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Consejos ante un siniestro de tu coche

Si has tenido un accidente con tu coche y su reparación supone un gran desembolso económico, deberías saber cómo actuará la aseguradora y cuáles son tus derechos. Te contamos los entresijos sobre cómo se liquida un siniestro.
Marina Gª del Castillo.

Twitter: @MarinaCActual -

Consejos ante un siniestro de tu coche

Esperemos que no te pase nunca pero, si por desgracia has tenido un accidente y tu coche está destrozado comenzarán a surgirte un montón de dudas sobre qué tienes que hacer con él. El primer paso es llamar a tu compañía de seguros para que se haga cargo del vehículo y su traslado al taller que corresponda. Será el perito quien dictamine si el coche es o no susceptible de ser reparado o lo declara siniestro total.

 

En la mayoría de las pólizas suele establecerse que existe «pérdida total» cuando el importe presupuestado de la reparación supera el 75 por ciento del valor en venta del vehículo inmediatamente anterior a cuando ocurrió el siniestro (o el 100% en otras compañías). Si se da esta circunstancia, la aseguradora no estaría obligada a reparar el vehículo sino a pagar el importe de la indemnización convenida en la póliza.

 

Quién tiene la culpa

A la hora de liquidar un siniestro puedes encontrarte con dos variantes posibles, dependiendo de quién haya tenido la culpa del accidente. Así lo explica Automovilistas Europeos Asociados (AEA). Si la culpa es del otro, como perjudicado del siniestro,tienes derecho a que te indemnicen íntegramente todos daños y perjuicios que te hayan causado. Por ello, la aseguradora del responsable del siniestro debe indemnizarte con el importe íntegro de lo que cueste la reparación.

 

Sin embargo, si el vehículo no pudiera ser reparado debido a la importancia de los daños causados o porque el coste de la reparación fuera manifiestamente exagerado o desproporcionado, tienes derecho a recibir el importe de los que costaría comprar en el mercado de ocasión otro vehículo de similares características al tuyo.

 

Si la culta es tuya, la indemnización la abona tu propia compañía aseguradora en función de lo que tengas contratado en tu seguro en el apartado «Daños propios», por lo que es necesario examinar la póliza para conocer si tienes puesta alguna «cláusula limitativa» de tus derechos y si estas cláusulas las has aceptado expresamente con tu firma.

 

Otras formas de indemnizar

Además de indemnizar con el importe del «valor de la reparación», hay otras formas establecidas en las pólizas de seguros:

 

-        «Valor venal»: es el valor en venta del vehículo inmediatamente antes de producirse el siniestro.

-        «Valor venal mejorado»: es el valor venal más un porcentaje de aumento, que suele ser entre un 15 por ciento y un 30 por ciento.

-        «Valor de reposición»: es el importe necesario para comprar en el mercado de ocasión un vehículo de las mismas características al siniestro.

 

Además, hay aseguradoras que si se produce el siniestro en el primer o segundo año de vida del vehículo, indemnizan con el «valor de nuevo», es decir, el precio actualizado de tu coche nuevo en la fecha del siniestro, incluyendo todos los impuestos. O con el «valor de adquisición», que es el importe pagado cuando compraste el vehículo nuevo. Según tengas contratada la póliza puedes recibir una indemnización u otra y las diferencias pueden alcanzar hasta el 50 por ciento. Por eso, es importante que cada año conozcas en cuánto valora tu compañía tu coche en caso de siniestro total.

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