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Saab 9-3

Saab acaba de presentar la nueva edición de su berlina 9-3. No se trata de un modelo completamente nuevo, pues mantiene chasis, dimensiones y la mayoría de sus motores, pero incorpora novedades importantes que lo colocan un peldaño por encima.
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En el primer vistazo comprobamos que el Saab 9-3 gana en empaque. Su diseño, sin perder sus raices estéticas, tiene más personalidad y nos parece más vanguardista, con unos faros rasgados y una parrilla de mayor tamaño. Atrás, los faros se rediseñan y adoptan un aire muy japonés, con los grupos ópticos con la carcasa en color blanco. No obstante, aparte de los cambios en el diseño, este nuevo Saab 9-3, que iniciará su comercialización en el mes de septiembre, trae consigo otras novedades. La primera, y quizás la más llamativa para el conductor español, es la incorporación de una nueva mecánica de gasóleo TTiD de 180 CV. Se trata de un propulsor turboalimentado en dos tiempos, lo que se traduce en que se obtiene par motor más que suficiente a bajas revoluciones, a través del turbocompresor pequeño, y gran potencia a altas revoluciones, cuando se activa el turbocompresor más grande. Con ello, el conductor cuenta con una amplia capacidad de empuje en todo el rango del cuentavueltas. Eso sí, la “zona buena”, donde el par motor alcanza su cifra máxima, 40,6 mkg, se sitúa entre las 1.850 y las 2.750 rpm. En la práctica, en la toma de contacto que hemos realizado por tierras suecas, este motor nos ha ofrecido muy buenas sensaciones, con una gran elasticidad y una rumorosidad escasa. Esto se complementa con unas prestaciones destacadas (225 km/h de velocidad máxima y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos) y un consumo bastante reducido y que, según Saab, se cifra en 6,4 litros cada 100 km. Potente, frugal y con un tacto deportivo innegable. No en vano, esta mecánica sólo se podrá asociar con el acabado Aero, la máxima expresión de deportividad de la gama, y llegará a España unos meses después que sus compañeros de gama, por el mes de diciembre. Esta no es la única novedad mecánica que nos presenta la berlina sueca. También debuta un nuevo propulsor de biocombustible de dos litros de capacidad –que Saab denomina Biopower- y que alcanza los 200 CV cuando es alimentado por etanol E85 y que ofrece una potencia un 14 por ciento inferior (172 CV) cuando lo que utiliza es gasolina de 95 octanos. Este tipo de coche, que puede funcionar com ambos tipos de carburantes –incluso mezclarse-, tiene gran éxito en los países escandinavos, donde el 90 por ciento de los 9-3 que se venden son Biopower. Las ventajas de los modelos que usan biocombustibles son varias: extra de potencia, ventajas fiscales y de otro orden económico –peajes y aparcamiento gratuito en zonas ORA-, combustible más barato –aunque el consumo es algo superior comparado con un motor de gasolina convencional- y menos emisiones contaminantes. Los contras no son demasiados: un olor característico y una rumorosidad mayor del motor. En nuestro país, la principal dificultad radica en la ausencia de una red de estaciones de servicio que distribuyan combustible E85, pues, en la actualidad, únicamente hay un par. Eso sí, en el futuro parece que se puede convertir en una opción muy recomendable para reducir las emisiones sin que las prestaciones se vean afectadas ni el consumo se dispare,
