Ademuz

En la tercera de las cuatro rutas por la comunidad valenciana os proponemos descubrir Ademuz. Majestuosa, dominando el valle del Turia desde la montaña, se encuentra en un enclave geográfico sin igual. Atravesando zonas abruptas y montañosas, la ruta nos obsequia con panorámicas espectaculares en más de una ocasión.
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Ademuz
Ademuz

Ademuz trepa la montaña, la persigue, incluso la bordea parcialmente. De singular apariencia, obviando los edificios blancos y los más nuevos, se asemeja más a un pueblo bereber de la zona de las gargantas del Todra, en Marruecos. El tono rojizo de las casas que escalan la montaña le da esta apariencia única. En el valle, el Turia hace de frontera entre la zona árida y la forestal.

La ruta comienza en la gasolinera Campsa de Ademuz, situada en la N330a, carretera que cruza el pueblo. Giramos a la izquierda al salir de la estación de servicio. Al llegar a la casilla 2, siguiendo dirección Vallanca, dejamos a un lado el centro de interpretación del agua de Ademuz. En la casilla 3 giramos a la izquierda abandonando el asfalto. Dejando a la izquierda el barranco Seco, la pista, de firme arcilloso asciende. En esta parte de la ruta conviene extremar las precauciones en mojado.

La palabra ademuz procede del árabe y significa rincón.

Alternando zonas lisas y bacheadas, nos dirigimos a la zona de las Tajugueras. A nuestro paso, allá donde dirigimos la vista encontramos bancales: hileras de plantación que siguen las curvas de nivel de la montaña aprovechando así el máximo espacio posible. En este caso se trata de almendros, y mirando atrás vemos cómo, desde la montaña de Ademuz hasta nuestra posición, y continuando hacia el norte, no se desaprovecha ni un metro de espacio. El ascenso continúa con firme arcilloso en el camino, aunque no presenta ningún problema en seco, se ha de tener en cuenta las grietas que vamos encontrando a ambos lados de la pista. Atravesamos áreas de pino joven, aunque en esta parte de la ruta predomina el paisaje árido con montañas de color rojizo desprovistas de vegetación.

Superada la montaña de nuestra derecha, que nos ha acompañado desde el comienzo, nos recreamos con el paisaje, dejándose entrever el valle del Turia. Al fondo, parte de la sierra del Javalambre, y al sur, un pico del pueblo de Ademuz. La pista, aunque con algún bache, es ahora por lo general lisa y de firme más compacto, hasta llegar a la casilla 6, donde giramos a la izquierda tomando un camino poco visible en subida. Más bacheado y roto, de firme de piedra suelta sale a una pista más principal a los 200 metros. De nuevo, tras una revirada subida, desde la pista podemos observar a la derecha, el monte con las antenas de radio, La Mazorra, y un poco más cerca, a la derecha también, Castro. Desde ambas montañas se puede gozar de unas fabulosas vistas, y por ambas pasaremos más adelante. Al coronar giramos a la derecha por una pista más lisa y principal, desde las Tajugueras ponemos ahora rumbo al Este dirigiéndonos a la Mazorra y Castro. El descenso se hace más cómodo por este tipo de pista, que baja hasta el nivel del barranco.

En la casilla 12 tomamos asfalto aproximándonos a Ademuz. A la izquierda, vemos montañas accidentadas, las líneas, estratos y agujeros formados por la erosión nos obsequian con un pintoresco paisaje en esta primera parte de la ruta. Al llegar a la casilla 13, si tomamos el primer camino de la derecha llegaremos a la Ermita de Santa Bárbara y al Mirador del Castillo. Se ha de tener en cuenta que el firme del camino de la subida a la ermita y el castillo es arcilloso. También se puede llegar a la ermita por asfalto siguiendo indicaciones desde el pueblo. Desde lo alto las vistas son impresionantes, posiblemente las mejores de la zona. Con la sensación de poder ir bajando con nuestros pies pisando los tejados de las casas del pueblo como si de escalones se tratase, Ademuz, vuelve a revelarse como único. Al otro lado del Turia, una zona más frondosa y poblada, totalmente distinta nos espera.

Volviendo al rutómetro, en la casilla 14 dejamos el asfalto por una pista ancha, aunque a unos 500 metros tomamos otra menos principal, que nos traslada al otro lado del barranco. El camino, revirado, con baches y piedras en su firme, atraviesa ahora una zona de pino joven. A la izquierda queda la zona ya recorrida, la pista revirada se va alternando en subidas y bajadas, zonas más y menos bacheadas, firme arcilloso y compacto, pino joven debido a la reforestación y terreno árido, rojizo y erosionado.

En la casilla 23, un camino bastante arcilloso nos lleva hasta Pico Castro si giramos a la izquierda. Una gran extensión llana en lo alto lo hace asemejarse más a una muela. Dejando lo coches en el camino, podemos acercarnos a las antenas a pie.

Siguiendo el rutómetro, en la casilla 24 salimos a carretera. Poco después cruzamos el Turia siguiendo la dirección de Val de la Sabina. En la casilla 27 seguimos dirección Teruel, poco después continuamos dirección Valencia hasta encontrarnos el puente que cruza la carretera N-330 Valencia–Teruel, lo cruzamos hasta llegar a la casilla 28, donde termina el asfalto.

La pista, ancha, lisa y de firme compacto, atraviesa campos de cultivo de almendros, a partir de la 29, a la izquierda vamos descubriendo los pueblos de Torrevieja y Los Santos. Desde lo alto de esta zona, el marrón rojizo de las montañas de la izquierda, el verde frondoso del cauce del río, el verde oscuro de la zona en la que estamos, el blanco de las piedras, y casas de los diferentes pueblos, forman una bella paleta de colores de este pintoresco paisaje.

Nos encontramos en la Mazorra (casilla 31), dejando las antenas a la derecha continuamos por esta zona donde abunda la plantación de almendros, aunque de vez en cuando atraviesa zonas boscosas. Al llegar a la carretera (35) giramos a la izquierda, posiblemente necesitemos maniobrar. En la siguiente casilla abandonamos el asfalto y seguimos por un camino a la derecha dirección Molino de los Cuchillos por una pista compacta, rápida y lisa, cruzando una frondosa zona de bosque de pinos, nos lleva hasta el molino situado en la confluencia de los barrancos de Valdeaguas y del Mas. Desde lo alto escarpadas rocas de curiosas formas y tonos rojizos lo custodian. Damos la vuelta y salimos del área recreativa, la ruta continúa por caminos lisos y anchos en general. En la casilla 41 giramos a la izquierda dejando atrás Aldea Sesga.

Descendemos durante casi 8 kilómetros por una carretera muy revirada que nos lleva hasta Val de la Sabina. Poco antes de entrar en el pueblo, encontramos un camino a la izquierda con un cartel que indica «Sendero de los Cuchillos» (casilla 42). Si giramos a la izquierda siguiendo la dirección del cartel, recorremos durante 2,2 kilómetros un camino que vadea varias veces el río Cuchillos, en el momento que se estreche el camino, hemos de aparcar los coches y continuar a pie. Si andamos un poco menos de un kilómetros encontraremos una bonita cascada de este río y una presilla, que en primavera y a comienzos del verano, con el deshielo, la gente incluso se baña aquí.

Continuando nuestra ruta, cruzamos Val de Sabina, y continuamos dirección Ademuz (casillas 42 y 43). De nuevo, cruzamos el puente del río Turia para acabar en la gasolinera Campsa, donde comenzamos la ruta.

El Rincón de Ademuz fue el primer territorio reconquistado de la Comunidad Valenciana.

Historia y curiosidades
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