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BMW X1 28i

El downsizing le está sentando de maravilla a BMW. Acaba de presentarnos un motor de cuatro cilindros y dos litros que pretende hacer olvidar a los motores de seis. De momento los mejora en todo, desde su rendimiento hasta el consumo. Lo estrena el X1 en su variante 28i.
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BMW X1 28i
BMW X1 28i

Hoy en día ya no sorprende que un motor más pequeño pueda igualar, e incluso mejorar, a un motor con dos cilindros más y superior cilindrada; la combinación entre sobrealimentación, una precisa inyección directa y la rapidísima gestión electrónica actual son los responsables del «milagro» del downsizing. Quizá lo más llamativo de todo esto sea que, bien por culpa, bien gracias al downsizing, una marca como BMW tiene que olvidarse de su tradición y apostar por las nuevas tecnologías, cosa que no ha dudado.

En la casa bávara frases como «El M3 siempre será atmosférico» o «Donde esté un 6 cilindros...» que antaño afirmaban con rotundidad ya no tienen sentido y ahora la tecnología está permitiendo motores más pequeños pero más eficientes y efectivos. Quizá se añore su sonido -que el nuevo no es peor, sino diferente- pero, tras probar el 28i, les aseguramos que difícilmente se echará de menos el tacto o el carácter de los tradicionales 6 en línea de la casa.

El BMW X1 ha sido el elegido para estrenar la nueva generación de motores. La primera entrega se denomina 28i. Luego vendrán los 23i y 30i con esta misma base. Se trata de un propulsor de cuatro cilindros y dos litros realizado en aluminio. Cuenta con inyección directa de gasolina a 200 bares, sistema de alzada variable de válvulas -Valvetronic- y de árboles de levas -doble Vanos-. Lleva un enorme turbo de geometría fija y doble caracola; básicamente es la misma tecnología que ya mostró en el 35i (N55) pero con diferencias en el colector de admisión, ya que en el 6 cilindros dicho colector dividía la entrada al motor entre 3 y 3 cilindros. En este 28i se emplea un curioso colector, también doble, pero que aprovecha los gases de cada caracola, repartiéndolos uno para los cilindros 1 y 4 y el otro para los 2 y 3. Pesa 15 kg menos que el anterior 6 cilindros y ya cuenta con todo el equipo Efficient Dynamics, con la bomba de agua eléctrica o la de aceite de caudal variable, entre otros.

El resultado es demoledor (ver ficha de datos comparativa). Con 245 CV se mejora en prestaciones a la vez que se bajan consumos y emisiones en un 16 por ciento según datos oficiales. Al volante se siente un motor poderoso en todo momento. Desde el bajo régimen hasta las 7.000 vueltas sin titubeos o desfallecimientos. Pasa de ser un motor agradable y progresivo a ser contundente, sin perder un ápice de agrado, todo lo contrario; y, para colmo, suena bonito.

En el tablero de mandos hay indicación de marcha ideal, que no duda en recomendarnos poner la sexta velocidad a tan solo 1.500 vueltas. Habrá que ver que tal se desenvuelve cuando esté por nuestra redacción y podamos comprobar si todos los datos oficiales son ciertos o si no tiene problemas de fiabilidad, pero, hasta entonces, nos parece un motor sensacional, el mejor 4 cilindros del mercado. Se combina en el X1 con el sistema Stop/Start, de momento sólo disponible con la caja de cambios manual, aunque antes de que acabe el año llegará al automático. Sobre este último también hay novedad, ya que estrena en opción en el X1 el cambio de 8 velocidades estrenado por sus hermanos mayores y la terminación M.

 

x1 28i (6 cilindros)

X1 28i (4 cilindros)

Potencia máxima

258 CV

245 CV

Par Máximo

31,6 mkg

35,7 mkg

Consumo medio

9,4 l/100 km/h

7,9 l/100 km

CO2

219 g/km

183 g/km

Acel 0-100 km/h

6,8 s

6,1 s

V. Máx.

230 km/h

240 km/h

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