Publicidad

Toyota Avensis 2.0 D-4D Active

Ha tardado en llegar frente a la profunda transformación de sus rivales, pero la tercera generación del Toyota Avensis muestra un notable avance. Sin renunciar a sus principales valores -la comodidad y el equipamiento-, adopta definitivamente un nuevo acento en imagen, ergonomía y chasis. Puede que no marque una revolución, pero la renovada berlina japonesa está lista para competir.
-
Toyota Avensis 2.0 D-4D Active
Quizás, ante la radical transformación alcanzada el pasado año por rivales como Citroën C5, Opel Insignia o Ford Mondeo, la renovación de todo un clásico como el Toyota Avensis ha pasado algo desapercibida; o quizás debido a la frialdad causada tras sus últimas actualizaciones. Porque, aunque desde su estreno hace 12 años la berlina japonesa siempre ha destacado por amplitud, confort y calidad de realización, comenzaba a caer en la indiferencia, a resultar insulsa estética y dinámicamente. Y eso en un mercado tan emocional como el europeo llega a resultar definitorio.
Aún recuerdo una entrevista mantenida ahora hace tres años durante el anterior restyling de gama con el ingeniero jefe del Toyota Avensis. Entonces se sorprendía de los defectos que desde aquí le exponíamos; hoy seguro que no, porque tras anunciarnos que ha recorrido más de 5.000 km por el continente, el nuevo Toyota Avensis refleja un importante paso al frente: corrige punto por punto sus debilidades para convertirse en un producto muy equilibrado. Así que, aunque de puntillas, la berlina también marca una revolución… a la japonesa.

La primera agradable sorpresa del nuevo Toyota Avensis la encontramos sin salir del garaje: por primera vez, muestra atrevimiento estético. De líneas simples y tradicionales pasa a un diseño afilado, más llamativo. Nada especialmente nuevo, pero más dinámico y siguiendo el patrón fijado en la categoría: hombros marcados, grandes grupos ópticos y pilares desplazados. A ello se une un inclinado frontal nueva seña de identidad de la marca, similar al del nuevo Corolla Sedan. “Desequilibrio perfecto”, lo llaman los diseñadores japoneses. E imaginamos, por su habitual conservadurismo, lo que ha debido costar en Toyota la evolución. No sólo en diseño se ve ahora otro coche, también las proporciones otorgan al nuevo Toyota Avensis más empaque. Y eso que, aunque en sus orígenes era de las berlinas más grandes, con su madurez parece terminar el ciclo de crecimiento. Sus 4,70 metros de longitud se ubican ya muy por detrás de los más aparatosos 4,80 que sellan la categoría. En cambio, como si hubiera pasado por el gimnasio, suma musculatura, ganando 5 centímetros importantes en anchura. Hora pues de pasar al habitáculo… y segunda sorpresa del nuevo Toyota Avensis. El puesto de conducción, fuente habitual de crítica, ha mejorado mucho. Se sigue conduciendo alto, pero no tanto como antes. El asiento va más bajo, hasta 2 centímetros, lo que unido a un nuevo ajuste eléctrico lumbar, a un mayor reglaje de volante y a una menor inclinación de éste, beneficia la ergonomía. El resto, diseño modificado y más moderno (como la clara instrumentación con diales digitales tomada del Toyota Auris), aunque simple y de puro estilo Toyota: impecable en ajustes y realización, a la vez que austero y sin grandes notas de practicidad.

Una pena no redondear el conjunto con nuevos elementos funcionales porque, a pesar de su “ajustada” dimensión exterior y de disponer de la más corta batalla del segmento (con 2,70 metros, no varía), en habitabilidad Toyota saca la línea maestra. Delante conserva un buen espacio, aunque ahora más desahogado por la eliminación del ya vetusto freno de mano por un moderno eléctrico ubicado junto a la dirección; y detrás mejora sensiblemente para volver como viajero excepcional. Sin atender a descuentos (una incógnita hoy en día en concesionarios), es difícil encontrar una berlina de la potencia y el equipamiento de este Toyota Avensis 2.0 D-4D de 126 CV a mejor precio. En espacio para piernas, el nuevo Toyota Avensis mantiene una comodidad que le sitúa sólo por detrás de los gigantes VW Passat y Ford Mondeo, mientras que en anchura gana 2 centímetros: suficiente para que, junto a un nuevo piso completamente plano, tres pasajeros puedan acomodarse como en muy pocas berlinas. Hasta ahí mejoras en cotas ya buenas, porque más sorprendente es la ganancia en altura y maletero. La primera, de justa y criticable a 92 centímetros que marcan la nueva referencia del segmento; la segunda, con unos espectaculares 550 litros de capacidad, superiores incluso a los VW Passat, Ford Mondeo o Honda Accord. Un agujero negro en el que cabrá casi todo, a costa de prescindir de portón posterior (desaparece en esta generación la carrocería de 5 puertas) y de buenos revestimientos. Es su única nota criticable de terminación. - Economía de marcha
- Habitabilidad y maletero
- Equipamiento base - Largos desarrollos de cambio
- Sonoridad mecánica
- Rueda de repuesto de emergencia
Motor y comportamiento
Quizás, ante la radical transformación alcanzada el pasado año por rivales como Citroën C5, Opel Insignia o Ford Mondeo, la renovación de todo un clásico como el Toyota Avensis ha pasado algo desapercibida; o quizás debido a la frialdad causada tras sus últimas actualizaciones. Porque, aunque desde su estreno hace 12 años la berlina japonesa siempre ha destacado por amplitud, confort y calidad de realización, comenzaba a caer en la indiferencia, a resultar insulsa estética y dinámicamente. Y eso en un mercado tan emocional como el europeo llega a resultar definitorio. Aún recuerdo una entrevista mantenida ahora hace tres años durante el anterior restyling de gama con el ingeniero jefe del Toyota Avensis. Entonces se sorprendía de los defectos que desde aquí le exponíamos; hoy seguro que no, porque tras anunciarnos que ha recorrido más de 5.000 km por el continente, el nuevo Toyota Avensis refleja un importante paso al frente: corrige punto por punto sus debilidades para convertirse en un producto muy equilibrado. Así que, aunque de puntillas, la berlina también marca una revolución… a la japonesa.

