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Seat Ibiza SportCoupé

La esperada carrocería de tres puertas del nuevo Ibiza estará en los concesionarios españoles a finales de este mes de julio. Aporta una estética diferente en su parte trasera y refuerza la parte de motores, que también estarán disponibles para el cinco puertas, e incorpora el cambio DSG de 7 velocidades.
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Seat Ibiza SportCoupé
El hecho de que el Ibiza suponga el 45 por ciento del volumen de Seat, obliga a que la marca española se esmere aun más en cuidar su oferta. En Autopista lo hemos probado a fondo y os aseguramos que el salto de calidad con respecto a la anterior generación ha sido considerable. Ahora es mejor coche en todos los aspectos: seguridad, tecnología –todavía faltan muchos motores por llegar-, equipamiento… e incluso diseño. Por primera vez en la historia del Ibiza, se ha optado por crear diferentes a las dos carrocerías habituales, de tres y cinco puertas, muy al estilo de lo que ocurre en el segmento de los compactos, donde es ya muy común este tipo de diferenciación. Así, en las variantes de tres puertas, se busca una estética más dinámica y juvenil. No son grandes cambios, pero sí suficientes como para darle cierto aire de coupé y satisfacer a prácticamente todos los gustos.

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Seat Ibiza SportCoupé

Con esta de tres puertas, denominada SportCoupé, ya son dos las carrocerías que forman parte de la gama del nuevo Ibiza. Todo apunta a que, al contrario que en las anteriores generaciones, en esta ocasión se prescinda de la de cuatro puertas denominada Córdoba. Sí existirá la variante familiar, que podría darse a conocer después del verano, aunque eso suponga robarle protagonismo a la nueva berlina de Seat, el Exeo, que veremos en su versión definitiva en octubre. El nuevo SportCoupé emplea el mismo bastidor, motores, equipamientos, suspensiones y opcionales que el cinco puertas. Las diferencias son principalmente estéticas. La parte frontal es igual, mientras que la trasera cambia con unos faros específicos, otro portón con diferente diseño, un parachoques trasero con 1 cm menos de longitud, los hombros laterales más marcados y una caída del techo en su parte final más pronunciada. El resultado es una apariencia más musculosa y dinámica. Si ves los coches por separado quizá no te des cuenta, pero si tienes la oportunidad de juntarlos, comprobarás cómo las diferencias están más marcadas de lo que en un principio pensabas. El SC aporta cierto aire de coupé, e invita a elegir un acabado con llantas de aleación y menor perfil, que bajen aún más el volumen de la carrocería al suelo.

En el interior, salvo en la parte trasera, tampoco hay diferencias de diseño o equipamiento. El acceso a las plazas traseras es cómodo y más que suficiente para entrar sin problemas; la banqueta no se mueve pero el respaldo se abate prácticamente al tope de sus posibilidades. El espacio interior mejora ligeramente en anchura, aunque en altura, por culpa del techo más bajo, cede algún centímetro. Sentado detrás, con 1,79 m de altura, no tocas el techo con la cabeza, pero sí lo rozas con el pelo; nada mejor que sentarse en el propio concesionario y hacer la prueba a ver si nos convence. De todas formas, en sus rivales no encontraremos mucha mejor altura. Los asientos se abaten de serie –es necesario levantar primero las banquetas- en partes asimétricas y el volumen de maletero cambia en sus formas, cediendo algún litro de diferencia con respecto al Ibiza de cinco puertas.

Comparte motores con la variante de cinco, aunque algunos de ellos todavía no estaban disponibles y ha sido este SportCoupé el que los ha estrenado. Así la gama se establece en tres motores de gasolina con 70, 85 y 105 caballos y tres Diesel TDI de 80, 90 y 105 caballos. Estos últimos suponen un paso intermedio a las mecánicas de nueva generación alimentadas por raíl común y que tienen anunciada su llegada en 2009. Hasta que los nuevos lleguen, los TDI actuales se defienden frente a la competencia con buen consumo y rendimiento, aunque carecen de la finura de algunos rivales, pero todo llegará. La próxima sorpresa vendrá de la mano de las variantes Cupra y FR, que montarán la mecánica 1.4 TSI, y que se empezarán a vender a principios de 2009. De momento, el único motor al que se le puede asociar el genial cambio DSG de 7 velocidades es el 1.6 de gasolina y 105 CV, pero estará disponible para toda la nueva generación mecánica. El comportamiento dinámico apenas varía, y sigue siendo una de las referencias del segmento. Pudimos probar este coche con sus dos tipos de suspensión, normal o Sport. Las dos me gustaron aunque, puestos a elegir, la variante normal va muy bien y es menos seca que la Sport. Todo depende de los gustos de cada uno, pero para la exigencia dinámica de los motores actuales, con la suspensión normal, que ya es más deportiva que en la mayoría de sus rivales, es más que suficiente. Eso sí, con la Sport se puede exprimir un poco más las cualidades del bastidor, uno de los puntos fuertes de esta nueva generación del Ibiza. La diferencia de precio entre una suspensión y la otra está en 100 euros.

