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Renault Laguna Grand Tour

Una estética atractiva, las mismas mejoras dinámicas y de calidad percibida estrenadas ya en la berlina y, sobre todo, un mayor maletero con muy buenas posibilidades de carga. Esta es la carta de presentación del nuevo Renault Laguna Grand Tour, la carrocería familiar que llegará en enero a partir de 23.000 euros.
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Renault Laguna Grand Tour
Cuando se presentó el actual Laguna, en configuración berlina, desde Renault aseguraron que conservando la plataforma de la anterior generación ahorraban 100 millones de euros en el proyecto. El nuevo Grand Tour supone un paso más en ese programa. Conserva intacto su mismo esquema mecánico, con tren delantero McPherson y eje trasero torsional, pero también sus profundas revisiones de muelles, amortiguadores, barras estabilizadoras (delante se han aumentado de 19,5 a 24 mm), articulaciones… que conforman un familiar muy cómodo y más efectivo que su predecesor.

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Básicamente, la gama de motorizaciones es la misma que en la berlina, aunque Renault introduce una importante novedad. Desde enero ambas carrocerías equiparán una nueva versión Diesel derivada del actual 2.0 dCi, también con turbocompresor de geometría variable e inyección directa common-rail, pero ahora con una potencia rebajada a 130 CV. Su par máximo (32,7 mkg) obtenido a sólo 2.000 rpm, asegura unas buenas prestaciones, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos, y un bajo consumo de 6,1 l/100 km en ciclo mixto. Junto a él aparece nuevamente este conocido bloque dos litros Diesel con potencias de 150 y 175 CV. Hemos podido conducir por autopista ambas variantes con un resultado muy satisfactorio. Bien aisladas, ofrecen una excelente calidad de rodadura y una gran elasticidad, empujando con fuerza desde bajo régimen y hasta pasadas las 4.500 vueltas. Aplaudimos también la nueva dirección eléctrica, con menor grado de asistencia y una respuesta más directa y precisa que en la anterior generación. Por debajo hay hueco para un motor más de gasóleo. Se trata de un modesto 1.5 dCi de 110 CV. Fabricado en Valladolid, recibe en la gama Grand Tour la etiqueta ecológica “Renault Eco2” por su alta reciclabilidad y su reducido consumo de sólo 5 l/100 km. Su nivel de emisiones es de 133 g/km. En lo que respecta a motorizaciones de gasolina, el Laguna familiar recibe también la gama de la berlina, salvo por la ausencia ahora del pequeño 1.6 16v de 110 CV. Así, la oferta arranca con un propulsor atmosférico de 2,0 litros, distribución variable VVT y 140 CV, capaz de alcanzar una velocidad máxima de 205 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en sólo 9,3 segundos.

Por encima encontramos el rápido 2.0 turbo de bajo soplado y 170 CV, acoplado en exclusiva a una transmisión automática de 6 velocidades. Con él, el Laguna Grand Tour ofrece sus mejores prestaciones, con una velocidad máxima de 215 km/h. El resto de versiones, tanto gasolina como Diesel, asocian un cambio manual de 6 relaciones, con unos desarrollos más cerrados en las tres primeras marchas y más largos tanto en 5ª como en 6ª para rebajar los consumos. Por cierto, como en la berlina, el Grand Tour ofrece de serie un indicador de cambio de marcha para contribuir a una conducción más eficiente. Completa la gama para enero, Renault anuncia para abril la incorporación de las más deportivas versiones GT. Éstas no sólo se caracterizarán por un mejor equipamiento de serie, en el que se incluirá el nuevo sistema Activa Drive de cuatro ruedas direccionales, llantas de 18”, frenos sobredimensionados y mayores barras estabilizadoras, sino por dos nuevas motorizaciones. Por un lado, el 2.0 dCi superior eleva su potencia de 175 a 180 CV. Por otro, y más importante, el gasolina 2.0T alcanzará los 205 CV, con un extraordinario par máximo de 30,6 mkg. Cuando se presentó el actual Laguna, en configuración berlina, desde Renault aseguraron que conservando la plataforma de la anterior generación ahorraban 100 millones de euros en el proyecto. El nuevo Grand Tour supone un paso más en ese programa. Conserva intacto su mismo esquema mecánico, con tren delantero McPherson y eje trasero torsional, pero también sus profundas revisiones de muelles, amortiguadores, barras estabilizadoras (delante se han aumentado de 19,5 a 24 mm), articulaciones… que conforman un familiar muy cómodo y más efectivo que su predecesor.

