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Buscamos el mejor SUV Diesel: Seat Ateca, Nissan Qashqai y Kia Sportage

Probamos las versiones Diesel de acceso de los SUV Seat Ateca 1.6 TDI, Nissan Qashqai 1.5 dCi y Kia Sportage 1.7 CRDi, tres interesantes modelos muy versátiles y con consumos ajustados.
Pablo Mallo y Jorge Serrano.

Twitter: @JorgeMotor1 -

Buscamos el mejor SUV Diesel: Seat Ateca, Nissan Qashqai y Kia Sportage

El segmento de los SUV compactos sigue siendo el que mayor fuerza mantiene de cara a las ventas de automóviles y, precisamente, son los modelos de acceso los que más contribuyen a este éxito comercial. En esta comparativa, enfrentamos al líder indiscutible de la categoría, el Nissan Qashqai, frente a dos de sus rivales directos: el Seat Ateca y el Kia Sportage

Independientemente del tipo de uso que se le quiera dar a estos SUV, en este tipo de vehículo el Diesel sigue siendo la alternativa más recomendable para lograr consumos razonables, y las versiones aquí analizadas -el Seat Ateca 1.6 TDI 115 CV, el Nissan Qashqai 1.5 dCi 110 CV y el Kia Sportage 1.7 CRDi 115 CV- son especialistas en eficiencia. No destacan por su nivel de potencia y prestaciones, que son más bien limitadas, pero resultan suficientes para desplazarnos de un sitio a otro y recorrer largas distancias de manera infatigable. 

Seat Ateca, Nissan Qashqai y Kia Sportage: comportamiento

En los tres casos se recurre a una configuración 4x2, por lo que su hábitat natural es el asfalto. Y por si hubiera alguna duda, basta echar un vistazo a las llamativas llantas de 19 pulgadas que exhiben el Nissan Qashqai y el Kia Sportage, ambos con acabados superiores de aspecto deportivo, que hacen que las 17 pulgadas del Ateca parezcan pequeñas en comparación. No son la opción más recomendable de cara al confort, aunque las suspensiones hacen bien su trabajo y filtran correctamente las pequeñas irregularidades, sobre todo en el caso del Nissan Qashqai

PRESTACIONES Kia Sportage 1.7 CRDi 115 CV VGT 4x2 Eco-Dynamics GT Line Nissan Qashqai dCi 110 CV Tekna Seat Ateca 1.6 TDI 115 CV Ecomotive Style Plus
Acel. 0-100 km/h 11,27 s 11,18 s 11,08 s
Acel. 0-1000 metros 33,36 s 33,07 s 33,03 s
Sonoridad 100 km/h 65,7 dBA 66,3 dBA 64 dBA
Sonoridad 120 km/h 68,4 dBA 69,6 dBA 69,1 dBA
Frenada desde 140 km/h 71,7 m 70,63 m 69,7 m
Peso en báscula 1.591 kg 1.449 kg 1.430 kg

El Seat Ateca, por su parte, cuenta con unos ajustes de las suspensiones relativamente firmes, algo que, junto con su menor peso y concienzuda puesta a punto del bastidor, le proporciona un comportamiento muy eficaz, casi impropio de un SUV. De hecho, al conducirlo casi te sientes a bordo de un Seat León, si no fuera porque su dirección dobla poco y es menos maniobrable en garajes y espacios pequeños. En cualquier caso, y aun a base de sacrificar algo de confort de marcha, las capacidades dinámicas del Ateca pueden resultar una fuente de satisfacción para los conductores con ciertas aspiraciones deportivas... dentro de lo que es un SUV de 115 CV. Su estabilidad lineal a alta velocidad es brillante, mientras que en zonas reviradas es muy preciso, balancea poco y nuestras órdenes sobre el volante se transmiten con mucha inmediatez. Además consigue una velocidad de paso por curva muy elevada, siempre con reacciones muy neutras y gran naturalidad ante cualquier situación que se presente. La dirección, muy precisa y con buena consistencia ya sea en apoyo, como a alta velocidad o circulando despacio, está muy bien calibrada y hace que el coche de la sensación de ser más ligero de lo que es en realidad. Su asistencia varía según el modo de conducción seleccionado, logrando una personalidad muy diferenciada entre las posiciones Sport, en la que transmite un mayor aplomo, y normal, esta última con una zona central bastante más asistida, sobre todo cuando circulas a poca velocidad. 

