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Seat Exeo ST 2.0 TDI vs Opel Insignia Sports Tourer 2.0 CDTi

No sólo son ya cabezas de cartel en su renovado segmento; por calidad y rendimiento, estos nuevos familiares generalistas podrían pasar prácticamente por premium. Hablamos del Seat Exeo ST y Opel Insignia Sports Tourer, un mano a mano entre las carrocerías más prácticas de los mejores productos fabricados por Seat y Opel. ¿Cuál da la puntilla junto a los motores Diesel de potencia media?
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Seat Exeo ST 2.0 TDI vs Opel Insignia Sports Tourer 2.0 CDTi
Lo habitual es que los modelos de prueba nos lleguen de los fabricantes equipados hasta la bandera. Por eso, probar ahora un Opel Insignia Sports Tourer y un Seat Exeo ST estrictamente de serie es la vía para calibrar calidad general y salto definitivo de las marcas. Esta vez, ni tomamos el Seat con chasis Sport, ni el Opel con su opcional suspensión Flex Ride —un control electrónico en tiempo real y con tres posiciones—. Tampoco lo necesitan: hay excesos que se pagan.

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Comparativa berlinas familiares

Ambos de lo más equilibrado del segmento, sorprenden por una pisada excepcional, de gran coche. Asentado como pocos, el Opel Insignia Sports Tourer impone sus dimensiones deleitando con un magnífico rodar en vías rápidas. Claro que el Seat Exeo ST tira a su vez de bastidor. Con el esquema de trenes del anterior Audi A4 Avant, con brazos y cojinetes de aluminio procedentes de A6 y suspensión trasera anclada a un subchasis preparado para alojar un futuro diferencial para la tracción total (4x4 ya disponible en Opel en su V6 2.8T), en puesta a punto mejora a su predecesor: lo que ya es poner el listón muy alto.

Así, el Seat Exeo ST resulta extremadamente cómodo, ligeramente más que Opel Insignia y mucho más que un Seat Exeo Sport que ya probado castiga por su seca amortiguación. Enfocado al confort, la suspensión estira ahora demasiado en extensión, provocando en ocasiones ciertos cabeceos de carrocería, pero sin tanta «flotación» como en sus orígenes el Audi A4. Eso sí, frente a otros Seat Exeo Sport pierde así algo de velocidad en curva al abrir más la trazada y subvirar antes. El Opel Insignia Sports Tourer, en cambio, parece digerir de maravilla su gran longitud sintiéndose ágil y efectivo, y marcando la mejor frenada del segmento. Deportivo de inicio, apoya rápido y de ahí no se mueve, sin necesidad de contar con una amortiguación electrónica que, además, modifica respuesta de acelerador. Aunque también el Opel llega a sentirse algo menos fino al tacto, sobre todo en transmisión y dirección, esta última más artificial en su recorrido inicial que la directa y precisa del Seat.

El paso de kilómetros y aumento de ritmo destapan un Seat Exeo ST más ligero en sus reacciones, mejor aislado y de gran agarre. Más aún cuando el firme se deteriora. Entonces, ni se inmuta su comportamiento, filtrando y avanzando con precisión en las trayectorias. Mal lo pasa aquí el Opel Insignia, con peor tracción y tirones de dirección que obligan a moderar más el gas. A su favor, no obstante, un sofisticado elemento opcional: la suspensión trasera autonivelante, que mantiene la altura de carrocería independientemente del peso. Importante para circular con total carga, e inexistente en la oferta del Seat Exeo. En equipamiento Seat incluye ahora de serie un nuevo airbag de rodilla inexistente en el A4 de origen y también en un Insignia Sports Tourer que, a cambio, suma a su buena seguridad activa opciones tan avanzadas como aparcamiento pilotado, suspensión adaptativa y sistema Opel Eye, que proporciona información sobre límites de velocidad y avisa de cambios involuntarios de carril. Con idéntica configuración técnica (dos motores turbodiésel de dos litros, 4 cilindros e inyección directa por conducto común), pero con diferente disposición (longitudinal en Exeo, transversal en Insignia) y una decena más de CV en Seat, ambos modelo llegan con propulsores que ofrecen una respuesta similar y muy satisfactoria. En ambos, además, ya con el 80 por ciento de su buen par máximo entregado desde sólo 1.500 rpm: algo superior en las primeras 2.500 rpm el Opel Insignia, y con más estirada y ligeramente más refinado el TDI de Seat, al que su renovación y pérdida de alimentación por inyector bomba sienta de maravilla.