Básicamente, la gama de motorizaciones es la misma que en la berlina, aunque Renault introduce una importante novedad. Desde enero ambas carrocerías equiparán una nueva versión Diesel derivada del actual 2.0 dCi, también con turbocompresor de geometría variable e inyección directa common-rail, pero ahora con una potencia rebajada a 130 CV. Su par máximo (32,7 mkg) obtenido a sólo 2.000 rpm, asegura unas buenas prestaciones, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos, y un bajo consumo de 6,1 l/100 km en ciclo mixto. Junto a él aparece nuevamente este conocido bloque dos litros Diesel con potencias de 150 y 175 CV. Hemos podido conducir por autopista ambas variantes con un resultado muy satisfactorio. Bien aisladas, ofrecen una excelente calidad de rodadura y una gran elasticidad, empujando con fuerza desde bajo régimen y hasta pasadas las 4.500 vueltas. Aplaudimos también la nueva dirección eléctrica, con menor grado de asistencia y una respuesta más directa y precisa que en la anterior generación. Por debajo hay hueco para un motor más de gasóleo. Se trata de un modesto 1.5 dCi de 110 CV. Fabricado en Valladolid, recibe en la gama Grand Tour la etiqueta ecológica “Renault Eco2” por su alta reciclabilidad y su reducido consumo de sólo 5 l/100 km. Su nivel de emisiones es de 133 g/km. En lo que respecta a motorizaciones de gasolina, el Laguna familiar recibe también la gama de la berlina, salvo por la ausencia ahora del pequeño 1.6 16v de 110 CV. Así, la oferta arranca con un propulsor atmosférico de 2,0 litros, distribución variable VVT y 140 CV, capaz de alcanzar una velocidad máxima de 205 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en sólo 9,3 segundos.

Por encima encontramos el rápido 2.0 turbo de bajo soplado y 170 CV, acoplado en exclusiva a una transmisión automática de 6 velocidades. Con él, el Laguna Grand Tour ofrece sus mejores prestaciones, con una velocidad máxima de 215 km/h. El resto de versiones, tanto gasolina como Diesel, asocian un cambio manual de 6 relaciones, con unos desarrollos más cerrados en las tres primeras marchas y más largos tanto en 5ª como en 6ª para rebajar los consumos. Por cierto, como en la berlina, el Grand Tour ofrece de serie un indicador de cambio de marcha para contribuir a una conducción más eficiente. Completa la gama para enero, Renault anuncia para abril la incorporación de las más deportivas versiones GT. Éstas no sólo se caracterizarán por un mejor equipamiento de serie, en el que se incluirá el nuevo sistema Activa Drive de cuatro ruedas direccionales, llantas de 18”, frenos sobredimensionados y mayores barras estabilizadoras, sino por dos nuevas motorizaciones. Por un lado, el 2.0 dCi superior eleva su potencia de 175 a 180 CV. Por otro, y más importante, el gasolina 2.0T alcanzará los 205 CV, con un extraordinario par máximo de 30,6 mkg. Cuando se presentó el actual Laguna, en configuración berlina, desde Renault aseguraron que conservando la plataforma de la anterior generación ahorraban 100 millones de euros en el proyecto. El nuevo Grand Tour supone un paso más en ese programa. Conserva intacto su mismo esquema mecánico, con tren delantero McPherson y eje trasero torsional, pero también sus profundas revisiones de muelles, amortiguadores, barras estabilizadoras (delante se han aumentado de 19,5 a 24 mm), articulaciones… que conforman un familiar muy cómodo y más efectivo que su predecesor.