La primera agradable sorpresa del nuevo Toyota Avensis la encontramos sin salir del garaje: por primera vez, muestra atrevimiento estético. De líneas simples y tradicionales pasa a un diseño afilado, más llamativo. Nada especialmente nuevo, pero más dinámico y siguiendo el patrón fijado en la categoría: hombros marcados, grandes grupos ópticos y pilares desplazados. A ello se une un inclinado frontal nueva seña de identidad de la marca, similar al del nuevo Corolla Sedan. “Desequilibrio perfecto”, lo llaman los diseñadores japoneses. E imaginamos, por su habitual conservadurismo, lo que ha debido costar en Toyota la evolución. No sólo en diseño se ve ahora otro coche, también las proporciones otorgan al nuevo Toyota Avensis más empaque. Y eso que, aunque en sus orígenes era de las berlinas más grandes, con su madurez parece terminar el ciclo de crecimiento. Sus 4,70 metros de longitud se ubican ya muy por detrás de los más aparatosos 4,80 que sellan la categoría. En cambio, como si hubiera pasado por el gimnasio, suma musculatura, ganando 5 centímetros importantes en anchura. Hora pues de pasar al habitáculo… y segunda sorpresa del nuevo Toyota Avensis. El puesto de conducción, fuente habitual de crítica, ha mejorado mucho. Se sigue conduciendo alto, pero no tanto como antes. El asiento va más bajo, hasta 2 centímetros, lo que unido a un nuevo ajuste eléctrico lumbar, a un mayor reglaje de volante y a una menor inclinación de éste, beneficia la ergonomía. El resto, diseño modificado y más moderno (como la clara instrumentación con diales digitales tomada del Toyota Auris), aunque simple y de puro estilo Toyota: impecable en ajustes y realización, a la vez que austero y sin grandes notas de practicidad.

Una pena no redondear el conjunto con nuevos elementos funcionales porque, a pesar de su “ajustada” dimensión exterior y de disponer de la más corta batalla del segmento (con 2,70 metros, no varía), en habitabilidad Toyota saca la línea maestra. Delante conserva un buen espacio, aunque ahora más desahogado por la eliminación del ya vetusto freno de mano por un moderno eléctrico ubicado junto a la dirección; y detrás mejora sensiblemente para volver como viajero excepcional. Sin atender a descuentos (una incógnita hoy en día en concesionarios), es difícil encontrar una berlina de la potencia y el equipamiento de este Toyota Avensis 2.0 D-4D de 126 CV a mejor precio. En espacio para piernas, el nuevo Toyota Avensis mantiene una comodidad que le sitúa sólo por detrás de los gigantes VW Passat y Ford Mondeo, mientras que en anchura gana 2 centímetros: suficiente para que, junto a un nuevo piso completamente plano, tres pasajeros puedan acomodarse como en muy pocas berlinas. Hasta ahí mejoras en cotas ya buenas, porque más sorprendente es la ganancia en altura y maletero. La primera, de justa y criticable a 92 centímetros que marcan la nueva referencia del segmento; la segunda, con unos espectaculares 550 litros de capacidad, superiores incluso a los VW Passat, Ford Mondeo o Honda Accord. Un agujero negro en el que cabrá casi todo, a costa de prescindir de portón posterior (desaparece en esta generación la carrocería de 5 puertas) y de buenos revestimientos. Es su única nota criticable de terminación. - Economía de marcha
- Habitabilidad y maletero
- Equipamiento base - Largos desarrollos de cambio
- Sonoridad mecánica
- Rueda de repuesto de emergencia
Motor y comportamiento
Te recomendamos

El cicloturismo es una de las actividades deportivas que más desplazamientos por nues...

Ágil, cómodo y con gran espacio, el Citroën C3 Aircross propone interesantes solucion...

Repasamos todos los SUV a los que hay que estar atento en 2018 y algunos que ya sabem...

Una encuesta a nivel europeo permite a la OCU valorar los coches más y menos fiables ...

Toda la potencia y fuerza que pueda desarrollar un coche deportivo llegará al asfalto...

Antes de que lleguen las fuertes nevadas, Autopistas se anticipa a la llegada del inv...

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.