Como el cinco puertas, el Ibiza SC dispone de tres acabados denominados Reference, Stylance y Sport. En cualquiera de ellos se puede elegir entre dos tipos de suspensión, y cuentan desde el más básico con el control de estabilidad ESP de serie, un equipo de audio con 6 altavoces, MP3 y conexión auxiliar, el asistente para arranque en pendientes, anclajes Isofix o tres reposacabezas traseros. En opción se puede montar un techo panorámico, los faros bixenon, conexión Bluetooth o un puerto USB para conectar el iPod, entre otras muchas opciones. Se empezará a vender a finales de julio con un precio de partida de 12.560 euros en gasolina y 13.775 euros en Diesel. El hecho de que el Ibiza suponga el 45 por ciento del volumen de Seat, obliga a que la marca española se esmere aun más en cuidar su oferta. En Autopista lo hemos probado a fondo y os aseguramos que el salto de calidad con respecto a la anterior generación ha sido considerable. Ahora es mejor coche en todos los aspectos: seguridad, tecnología –todavía faltan muchos motores por llegar-, equipamiento… e incluso diseño. Por primera vez en la historia del Ibiza, se ha optado por crear diferentes a las dos carrocerías habituales, de tres y cinco puertas, muy al estilo de lo que ocurre en el segmento de los compactos, donde es ya muy común este tipo de diferenciación. Así, en las variantes de tres puertas, se busca una estética más dinámica y juvenil. No son grandes cambios, pero sí suficientes como para darle cierto aire de coupé y satisfacer a prácticamente todos los gustos. Con esta de tres puertas, denominada SportCoupé, ya son dos las carrocerías que forman parte de la gama del nuevo Ibiza. Todo apunta a que, al contrario que en las anteriores generaciones, en esta ocasión se prescinda de la de cuatro puertas denominada Córdoba. Sí existirá la variante familiar, que podría darse a conocer después del verano, aunque eso suponga robarle protagonismo a la nueva berlina de Seat, el Exeo, que veremos en su versión definitiva en octubre. El nuevo SportCoupé emplea el mismo bastidor, motores, equipamientos, suspensiones y opcionales que el cinco puertas. Las diferencias son principalmente estéticas. La parte frontal es igual, mientras que la trasera cambia con unos faros específicos, otro portón con diferente diseño, un parachoques trasero con 1 cm menos de longitud, los hombros laterales más marcados y una caída del techo en su parte final más pronunciada. El resultado es una apariencia más musculosa y dinámica. Si ves los coches por separado quizá no te des cuenta, pero si tienes la oportunidad de juntarlos, comprobarás cómo las diferencias están más marcadas de lo que en un principio pensabas. El SC aporta cierto aire de coupé, e invita a elegir un acabado con llantas de aleación y menor perfil, que bajen aún más el volumen de la carrocería al suelo.

En el interior, salvo en la parte trasera, tampoco hay diferencias de diseño o equipamiento. El acceso a las plazas traseras es cómodo y más que suficiente para entrar sin problemas; la banqueta no se mueve pero el respaldo se abate prácticamente al tope de sus posibilidades. El espacio interior mejora ligeramente en anchura, aunque en altura, por culpa del techo más bajo, cede algún centímetro. Sentado detrás, con 1,79 m de altura, no tocas el techo con la cabeza, pero sí lo rozas con el pelo; nada mejor que sentarse en el propio concesionario y hacer la prueba a ver si nos convence. De todas formas, en sus rivales no encontraremos mucha mejor altura. Los asientos se abaten de serie –es necesario levantar primero las banquetas- en partes asimétricas y el volumen de maletero cambia en sus formas, cediendo algún litro de diferencia con respecto al Ibiza de cinco puertas.

Comparte motores con la variante de cinco, aunque algunos de ellos todavía no estaban disponibles y ha sido este SportCoupé el que los ha estrenado. Así la gama se establece en tres motores de gasolina con 70, 85 y 105 caballos y tres Diesel TDI de 80, 90 y 105 caballos. Estos últimos suponen un paso intermedio a las mecánicas de nueva generación alimentadas por raíl común y que tienen anunciada su llegada en 2009. Hasta que los nuevos lleguen, los TDI actuales se defienden frente a la competencia con buen consumo y rendimiento, aunque carecen de la finura de algunos rivales, pero todo llegará. La próxima sorpresa vendrá de la mano de las variantes Cupra y FR, que montarán la mecánica 1.4 TSI, y que se empezarán a vender a principios de 2009. De momento, el único motor al que se le puede asociar el genial cambio DSG de 7 velocidades es el 1.6 de gasolina y 105 CV, pero estará disponible para toda la nueva generación mecánica. El comportamiento dinámico apenas varía, y sigue siendo una de las referencias del segmento. Pudimos probar este coche con sus dos tipos de suspensión, normal o Sport. Las dos me gustaron aunque, puestos a elegir, la variante normal va muy bien y es menos seca que la Sport. Todo depende de los gustos de cada uno, pero para la exigencia dinámica de los motores actuales, con la suspensión normal, que ya es más deportiva que en la mayoría de sus rivales, es más que suficiente. Eso sí, con la Sport se puede exprimir un poco más las cualidades del bastidor, uno de los puntos fuertes de esta nueva generación del Ibiza. La diferencia de precio entre una suspensión y la otra está en 100 euros.

