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BMW X3

Ya es oficial. En su segunda generación, el X3 se rearma con la misión de recuperar privilegios perdidos. Superado por propuestas rivales (Audi Q5)… y también por propias (el X1 ha terminado por ser un gran rival), BMW reposiciona hoy a su SUV compacto para ganar espacio, confort y eficiencia, ahondando al mismo tiempo en su histórico gran valor dinámico. Llega inicialmente en dos versiones (20d de 184 CV y 35i de 306) a partir de 42.900 euros.
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BMW X3
BMW X3

Ante la fuerte cruzada vivida en los últimos años, BMW ha tenido que replantear a su nuevo X3. Lanzado en su primera generación en 2004 como originario SUV medio de lujo, representó para la marca un auténtico éxito: en poco más de 5 años llegó a vender más de 600.000 unidades. Sin embargo, el obvio desgaste del tiempo y la llegada de grandes nuevos rivales, entre los que hoy destacan un atractivo Volvo XC60 y, sobre todo, el nuevo líder de la categoría, el Audi Q5, terminaron por relegarle a un segundo plano comercial.

Incluso, en los últimos meses, el X3 recibió la estocada definitiva en su propia casa. Y es que la aparición de un próximo y más económico BMW X1 (casi 7.000 euros de diferencia a igualdad de versión) había comprometido su presencia. Esta última propuesta de todo camino ligeramente más pequeño (12 cm de diferencia en longitud entonces) no representaba, en la práctica, merma determinante en espacio y versatilidad. El resultado es que se lo “comió”, hasta cuadruplicar sus ventas: de enero a septiembre en España, 4.646 unidades del X1 frente a sólo 1.130 del X3. También el Audi Q5 había multiplicado por tres sus valores.

Reposicionado, hoy el BMW X3 parte de un completamente nuevo desarrollo. Abandona su antigua producción en Europa y la traslada a Estados Unidos (a la misma fábrica de Carolina del Sur de donde salen ya sus hermanos mayores X5 y X6) para volver con renovadas fuerzas a la carga. Y hasta el estado vecino de Georgia nos trasladamos para comprobar su fortaleza.

Además de por estética (ligeramente más moderna y afilada, aunque en cierto modo continuista), el BMW X3 sobresale hoy por sus buenas dimensiones. Ha incrementado más de 8 centímetros su longitud (ya 4,65 metros), 3 cm la anchura (1,88 totales) y casi 2 la distancia entre ejes (2,81 metros). Con ello, BMW resuelve dos de sus anteriores defectos: por un lado, se aleja del X1 para ya sí quedar entre él y el X5; y, por otro, mejora su espacio para ganar funcionalidad, ya que, referencia siempre en ergonomía y puesto de conducción integrador, el más versátil Audi Q5 le había dejado en ligera evidencia.

Porque, no es que en su primera generación el BMW X3 no tuviera ya muy buen espacio, pero cierto que carecía de más posibilidades de carga. Ahora, en su segunda entrega, no sólo mejora en diseño, calidad percibida de materiales y habitabilidad, sino que también añade más huecos de almacenamiento repartidos por el habitáculo y el mayor maletero del segmento, anunciado hoy oficialmente en enormes 550 dm3. Además, el nuevo BMW X3 cuenta ya con opción de portón trasero eléctrico, con función programable del ángulo de apertura.

Eso sí, a diferencia del Audi Q5, BMW sigue sin ofrecer fila trasera deslizable, pero, como el más pequeño X1, sí suma también un práctico respaldo abatible hasta en tres sectores independientes (40/20/40) para ganar en flexibilidad de uso al llegar a disponer de una capacidad plana de carga de hasta 1.600 dm3. El X3 también sube 10 milímetros el punto de cadera de los ocupantes (ahora viajan más altos), y baja el plano de acceso a bordo para facilitar la entrada y salida del habitáculo.

Primera mejora constatada en el nuevo X3 en forma y, sobre todo, en función. La segunda debía pasar por el confort. Ejemplar dinámicamente, el X3 de primera generación siempre fue un deportivo en cuerpo de SUV. Muy ágil y con el sello habitual de BMW, pero de gran firmeza menos justificable en este tipo de versátiles SUV. Ahora, el estreno de una renovada plataforma (base del futuro nuevo BMW Serie 3) sirve para ganar comodidad, como también vimos en la última generación del Serie 5.

Básicamente, el BMW X3 mantiene arquitectura (ahora dobles triángulos superpuestos en el eje delantero y con eje trasero de 5 brazos), aunque con elementos nuevos como amortiguadores que garantizan más capacidad de absorción. También estrena neumáticos Run Flat, trabajados para que la carcasa no sea tan rígida, y nueva dirección electromecánica con la que nos ha parecido que no pierde precisión y sí aporta mayor suavidad de guiado. En opción, existirá también dirección dinámica de desmultiplicación variable para reducir la fuerza que debe aplicarse al volante en giros de radio pequeño.

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