El Nissan Qashqai tiene un planteamiento diferente, más enfocado hacia el confort. Al ir más blando de suspensiones, las ayudas electrónicas resultan más férreas en su actuación y se encargan de que todo siga su cauce sin desviarse ni un milímetro de la trazada, manteniendo un alto nivel de seguridad, ya que los frenos y la gestión del motor tutelan en todo momento las reacciones del coche si afrontas una curva con "exceso" de espíritu deportivo, limitando la aceleración mientras el volante esté girado y evitando cualquier posible desmande antes de que se produzca. El resultado es que da mucha confianza porque nunca se sobrepasan los límites del bastidor ni de los neumáticos, aunque no por ello nos vemos obligados a renunciar a una alta eficacia, pues el ritmo de marcha que se puede alcanzar es bastante alto. 

Seat Ateca, Nissan Qashqai y Kia SportageEl Kia Sportage, a pesar de ser algo más grande y pesado, hace uso de un eje trasero multibrazo que le proporciona un dinamismo en curva notable, no tan eficaz y preciso como el Ateca —tampoco lo es su dirección—, pero más que suficiente para un SUV de enfoque familiar, pues sólo cuando el ritmo supera lo que nos dicta la lógica comienzan a ser evidentes sus mayores inercias. También en este caso las ayudas electrónicas al chasis hacen muy bien su trabajo y aportan una dosis extra de confianza frente a posibles complicaciones, sin ser tan intrusivas como las del Nissan. A pesar de los generosos neumáticos que montaba nuestra unidad de pruebas, el Sportage es progresivo al límite y no pierde la nobleza de reacciones una vez que se agota su alta adherencia, aunque la carrocería balancea un poco más que la de sus rivales. 

Seat Ateca, Nissan Qashqai y Kia Sportage: rendimiento y consumos

Sus motores cuentan con 1,5 (Nissan Qashqai), 1,6 (Seat Ateca) y 1,7 (Kia Sportage) litros de cilindrada, algo que apenas repercute en la potencia final, pero se nota en la forma de entregar el par, que llega a menos vueltas en el Kia y en el Ateca. En ninguno encontramos una respuesta del turbo especialmente inmediata ni un empuje contundente, pero a cambio resultan muy parcos en su consumo de combustible, transmiten pocas vibraciones al habitáculo y, si ya estás acostumbrado a un Diesel, no te parecerán demasiado ruidosos.

CONSUMOS Kia Sportage 1.7 CRDi 115 CV VGT 4x2 Eco-Dynamics GT Line Nissan Qashqai dCi 110 CV Tekna Seat Ateca 1.6 TDI 115 CV Ecomotive Style Plus
Consumo en ciudad 7,1 l/100 km 5,5 l/100 km 6,0 l/100 km
Consumo en carretera 5,7 l/100 km 4,9 l/100 km 5,0 l/100 km
Consumo medio 6,3 l/100 km 5,2 l/100 km 5,4 l/100 km

Seat Ateca, Nissan Qashqai y Kia SportageSólo superadas las 2.500 vueltas se escucha más de lo que quisiéramos el motor del Seat Ateca, algo que te incita a cambiar a una marcha superior antes de lo habitual en condiciones normales, y que te lleva a aprovechar su buena solvencia en la zona baja del cuentavueltas y, de forma indirecta, hace que los consumos se mantengan a raya. Desde fuera del coche —y también desde dentro—, el 1.5 dCi del Qashqai es el que menos suena, haciendo honor al buen refinamiento que siempre ha caracterizado a esta suave mecánica. Como mal menor, es el que tiene un punto de fricción del embrague menos definido, y las arrancadas no se dosifican igual de bien que en sus rivales, pero te acostumbras. En cuanto al sistema Stop/Start, al insertar punto muerto todos son capaces de parar el motor antes de detenernos por completo (a unos 5 km/h), si bien el arranque es algo menos rápido en el Kia y en el Nissan, lo que puede provocar esperas leves pero indeseadas ante cambios de idea repentinos o imprevistos en el tráfico urbano. 

