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Volkswagen Golf 1.9 TDI 150 CV 4Motion

Toda relación duradera que se precie debe cumplir, al menos, tres requisitos: confianza, estabilidad y reconocimiento mutuo de errores y permisibilidad con éstos. Precisamente la conexión de conductor y vehículo con este Golf TDI 4 Motion de 150 CV cumple, a la perfección, estos requisitos, lo que implica, qué duda cabe, la posibilidad de relaciones satisfactorias muy largas.
08/10/2002
Volkswagen Golf 1.9 TDI 150 CV 4Motion
Volkswagen Golf 1.9 TDI 150 CV 4Motion

Muchas alianzas empiezan por la atracción física. Este no es el caso del Golf, en el que su aspecto, respetando todos los gustos, no es de lo más atrayente. Sobre todo si lo comparamos con alguno de sus rivales más directos: el Alfa 147, por ejemplo. Pese a que ha evolucionado en sus líneas, que se han suavizado mucho más, respecto a sus inmediatos precedesores, no se puede decir que sea un coche especialmente bonito. Tampoco encontramos nada en su diseño que lo distinga como el vehículo más potente de su propia gama, a excepción de las tres letras rojas (TDI) que aparecen sobre los grupos ópticos traseros. Pero lo más importante no es el físico, como habremos oído una y mil veces, lo importante es el corazón.

En bajas vueltas este motor no sorprende en los primeros compases de relación. No obstante, tras un pequeño periodo de adaptación, podemos comprobar que esto no es así y que todo tiene su explicación. Los motores Diesel tradicionalmente son menos vivos que los propulsores de gasolina, primer punto que nos convence de la aparente pasividad de este motor. Pero no es eso lo que hace que por debajo de las 2.000 rpm este Volkswagen Golf se comporte de manera perezosa, el culpable de la “presunta” tranquilidad es el recorrido que debe hacer el aire que se debe enfriar antes de entrar a soplar en el turbo. En el motor de 115 CV tiene un recorrido; en el 130 CV otro un poco más largo y, finalmente, en este 150 CV el recorrido es aún más largo, de ahí que el motor tenga que “tomar aire” antes de empezar a soplar.

Tras el mencionado periodo de adaptación a la conducción, estos momentos son apenas segundos hasta que el turbo empieza a silbar por encima de las 1.500 ó 2.000 rpm. Todo solucionado. El motor va de fábula. En nuestro banco de pruebas ha desarrollado una potencia de 163,6 CV a 3.860 rpm, muy por encima de los 150 CV que anuncia la marca. El par motor alcanza en nuestro banco los 364 Nm a 2.490 rpm, cifra, por cierto, muy destacable también.

Los desarrollos de las marchas de este Golf son largos y las prestaciones que llega a conseguir se deben, en parte, a la caja de cambios mecánica de 6 velocidades de que dispone. Una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en apenas 8 segundos no es una marca excelente, aunque tampoco mala; pero sí el dato de una velocidad máxima, según datos de Volkswagen España, de 211 kilómetros por hora.

En cuanto a frenos, el Golf dispone de discos ventilados delante y de discos macizos detrás e incorpora el sistema antibloqueo de frenos que, a nuestro juicio, salta de manera precipitada. Los neumáticos (195/ 65 R), preparados para alcanzar velocidades altas, se montan sobre llantas de aleación de 15 pulgadas. La robustez del bastidor, el peso de la carrocería (1.366 kilogramos) y el sistema 4Motion hacen que este modelo sea muy estable.

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