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En el primer vistazo comprobamos que el Saab 9-3 gana en empaque. Su diseño, sin perder sus raices estéticas, tiene más personalidad y nos parece más vanguardista, con unos faros rasgados y una parrilla de mayor tamaño. Atrás, los faros se rediseñan y adoptan un aire muy japonés, con los grupos ópticos con la carcasa en color blanco. No obstante, aparte de los cambios en el diseño, este nuevo Saab 9-3, que iniciará su comercialización en el mes de septiembre, trae consigo otras novedades. La primera, y quizás la más llamativa para el conductor español, es la incorporación de una nueva mecánica de gasóleo TTiD de 180 CV. Se trata de un propulsor turboalimentado en dos tiempos, lo que se traduce en que se obtiene par motor más que suficiente a bajas revoluciones, a través del turbocompresor pequeño, y gran potencia a altas revoluciones, cuando se activa el turbocompresor más grande. Con ello, el conductor cuenta con una amplia capacidad de empuje en todo el rango del cuentavueltas. Eso sí, la “zona buena”, donde el par motor alcanza su cifra máxima, 40,6 mkg, se sitúa entre las 1.850 y las 2.750 rpm. En la práctica, en la toma de contacto que hemos realizado por tierras suecas, este motor nos ha ofrecido muy buenas sensaciones, con una gran elasticidad y una rumorosidad escasa. Esto se complementa con unas prestaciones destacadas (225 km/h de velocidad máxima y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos) y un consumo bastante reducido y que, según Saab, se cifra en 6,4 litros cada 100 km. Potente, frugal y con un tacto deportivo innegable. No en vano, esta mecánica sólo se podrá asociar con el acabado Aero, la máxima expresión de deportividad de la gama, y llegará a España unos meses después que sus compañeros de gama, por el mes de diciembre. Esta no es la única novedad mecánica que nos presenta la berlina sueca. También debuta un nuevo propulsor de biocombustible de dos litros de capacidad –que Saab denomina Biopower- y que alcanza los 200 CV cuando es alimentado por etanol E85 y que ofrece una potencia un 14 por ciento inferior (172 CV) cuando lo que utiliza es gasolina de 95 octanos. Este tipo de coche, que puede funcionar com ambos tipos de carburantes –incluso mezclarse-, tiene gran éxito en los países escandinavos, donde el 90 por ciento de los 9-3 que se venden son Biopower. Las ventajas de los modelos que usan biocombustibles son varias: extra de potencia, ventajas fiscales y de otro orden económico –peajes y aparcamiento gratuito en zonas ORA-, combustible más barato –aunque el consumo es algo superior comparado con un motor de gasolina convencional- y menos emisiones contaminantes. Los contras no son demasiados: un olor característico y una rumorosidad mayor del motor. En nuestro país, la principal dificultad radica en la ausencia de una red de estaciones de servicio que distribuyan combustible E85, pues, en la actualidad, únicamente hay un par. Eso sí, en el futuro parece que se puede convertir en una opción muy recomendable para reducir las emisiones sin que las prestaciones se vean afectadas ni el consumo se dispare,
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En el primer vistazo comprobamos que el Saab 9-3 gana en empaque. Su diseño, sin perder sus raices estéticas, tiene más personalidad y nos parece más vanguardista, con unos faros rasgados y una parrilla de mayor tamaño. Atrás, los faros se rediseñan y adoptan un aire muy japonés, con los grupos ópticos con la carcasa en color blanco. No obstante, aparte de los cambios en el diseño, este nuevo Saab 9-3, que iniciará su comercialización en el mes de septiembre, trae consigo otras novedades. La primera, y quizás la más llamativa para el conductor español, es la incorporación de una nueva mecánica de gasóleo TTiD de 180 CV. Se trata de un propulsor turboalimentado en dos tiempos, lo que se traduce en que se obtiene par motor más que suficiente a bajas revoluciones, a través del turbocompresor pequeño, y gran potencia a altas revoluciones, cuando se activa el turbocompresor más grande. Con ello, el conductor cuenta con una amplia capacidad de empuje en todo el rango del cuentavueltas. Eso sí, la “zona buena”, donde el par motor alcanza su cifra máxima, 40,6 mkg, se sitúa entre las 1.850 y las 2.750 rpm. En la práctica, en la toma de contacto que hemos realizado por tierras suecas, este motor nos ha ofrecido muy buenas sensaciones, con una gran elasticidad y una rumorosidad escasa. Esto se complementa con unas prestaciones destacadas (225 km/h de velocidad máxima