Como el cinco puertas, el Ibiza SC dispone de tres acabados denominados Reference, Stylance y Sport. En cualquiera de ellos se puede elegir entre dos tipos de suspensión, y cuentan desde el más básico con el control de estabilidad ESP de serie, un equipo de audio con 6 altavoces, MP3 y conexión auxiliar, el asistente para arranque en pendientes, anclajes Isofix o tres reposacabezas traseros. En opción se puede montar un techo panorámico, los faros bixenon, conexión Bluetooth o un puerto USB para conectar el iPod, entre otras muchas opciones. Se empezará a vender a finales de julio con un precio de partida de 12.560 euros en gasolina y 13.775 euros en Diesel. El hecho de que el Ibiza suponga el 45 por ciento del volumen de Seat, obliga a que la marca española se esmere aun más en cuidar su oferta. En Autopista lo hemos probado a fondo y os aseguramos que el salto de calidad con respecto a la anterior generación ha sido considerable. Ahora es mejor coche en todos los aspectos: seguridad, tecnología –todavía faltan muchos motores por llegar-, equipamiento… e incluso diseño. Por primera vez en la historia del Ibiza, se ha optado por crear diferentes a las dos carrocerías habituales, de tres y cinco puertas, muy al estilo de lo que ocurre en el segmento de los compactos, donde es ya muy común este tipo de diferenciación. Así, en las variantes de tres puertas, se busca una estética más dinámica y juvenil. No son grandes cambios, pero sí suficientes como para darle cierto aire de coupé y satisfacer a prácticamente todos los gustos. Con esta de tres puertas, denominada SportCoupé, ya son dos las carrocerías que forman parte de la gama del nuevo Ibiza. Todo apunta a que, al contrario que en las anteriores generaciones, en esta ocasión se prescinda de la de cuatro puertas denominada Córdoba. Sí existirá la variante familiar, que podría darse a conocer después del verano, aunque eso suponga robarle protagonismo a la nueva berlina de Seat, el Exeo, que veremos en su versión definitiva en octubre. El nuevo SportCoupé emplea el mismo bastidor, motores, equipamientos, suspensiones y opcionales que el cinco puertas. Las diferencias son principalmente estéticas. La parte frontal es igual, mientras que la trasera cambia con unos faros específicos, otro portón con diferente diseño, un parachoques trasero con 1 cm menos de longitud, los hombros laterales más marcados y una caída del techo en su parte final más pronunciada. El resultado es una apariencia más musculosa y dinámica. Si ves los coches por separado quizá no te des cuenta, pero si tienes la oportunidad de juntarlos, comprobarás cómo las diferencias están más marcadas de lo que en un principio pensabas. El SC aporta cierto aire de coupé, e invita a elegir un acabado con llantas de aleación y menor perfil, que bajen aún más el volumen de la carrocería al suelo.

En el interior, salvo en la parte trasera, tampoco hay diferencias de diseño o equipamiento. El acceso a las plazas traseras es cómodo y más que suficiente para entrar sin problemas; la banqueta no se mueve pero el respaldo se abate prácticamente al tope de sus posibilidades. El espacio interior mejora ligeramente en anchura, aunque en altura, por culpa del techo más bajo, cede algún centímetro. Sentado detrás, con 1,79 m de altura, no tocas el techo con la cabeza, pero sí lo rozas con el pelo; nada mejor que sentarse en el propio concesionario y hacer la prueba a ver si nos convence. De todas formas, en sus rivales no encontraremos mucha mejor altura. Los asientos se abaten de serie –es necesario levantar primero las banquetas- en partes asimétricas y el volumen de maletero cambia en sus formas, cediendo algún litro de diferencia con respecto al Ibiza de cinco puertas.

Comparte motores con la variante de cinco, aunque algunos de ellos todavía no estaban disponibles y ha sido este SportCoupé el que los ha estrenado. Así la gama se establece en tres motores de gasolina con 70, 85 y 105 caballos y tres Diesel TDI de 80, 90 y 105 caballos. Estos últimos suponen un paso intermedio a las mecánicas de nueva generación alimentadas por raíl común y que tienen anunciada su llegada en 2009. Hasta que los nuevos lleguen, los TDI actuales se defienden frente a la competencia con buen consumo y rendimiento, aunque carecen de la finura de algunos rivales, pero todo llegará. La próxima sorpresa vendrá de la mano de las variantes Cupra y FR, que montarán la mecánica 1.4 TSI, y que se empezarán a vender a principios de 2009. De momento, el único motor al que se le puede asociar el genial cambio DSG de 7 velocidades es el 1.6 de gasolina y 105 CV, pero estará disponible para toda la nueva generación mecánica. El comportamiento dinámico apenas varía, y sigue siendo una de las referencias del segmento. Pudimos probar este coche con sus dos tipos de suspensión, normal o Sport. Las dos me gustaron aunque, puestos a elegir, la variante normal va muy bien y es menos seca que la Sport. Todo depende de los gustos de cada uno, pero para la exigencia dinámica de los motores actuales, con la suspensión normal, que ya es más deportiva que en la mayoría de sus rivales, es más que suficiente. Eso sí, con la Sport se puede exprimir un poco más las cualidades del bastidor, uno de los puntos fuertes de esta nueva generación del Ibiza. La diferencia de precio entre una suspensión y la otra está en 100 euros.