Seat Ateca, Nissan Qashqai y Kia Sportage: su interior

La practicidad de sus interiores es otra de las razones de compra de estos SUV. En este apartado destaca el Kia Sportage con algunas soluciones que sus dos rivales no ofrecen, como los respaldos traseros reclinables en diferentes posiciones, incluida una de carga, muy vertical, que otorga mayor capacidad al maletero. Adicionalmente, la bandeja enrollable que cubre el equipaje se puede anclar en la parte inferior del maletero en un hueco destinado para ello, para optimizar el espacio disponible y que no moleste. Por lo demás, no resulta más amplio en cuanto a cotas interiores, a pesar de ser el que tiene una carrocería más ancha y larga. En este sentido es el Seat Ateca el que mejor aprovecha el espacio dentro del habitáculo en relación al tamaño de su carrocería, además cuenta con un maletero casi tan grande como el del Kia Sportage, quizá por sus formas exteriores más cúbicas.

ESPACIO Kia Sportage 1.7 CRDi 115 CV VGT 4x2 Eco-Dynamics GT Line Nissan Qashqai dCi 110 CV Tekna Seat Ateca 1.6 TDI 115 CV Ecomotive Style Plus
Anchura delantera 145 cm 144 cm 144 cm
Anchura trasera 137 cm 138 cm 139 cm
Altura delantera 89/95 cm 89/94 cm 98/104 cm
Altura trasera 94 cm 92 cm 101 cm
Espacio para piernas 76 cm 74 cm 79 cm
Maletero 540 litros 455 litros 535 litros

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Seat Ateca, Nissan Qashqai y Kia Sportage: comportamiento

En los tres casos se recurre a una configuración 4x2, por lo que su hábitat natural es el asfalto. Y por si hubiera alguna duda, basta echar un vistazo a las llamativas llantas de 19 pulgadas que exhiben el Nissan Qashqai y el Kia Sportage, ambos con acabados superiores de aspecto deportivo, que hacen que las 17 pulgadas del Ateca parezcan pequeñas en comparación. No son la opción más recomendable de cara al confort, aunque las suspensiones hacen bien su trabajo y filtran correctamente las pequeñas irregularidades, sobre todo en el caso del Nissan Qashqai

PRESTACIONES Kia Sportage 1.7 CRDi 115 CV VGT 4x2 Eco-Dynamics GT Line Nissan Qashqai dCi 110 CV Tekna Seat Ateca 1.6 TDI 115 CV Ecomotive Style Plus
Acel. 0-100 km/h 11,27 s 11,18 s 11,08 s
Acel. 0-1000 metros 33,36 s 33,07 s 33,03 s
Sonoridad 100 km/h 65,7 dBA 66,3 dBA 64 dBA
Sonoridad 120 km/h 68,4 dBA 69,6 dBA 69,1 dBA
Frenada desde 140 km/h 71,7 m 70,63 m 69,7 m
Peso en báscula 1.591 kg 1.449 kg 1.430 kg

El Seat Ateca, por su parte, cuenta con unos ajustes de las suspensiones relativamente firmes, algo que, junto con su menor peso y concienzuda puesta a punto del bastidor, le proporciona un comportamiento muy eficaz, casi impropio de un SUV. De hecho, al conducirlo casi te sientes a bordo de un Seat León, si no fuera porque su dirección dobla poco y es menos maniobrable en garajes y espacios pequeños. En cualquier caso, y aun a base de sacrificar algo de confort de marcha, las capacidades dinámicas del Ateca pueden resultar una fuente de satisfacción para los conductores con ciertas aspiraciones deportivas... dentro de lo que es un SUV de 115 CV. Su estabilidad lineal a alta velocidad es brillante, mientras que en zonas reviradas es muy preciso, balancea poco y nuestras órdenes sobre el volante se transmiten con mucha inmediatez. Además consigue una velocidad de paso por curva muy elevada, siempre con reacciones muy neutras y gran naturalidad ante cualquier situación que se presente. La dirección, muy precisa y con buena consistencia ya sea en apoyo, como a alta velocidad o circulando despacio, está muy bien calibrada y hace que el coche de la sensación de ser más ligero de lo que es en realidad. Su asistencia varía según el modo de conducción seleccionado, logrando una personalidad muy diferenciada entre las posiciones Sport, en la que transmite un mayor aplomo, y normal, esta última con una zona central bastante más asistida, sobre todo cuando circulas a poca velocidad. 

