Carballo y Razo, ¿playa o montaña?

Os ofrecemos una nueva ruta por tierras gallegas. En esta ocasión os proponemos empezar en el corazón del monte, en plena y salvaje naturaleza, y abrirse paso hasta la costa, recorriendo en el tramo final varios kilómetros al lado de numerosas playas, para acabar en el Espacio Natural de Razo-Baldaio.
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Carballo y Razo, ¿playa o montaña?
Carballo y Razo, ¿playa o montaña?

Carballo es la capital de Bergantiños, es el centro natural de esta comarca. Al norte de Galicia, entre la Fisterra atlántica y el golfo Ártabro, goza de una situación privilegiada. Así, se sitúa entre dos de las ciudades más importantes de Galicia: A Coruña y Compostela.

El territorio en el que hoy se asienta Carballo estuvo poblado desde épocas muy tempranas. Testimonio de estos primitivos asentamientos son los útiles paleolíticos encontrados en el espacio natural de Razo-Baldaio, actualmente expuestos en el Museo Arqueológico de A Coruña.

Es posible que los romanos se asentaran en estas tierras atraídos por su fertilidad y abundancia en minerales. Hasta nuestros días sólo llegó una pequeña parte de su legado. De este período queda en el municipio el castro de Torre Pardiñas, en Razo. La influencia romana puede apreciarse en los restos de su sistema defensivo. Sobresale además el puente Lubiáns, uno de los más estrechos de Galicia, que formaba parte de la calzada romana Per Loca Maritima que unía Finis Terrae con Brigantium. Según los historiadores, los vestigios visibles en la actualidad datan de la época medieval o del siglo XVIII.

Otro de los motivos que pudieron contribuir al asentamiento de los romanos fue-ron las aguas sulfurosas de Carballo, que aun se explotan en la actualidad. Así lo testimonian los restos de una villa termal encontrada en el siglo XVIII.

Este primer núcleo se complementaría en el siglo XVIII con un nuevo asentamiento alrededor de la Casa de Baños. El redescubrimiento en 1716 de las famosas y saludables aguas termales (de las que se abastece hoy el balneario de Baños Vellos) contribuyó en gran medida a la creación del municipio.

Carballo se establece como Ayuntamiento en 1836. Ya en 1920 el arquitecto Julio Galán construiría la que sería Casa Consistorial hasta 1974. En 1924 finalizan las obras de una nueva iglesia, de estilo modernista, en los alrededores de la antigua plaza del mercado.

En los años 20 y 30 del siglo XX asistimos a la modernización de Carballo, con la apertura de plazas, la creación de escuelas o la finalización del jardín. La década de los 40, con el auge de la explotación de volframio, supuso el comienzo de una época de crecimiento que alcanzaría su máximo esplendor a partir de los años 60 y 80. En este último tercio del siglo pasado se produce la gran expansión urbanística del municipio.

Cada año, entre los meses de mayo y junio, tiene lugar una de las fiestas gastronómicas más representativas de la zona, la Festa do pan de Carballo. La celebración convierte a este municipio en un auténtico escaparate de la tradición panadera de Bergantiños.

Según la receta tradicional del pan de Carballo, el trigo debe de ser transformado en los molinos de Cheda, de A Ponte Rosende y de Quinto. La harina resultante se mezcla con el agua del Anllóns para formar una masa que ha de ser cocida en un antiguo horno de piedra. En la casilla 16 nuestra ruta pasa por uno de estos molinos: Muiño da Cheda.

Recorriendo el tramo de costa encontramos paisajes como el de la foto: muy cerca del mar, la erosión ha creado una cueva bajo un terreno lo suficientemente estable como para aguantar el peso del nuestro vehículo.

Desde la casilla 61 hasta casi el final, el camino nos lleva muy cerca del mar, pasando al lado de las siguientes playas: Leira, Pedra do Sal, Baldaio y Razo. También pasamos por la Marisma de Baldaio, todos estos espacios están perfectamente habilitados con aparcamientos y son de fácil acceso.

El Espacio Natural de Razo-Baldaio constituye uno de los puntos de mayor interés paisajístico y ecológico del municipio. Este complejo está formado por alrededor de 1.000 hectáreas de superficie protegida. Uno de los mayores atractivos de la zona es sin duda la playa de Razo-Baldaio. Con sus 5,5 km., que comprenden gran parte del litoral del municipio, se erige como uno de los arenales más extensos de Galicia.

En la actualidad se diferencian en este espacio cuatro medios naturales o ecosistemas:
— Una barra de arena con dunas a lo largo de la playa, que separa la laguna del mar.
— La laguna litoral, propiamente dicha, con un canal que permite el intercambio de las mareas.
— Una marisma surcada por una gran cantidad de canales que desaguan en la laguna.
— Y una junquera en el oeste que se extiende sobre una llanura arenosa a la que no llega la influencia de las mareas.

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p>La variedad del entorno, unido al efecto del mar, favorece la existencia de una extraordinaria flora, con adaptaciones muy específicas a las condiciones extremas.

Este espacio, en el que confluyen las aguas dulces y saladas, está habitado además por una gran diversidad de especies animales, siendo el de las limícolas el grupo faunístico de mayor relevancia. Así, una de las actividades a desarrollar por los amantes de la naturaleza pasa por la observación de aves. La zona situada entre la marisma y la laguna constituye un emplazamiento idóneo, desde el que podremos avistar zarapitos, agujas, andarríos chicos, chorlite-jos chicos y correlimos.

En el Espacio Natural de Razo-Baldaio es posible practicar diversos deportes de contacto con el medio, como el surf en mar abierto o windsurf en la marisma. Los apasionados del parapente descienden suavemente por la falda de un monte Neme que resbala hasta penetrar en el océano. Una de sus laderas acoge el pequeño puerto pesquero de Razo. Las rutas a caballo, las caminatas por la marisma, la pesca o el submarinismo son otras de las alternativas disponibles para los visitantes que quieran gozar de este entorno privilegiado.

En la parroquia de Entrecruces, próxima a la capilla de San Paio, se encuentra uno de los espectáculos naturales más hermosos de la comarca. El abundante caudal del río Outón se precipita desde una altura superior a los cuarenta metros, formando una hermosa catarata de espuma y agua. Para llegar hasta ella es necesario seguir un camino que parte del lugar de Sabadín. Durante algunas épocas del año —especialmente con las inundaciones del invierno— es aconsejable el uso de botas. Este salto puede verse desde la carretera que une Carballo con Santiago, en el ascenso a la conocida como costa de Anxeriz. Está rodeado de una espesa vegetación que le confiere un gran valor paisajístico y ecológico. En sus proximidades pueden visitarse además los restos de antiguos molinos y de una central hidroeléctrica que en el pasado abasteció de energía a la Villa.

Cerca del núcleo urbano de Carballo se encuentra el Bosque do Añón. En este espacio, muy próximo al barrio de la Lagoa, la vegetación de ribera se mezcla con los robles. Los verdes prados a los que dan sombra constituyeron uno de los lugares más frecuentados por los carballeses, cuando la playa aun no era apreciada como un espacio de entretenimiento. En las tardes de verano, los carballeses y carballesas acudían al Bosque do Añón para gozar de la naturaleza y zambullirse en el río. El lugar aún acoge cada año la tradicional y concurrida romería que se celebra durante las fiestas de San Xoán.

La Ruta
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