y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos) y un consumo bastante reducido y que, según Saab, se cifra en 6,4 litros cada 100 km. Potente, frugal y con un tacto deportivo innegable. No en vano, esta mecánica sólo se podrá asociar con el acabado Aero, la máxima expresión de deportividad de la gama, y llegará a España unos meses después que sus compañeros de gama, por el mes de diciembre. Esta no es la única novedad mecánica que nos presenta la berlina sueca. También debuta un nuevo propulsor de biocombustible de dos litros de capacidad –que Saab denomina Biopower- y que alcanza los 200 CV cuando es alimentado por etanol E85 y que ofrece una potencia un 14 por ciento inferior (172 CV) cuando lo que utiliza es gasolina de 95 octanos. Este tipo de coche, que puede funcionar com ambos tipos de carburantes –incluso mezclarse-, tiene gran éxito en los países escandinavos, donde el 90 por ciento de los 9-3 que se venden son Biopower. Las ventajas de los modelos que usan biocombustibles son varias: extra de potencia, ventajas fiscales y de otro orden económico –peajes y aparcamiento gratuito en zonas ORA-, combustible más barato –aunque el consumo es algo superior comparado con un motor de gasolina convencional- y menos emisiones contaminantes. Los contras no son demasiados: un olor característico y una rumorosidad mayor del motor. En nuestro país, la principal dificultad radica en la ausencia de una red de estaciones de servicio que distribuyan combustible E85, pues, en la actualidad, únicamente hay un par. Eso sí, en el futuro parece que se puede convertir en una opción muy recomendable para reducir las emisiones sin que las prestaciones se vean afectadas ni el consumo se dispare,
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En el primer vistazo comprobamos que el Saab 9-3 gana en empaque. Su diseño, sin perder sus raices estéticas, tiene más personalidad y nos parece más vanguardista, con unos faros rasgados y una parrilla de mayor tamaño. Atrás, los faros se rediseñan y adoptan un aire muy japonés, con los grupos ópticos con la carcasa en color blanco. No obstante, aparte de los cambios en el diseño, este nuevo Saab 9-3, que iniciará su comercialización en el mes de septiembre, trae consigo otras novedades. La primera, y quizás la más llamativa para el conductor español, es la incorporación de una nueva mecánica de gasóleo TTiD de 180 CV. Se trata de un propulsor turboalimentado en dos tiempos, lo que se traduce en que se obtiene par motor más que suficiente a bajas revoluciones, a través del turbocompresor pequeño, y gran potencia a altas revoluciones, cuando se activa el turbocompresor más grande. Con ello, el conductor cuenta con una amplia capacidad de empuje en todo el rango del cuentavueltas. Eso sí, la “zona buena”, donde el par motor alcanza su cifra máxima, 40,6 mkg, se sitúa entre las 1.850 y las 2.750 rpm. En la práctica, en la toma de contacto que hemos realizado por tierras suecas, este motor nos ha ofrecido muy buenas sensaciones, con una gran elasticidad y una rumorosidad escasa. Esto se complementa con unas prestaciones destacadas (225 km/h de velocidad máxima y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos) y un consumo bastante reducido y que, según Saab, se cifra en 6,4 litros cada 100 km. Potente, frugal y con un tacto deportivo innegable. No en vano, esta mecánica sólo se podrá asociar con el acabado Aero, la máxima expresión de deportividad de la gama, y llegará a España unos meses después que sus compañeros de gama, por el mes de diciembre. Esta no es la única novedad mecánica que nos presenta la berlina sueca. También debuta un nuevo propulsor de biocombustible de dos litros de capacidad –que Saab denomina Biopower- y que alcanza los 200 CV cuando es alimentado por etanol E85 y que ofrece una potencia un 14 por ciento inferior (172 CV) cuando lo que utiliza es gasolina de 95 octanos. Este tipo de coche, que puede funcionar com ambos tipos de carburantes –incluso mezclarse-, tiene gran éxito en los países escandinavos, donde