Como el cinco puertas, el Ibiza SC dispone de tres acabados denominados Reference, Stylance y Sport. En cualquiera de ellos se puede elegir entre dos tipos de suspensión, y cuentan desde el más básico con el control de estabilidad ESP de serie, un equipo de audio con 6 altavoces, MP3 y conexión auxiliar, el asistente para arranque en pendientes, anclajes Isofix o tres reposacabezas traseros. En opción se puede montar un techo panorámico, los faros bixenon, conexión Bluetooth o un puerto USB para conectar el iPod, entre otras muchas opciones. Se empezará a vender a finales de julio con un precio de partida de 12.560 euros en gasolina y 13.775 euros en Diesel. El hecho de que el Ibiza suponga el 45 por ciento del volumen de Seat, obliga a que la marca española se esmere aun más en cuidar su oferta. En Autopista lo hemos probado a fondo y os aseguramos que el salto de calidad con respecto a la anterior generación ha sido considerable. Ahora es mejor coche en todos los aspectos: seguridad, tecnología –todavía faltan muchos motores por llegar-, equipamiento… e incluso diseño. Por primera vez en la historia del Ibiza, se ha optado por crear diferentes a las dos carrocerías habituales, de tres y cinco puertas, muy al estilo de lo que ocurre en el segmento de los compactos, donde es ya muy común este tipo de diferenciación. Así, en las variantes de tres puertas, se busca una estética más dinámica y juvenil. No son grandes cambios, pero sí suficientes como para darle cierto aire de coupé y satisfacer a prácticamente todos los gustos. Con esta de tres puertas, denominada SportCoupé, ya son dos las carrocerías que forman parte de la gama del nuevo Ibiza. Todo apunta a que, al contrario que en las anteriores generaciones, en esta ocasión se prescinda de la de cuatro puertas denominada Córdoba. Sí existirá la variante familiar, que podría darse a conocer después del verano, aunque eso suponga robarle protagonismo a la nueva berlina de Seat, el Exeo, que veremos en su versión definitiva en octubre. El nuevo SportCoupé emplea el mismo bastidor, motores, equipamientos, suspensiones y opcionales que el cinco puertas. Las diferencias son principalmente estéticas. La parte frontal es igual, mientras que la trasera cambia con unos faros específicos, otro portón con diferente diseño, un parachoques trasero con 1 cm menos de longitud, los hombros laterales más marcados y una caída del techo en su parte final más pronunciada. El resultado es una apariencia más musculosa y dinámica. Si ves los coches por separado quizá no te des cuenta, pero si tienes la oportunidad de juntarlos, comprobarás cómo las diferencias están más marcadas de lo que en un principio pensabas. El SC aporta cierto aire de coupé, e invita a elegir un acabado con llantas de aleación y menor perfil, que bajen aún más el volumen de la carrocería al suelo.

En el interior, salvo en la parte trasera, tampoco hay diferencias de diseño o equipamiento. El acceso a las plazas traseras es cómodo y más que suficiente para entrar sin problemas; la banqueta no se mueve pero el respaldo se abate prácticamente al tope de sus posibilidades. El espacio interior mejora ligeramente en anchura, aunque en altura, por culpa del techo más bajo, cede algún centímetro. Sentado detrás, con 1,79 m de altura, no tocas el techo con la cabeza, pero sí lo rozas con el pelo; nada mejor que sentarse en el propio concesionario y hacer la prueba a ver si nos convence. De todas formas, en sus rivales no encontraremos mucha mejor altura. Los asientos se abaten de serie –es necesario levantar primero las banquetas- en partes asimétricas y el volumen de maletero cambia en sus formas, cediendo algún litro de diferencia con respecto al Ibiza de cinco puertas.

Comparte motores con la variante de cinco, aunque algunos de ellos todavía no estaban disponibles y ha sido este SportCoupé el que los ha estrenado. Así la gama se establece en tres motores de gasolina con 70, 85 y 105 caballos y tres Diesel TDI de 80, 90 y 105 caballos. Estos últimos suponen un paso intermedio a las mecánicas de nueva generación alimentadas por raíl común y que tienen anunciada su llegada en 2009. Hasta que los nuevos lleguen, los TDI actuales se defienden frente a la competencia con buen consumo y rendimiento, aunque carecen de la finura de algunos rivales, pero todo llegará. La próxima sorpresa vendrá de la mano de las variantes Cupra y FR, que montarán la mecánica 1.4 TSI, y que se empezarán a vender a principios de 2009. De momento, el único motor al que se le puede asociar el genial cambio DSG de 7 velocidades es el 1.6 de gasolina y 105 CV, pero estará disponible para toda la nueva generación mecánica. El comportamiento dinámico apenas varía, y sigue siendo una de las referencias del segmento. Pudimos probar este coche con sus dos tipos de suspensión, normal o Sport. Las dos me gustaron aunque, puestos a elegir, la variante normal va muy bien y es menos seca que la Sport. Todo depende de los gustos de cada uno, pero para la exigencia dinámica de los motores actuales, con la suspensión normal, que ya es más deportiva que en la mayoría de sus rivales, es más que suficiente. Eso sí, con la Sport se puede exprimir un poco más las cualidades del bastidor, uno de los puntos fuertes de esta nueva generación del Ibiza. La diferencia de precio entre una suspensión y la otra está en 100 euros.

