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SsangYong Actyon 200 Xdi 4x4

Sustentado sobre un bastidor de auténtico todo terreno, el Actyon estiliza las aguerridas o “berlinizadas” siluetas de sus adversarios por una sorprendente línea coupé… con sus ventajas espirituales y sus inconvenientes funcionales.
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SsangYong Actyon 200 Xdi 4x4
Y es aquí donde el Actyon da el do de pecho. Para empezar, esa suavidad y altura de suspensiones le dan un confort entre piedras y roderas destacable. La eficacia se encomienda a una tracción que pasa de ser trasera de base, a integral con sólo solicitarla mediante una tecla (también válida para asfalto). El proceso es electrónico y se puede hacer en movimiento hasta 70 km/h. Con esta elección, se bloquea el diferencial central al 50 por ciento entre ejes y la electrónica en forma de control de tracción termina por completar el sistema.

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Ssangyong Actyon 200 xdi 4x4

Estas ayudas electrónicas son desconectables, útil muchas veces para salir de situaciones muy resbaladizas. La capacidad de motricidad resulta muy elevada aunque no por ello penalizada por unos neumáticos de vocación asfáltica. Hay mucha altura libre y aparentemente mucha robustez mecánica y estructural, basada en su chasis de travesaños y eje rígido posterior, poco refinado, pero garante de mucho recorrido de suspensión. Conscientes de ello, el Actyon, además apoyado en un grupo reductor también seleccionable a toque de tecla y un control de descenso prefijado a 7 km/h, está capacitado para dejarnos con la boca abierta en nuestras excursiones campestres. Los surcoreanos de Ssangyong siempre han hecho del origen de sus motores Mercedes, aun en desuso por la casa alemana, un reclamo interesante por calidad y fiabilidad. Pero hay algo más que valorar que esos dos aspectos. Un motor de 2 litros y 141 CV para empujar más de dos toneladas de peso no garantiza un dinamismo muy optimista. El Actyon asegura cruceros razonables, pero hasta llegar a ese crucero o acometiendo cambios de ritmos es un coche perezoso y discutible con 5 personas a bordo. El cambio automático opcional de nuestra unidad recrudece estas limitaciones. De una concepción veterana, con cuatro velocidades y un convertidor con mucho resbalamiento, difícilmente asegura una fluidez de par constante. El motor está sometido a continuos y a veces bruscos cambios de régimen, simplemente por afrontar un repecho o un adelantamiento. A esto se suma un motor muy ruidoso en aceleración con lo que la sensación general de conducción resulta tosca. No en vano, el Actyon es un cascarón moderno y vanguardista pero sobre una mecánica veterana y técnicamente alejado del grado y refinamiento de los SUV más modernos. Eso sí, su precio no engaña y este Actyon como toda la gama SsangYong ofrece mucho coche por poco dinero.

Un todo-terreno diferente por esa imagen aventurera y deportiva. Esa línea coupé penaliza el maletero y la ergonomía en las amplias plazas traseras. Resulta en general algo tosco, por un comportamiento aparatoso y una mecánica falta de refinamiento. De alguna manera tiene tacto de todo-terreno de antaño, diseñados para el campo y convertidos hacia la carretera. La combinación con un “viejo” cambio automático de 4 velocidades y mucho resbalamiento condiciona aun más las posibilidades de un motor de 140 CV que debe empujar más de dos toneladas. No se queda atrás en el tráfico pero los adelantamientos exigen calculos sin riesgos. Una fuente de contrastes. Muy suave de suspensiones pero con un acusado balanceo de carrocería y un eje rígido que por otra parte penaliza el confort. Habitáculo amplio, pero de acceso incómodo. Y banqueta trasera muy hundida. La rumorosidad mecánica y aerodinámica resulta elevada. Se siente voluminoso y aparatoso de movimientos, lo que resta seguridad subjetiva y objetiva. Aunque por otro lado, su tracción integral y ESP de serie aporta un plus en situaciones climáticas adversas. Faltan los airbag laterales, quizás una licencia por su elevada altura. Típico producto SsanYong, que no pretende estar a la última ni en técnica, ni en calidad, ni en refinamiento pero cubre muchas necesidades. Grande, campero, con diseño y precio muy contenido. Incluso hay una versión sólo con tracción trasera por 23.800 euros.
Lo mejor Lo peor
* Eficacia en campo
* Diseño personal
* Precio de partida
* Rumorosidad mecánica y aerodinámica
* Comportamiento aparatoso
* Cambio automático anticuado

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