Tan parejos como se muestran, ¿por qué el Seat Exeo ST supera en todas sus mediciones al Opel Insignia Sports Tourer? Ni más, ni menos, que por sus dimensiones (que aportan casi 100 kg menos de peso) y diferentes desarrollos de cambio, largos en el Seat… y exageradamente largos en Opel. Habrá que acostumbrarse ya a una constante que, por eficiencia, obliga a emplear la última marcha prácticamente sólo por encima de 100 km/h. Más incluso en el Insignia, que paga la excesiva apertura de sus últimas relaciones con peores recuperaciones. Eso sí, sólo claramente penalizable en adelantamientos en sexta. Claro que también con esta actuación, en la que se pierde agrado de uso, se obtiene el bien más preciado: una excelente economía de marcha. El enorme Opel, por tanto, resulta finalmente vencedor en el apartado de consumos con su magnífico gasto medio de 6,6 l/100 km, aunque cercano el también el Seat Exeo. Dos excelentes viajeros acompañados de precisos cambios manuales: sólo el Insignia ofrece también en opción un más cómodo automático de convertidor de par. Opel Insignia Sports Tourer
- Diseño y presentación
- Opciones de carga
- Economía de marcha Seat Exeo ST
- Calidad/ambiente interior
- Comportamiento y confort
- Aislamiento acústico Opel Insignia Sports Tourer
- Visibilidad trasera
- Recuperaciones
- Kit antipinchazos de serie Seat Exeo ST
- Capacidad de maletero
- Habitabilidad posterior
- Sin salida trasera de aire
Por la puerta grande
Lo habitual es que los modelos de prueba nos lleguen de los fabricantes equipados hasta la bandera. Por eso, probar ahora un Opel Insignia Sports Tourer y un Seat Exeo ST estrictamente de serie es la vía para calibrar calidad general y salto definitivo de las marcas. Esta vez, ni tomamos el Seat con chasis Sport, ni el Opel con su opcional suspensión Flex Ride —un control electrónico en tiempo real y con tres posiciones—. Tampoco lo necesitan: hay excesos que se pagan. Ambos de lo más equilibrado del segmento, sorprenden por una pisada excepcional, de gran coche. Asentado como pocos, el Opel Insignia Sports Tourer impone sus dimensiones deleitando con un magnífico rodar en vías rápidas. Claro que el Seat Exeo ST tira a su vez de bastidor. Con el esquema de trenes del anterior Audi A4 Avant, con brazos y cojinetes de aluminio procedentes de A6 y suspensión trasera anclada a un subchasis preparado para alojar un futuro diferencial para la tracción total (4x4 ya disponible en Opel en su V6 2.8T), en puesta a punto mejora a su predecesor: lo que ya es poner el listón muy alto.

Así, el Seat Exeo ST resulta extremadamente cómodo, ligeramente más que Opel Insignia y mucho más que un Seat Exeo Sport que ya probado castiga por su seca amortiguación. Enfocado al confort, la suspensión estira ahora demasiado en extensión, provocando en ocasiones ciertos cabeceos de carrocería, pero sin tanta «flotación» como en sus orígenes el Audi A4. Eso sí, frente a otros Seat Exeo Sport pierde así algo de velocidad en curva al abrir más la trazada y subvirar antes. El Opel Insignia Sports Tourer, en cambio, parece digerir de maravilla su gran longitud sintiéndose ágil y efectivo, y marcando la mejor frenada del segmento. Deportivo de inicio, apoya rápido y de ahí no se mueve, sin necesidad de contar con una amortiguación electrónica que, además, modifica respuesta de acelerador. Aunque también el Opel llega a sentirse algo menos fino al tacto, sobre todo en transmisión y dirección, esta última más artificial en su recorrido inicial que la directa y precisa del Seat.