Como el cinco puertas, el Ibiza SC dispone de tres acabados denominados Reference, Stylance y Sport. En cualquiera de ellos se puede elegir entre dos tipos de suspensión, y cuentan desde el más básico con el control de estabilidad ESP de serie, un equipo de audio con 6 altavoces, MP3 y conexión auxiliar, el asistente para arranque en pendientes, anclajes Isofix o tres reposacabezas traseros. En opción se puede montar un techo panorámico, los faros bixenon, conexión Bluetooth o un puerto USB para conectar el iPod, entre otras muchas opciones. Se empezará a vender a finales de julio con un precio de partida de 12.560 euros en gasolina y 13.775 euros en Diesel. El hecho de que el Ibiza suponga el 45 por ciento del volumen de Seat, obliga a que la marca española se esmere aun más en cuidar su oferta. En Autopista lo hemos probado a fondo y os aseguramos que el salto de calidad con respecto a la anterior generación ha sido considerable. Ahora es mejor coche en todos los aspectos: seguridad, tecnología –todavía faltan muchos motores por llegar-, equipamiento… e incluso diseño. Por primera vez en la historia del Ibiza, se ha optado por crear diferentes a las dos carrocerías habituales, de tres y cinco puertas, muy al estilo de lo que ocurre en el segmento de los compactos, donde es ya muy común este tipo de diferenciación. Así, en las variantes de tres puertas, se busca una estética más dinámica y juvenil. No son grandes cambios, pero sí suficientes como para darle cierto aire de coupé y satisfacer a prácticamente todos los gustos. Con esta de tres puertas, denominada SportCoupé, ya son dos las carrocerías que forman parte de la gama del nuevo Ibiza. Todo apunta a que, al contrario que en las anteriores generaciones, en esta ocasión se prescinda de la de cuatro puertas denominada Córdoba. Sí existirá la variante familiar, que podría darse a conocer después del verano, aunque eso suponga robarle protagonismo a la nueva berlina de Seat, el Exeo, que veremos en su versión definitiva en octubre. El nuevo SportCoupé emplea el mismo bastidor, motores, equipamientos, suspensiones y opcionales que el cinco puertas. Las diferencias son principalmente estéticas. La parte frontal es igual, mientras que la trasera cambia con unos faros específicos, otro portón con diferente diseño, un parachoques trasero con 1 cm menos de longitud, los hombros laterales más marcados y una caída del techo en su parte final más pronunciada. El resultado es una apariencia más musculosa y dinámica. Si ves los coches por separado quizá no te des cuenta, pero si tienes la oportunidad de juntarlos, comprobarás cómo las diferencias están más marcadas de lo que en un principio pensabas. El SC aporta cierto aire de coupé, e invita a elegir un acabado con llantas de aleación y menor perfil, que bajen aún más el volumen de la carrocería al suelo.

En el interior, salvo en la parte trasera, tampoco hay diferencias de diseño o equipamiento. El acceso a las plazas traseras es cómodo y más que suficiente para entrar sin problemas; la banqueta no se mueve pero el respaldo se abate prácticamente al tope de sus posibilidades. El espacio interior mejora ligeramente en anchura, aunque en altura, por culpa del techo más bajo, cede algún centímetro. Sentado detrás, con 1,79 m de altura, no tocas el techo con la cabeza, pero sí lo rozas con el pelo; nada mejor que sentarse en el propio concesionario y hacer la prueba a ver si nos convence. De todas formas, en sus rivales no encontraremos mucha mejor altura. Los asientos se abaten de serie –es necesario levantar primero las banquetas- en partes asimétricas y el volumen de maletero cambia en sus formas, cediendo algún litro de diferencia con respecto al Ibiza de cinco puertas.

Comparte motores con la variante de cinco, aunque algunos de ellos todavía no estaban disponibles y ha sido este SportCoupé el que los ha estrenado. Así la gama se establece en tres motores de gasolina con 70, 85 y 105 caballos y tres Diesel TDI de 80, 90 y 105 caballos. Estos últimos suponen un paso intermedio a las mecánicas de nueva generación alimentadas por raíl común y que tienen anunciada su llegada en 2009. Hasta que los nuevos lleguen, los TDI actuales se defienden frente a la competencia con buen consumo y rendimiento, aunque carecen de la finura de algunos rivales, pero todo llegará. La próxima sorpresa vendrá de la mano de las variantes Cupra y FR, que montarán la mecánica 1.4 TSI, y que se empezarán a vender a principios de 2009. De momento, el único motor al que se le puede asociar el genial cambio DSG de 7 velocidades es el 1.6 de gasolina y 105 CV, pero estará disponible para toda la nueva generación mecánica. El comportamiento dinámico apenas varía, y sigue siendo una de las referencias del segmento. Pudimos probar este coche con sus dos tipos de suspensión, normal o Sport. Las dos me gustaron aunque, puestos a elegir, la variante normal va muy bien y es menos seca que la Sport. Todo depende de los gustos de cada uno, pero para la exigencia dinámica de los motores actuales, con la suspensión normal, que ya es más deportiva que en la mayoría de sus rivales, es más que suficiente. Eso sí, con la Sport se puede exprimir un poco más las cualidades del bastidor, uno de los puntos fuertes de esta nueva generación del Ibiza. La diferencia de precio entre una suspensión y la otra está en 100 euros.

