Publicidad

Saab 9-5 2.0 TiD

Con mucho ‘gadget’ a su pasado lejano, y toda la herencia de su pasado reciente, Saab busca levantar el vuelo con la profunda renovación de su 9-5: una ligera berlina de gran tamaño desarrollada sobre un Opel Insignia para apuntar alto en diseño y espacio. Salvada ‘in extremis’ del cierre... ¿Será suficiente para despegar?
-
Saab 9-5 2.0 TiD
Las sirenas han dejado de oírse en Trollhätan, el cuartel general de Saab en Suecia. Y es una gran noticia. Hace sólo nueve meses, una gran tormenta amenazaba con derribar un fabricante fundado a partir de orígenes aeronáuticos.  Sus ventas caían, contaba con una gama muy veterana y su entonces propietaria, el gigante americano General Motors, anunciaba su cierre. 70 años después, Saab aterrizaba. Hoy, sin embargo, el huracán ha pasado... y gracias a la compra por parte de Spyker, un pequeño constructor artesanal holandés, la marca se dispone a abandonar su hangar para volver a remontar el vuelo. Claro que mientras anuncia el desarrollo de modelos ya propios, como el lanzamiento en 2012 de un completamente nuevo 9-3 y del compacto 9-2, toca arrancar motores con la ya prevista segunda generación 9-5. Y su importancia es más que vital. ‘Si no funciona, tendremos problemas’, advierte su presidente, Jan Ake Jonsson.

Galería relacionada

Saab 9-5

Desligada después de 20 años de GM, a la vista queda la originalidad estética de un nuevo 9-5 que, frente a su antecesor (un modelo con más de 12 años de vida), es no una, sino al menos dos generaciones más avanzada. Caracterizada con una trasera muy tendida (‘Queremos reinventar el sedán y olvidarnos del diseño coupé que adoptan ya todas las berlinas’, promueven sus creadores), adornada con multitud de luces LED y con un enorme tamaño de más de 5 metros, no es fácil identificar su origen. Buen trabajo de personalización que, sin embargo, no esconde un nombre propio: Insignia. A pesar de sus casi 20 cm más, el nuevo 9-5 parte por completo de la berlina de Opel lo que, inevitablemente, marca su posicionamiento. Y eso que, al volante, son muchos los guiños que Saab introduce a su historia: desde sus clásicas salidas de ventilación por rejilla, a los indicadores en la instrumentación de soplado de turbo o de velocidad tipo altímetro, pasando por los opcionales panel nocturno o Head Up Display (proyección de información en parabrisas) con bienvenida en forma de aeronave. Pero basta abrir su capó para advertir que hasta el último tornillo, bisagra o plástico protector es de Insignia (monocasco al completo), igual que, a sus mandos, los pulsadores, materiales y tacto.

Lo cual no debería representar problema, si no le alejarán de ese ambiente tan exclusivo que Saab quiere proyectar anunciándose como rival de Audi A6 o BMW Serie 5. Más aún cuando en calidad percibida detectamos peores ajustes y mayores tolerancias que en un Insignia. ¿Condicionado por la falta de inversión final de GM en Saab, y por una fábrica paralizada durante meses para preparar su liquidación? Creemos que sí, porque Spyker ya filtra una profunda renovación de interiores para el futuro.