El paso de kilómetros y aumento de ritmo destapan un Seat Exeo ST más ligero en sus reacciones, mejor aislado y de gran agarre. Más aún cuando el firme se deteriora. Entonces, ni se inmuta su comportamiento, filtrando y avanzando con precisión en las trayectorias. Mal lo pasa aquí el Opel Insignia, con peor tracción y tirones de dirección que obligan a moderar más el gas. A su favor, no obstante, un sofisticado elemento opcional: la suspensión trasera autonivelante, que mantiene la altura de carrocería independientemente del peso. Importante para circular con total carga, e inexistente en la oferta del Seat Exeo. En equipamiento Seat incluye ahora de serie un nuevo airbag de rodilla inexistente en el A4 de origen y también en un Insignia Sports Tourer que, a cambio, suma a su buena seguridad activa opciones tan avanzadas como aparcamiento pilotado, suspensión adaptativa y sistema Opel Eye, que proporciona información sobre límites de velocidad y avisa de cambios involuntarios de carril. Con idéntica configuración técnica (dos motores turbodiésel de dos litros, 4 cilindros e inyección directa por conducto común), pero con diferente disposición (longitudinal en Exeo, transversal en Insignia) y una decena más de CV en Seat, ambos modelo llegan con propulsores que ofrecen una respuesta similar y muy satisfactoria. En ambos, además, ya con el 80 por ciento de su buen par máximo entregado desde sólo 1.500 rpm: algo superior en las primeras 2.500 rpm el Opel Insignia, y con más estirada y ligeramente más refinado el TDI de Seat, al que su renovación y pérdida de alimentación por inyector bomba sienta de maravilla.

Tan parejos como se muestran, ¿por qué el Seat Exeo ST supera en todas sus mediciones al Opel Insignia Sports Tourer? Ni más, ni menos, que por sus dimensiones (que aportan casi 100 kg menos de peso) y diferentes desarrollos de cambio, largos en el Seat… y exageradamente largos en Opel. Habrá que acostumbrarse ya a una constante que, por eficiencia, obliga a emplear la última marcha prácticamente sólo por encima de 100 km/h. Más incluso en el Insignia, que paga la excesiva apertura de sus últimas relaciones con peores recuperaciones. Eso sí, sólo claramente penalizable en adelantamientos en sexta. Claro que también con esta actuación, en la que se pierde agrado de uso, se obtiene el bien más preciado: una excelente economía de marcha. El enorme Opel, por tanto, resulta finalmente vencedor en el apartado de consumos con su magnífico gasto medio de 6,6 l/100 km, aunque cercano el también el Seat Exeo. Dos excelentes viajeros acompañados de precisos cambios manuales: sólo el Insignia ofrece también en opción un más cómodo automático de convertidor de par. Opel Insignia Sports Tourer
- Diseño y presentación
- Opciones de carga
- Economía de marcha Seat Exeo ST
- Calidad/ambiente interior
- Comportamiento y confort
- Aislamiento acústico Opel Insignia Sports Tourer
- Visibilidad trasera
- Recuperaciones
- Kit antipinchazos de serie Seat Exeo ST
- Capacidad de maletero
- Habitabilidad posterior
- Sin salida trasera de aire
Por la puerta grande
Lo habitual es que los modelos de prueba nos lleguen de los fabricantes equipados hasta la bandera. Por eso, probar ahora un Opel Insignia Sports Tourer y un Seat Exeo ST estrictamente de serie es la vía para calibrar calidad general y salto definitivo de las marcas. Esta vez, ni tomamos el Seat con chasis Sport, ni el Opel con su opcional suspensión Flex Ride —un control electrónico en tiempo real y con tres posiciones—. Tampoco lo necesitan: hay excesos que se pagan. Ambos de lo más equilibrado del segmento, sorprenden por una pisada excepcional, de gran coche. Asentado como pocos, el Opel Insignia Sports Tourer impone sus dimensiones deleitando con un magnífico rodar en vías rápidas. Claro que el Seat Exeo ST tira a su vez de bastidor. Con el esquema de trenes del anterior Audi A4 Avant, con brazos y cojinetes de aluminio procedentes de A6 y suspensión trasera anclada a un subchasis preparado para alojar un futuro diferencial para la tracción total (4x4 ya disponible en Opel en su V6 2.8T), en puesta a punto mejora a su predecesor: lo que ya es poner el listón muy alto.

Así, el Seat Exeo ST resulta extremadamente cómodo, ligeramente más que Opel Insignia y mucho más que un Seat Exeo Sport que ya probado castiga por su seca amortiguación. Enfocado al confort, la suspensión estira ahora demasiado en extensión, provocando en ocasiones ciertos cabeceos de carrocería, pero sin tanta «flotación» como en sus orígenes el Audi A4. Eso sí, frente a otros Seat Exeo Sport pierde así algo de velocidad en curva al abrir más la trazada y subvirar antes. El Opel Insignia Sports Tourer, en cambio, parece digerir de maravilla su gran longitud sintiéndose ágil y efectivo, y marcando la mejor frenada del segmento. Deportivo de inicio, apoya rápido y de ahí no se mueve, sin necesidad de contar con una amortiguación electrónica que, además, modifica respuesta de acelerador. Aunque también el Opel llega a sentirse algo menos fino al tacto, sobre todo en transmisión y dirección, esta última más artificial en su recorrido inicial que la directa y precisa del Seat.