Como el cinco puertas, el Ibiza SC dispone de tres acabados denominados Reference, Stylance y Sport. En cualquiera de ellos se puede elegir entre dos tipos de suspensión, y cuentan desde el más básico con el control de estabilidad ESP de serie, un equipo de audio con 6 altavoces, MP3 y conexión auxiliar, el asistente para arranque en pendientes, anclajes Isofix o tres reposacabezas traseros. En opción se puede montar un techo panorámico, los faros bixenon, conexión Bluetooth o un puerto USB para conectar el iPod, entre otras muchas opciones. Se empezará a vender a finales de julio con un precio de partida de 12.560 euros en gasolina y 13.775 euros en Diesel. El hecho de que el Ibiza suponga el 45 por ciento del volumen de Seat, obliga a que la marca española se esmere aun más en cuidar su oferta. En Autopista lo hemos probado a fondo y os aseguramos que el salto de calidad con respecto a la anterior generación ha sido considerable. Ahora es mejor coche en todos los aspectos: seguridad, tecnología –todavía faltan muchos motores por llegar-, equipamiento… e incluso diseño. Por primera vez en la historia del Ibiza, se ha optado por crear diferentes a las dos carrocerías habituales, de tres y cinco puertas, muy al estilo de lo que ocurre en el segmento de los compactos, donde es ya muy común este tipo de diferenciación. Así, en las variantes de tres puertas, se busca una estética más dinámica y juvenil. No son grandes cambios, pero sí suficientes como para darle cierto aire de coupé y satisfacer a prácticamente todos los gustos. Con esta de tres puertas, denominada SportCoupé, ya son dos las carrocerías que forman parte de la gama del nuevo Ibiza. Todo apunta a que, al contrario que en las anteriores generaciones, en esta ocasión se prescinda de la de cuatro puertas denominada Córdoba. Sí existirá la variante familiar, que podría darse a conocer después del verano, aunque eso suponga robarle protagonismo a la nueva berlina de Seat, el Exeo, que veremos en su versión definitiva en octubre. El nuevo SportCoupé emplea el mismo bastidor, motores, equipamientos, suspensiones y opcionales que el cinco puertas. Las diferencias son principalmente estéticas. La parte frontal es igual, mientras que la trasera cambia con unos faros específicos, otro portón con diferente diseño, un parachoques trasero con 1 cm menos de longitud, los hombros laterales más marcados y una caída del techo en su parte final más pronunciada. El resultado es una apariencia más musculosa y dinámica. Si ves los coches por separado quizá no te des cuenta, pero si tienes la oportunidad de juntarlos, comprobarás cómo las diferencias están más marcadas de lo que en un principio pensabas. El SC aporta cierto aire de coupé, e invita a elegir un acabado con llantas de aleación y menor perfil, que bajen aún más el volumen de la carrocería al suelo.

En el interior, salvo en la parte trasera, tampoco hay diferencias de diseño o equipamiento. El acceso a las plazas traseras es cómodo y más que suficiente para entrar sin problemas; la banqueta no se mueve pero el respaldo se abate prácticamente al tope de sus posibilidades. El espacio interior mejora ligeramente en anchura, aunque en altura, por culpa del techo más bajo, cede algún centímetro. Sentado detrás, con 1,79 m de altura, no tocas el techo con la cabeza, pero sí lo rozas con el pelo; nada mejor que sentarse en el propio concesionario y hacer la prueba a ver si nos convence. De todas formas, en sus rivales no encontraremos mucha mejor altura. Los asientos se abaten de serie –es necesario levantar primero las banquetas- en partes asimétricas y el volumen de maletero cambia en sus formas, cediendo algún litro de diferencia con respecto al Ibiza de cinco puertas.

Comparte motores con la variante de cinco, aunque algunos de ellos todavía no estaban disponibles y ha sido este SportCoupé el que los ha estrenado. Así la gama se establece en tres motores de gasolina con 70, 85 y 105 caballos y tres Diesel TDI de 80, 90 y 105 caballos. Estos últimos suponen un paso intermedio a las mecánicas de nueva generación alimentadas por raíl común y que tienen anunciada su llegada en 2009. Hasta que los nuevos lleguen, los TDI actuales se defienden frente a la competencia con buen consumo y rendimiento, aunque carecen de la finura de algunos rivales, pero todo llegará. La próxima sorpresa vendrá de la mano de las variantes Cupra y FR, que montarán la mecánica 1.4 TSI, y que se empezarán a vender a principios de 2009. De momento, el único motor al que se le puede asociar el genial cambio DSG de 7 velocidades es el 1.6 de gasolina y 105 CV, pero estará disponible para toda la nueva generación mecánica. El comportamiento dinámico apenas varía, y sigue siendo una de las referencias del segmento. Pudimos probar este coche con sus dos tipos de suspensión, normal o Sport. Las dos me gustaron aunque, puestos a elegir, la variante normal va muy bien y es menos seca que la Sport. Todo depende de los gustos de cada uno, pero para la exigencia dinámica de los motores actuales, con la suspensión normal, que ya es más deportiva que en la mayoría de sus rivales, es más que suficiente. Eso sí, con la Sport se puede exprimir un poco más las cualidades del bastidor, uno de los puntos fuertes de esta nueva generación del Ibiza. La diferencia de precio entre una suspensión y la otra está en 100 euros.

