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Último sprint para el Smart eléctrico

El anunciado Smart eléctrico, un ensayo de mercado que llevarían a cabo en Londres, debería llevar medio año en marcha. Parece que antes de final de año los flecos se resolverán y los primeros smart ed se entreguen en alquiler a los cien clientes, cien empresas seleccionadas.
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Último sprint para el Smart eléctrico
Hemos podido conducir un prototipo del primer Smart eléctrico. Lo llamarán Smart ed. Es casi tan definitivo, que cuando preguntamos, apenas aciertan a decir qué le falta al cuadro de instrumentos para ser el coche de producción. No parece que haya mucho que cambiar, porque bastaría con tapar el indicador del nivel de combustible. Claro, porque no hay depósito. El almacen de energía va situado bajo los pasajeros, una pila muy especial, desarrollada hace algo más de diez años en Sudáfrica, denominada Zebra, y que servirá para proporcionar al Smart ed una autonomía de 115 km. Al menos, de acuerdo con el ciclo de consumo que homologan los fabricantes.

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Smart ed eléctrico

En silencio, sólo desentona frente a un coche aparcado por una pulsación que emite bajo el coche durante las maniobras. Nos dicen que es la bomba de vacío para el servofreno. A baja velocidad hace menos ruido que una bicicleta. Los neumáticos son el único ruido y hacia dentro destaca por el bajo nivel sonoro. El conductor se puede recocijar en que no tiene que conducir.

La dirección no pesa, pero parece que vas en un coche serio, nada que ver con un carrito, ni con un cuadriciclo, ni con un vehículo “todo-sea-por-la-ecología”. Detrás están técnicos que podrían –o han estado– trabajando en Mercedes. Pasa por los reductores de velocidad de la vía con más finura incluso que el Smart de serie, porque va menos duro de suspensiones, quizá porque su velocidad la han limitado a 112 km/h. Puede parecer poco, pero no llega de manera lastimosa, sino que la aceleración le permite moverse en la ciudad sin que se advierta que se trata de un eléctrico. La parte eléctrica se ha encargado a un especialista británico, Zytek, que se encarga también de ensamblarlo en los cien Smart de este ejercicio piloto. En su página web declaraban que la aventura se iniciaría a finales de 2006, pero también dejaban ver un motor de 55 kW. Por el momento, la experiencia piloto se contenta con ofrecer 30 kW, es decir, unos 41 caballos, así que posteriores entregas en otras ciudades europeas pueden tener atractivo, más allá de la ciudad. Para entonces, quizá sea una batería de litio la que equipe, no las Zebra de cloruro de níquel-sodio, producidas por una única empresa en Suiza. Todavía no, pero están haciendo todos los esfuerzos para conseguir una ciudad libre de congestión y de contaminación. Pasa por ser una de las ciudades del mundo en la lucha contra el CO2 y con medidas de racionalización del transporte. Los cercanías, el transporte público por antonomasia hacia la “City” es carísimo en las horas punta. Pero entrar en coche lo es aún más, con una tarifa de ocho libras, unos doce euros por entrar. La tecnología de lectura de matrículas permite tener localizados a todos los que entran y salen de la ciudad y, si no ha pagado, automáticamente cobrar una generosa sanción. Aparcar es tarea imposible y los parking gozan de unas tarifas tan contundentes como el propio valor de la libra.

Todo es caro para el coche… salvo para los exentos, los coches limpios, léase híbridos o eléctricos. Es la ciudad ideal para acometer el proyecto del Smart eléctrico. Si la idea no funciona allí, no funcionará en ningún otro sitio. Y si allí funcionan los coches, lo harán donde sea. Hasta las empresas están interesadas. En sus balances, las empresas británicas deben tener en cuenta el balance de CO2 de sus actividades y pagar por ello: qué mejor manera que eliminar el transporte de la ecuación con un coche de emisión cero.

Ventajas de un eléctrico
Aparcamiento gratutito en muchos lugares
Recarga eléctrica gratuita en algunos aparcamientos municipales
Incentivos en la compra
Exención de la tasa de entrada en Londres “Congestion Charge”
Ayudas a la instalación de infraestructura de recarga
Ayudas a la instalación de energías renovables
Reducción de la “huella de CO2” empresarial
A las compañías eléctricas les resulta costoso hacer la facturación individualizada para cada consumidor. Por el momento, la están regalando a quienes recargan los coches eléctricos en Londres. Las eléctricas están desarrollando postes capaces de registrar el usuario, el tiempo de aparcamiento y el consumo eléctrico, mediante llaves personalizadas. Actualmente se encuentran en fase de evaluación en cuatro distritos en Londres.

Como todo “conocimiento de usuario”, incluso a las empresas que utilizan estos postes y al propio Estado le interesan los datos que manejen estos surtidores. Se podrá fomentar estrategias de coche-compartido, las empresas sabrán donde han permanecido los coches de su flota… Del proyecto de Smart, se están encontrando nuevos huecos en los aparcamientos, con plazas de menos de 3 metros, a los que se coloca un poste adyacente.

Reva llega a España

En el mes de julio abrirán su primer concesionario, en Barcelona. Antes de final de año esperan tener el segundo en Madrid. El vehículo es el Reva, un cuadriciclo pesado (requiere carné y matrícula como un turismo) , que se ha hecho popular por llenar las calles de la “city” londinense y por dejarse ver con él George Clooney.

No te pierdas toda la información sobre el eléctrico más vendido en el mundo.

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