el 90 por ciento de los 9-3 que se venden son Biopower. Las ventajas de los modelos que usan biocombustibles son varias: extra de potencia, ventajas fiscales y de otro orden económico –peajes y aparcamiento gratuito en zonas ORA-, combustible más barato –aunque el consumo es algo superior comparado con un motor de gasolina convencional- y menos emisiones contaminantes. Los contras no son demasiados: un olor característico y una rumorosidad mayor del motor. En nuestro país, la principal dificultad radica en la ausencia de una red de estaciones de servicio que distribuyan combustible E85, pues, en la actualidad, únicamente hay un par. Eso sí, en el futuro parece que se puede convertir en una opción muy recomendable para reducir las emisiones sin que las prestaciones se vean afectadas ni el consumo se dispare,
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En el primer vistazo comprobamos que el Saab 9-3 gana en empaque. Su diseño, sin perder sus raices estéticas, tiene más personalidad y nos parece más vanguardista, con unos faros rasgados y una parrilla de mayor tamaño. Atrás, los faros se rediseñan y adoptan un aire muy japonés, con los grupos ópticos con la carcasa en color blanco. No obstante, aparte de los cambios en el diseño, este nuevo Saab 9-3, que iniciará su comercialización en el mes de septiembre, trae consigo otras novedades. La primera, y quizás la más llamativa para el conductor español, es la incorporación de una nueva mecánica de gasóleo TTiD de 180 CV. Se trata de un propulsor turboalimentado en dos tiempos, lo que se traduce en que se obtiene par motor más que suficiente a bajas revoluciones, a través del turbocompresor pequeño, y gran potencia a altas revoluciones, cuando se activa el turbocompresor más grande. Con ello, el conductor cuenta con una amplia capacidad de empuje en todo el rango del cuentavueltas. Eso sí, la “zona buena”, donde el par motor alcanza su cifra máxima, 40,6 mkg, se sitúa entre las 1.850 y las 2.750 rpm. En la práctica, en la toma de contacto que hemos realizado por tierras suecas, este motor nos ha ofrecido muy buenas sensaciones, con una gran elasticidad y una rumorosidad escasa. Esto se complementa con unas prestaciones destacadas (225 km/h de velocidad máxima y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos) y un consumo bastante reducido y que, según Saab, se cifra en 6,4 litros cada 100 km. Potente, frugal y con un tacto deportivo innegable. No en vano, esta mecánica sólo se podrá asociar con el acabado Aero, la máxima expresión de deportividad de la gama, y llegará a España unos meses después que sus compañeros de gama, por el mes de diciembre. Esta no es la única novedad mecánica que nos presenta la berlina sueca. También debuta un nuevo propulsor de biocombustible de dos litros de capacidad –que Saab denomina Biopower- y que alcanza los 200 CV cuando es alimentado por etanol E85 y que ofrece una potencia un 14 por ciento inferior (172 CV) cuando lo que utiliza es gasolina de 95 octanos. Este tipo de coche, que puede funcionar com ambos tipos de carburantes –incluso mezclarse-, tiene gran éxito en los países escandinavos, donde el 90 por ciento de los 9-3 que se venden son Biopower. Las ventajas de los modelos que usan biocombustibles son varias: extra de potencia, ventajas fiscales y de otro orden económico –peajes y aparcamiento gratuito en zonas ORA-, combustible más barato –aunque el consumo es algo superior comparado con un motor de gasolina convencional- y menos emisiones contaminantes. Los contras no son demasiados: un olor característico y una rumorosidad mayor del motor. En nuestro país, la principal dificultad radica en la ausencia de una red de estaciones de servicio que distribuyan combustible E85, pues, en la actualidad, únicamente hay un par. Eso sí, en el futuro parece que se puede convertir en una opción muy recomendable para reducir las emisiones sin que las prestaciones se vean afectadas ni el consumo se dispare,
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