Publicidad

Smart Fortwo Electric Drive

La nueva generación del smart fortwo electric drive llegará a España en enero de 2013. Estéticamente apenas cambia, pero a nivel de baterías, refinamiento y prestaciones ha experimentado una gran evolución. Es rapidísimo como vehículo urbano y más capacitado que antes para salir a carretera, con sus 125 km/h de velocidad punta y una muy mejorada aceleración.
-
Smart Fortwo Electric Drive
En 2007 ya circulaba por Londres una pequeña flota de smart eléctricos de pruebas, y en 2009 se podía adquirir mediante leasing, aunque sólo una pequeña serie. La última evolución llegará a nuestro mercado en enero de 2013, y esta vez sí que se podrá comprar como una versión más de la gama smart. Su autonomía se ha incrementado en 10 km respecto al anterior, hasta los 145 km, gracias a la mayor eficiencia de sus sistemas y a los nuevos componentes, además el sistema de propulsión y la batería son nuevos. Ésta es muy plana y va ubicada en el mismo sitio que ocuparía el depósito de combustible, bajo el piso de los asientos, por lo que el centro de gravedad se mantiene muy bajo. Es de iones de litio, refrigerada por agua, con 17,6 kWh de capacidad y con un peso de 175 kg, y sus tiempos de carga pueden variar en función del tipo de cargador que se utilice: 7 horas en un enchufe normal de 13 amperios, 6 horas utilizando el punto de carga específico de 16 amperios que suministra smart, y menos de una hora empleando un accesorio de carga rápida de 22 kW que comercializa la marca de manera opcional (2.000 euros) y que va instalado en el propio coche. Por cierto, la fabrica Deutsche ACCUmotive, una empresa formada por Daimler y Evonik.
En cuanto al motor eléctrico, está fabricado por EM-motive, que es el resultado de una "joint venture" entre Daimler y Bosch. Pesa la mitad que el anterior y genera casi el doble de potencia, 35 kW (47,6 CV) con un pico puntual de 55 kW (74,8 CV) y un par máximo de 13,3 mkg. La anterior generación proporcionaba 30 kW (40,8 CV). Para su refrigeración se utiliza el mismo circuito de agua que en la batería. El incremento de potencia es definitivo a la hora de lograr prestaciones y, si antes se quedaba algo justo al incorporarnos a autopistas, ahora puede presumir de unas cifras de aceleración no sólo decentes, sino bastante brillantes. Para el 0 a 60 km/h necesita 4,8 segundos (antes 6,5 s) y para alcanzar los 100 km/h le bastan 11,5 segundos (antes 26,7 s). Con esto está dicho todo, además la velocidad máxima (sigue estando limitada) pasa de 100 a 125 km/h, por lo que tiene algo más de margen para desenvolverse entre el tráfico. Es un coche aún más divertido de conducir y rapidísimo en entornos urbanos, ya que, al estar todo el par disponible desde parado, resulta fácil salir disparado de los semáforos en total silencio y sin vibraciones, o provocar a su férreo control de tracción y estabilidad (no desconectables) en plena curva. Suena menos que antes y sólo cuando vamos por encima de 80 km/h comienza a sentirse ligeramente el agudo zumbido del motor, pero sin que cobre ningún protagonismo y sin resultar molesto. La sensación general es de mayor refinamiento, con un buen tacto de frenos y con no demasiada retención al dejar de acelerar. En definitiva, su conducción es una gozada.

El recorrido que hicimos era totalmente urbano y, pese a realizar una conducción no precisamente eficiente durante 45 minutos, la aguja de la carga de la batería bajó muy poco. Nos quedamos con las ganas de haber salido a carretera o autopista, que es donde realmente se resiente la autonomía. Respecto a la ecología de este coche, depende mucho de si la electricidad empleada procede o no de energías renovables. Eso sí, circular sin humos y sin ruido ya es todo un logro que mejora la calidad de vida en las ciudades. De manera opcional, smart vende un módulo de sonido exterior para alertar a los peatones.

A nivel práctico el habitáculo no cambia respecto a otros smart, salvo que cuenta con otras funciones e indicadores en el cuadro de instrumentos. Los más destacables son un indicador de eficiencia, que consiste en una barra horizontal que crece o decrece según sea nuestro estilo de conducción, un medidor de carga de las baterías y un reloj que representa la cantidad de potencia que estamos utilizando en cada momento, así como el grado de regeneración eléctrica cuando levantamos el pie del acelerador o usamos los frenos. Ni el maletero ni la habitabilidad se ven alterados.  Smart ForTwo Electric Drive: 18.950 € + 65 € al mes de alquiler de batería (sin límite de km, con programa de mantenimiento y garantizado un 80% de su capacidad durante 10 años), o 23.000 € con batería (garantía de 2 años).
Smart ForTwo cabrio Electric Drive: 21.450 € + 65 € al mes de alquiler de batería (sin límite de km, con programa de mantenimiento y garantizado un 80% de su capacidad durante 10 años), o 25.500 € con batería (garantía de 2 años). ¿Qué opinas de esta noticia? Debate en los foros con otros aficionados al mundo del motor.
Te recomendamos

El cicloturismo es una de las actividades deportivas que más desplazamientos por nues...

Ágil, cómodo y con gran espacio, el Citroën C3 Aircross propone interesantes solucion...

Repasamos todos los SUV a los que hay que estar atento en 2018 y algunos que ya sabem...

Una encuesta a nivel europeo permite a la OCU valorar los coches más y menos fiables ...

Toda la potencia y fuerza que pueda desarrollar un coche deportivo llegará al asfalto...

Antes de que lleguen las fuertes nevadas, Autopistas se anticipa a la llegada del inv...

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.