Como el cinco puertas, el Ibiza SC dispone de tres acabados denominados Reference, Stylance y Sport. En cualquiera de ellos se puede elegir entre dos tipos de suspensión, y cuentan desde el más básico con el control de estabilidad ESP de serie, un equipo de audio con 6 altavoces, MP3 y conexión auxiliar, el asistente para arranque en pendientes, anclajes Isofix o tres reposacabezas traseros. En opción se puede montar un techo panorámico, los faros bixenon, conexión Bluetooth o un puerto USB para conectar el iPod, entre otras muchas opciones. Se empezará a vender a finales de julio con un precio de partida de 12.560 euros en gasolina y 13.775 euros en Diesel. El hecho de que el Ibiza suponga el 45 por ciento del volumen de Seat, obliga a que la marca española se esmere aun más en cuidar su oferta. En Autopista lo hemos probado a fondo y os aseguramos que el salto de calidad con respecto a la anterior generación ha sido considerable. Ahora es mejor coche en todos los aspectos: seguridad, tecnología –todavía faltan muchos motores por llegar-, equipamiento… e incluso diseño. Por primera vez en la historia del Ibiza, se ha optado por crear diferentes a las dos carrocerías habituales, de tres y cinco puertas, muy al estilo de lo que ocurre en el segmento de los compactos, donde es ya muy común este tipo de diferenciación. Así, en las variantes de tres puertas, se busca una estética más dinámica y juvenil. No son grandes cambios, pero sí suficientes como para darle cierto aire de coupé y satisfacer a prácticamente todos los gustos. Con esta de tres puertas, denominada SportCoupé, ya son dos las carrocerías que forman parte de la gama del nuevo Ibiza. Todo apunta a que, al contrario que en las anteriores generaciones, en esta ocasión se prescinda de la de cuatro puertas denominada Córdoba. Sí existirá la variante familiar, que podría darse a conocer después del verano, aunque eso suponga robarle protagonismo a la nueva berlina de Seat, el Exeo, que veremos en su versión definitiva en octubre. El nuevo SportCoupé emplea el mismo bastidor, motores, equipamientos, suspensiones y opcionales que el cinco puertas. Las diferencias son principalmente estéticas. La parte frontal es igual, mientras que la trasera cambia con unos faros específicos, otro portón con diferente diseño, un parachoques trasero con 1 cm menos de longitud, los hombros laterales más marcados y una caída del techo en su parte final más pronunciada. El resultado es una apariencia más musculosa y dinámica. Si ves los coches por separado quizá no te des cuenta, pero si tienes la oportunidad de juntarlos, comprobarás cómo las diferencias están más marcadas de lo que en un principio pensabas. El SC aporta cierto aire de coupé, e invita a elegir un acabado con llantas de aleación y menor perfil, que bajen aún más el volumen de la carrocería al suelo.

En el interior, salvo en la parte trasera, tampoco hay diferencias de diseño o equipamiento. El acceso a las plazas traseras es cómodo y más que suficiente para entrar sin problemas; la banqueta no se mueve pero el respaldo se abate prácticamente al tope de sus posibilidades. El espacio interior mejora ligeramente en anchura, aunque en altura, por culpa del techo más bajo, cede algún centímetro. Sentado detrás, con 1,79 m de altura, no tocas el techo con la cabeza, pero sí lo rozas con el pelo; nada mejor que sentarse en el propio concesionario y hacer la prueba a ver si nos convence. De todas formas, en sus rivales no encontraremos mucha mejor altura. Los asientos se abaten de serie –es necesario levantar primero las banquetas- en partes asimétricas y el volumen de maletero cambia en sus formas, cediendo algún litro de diferencia con respecto al Ibiza de cinco puertas.

Comparte motores con la variante de cinco, aunque algunos de ellos todavía no estaban disponibles y ha sido este SportCoupé el que los ha estrenado. Así la gama se establece en tres motores de gasolina con 70, 85 y 105 caballos y tres Diesel TDI de 80, 90 y 105 caballos. Estos últimos suponen un paso intermedio a las mecánicas de nueva generación alimentadas por raíl común y que tienen anunciada su llegada en 2009. Hasta que los nuevos lleguen, los TDI actuales se defienden frente a la competencia con buen consumo y rendimiento, aunque carecen de la finura de algunos rivales, pero todo llegará. La próxima sorpresa vendrá de la mano de las variantes Cupra y FR, que montarán la mecánica 1.4 TSI, y que se empezarán a vender a principios de 2009. De momento, el único motor al que se le puede asociar el genial cambio DSG de 7 velocidades es el 1.6 de gasolina y 105 CV, pero estará disponible para toda la nueva generación mecánica. El comportamiento dinámico apenas varía, y sigue siendo una de las referencias del segmento. Pudimos probar este coche con sus dos tipos de suspensión, normal o Sport. Las dos me gustaron aunque, puestos a elegir, la variante normal va muy bien y es menos seca que la Sport. Todo depende de los gustos de cada uno, pero para la exigencia dinámica de los motores actuales, con la suspensión normal, que ya es más deportiva que en la mayoría de sus rivales, es más que suficiente. Eso sí, con la Sport se puede exprimir un poco más las cualidades del bastidor, uno de los puntos fuertes de esta nueva generación del Ibiza. La diferencia de precio entre una suspensión y la otra está en 100 euros.

