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Volkswagen Beetle 1.6 TDI 105 CV

Inevitablemente reconocible por todos, el nuevo Beetle esconde mucho más debajo de sus clásicas líneas de escarabajo. El conocido 1.6 Diesel TDI del grupo VW llega a la nueva generación del Beetle con muchas promesas. La primera, una mayor eficiencia; y la segunda, un comportamiento más refinado y cómodo al volante.
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Volkswagen Beetle 1.6 TDI 105 CV
Dicen que las comparaciones son odiosas. No es el caso cuando nos ponemos delante del New Beetle y del ‘nuevo’ Beetle, porque este último sale ganando miremos por donde lo miremos. La nueva generación gana en longitud 15 mm (4,278 metros), es 84 mm más ancho (1,808 metros), y 12 mm más bajo (1,486 metros), así como la batalla, que aumenta 22 mm, y las vías (+22 mm delante / +49 mm detrás).

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Volkswagen Beetle 1.6 TDI 105 CV

Todo este espacio de más se nota, y no sólo por los centímetros extras, sino también por un espacio mejor aprovechado. Tanto la anchura de las plazas delanteras y traseras (147/120 mm), como la altura al techo (91 mm en las plazas traseras) han crecido respecto a la anterior generación de manera considerable. Sin duda ha ayudado la posición más baja de los asientos, un respaldo más vertical en el caso de los asientos traseros y la propia forma del techo, ahora más alargada y con un parabrisas que ha retrocedido en su posición.

En el nuevo Beetle viajamos más cómodos, tenemos más espacio respecto al New Beetle, incluido para el espacio de carga en el maletero, que crece considerablemente de 230 a unos 350 litros de capacidad, pero que sigue condicionado por la irremediable forma de su gran portón trasero y que, si miramos a su hermano de la casa en el segmento C, el Golf, aún le queda mucho por recorrer (410 litros del compacto). No esperemos pues alcanzar la comodidad que nos encontramos en otros modelos de la casa, como el mencionado Golf o el Scirocco menos maletero en este último), que ganan en prácticamente todos los apartados antes mencionados. Tras el siempre difícil acceso a las plazas traseras de un tres puertas, el Beetle nos recibe con las dos plazas homologadas muy amplias –con 60 centímetros cada una– y con el túnel central de por medias que no afecta al espacio para las piernas de los ocupantes. La nueva forma de escarabajo, con la caída del techo más atrasada, elimina toda incomodidad que pueda generar el chocar con la cabeza. Sin llegar al diseño tan exclusivo y arraigado a su exterior, el interior del Beetle tampoco deja indiferente, pero mucho menos. Tampoco nos esperábamos nada complejo y cargado de botones, y sí la sobriedad y funcionalidad típica de los Volkswagen. Se ha ganado en calidad percibida y de materiales, así como los acabados y ajustes, a pesar de encontrarnos con plásticos duros alrededor del salpicadero que nos dejan un pequeño mal sabor de boca. Es el salpicadero el que aporta al nuevo Beetle una imagen de modernidad, coloreado de la misma forma que la carrocería y que gana en funcionalidad gracias a la doble guantera, una adicional a la estándar en la tapa frontal demasiado pequeña (para la cartera, el móvil y poco más)

Presidiendo la consola central nos encontramos con una pantalla multifunción desde la que manejar los sistemas de sonido y de conectividad, con funciones táctiles incluidas. Disposición sencilla, comenzando desde el volante, con dos pequeñas zonas para controlar el sistema de audio del coche y el ordenador de a bordo. El equipamiento de serie del acabado ‘Design’ –el único disponible con esta motorización– incluye como gran novedad los siempre útiles sensores de aparcamiento, delantero y trasero, climatizador automático de dos zonas, así como llantas de 17 pulgadas de diámetro. Opcionalmente se pueden montar llantas de 18 pulgadas, faros bixenón o navegador (por 575 euros más). El precio de esta versión es de 22.700 euros. Respecto a la anterior generación, el nuevo Beetle sale ganando, ya que con incluso menos equipamiento, su precio ascendía a los 25.430 euros. Sin embargo, el Volkswagen Golf –con el mismo motor e igualando equipamiento– tiene un precio mucho más competitivo: 19.675, a lo que habrá que sumar una mayor calidad interior, una suspensión trasera más moderna, practicidad y una plaza más homologada (cinco respecto a las cuatro de nuestro Beetle). El diseño del Beetle tendrá que seguir ofreciendo ese elemento distintivo respecto a la competencia, pero con la ventaja de ese “algo más” que ha ganado esta última generación en su versión de acceso Diesel: un comportamiento mucho más refinado, silencioso y eficiente, además de unas prestaciones sobradas para moverse por cualquier carretera.
Dinámica y comportamiento
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