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Volkswagen Polo

Siempre ha tenido un aire especial coherente con la marca, pero el nuevo Polo da un paso muy significativo para estar a la altura del logo VW, ofreciendo una calidad y prestancia nunca anteriormente vistas en el segmento. Y la practicidad, detalles de equipamiento y eficiencia de sus mecánicas completan el panorama.
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Volkswagen Polo
Afirman en VW que el sondeo de una agencia independiente ha demostrado la neta primacía de la ‘marca’ BlueMotion entre las que expresan valores especiales de economía de consumo y ecología de emisiones, triplicando a la siguiente en percepción popular. Eso va por las BlueEFFICIENCY de Mercedes, Ecoflex de Opel o Econetic de Ford, entre otras. Sea cual sea el nivel de valoración, el caso es que VW sigue como una locomotora con sus versiones especiales de bajo consumo en todos sus modelos, logrando resultados muy brillantes. Y el nuevo Polo no es una excepción.
Si nos referimos a coches pequeños, no hay que olvidar las versiones ‘3 litros’ del Lupo de hace una década, equipadas con un motor Diesel 1.2 de tres cilindros y 61 CV muy eficiente y un cambio automático específico, lo que efectivamente permitía homologar tal cifra de consumo medio. Pero lograrlo con un coche más grande, pesado y práctico, como es el nuevo Polo, es harina de otro costal. VW se acerca a aquel mítico número con una versión especial del Polo 1.6 TDI de 90 CV. El nuevo cuatro cilindros, que pronto podremos adquirir en un Seat Ibiza, retoca ligeramente su gestión cuando equipa un pack BlueMotion, pero no altera los desarrollos de su cambio 5 marchas, que deben juzgarse ya suficientemente largos. Para mejorar la aerodinámica, una suspensión más baja y algo más rígida reduce la altura sobre el suelo, y la entrada de aire de la rejilla superior queda cegada por una especie de máscara. Y los neumáticos son de baja resistencia a la rodadura. De esta forma, el consumo medio oficial se reduce desde los 4,2 litros/100 km hasta unos asombrosos 3,6 litros, lo que supone unas emisiones de sólo 96 gr/km de CO2. Y la versión conserva sus buenas prestaciones máximas, como una aceleración 0-100 en 11,5 segundos o una velocidad máxima de 180 km/h.

El año próximo, VW dará una nueva vuelta de tuerca con un Polo BlueMotion actualmente en ensayos, que debe rebajar la cifra hasta los 3,3 litros/100 km (87 gr/km de CO2). El motor es un 1.198 cm3 basado en el nuevo 1.6 TDI, pero con un cilindro menos. La potencia máxima anunciada es de 75 CV y el par de 195 Nm. El cambio es un manual de 5 velocidades con desmultiplicaciones específicas. En cuanto al peso, aún no está conseguido todo el aligeramiento planeado, pero se espera bajar de los 1.000 kg. Además, el coche cuenta con un sistema Stop/Start que apaga el motor en las paradas y lo enciende de nuevo en cuanto se pisa el embrague. Y también equipa un dispositivo de regeneración de energía en las frenadas y retenciones, consistente en intensificar el grado de carga del alternador en esas circunstancias, recargando más rápidamente la batería. Con un prototipo de este BlueMotion, hemos comprobado que el nuevo tricilíndrico es mucho menos áspero que los de anterior generación, como el de aquel Lupo 3 Litros y otros más recientes. Y desde luego la prestación es más brillante y adecuada para uso general. En el escenario disponible –las viradas carreteras del norte de Cerdeña- no era posible acercarse a los 3,3 litros/100 km previstos por VW (casi nunca lo es), pero sí ver en el ordenador de a bordo cifras bastante prometedoras.

Una generación superior
Afirman en VW que el sondeo de una agencia independiente ha demostrado la neta primacía de la ‘marca’ BlueMotion entre las que expresan valores especiales de economía de consumo y ecología de emisiones, triplicando a la siguiente en percepción popular. Eso va por las BlueEFFICIENCY de Mercedes, Ecoflex de Opel o Econetic de Ford, entre otras. Sea cual sea el nivel de valoración, el caso es que VW sigue como una locomotora con sus versiones especiales de bajo consumo en todos sus modelos, logrando resultados muy brillantes. Y el nuevo Polo no es una excepción. Si nos referimos a coches pequeños, no hay que olvidar las versiones ‘3 litros’ del Lupo de hace una década, equipadas con un motor Diesel 1.2 de tres cilindros y 61 CV muy eficiente y un cambio automático específico, lo que efectivamente permitía homologar tal cifra de consumo medio. Pero lograrlo con un coche más grande, pesado y práctico, como es el nuevo Polo, es harina de otro costal. VW se acerca a aquel mítico número con una versión especial del Polo 1.6 TDI de 90 CV. El nuevo cuatro cilindros, que pronto podremos adquirir en un Seat Ibiza, retoca ligeramente su gestión cuando equipa un pack BlueMotion, pero no altera los desarrollos de su cambio 5 marchas, que deben juzgarse ya suficientemente largos. Para mejorar la aerodinámica, una suspensión más baja y algo más rígida reduce la altura sobre el suelo, y la entrada de aire de la rejilla superior queda cegada por una especie de máscara. Y los neumáticos son de baja resistencia a la rodadura. De esta forma, el consumo medio oficial se reduce desde los 4,2 litros/100 km hasta unos asombrosos 3,6 litros, lo que supone unas emisiones de sólo 96 gr/km de CO2. Y la versión conserva sus buenas prestaciones máximas, como una aceleración 0-100 en 11,5 segundos o una velocidad máxima de 180 km/h.