El paso de kilómetros y aumento de ritmo destapan un Seat Exeo ST más ligero en sus reacciones, mejor aislado y de gran agarre. Más aún cuando el firme se deteriora. Entonces, ni se inmuta su comportamiento, filtrando y avanzando con precisión en las trayectorias. Mal lo pasa aquí el Opel Insignia, con peor tracción y tirones de dirección que obligan a moderar más el gas. A su favor, no obstante, un sofisticado elemento opcional: la suspensión trasera autonivelante, que mantiene la altura de carrocería independientemente del peso. Importante para circular con total carga, e inexistente en la oferta del Seat Exeo. En equipamiento Seat incluye ahora de serie un nuevo airbag de rodilla inexistente en el A4 de origen y también en un Insignia Sports Tourer que, a cambio, suma a su buena seguridad activa opciones tan avanzadas como aparcamiento pilotado, suspensión adaptativa y sistema Opel Eye, que proporciona información sobre límites de velocidad y avisa de cambios involuntarios de carril. Con idéntica configuración técnica (dos motores turbodiésel de dos litros, 4 cilindros e inyección directa por conducto común), pero con diferente disposición (longitudinal en Exeo, transversal en Insignia) y una decena más de CV en Seat, ambos modelo llegan con propulsores que ofrecen una respuesta similar y muy satisfactoria. En ambos, además, ya con el 80 por ciento de su buen par máximo entregado desde sólo 1.500 rpm: algo superior en las primeras 2.500 rpm el Opel Insignia, y con más estirada y ligeramente más refinado el TDI de Seat, al que su renovación y pérdida de alimentación por inyector bomba sienta de maravilla.

Tan parejos como se muestran, ¿por qué el Seat Exeo ST supera en todas sus mediciones al Opel Insignia Sports Tourer? Ni más, ni menos, que por sus dimensiones (que aportan casi 100 kg menos de peso) y diferentes desarrollos de cambio, largos en el Seat… y exageradamente largos en Opel. Habrá que acostumbrarse ya a una constante que, por eficiencia, obliga a emplear la última marcha prácticamente sólo por encima de 100 km/h. Más incluso en el Insignia, que paga la excesiva apertura de sus últimas relaciones con peores recuperaciones. Eso sí, sólo claramente penalizable en adelantamientos en sexta. Claro que también con esta actuación, en la que se pierde agrado de uso, se obtiene el bien más preciado: una excelente economía de marcha. El enorme Opel, por tanto, resulta finalmente vencedor en el apartado de consumos con su magnífico gasto medio de 6,6 l/100 km, aunque cercano el también el Seat Exeo. Dos excelentes viajeros acompañados de precisos cambios manuales: sólo el Insignia ofrece también en opción un más cómodo automático de convertidor de par. Opel Insignia Sports Tourer
- Diseño y presentación
- Opciones de carga
- Economía de marcha Seat Exeo ST
- Calidad/ambiente interior
- Comportamiento y confort
- Aislamiento acústico Opel Insignia Sports Tourer
- Visibilidad trasera
- Recuperaciones
- Kit antipinchazos de serie Seat Exeo ST
- Capacidad de maletero
- Habitabilidad posterior
- Sin salida trasera de aire
Por la puerta grande
Lo habitual es que los modelos de prueba nos lleguen de los fabricantes equipados hasta la bandera. Por eso, probar ahora un Opel Insignia Sports Tourer y un Seat Exeo ST estrictamente de serie es la vía para calibrar calidad general y salto definitivo de las marcas. Esta vez, ni tomamos el Seat con chasis Sport, ni el Opel con su opcional suspensión Flex Ride —un control electrónico en tiempo real y con tres posiciones—. Tampoco lo necesitan: hay excesos que se pagan. Ambos de lo más equilibrado del segmento, sorprenden por una pisada excepcional, de gran coche. Asentado como pocos, el Opel Insignia Sports Tourer impone sus dimensiones deleitando con un magnífico rodar en vías rápidas. Claro que el Seat Exeo ST tira a su vez de bastidor. Con el esquema de trenes del anterior Audi A4 Avant, con brazos y cojinetes de aluminio procedentes de A6 y suspensión trasera anclada a un subchasis preparado para alojar un futuro diferencial para la tracción total (4x4 ya disponible en Opel en su V6 2.8T), en puesta a punto mejora a su predecesor: lo que ya es poner el listón muy alto.

