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Turbo, filtro de partículas... ¿cuánto puede durar un Diesel?

Turbo, filtro de partículas… los nuevos motores Diesel incluyen mucha tecnología y sus averías pueden costar más de 3.000 euros. 10 consejos para que no te arruines.
Carlos Cuesta Chanes -
Turbo, filtro de partículas... ¿cuánto puede durar un Diesel?

Aunque no sean los más indicados para el día a día de cierto tipo de usuarios, los motores Diesel están muy integrados en nuestras vidas. La idea preconcebida de que gastan mucho menos combustible que los motores de gasolina lleva a una gran parte de la población que necesita coche, y también gente que no lo necesita, a comprarlos. Por ejemplo, hay quien utiliza el coche solo para pequeños trayectos urbanos y compra… un Diesel. Y no sabe que hacer un trayecto diario de unos 10 o 15 km con un coche a gasoil es estar a la espera de que ocurra una avería en cualquier momento. Para evitar problemas por falta de cuidado o mala utilización, aquí tienes 10 consejos que te ayudarán a prolongar la vida útil de un motor Diesel.

1. Espera diez segundos a que el motor se caliente

Poner el motor a trabajar, dejarlo calentarse y después arrancar... todo este proceso ya no es necesario, puesto que los motores modernos se calientan a medida que va trabajando. Eso sí, al girar la llave del contacto, espera al menos diez segundos antes de arrancar. Este intervalo de tiempo es suficiente para que la bomba de aceite lubrique todo el motor. Por otro lado, no aceleres a fondo ni sobrepases las 2.500/3.000 rpm hasta que el indicador de temperatura marque los 90ºC. Si tu coche no tiene ese indicador, basta con que no pises a fondo durante los primeros cinco minutos.

2. Purga el filtro de gasoil

El filtro de gasoil utiliza un sistema para filtrar la humedad contenida en el combustible. Si esa humedad llega al sistema de inyección puede dañar la bomba de inyección o los inyectores. Cuando dejes el coche en el taller para la revisión, pide que le purguen este filtro.

3. Sustituye el filtro de gasoil

Cambia el filtro de gasoil cada 60.000 km. De esta forma reducirás la probabilidad de que entren impurezas en el sistema de inyección. En caso de avería, vas a notar estiramientos en el motor.

4. Sigue el plan de mantenimiento

En el libro de mantenimiento de tu vehículo está especificado el momento en que debe ser realizada cada una de las revisiones y otras indicaciones, como el tipo de aceite y de líquidos que deben ser utilizados cuando toque cambiarlos. Respeta los plazos indicados por el fabricante y utiliza siempre piezas y componentes de sustitución que cumplan con las especificaciones de la marca. Al utilizar piezas con referencias erróneas podrías estar dañando el motor.

5. No apagues el motor de repente

Si en los últimos cinco minutos has circulado por autopista o has subido un puerto, no desconectes el motor inmediatamente después de detener el coche. Déjalo funcionar al ralentí durante un minuto. El aceite caliente acumulado en el turbo puede carbonizar y, si esto pasa, puede dañar el turbo.

6. No dejes que el nivel de gasolina llegue a la reserva

Reposta siempre cuando aún quede al menos un cuarto del depósito. Las impurezas del combustible se acumulan en el fondo del depósito y, si se queda totalmente vacío, estas pueden introducirse en el sistema de alimentación, con el riesgo de que los inyectores o la bomba de inyección se dañen. Vas a notar sacudidas o falta de rendimiento.

7. No repostes si…

Si te encuentras un camión cisterna rellenando los depósitos de la gasolinera, no eches combustible ahí. Si lo hicieras correrías el riesgo de que entraran impurezas y humedad procedente del combustible o de los propios tanques. Esas impurezas, de entrar en el depósito, podrían dañar el sistema de inyección, como ya hemos dicho. Algunas gasolineras no venden combustible hasta unas horas después de la descarga, pero la mayoría sí lo hace.

8. Vigila el aceite del motor

Dejar que el nivel de aceite alcance el límite mínimo puede provocar averías en el turbo o en el motor. Por otro lado, llenar el depósito de aceite por encima del máximo también puede provocar averías en el turbo o incluso reventar algunos manguitos y tubos por exceso de presión. Para evitar estos problemas, controla el nivel de este líquido siempre con el motor en frío y en terreno llano. Asegúrate de que este se encuentra entre las marcas de máximo y mínimo. Si fuera preciso echar más aceite, utiliza el mismo de la última vez.  Si hubiera que quitar aceite porque hay demasiado, acude al taller más cercano.

9. Evita el biodiesel

De acuerdo con técnicos de Bosch, el biodiesel  tiene más humedad que el gasóleo de origen mineral, con lo que se incrementa el riesgo de avería en el sistema de inyección. De hecho, algunas marcas ya prohíben la utilización del biodiesel en sus vehículos.

10. Atención a las revoluciones

Circular con el motor por debajo de las 2.000 rpm y acelerar sin reducir puede provocar problemas. Para empezar, se produce más ceniza en la combustión, sustancia que disminuye la duración de la válvula EGR, y el motor perderá fuerza. Por otro lado, las partes internas del motor sufren más, provocando desgastes prematuros y mayores vibraciones.

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