El tiempo probablemente permita una reconfiguración, pero de lo que, sin duda, sí puede presumir hoy el 9-5 es de un gran avance en ergonomía y espacio. Con un salpicadero envolvente, amplias regulaciones de posición y nuevos detalles de equipamiento básico, como botón de arranque y freno de estacionamiento eléctrico (nada que ver con la incómoda generación anterior), la postura de conducción resulta del todo agradable. Claro que más lo aplaudirán sus pasajeros traseros, porque, con 10 cm de batalla extra respecto a un Insignia, en espacio el 9-5 es una auténtica limusina de representación. Muy bueno en habitabilidad, supera en espacio posterior para piernas y maletero al Opel, pero también a C5, Mondeo, A6, Clase E... Sólo un popular Skoda Superb mejora la ecuación. Eso sí, como todos ellos, con capacidad práctica para 4 plazas, al presentar detrás un elevado túnel de transmisión. No olvidemos que Saab cuenta con versiones con tracción total. Bien acomodados, abrimos la gama 9-5 partiendo de su versión Diesel de acceso. Aquí, Saab también recurre al banco de órganos de GM (con quien firmó un pacto para compartir tecnología durante 15 años en caso de necesidad), pero adaptando su elección a los valores de la marca. Renuncia, por tanto, a sus motores básicos y parte de un 2.0 TiD de 160 CV. Puede que ya no sea una referencia en refinamiento (la mayoría de sus rivales presenta opciones más silenciosas y progresivas), pero sí muestra un buen bajo régimen y capacidad para mover a una berlina tan grande. Por cierto que, aquí, sorprende la ligereza de un 9-5 que pesa hasta 40 kg menos que un Insignia a pesar de su mayor tamaño y equipamiento: una de las razones por las que el Saab ha marcado unos excelentes consumos en carretera; la otra, unos larguísimos desarrollos de su cambio manual de 6 marchas tomados del Insignia Ecoflex. Economía, a costa de pérdida de agrado diario, porque ya desde 1ª se aprecia la gran apertura de relaciones (hay que ‘tirar’ de embrague para que no se cale) y culmina con una 6ª que ni siquiera supera las 2.500 rpm a 170 km/h. Ideal para circular en vías rápidas a velocidades sostenidas, pero que obliga a recurrir con frecuencia al cambio por débiles recuperaciones y adelantamientos. Y no va a más por un motor de contundente empuje, con el que, eso sí, Saab no asocia ni la tracción integral, ni la amortiguación adaptativa ya vista en el Insignia y que, por primera vez, estrena la marca. Disponibles en versiones superiores, con todo el conjunto el 9-5 nos impresionó por comportamiento durante su presentación internacional. Y no es que ahora defraude, pero no responde igual.

Con puesta a punto específica de Saab, que incluye frente a Insignia trenes rodantes revisados y mayores estabilizadoras, este 2.0 TiD adopta en acabado Vector el chasis deportivo con amortiguadores y muelles más firmes, aunque sin los refuerzos que ofrecen sus versiones superiores con un eje delantero McPherson con brazo inferior reajustado y trasero multibrazo de cinco en lugar de cuatro anclajes. Por ahí ya notamos diferencias, porque este 9-5 pisa con solidez el asfalto, se mueve fácil para sus más de 5 metros y asienta bien en curva, pero termina resultando algo ‘plano’ en un segmento tan evolucionado. Y no hablamos ya de berlinas ‘premium’. Puede que Saab busque esa personalidad tan filtrada de reacciones que siempre le caracterizó, pero ni en marcha transmite un extra de confort (parecido a Insignia a pesar de sus más contenidos neumáticos de 17’ en lugar de 18’, y menos que un ‘humilde’ C5 que rueda más cómodo), ni en agilidad cumple con su aroma de marca deportiva. Poco incisivo del tren delantero, y con una dirección no excesivamente informativa y que genera correcciones, el subviraje marca el límite de adherencia antes que muchos de sus rivales, obligando a levantar gas para moderar la velocidad en la entrada en curva. Sus reacciones, eso sí, son caballerosas, pero con un Mondeo o un Insignia se puede llegar a rodar más rápido. Por cierto, frente al Opel opta también por discos de freno más pequeños, que empeoran algo su capacidad de frenada. En definitiva, no es, ni mucho menos, mal coche en conjunto. Para venir de donde venía, el 9-5 es ya un modelo avanzado, pero hoy tendrá difícil encontrar claramente su hueco. A excepción de un equipamiento muy completo de serie (siempre con 10 airbags, reposacabezas activos, climatizador bizona o conexión USB), el nuevo Saab no consigue ni la calidad de realización, ni de rodadura, de las grandes berlinas premium; al tiempo que, salvo en espacio e imagen de marca, tampoco mejora notablemente a las nuevas y poderosas alternativas generalistas, sobre las que impone un precio de partida casi 10.000 € superior. Con el 9-5 ha tocado relanzar la marca. Seguro que la futura Saab nos sorprenderá.
Te recomendamos

El Kia Stinger es la gran berlina deportiva de la marca surcoreana. Su versión GT, co...

El cicloturismo es una de las actividades deportivas que más desplazamientos por nues...

Ágil, cómodo y con gran espacio, el Citroën C3 Aircross propone interesantes solucion...

Repasamos todos los SUV a los que hay que estar atento en 2018 y algunos que ya sabem...

Una encuesta a nivel europeo permite a la OCU valorar los coches más y menos fiables ...

Toda la potencia y fuerza que pueda desarrollar un coche deportivo llegará al asfalto...

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.