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Seat Ateca, Nissan Qashqai y Kia SportageEl Kia Sportage, a pesar de ser algo más grande y pesado, hace uso de un eje trasero multibrazo que le proporciona un dinamismo en curva notable, no tan eficaz y preciso como el Ateca —tampoco lo es su dirección—, pero más que suficiente para un SUV de enfoque familiar, pues sólo cuando el ritmo supera lo que nos dicta la lógica comienzan a ser evidentes sus mayores inercias. También en este caso las ayudas electrónicas al chasis hacen muy bien su trabajo y aportan una dosis extra de confianza frente a posibles complicaciones, sin ser tan intrusivas como las del Nissan. A pesar de los generosos neumáticos que montaba nuestra unidad de pruebas, el Sportage es progresivo al límite y no pierde la nobleza de reacciones una vez que se agota su alta adherencia, aunque la carrocería balancea un poco más que la de sus rivales. 

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Sus motores cuentan con 1,5 (Nissan Qashqai), 1,6 (Seat Ateca) y 1,7 (Kia Sportage) litros de cilindrada, algo que apenas repercute en la potencia final, pero se nota en la forma de entregar el par, que llega a menos vueltas en el Kia y en el Ateca. En ninguno encontramos una respuesta del turbo especialmente inmediata ni un empuje contundente, pero a cambio resultan muy parcos en su consumo de combustible, transmiten pocas vibraciones al habitáculo y, si ya estás acostumbrado a un Diesel, no te parecerán demasiado ruidosos.

CONSUMOS Kia Sportage 1.7 CRDi 115 CV VGT 4x2 Eco-Dynamics GT Line Nissan Qashqai dCi 110 CV Tekna Seat Ateca 1.6 TDI 115 CV Ecomotive Style Plus
Consumo en ciudad 7,1 l/100 km 5,5 l/100 km 6,0 l/100 km
Consumo en carretera 5,7 l/100 km 4,9 l/100 km 5,0 l/100 km
Consumo medio 6,3 l/100 km 5,2 l/100 km 5,4 l/100 km

Seat Ateca, Nissan Qashqai y Kia SportageSólo superadas las 2.500 vueltas se escucha más de lo que quisiéramos el motor del Seat Ateca, algo que te incita a cambiar a una marcha superior antes de lo habitual en condiciones normales, y que te lleva a aprovechar su buena solvencia en la zona baja del cuentavueltas y, de forma indirecta, hace que los consumos se mantengan a raya. Desde fuera del coche —y también desde dentro—, el 1.5 dCi del Qashqai es el que menos suena, haciendo honor al buen refinamiento que siempre ha caracterizado a esta suave mecánica. Como mal menor, es el que tiene un punto de fricción del embrague menos definido, y las arrancadas no se dosifican igual de bien que en sus rivales, pero te acostumbras. En cuanto al sistema Stop/Start, al insertar punto muerto todos son capaces de parar el motor antes de detenernos por completo (a unos 5 km/h), si bien el arranque es algo menos rápido en el Kia y en el Nissan, lo que puede provocar esperas leves pero indeseadas ante cambios de idea repentinos o imprevistos en el tráfico urbano. 

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Seat Ateca, Nissan Qashqai y Kia Sportage: su interior

La practicidad de sus interiores es otra de las razones de compra de estos SUV. En este apartado destaca el Kia Sportage con algunas soluciones que sus dos rivales no ofrecen, como los respaldos traseros reclinables en diferentes posiciones, incluida una de carga, muy vertical, que otorga mayor capacidad al maletero. Adicionalmente, la bandeja enrollable que cubre el equipaje se puede anclar en la parte inferior del maletero en un hueco destinado para ello, para optimizar el espacio disponible y que no moleste. Por lo demás, no resulta más amplio en cuanto a cotas interiores, a pesar de ser el que tiene una carrocería más ancha y larga. En este sentido es el Seat Ateca el que mejor aprovecha el espacio dentro del habitáculo en relación al tamaño de su carrocería, además cuenta con un maletero casi tan grande como el del Kia Sportage, quizá por sus formas exteriores más cúbicas.

ESPACIO Kia Sportage 1.7 CRDi 115 CV VGT 4x2 Eco-Dynamics GT Line Nissan Qashqai dCi 110 CV Tekna Seat Ateca 1.6 TDI 115 CV Ecomotive Style Plus
Anchura delantera 145 cm 144 cm 144 cm
Anchura trasera 137 cm 138 cm 139 cm
Altura delantera 89/95 cm 89/94 cm 98/104 cm
Altura trasera 94 cm 92 cm 101 cm
Espacio para piernas 76 cm 74 cm 79 cm
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