El año próximo, VW dará una nueva vuelta de tuerca con un Polo BlueMotion actualmente en ensayos, que debe rebajar la cifra hasta los 3,3 litros/100 km (87 gr/km de CO2). El motor es un 1.198 cm3 basado en el nuevo 1.6 TDI, pero con un cilindro menos. La potencia máxima anunciada es de 75 CV y el par de 195 Nm. El cambio es un manual de 5 velocidades con desmultiplicaciones específicas. En cuanto al peso, aún no está conseguido todo el aligeramiento planeado, pero se espera bajar de los 1.000 kg. Además, el coche cuenta con un sistema Stop/Start que apaga el motor en las paradas y lo enciende de nuevo en cuanto se pisa el embrague. Y también equipa un dispositivo de regeneración de energía en las frenadas y retenciones, consistente en intensificar el grado de carga del alternador en esas circunstancias, recargando más rápidamente la batería. Con un prototipo de este BlueMotion, hemos comprobado que el nuevo tricilíndrico es mucho menos áspero que los de anterior generación, como el de aquel Lupo 3 Litros y otros más recientes. Y desde luego la prestación es más brillante y adecuada para uso general. En el escenario disponible –las viradas carreteras del norte de Cerdeña- no era posible acercarse a los 3,3 litros/100 km previstos por VW (casi nunca lo es), pero sí ver en el ordenador de a bordo cifras bastante prometedoras.

Una generación superior
Afirman en VW que el sondeo de una agencia independiente ha demostrado la neta primacía de la ‘marca’ BlueMotion entre las que expresan valores especiales de economía de consumo y ecología de emisiones, triplicando a la siguiente en percepción popular. Eso va por las BlueEFFICIENCY de Mercedes, Ecoflex de Opel o Econetic de Ford, entre otras. Sea cual sea el nivel de valoración, el caso es que VW sigue como una locomotora con sus versiones especiales de bajo consumo en todos sus modelos, logrando resultados muy brillantes. Y el nuevo Polo no es una excepción. Si nos referimos a coches pequeños, no hay que olvidar las versiones ‘3 litros’ del Lupo de hace una década, equipadas con un motor Diesel 1.2 de tres cilindros y 61 CV muy eficiente y un cambio automático específico, lo que efectivamente permitía homologar tal cifra de consumo medio. Pero lograrlo con un coche más grande, pesado y práctico, como es el nuevo Polo, es harina de otro costal. VW se acerca a aquel mítico número con una versión especial del Polo 1.6 TDI de 90 CV. El nuevo cuatro cilindros, que pronto podremos adquirir en un Seat Ibiza, retoca ligeramente su gestión cuando equipa un pack BlueMotion, pero no altera los desarrollos de su cambio 5 marchas, que deben juzgarse ya suficientemente largos. Para mejorar la aerodinámica, una suspensión más baja y algo más rígida reduce la altura sobre el suelo, y la entrada de aire de la rejilla superior queda cegada por una especie de máscara. Y los neumáticos son de baja resistencia a la rodadura. De esta forma, el consumo medio oficial se reduce desde los 4,2 litros/100 km hasta unos asombrosos 3,6 litros, lo que supone unas emisiones de sólo 96 gr/km de CO2. Y la versión conserva sus buenas prestaciones máximas, como una aceleración 0-100 en 11,5 segundos o una velocidad máxima de 180 km/h.

El año próximo, VW dará una nueva vuelta de tuerca con un Polo BlueMotion actualmente en ensayos, que debe rebajar la cifra hasta los 3,3 litros/100 km (87 gr/km de CO2). El motor es un 1.198 cm3 basado en el nuevo 1.6 TDI, pero con un cilindro menos. La potencia máxima anunciada es de 75 CV y el par de 195 Nm. El cambio es un manual de 5 velocidades con desmultiplicaciones específicas. En cuanto al peso, aún no está conseguido todo el aligeramiento planeado, pero se espera bajar de los 1.000 kg. Además, el coche cuenta con un sistema Stop/Start que apaga el motor en las paradas y lo enciende de nuevo en cuanto se pisa el embrague. Y también equipa un dispositivo de regeneración de energía en las frenadas y retenciones, consistente en intensificar el grado de carga del alternador en esas circunstancias, recargando más rápidamente la batería. Con un prototipo de este BlueMotion, hemos comprobado que el nuevo tricilíndrico es mucho menos áspero que los de anterior generación, como el de aquel Lupo 3 Litros y otros más recientes. Y desde luego la prestación es más brillante y adecuada para uso general. En el escenario disponible –las viradas carreteras del norte de Cerdeña- no era posible acercarse a los 3,3 litros/100 km previstos por VW (casi nunca lo es), pero sí ver en el ordenador de a bordo cifras bastante prometedoras.

Una generación superior

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