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Las garantías de los coches, al detalle

¿Qué ocurre si poco después de la compra de tu coche éste empieza a fallar? ¿A quién puedo reclamar? ¿Cuál es la letra pequeña de la garantía legal? ¿Es lo mismo que la garantía comercial? Te damos respuesta a todas estas preguntas.
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Las garantías de los coches, al detalle
Un automóvil es un bien de consumo y como tal se comercializa con una garantía legal, regulada por la Ley 23/2003 de julio de 2010 de Garantías en la Venta de Bienes de Consumo, derogada posteriormente por el Real Decreto Legislativo 1/2007. De esta forma, la ley asiste al consumidor ante la compra de un automóvil, de tal forma que el vendedor (el concesionario) tendrá que reparar en los talleres oficiales las posibles averías del vehículo. Esto es lo que se conoce como garantía legal.
Para que tales averías se reparen gratuitamente, se ha de demostrar que deben tener su origen en un defecto de fabricación. En el caso de que el coche adquirido sea nuevo, la garantía legal es de dos años o con un límite determinado de kilómetros –en los seminuevos o usados es de al menos un año-. Asimismo, las marcas ofrecen una ampliación de garantía, en este caso, la garantía comercial. Ésta suele ampliar la legal al menos en un año los dos estipulados por Ley o incluso más tiempo, eso sí, siempre que no se supere un número determinado de kilómetros (Kia, por ejemplo, ofrece hasta siete años, y Honda para su Civic Hybrid hasta 8 años). Por su parte, determinadas partes de un vehículo pueden disponer de una garantía de la marca aún mayor que el modelo en sí. Éste es el caso del Prius, con tres años de garantía de la marca y cuyos componentes del sistema híbrido están garantizados a cinco años. El conductor tiene derecho a la reparación o sustitución de forma gratuita –se incluyen costes de mano de obra y materiales utilizados- de todos los defectos o averías que sean de fabricación. Según el Reglamento 1400/2002, el cliente tiene libertad para llevar su automóvil a cualquier taller siempre que pague él la factura, aún cuando está en período de garantía Ya hemos anticipado que la avería en cuestión tiene que tener como origen un defecto de fábrica. Ahora bien, dicha avería se ha de reparar ‘en un plazo razonable sin mayores inconvenientes para el comprador’. En este aspecto, la ley es un poco ambigua porque no se explica exactamente el plazo de reparación.

Los daños provocados por un uso indebido del automóvil -tales como una conducción continua subiéndose a los bordillos, llevar el vehículo con exceso de equipaje o un error de repostaje -, no están incluidos en la garantía. Asimismo, nos encontramos con otros casos que no están cubiertos por la garantía. - Modificaciones en el automóvil: existen cambios realizados en un vehículo que no cancelan la garantía por sí mismos pero no están cubiertos. Algunas modificaciones no incluidas en la garantía pueden ser, por ejemplo, la instalación de un sistema de sonido diferente al oficial del fabricante del coche. Además, existen ciertos tipos de modificaciones como la alteración adrede del cuentakilómetros que incluso pueden conllevar una retirada automática –una cancelación- de la garantía. - Participación en eventos deportivos: cualquier tipo de coste de una avería generada por la participación en competiciones deportivas no está cubierto por la garantía. Ante este caso, la mayoría de marcas anulan automáticamente la garantía.

- Siniestro total: si una compañía de seguros declara siniestro total un vehículo y éste es reconstruido posteriormente, la garantía del fabricante se pierde. - Costes de mantenimiento y desgaste: los primeros no están incluidos; en cuanto a los segundos, en un automóvil hay ciertos elementos que se deterioran (se desgastan) por su uso normal, como pueden ser los neumáticos, las pastillas de freno, el embrague (éste, a pesar de su uso continuo, no suele estar incluido ni en la garantía legal ni en la comercial; los fabricantes pueden llegar a argumentar que el embrague se ha podido estropear por una mala conducción). - Daños medioambientales: una granizada, una inundación, es decir, cualquier fenómeno climatológico adverso y que provoque un daño en nuestro vehículo no está cubierto por la garantía (en los últimos tiempos, las compañías de seguros sí que han empezado a ofrecer cláusulas y determinadas condiciones que cubren cualquier daño provocado por la meteorología).
Preguntas frecuentes
A ellos les devolvieron el dinero
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