Como el cinco puertas, el Ibiza SC dispone de tres acabados denominados Reference, Stylance y Sport. En cualquiera de ellos se puede elegir entre dos tipos de suspensión, y cuentan desde el más básico con el control de estabilidad ESP de serie, un equipo de audio con 6 altavoces, MP3 y conexión auxiliar, el asistente para arranque en pendientes, anclajes Isofix o tres reposacabezas traseros. En opción se puede montar un techo panorámico, los faros bixenon, conexión Bluetooth o un puerto USB para conectar el iPod, entre otras muchas opciones. Se empezará a vender a finales de julio con un precio de partida de 12.560 euros en gasolina y 13.775 euros en Diesel. El hecho de que el Ibiza suponga el 45 por ciento del volumen de Seat, obliga a que la marca española se esmere aun más en cuidar su oferta. En Autopista lo hemos probado a fondo y os aseguramos que el salto de calidad con respecto a la anterior generación ha sido considerable. Ahora es mejor coche en todos los aspectos: seguridad, tecnología –todavía faltan muchos motores por llegar-, equipamiento… e incluso diseño. Por primera vez en la historia del Ibiza, se ha optado por crear diferentes a las dos carrocerías habituales, de tres y cinco puertas, muy al estilo de lo que ocurre en el segmento de los compactos, donde es ya muy común este tipo de diferenciación. Así, en las variantes de tres puertas, se busca una estética más dinámica y juvenil. No son grandes cambios, pero sí suficientes como para darle cierto aire de coupé y satisfacer a prácticamente todos los gustos. Con esta de tres puertas, denominada SportCoupé, ya son dos las carrocerías que forman parte de la gama del nuevo Ibiza. Todo apunta a que, al contrario que en las anteriores generaciones, en esta ocasión se prescinda de la de cuatro puertas denominada Córdoba. Sí existirá la variante familiar, que podría darse a conocer después del verano, aunque eso suponga robarle protagonismo a la nueva berlina de Seat, el Exeo, que veremos en su versión definitiva en octubre. El nuevo SportCoupé emplea el mismo bastidor, motores, equipamientos, suspensiones y opcionales que el cinco puertas. Las diferencias son principalmente estéticas. La parte frontal es igual, mientras que la trasera cambia con unos faros específicos, otro portón con diferente diseño, un parachoques trasero con 1 cm menos de longitud, los hombros laterales más marcados y una caída del techo en su parte final más pronunciada. El resultado es una apariencia más musculosa y dinámica. Si ves los coches por separado quizá no te des cuenta, pero si tienes la oportunidad de juntarlos, comprobarás cómo las diferencias están más marcadas de lo que en un principio pensabas. El SC aporta cierto aire de coupé, e invita a elegir un acabado con llantas de aleación y menor perfil, que bajen aún más el volumen de la carrocería al suelo.

En el interior, salvo en la parte trasera, tampoco hay diferencias de diseño o equipamiento. El acceso a las plazas traseras es cómodo y más que suficiente para entrar sin problemas; la banqueta no se mueve pero el respaldo se abate prácticamente al tope de sus posibilidades. El espacio interior mejora ligeramente en anchura, aunque en altura, por culpa del techo más bajo, cede algún centímetro. Sentado detrás, con 1,79 m de altura, no tocas el techo con la cabeza, pero sí lo rozas con el pelo; nada mejor que sentarse en el propio concesionario y hacer la prueba a ver si nos convence. De todas formas, en sus rivales no encontraremos mucha mejor altura. Los asientos se abaten de serie –es necesario levantar primero las banquetas- en partes asimétricas y el volumen de maletero cambia en sus formas, cediendo algún litro de diferencia con respecto al Ibiza de cinco puertas.

Comparte motores con la variante de cinco, aunque algunos de ellos todavía no estaban disponibles y ha sido este SportCoupé el que los ha estrenado. Así la gama se establece en tres motores de gasolina con 70, 85 y 105 caballos y tres Diesel TDI de 80, 90 y 105 caballos. Estos últimos suponen un paso intermedio a las mecánicas de nueva generación alimentadas por raíl común y que tienen anunciada su llegada en 2009. Hasta que los nuevos lleguen, los TDI actuales se defienden frente a la competencia con buen consumo y rendimiento, aunque carecen de la finura de algunos rivales, pero todo llegará. La próxima sorpresa vendrá de la mano de las variantes Cupra y FR, que montarán la mecánica 1.4 TSI, y que se empezarán a vender a principios de 2009. De momento, el único motor al que se le puede asociar el genial cambio DSG de 7 velocidades es el 1.6 de gasolina y 105 CV, pero estará disponible para toda la nueva generación mecánica. El comportamiento dinámico apenas varía, y sigue siendo una de las referencias del segmento. Pudimos probar este coche con sus dos tipos de suspensión, normal o Sport. Las dos me gustaron aunque, puestos a elegir, la variante normal va muy bien y es menos seca que la Sport. Todo depende de los gustos de cada uno, pero para la exigencia dinámica de los motores actuales, con la suspensión normal, que ya es más deportiva que en la mayoría de sus rivales, es más que suficiente. Eso sí, con la Sport se puede exprimir un poco más las cualidades del bastidor, uno de los puntos fuertes de esta nueva generación del Ibiza. La diferencia de precio entre una suspensión y la otra está en 100 euros.

Como el cinco puertas, el Ibiza SC dispone de tres acabados denominados Reference, Stylance y Sport. En cualquiera de ellos se puede elegir entre dos tipos de suspensión, y cuentan desde el más básico con el control de estabilidad ESP de serie, un equipo de audio con 6 altavoces, MP3 y conexión auxiliar, el asistente para arranque en pendientes, anclajes Isofix o tres reposacabezas traseros. En opción se puede montar un techo panorámico, los faros bixenon, conexión Bluetooth o un puerto USB para conectar el iPod, entre otras muchas opciones. Se empezará a vender a finales de julio con un precio de partida de 12.560 euros en gasolina y 13.775 euros en Diesel.
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