Así, el Seat Exeo ST resulta extremadamente cómodo, ligeramente más que Opel Insignia y mucho más que un Seat Exeo Sport que ya probado castiga por su seca amortiguación. Enfocado al confort, la suspensión estira ahora demasiado en extensión, provocando en ocasiones ciertos cabeceos de carrocería, pero sin tanta «flotación» como en sus orígenes el Audi A4. Eso sí, frente a otros Seat Exeo Sport pierde así algo de velocidad en curva al abrir más la trazada y subvirar antes. El Opel Insignia Sports Tourer, en cambio, parece digerir de maravilla su gran longitud sintiéndose ágil y efectivo, y marcando la mejor frenada del segmento. Deportivo de inicio, apoya rápido y de ahí no se mueve, sin necesidad de contar con una amortiguación electrónica que, además, modifica respuesta de acelerador. Aunque también el Opel llega a sentirse algo menos fino al tacto, sobre todo en transmisión y dirección, esta última más artificial en su recorrido inicial que la directa y precisa del Seat.

El paso de kilómetros y aumento de ritmo destapan un Seat Exeo ST más ligero en sus reacciones, mejor aislado y de gran agarre. Más aún cuando el firme se deteriora. Entonces, ni se inmuta su comportamiento, filtrando y avanzando con precisión en las trayectorias. Mal lo pasa aquí el Opel Insignia, con peor tracción y tirones de dirección que obligan a moderar más el gas. A su favor, no obstante, un sofisticado elemento opcional: la suspensión trasera autonivelante, que mantiene la altura de carrocería independientemente del peso. Importante para circular con total carga, e inexistente en la oferta del Seat Exeo. En equipamiento Seat incluye ahora de serie un nuevo airbag de rodilla inexistente en el A4 de origen y también en un Insignia Sports Tourer que, a cambio, suma a su buena seguridad activa opciones tan avanzadas como aparcamiento pilotado, suspensión adaptativa y sistema Opel Eye, que proporciona información sobre límites de velocidad y avisa de cambios involuntarios de carril. Con idéntica configuración técnica (dos motores turbodiésel de dos litros, 4 cilindros e inyección directa por conducto común), pero con diferente disposición (longitudinal en Exeo, transversal en Insignia) y una decena más de CV en Seat, ambos modelo llegan con propulsores que ofrecen una respuesta similar y muy satisfactoria. En ambos, además, ya con el 80 por ciento de su buen par máximo entregado desde sólo 1.500 rpm: algo superior en las primeras 2.500 rpm el Opel Insignia, y con más estirada y ligeramente más refinado el TDI de Seat, al que su renovación y pérdida de alimentación por inyector bomba sienta de maravilla.

Tan parejos como se muestran, ¿por qué el Seat Exeo ST supera en todas sus mediciones al Opel Insignia Sports Tourer? Ni más, ni menos, que por sus dimensiones (que aportan casi 100 kg menos de peso) y diferentes desarrollos de cambio, largos en el Seat… y exageradamente largos en Opel. Habrá que acostumbrarse ya a una constante que, por eficiencia, obliga a emplear la última marcha prácticamente sólo por encima de 100 km/h. Más incluso en el Insignia, que paga la excesiva apertura de sus últimas relaciones con peores recuperaciones. Eso sí, sólo claramente penalizable en adelantamientos en sexta. Claro que también con esta actuación, en la que se pierde agrado de uso, se obtiene el bien más preciado: una excelente economía de marcha. El enorme Opel, por tanto, resulta finalmente vencedor en el apartado de consumos con su magnífico gasto medio de 6,6 l/100 km, aunque cercano el también el Seat Exeo. Dos excelentes viajeros acompañados de precisos cambios manuales: sólo el Insignia ofrece también en opción un más cómodo automático de convertidor de par. Opel Insignia Sports Tourer
- Diseño y presentación
- Opciones de carga
- Economía de marcha Seat Exeo ST
- Calidad/ambiente interior
- Comportamiento y confort
- Aislamiento acústico Opel Insignia Sports Tourer
- Visibilidad trasera
- Recuperaciones
- Kit antipinchazos de serie Seat Exeo ST
- Capacidad de maletero
- Habitabilidad posterior
- Sin salida trasera de aire
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