos kilómetros con el coche en nuestra toma de contacto, los cambios entre marcha apenas se llegan a notar tanto en la fase de aceleración, como de reducción.

La transmisión automática incorpora dos sistemas de seguridad: el Grade Logic Control y el Shift Hold Control. El primero de ellos es una utilidad que, cuando circulamos en una pendiente, modifica las leyes del cambio y mantiene automáticamente insertada una marcha lo más corta posible con el fin de mejorar la potencia cuando se asciende y la retención con el motor cuando se desciende. El segundo lo que hace es mantener la marcha que llevamos insertada si levantamos de forma rápida el pie del acelerador con lo que en zonas con curvas nos garantiza que cuando lleguemos al viraje y levantemos el pie del acelerador, la caja no insertará una marcha más.

El sobreprecio de la caja automática con respecto a la misma versión equivalente de acabado con caja manual es de 1.600 euros. La previsión de la Honda es vender en este año 2010 alrededor de las 4.600 unidades y su comercialización es inmediata, quedando para el mes de abril próximo la inclusión de la versión dotada de caja de cambios automática conjuntamente con el motor de gasolina.

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