Básicamente, la gama de motorizaciones es la misma que en la berlina, aunque Renault introduce una importante novedad. Desde enero ambas carrocerías equiparán una nueva versión Diesel derivada del actual 2.0 dCi, también con turbocompresor de geometría variable e inyección directa common-rail, pero ahora con una potencia rebajada a 130 CV. Su par máximo (32,7 mkg) obtenido a sólo 2.000 rpm, asegura unas buenas prestaciones, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos, y un bajo consumo de 6,1 l/100 km en ciclo mixto. Junto a él aparece nuevamente este conocido bloque dos litros Diesel con potencias de 150 y 175 CV. Hemos podido conducir por autopista ambas variantes con un resultado muy satisfactorio. Bien aisladas, ofrecen una excelente calidad de rodadura y una gran elasticidad, empujando con fuerza desde bajo régimen y hasta pasadas las 4.500 vueltas. Aplaudimos también la nueva dirección eléctrica, con menor grado de asistencia y una respuesta más directa y precisa que en la anterior generación. Por debajo hay hueco para un motor más de gasóleo. Se trata de un modesto 1.5 dCi de 110 CV. Fabricado en Valladolid, recibe en la gama Grand Tour la etiqueta ecológica “Renault Eco2” por su alta reciclabilidad y su reducido consumo de sólo 5 l/100 km. Su nivel de emisiones es de 133 g/km. En lo que respecta a motorizaciones de gasolina, el Laguna familiar recibe también la gama de la berlina, salvo por la ausencia ahora del pequeño 1.6 16v de 110 CV. Así, la oferta arranca con un propulsor atmosférico de 2,0 litros, distribución variable VVT y 140 CV, capaz de alcanzar una velocidad máxima de 205 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en sólo 9,3 segundos.

Por encima encontramos el rápido 2.0 turbo de bajo soplado y 170 CV, acoplado en exclusiva a una transmisión automática de 6 velocidades. Con él, el Laguna Grand Tour ofrece sus mejores prestaciones, con una velocidad máxima de 215 km/h. El resto de versiones, tanto gasolina como Diesel, asocian un cambio manual de 6 relaciones, con unos desarrollos más cerrados en las tres primeras marchas y más largos tanto en 5ª como en 6ª para rebajar los consumos. Por cierto, como en la berlina, el Grand Tour ofrece de serie un indicador de cambio de marcha para contribuir a una conducción más eficiente. Completa la gama para enero, Renault anuncia para abril la incorporación de las más deportivas versiones GT. Éstas no sólo se caracterizarán por un mejor equipamiento de serie, en el que se incluirá el nuevo sistema Activa Drive de cuatro ruedas direccionales, llantas de 18”, frenos sobredimensionados y mayores barras estabilizadoras, sino por dos nuevas motorizaciones. Por un lado, el 2.0 dCi superior eleva su potencia de 175 a 180 CV. Por otro, y más importante, el gasolina 2.0T alcanzará los 205 CV, con un extraordinario par máximo de 30,6 mkg. Cuando se presentó el actual Laguna, en configuración berlina, desde Renault aseguraron que conservando la plataforma de la anterior generación ahorraban 100 millones de euros en el proyecto. El nuevo Grand Tour supone un paso más en ese programa. Conserva intacto su mismo esquema mecánico, con tren delantero McPherson y eje trasero torsional, pero también sus profundas revisiones de muelles, amortiguadores, barras estabilizadoras (delante se han aumentado de 19,5 a 24 mm), articulaciones… que conforman un familiar muy cómodo y más efectivo que su predecesor.

Básicamente, la gama de motorizaciones es la misma que en la berlina, aunque Renault introduce una importante novedad. Desde enero ambas carrocerías equiparán una nueva versión Diesel derivada del actual 2.0 dCi, también con turbocompresor de geometría variable e inyección directa common-rail, pero ahora con una potencia rebajada a 130 CV. Su par máximo (32,7 mkg) obtenido a sólo 2.000 rpm, asegura unas buenas prestaciones, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos, y un bajo consumo de 6,1 l/100 km en ciclo mixto. Junto a él aparece nuevamente este conocido bloque dos litros Diesel con potencias de 150 y 175 CV. Hemos podido conducir por autopista ambas variantes con un resultado muy satisfactorio. Bien aisladas, ofrecen una excelente calidad de rodadura y una gran elasticidad, empujando con fuerza desde bajo régimen y hasta pasadas las 4.500 vueltas. Aplaudimos también la nueva dirección eléctrica, con menor grado de asistencia y una respuesta más directa y precisa que en la anterior generación. Por debajo hay hueco para un motor más de gasóleo. Se trata de un modesto 1.5 dCi de 110 CV. Fabricado en Valladolid, recibe en la gama Grand Tour la etiqueta ecológica “Renault Eco2” por su alta reciclabilidad y su reducido consumo de sólo 5 l/100 km. Su nivel de emisiones es de 133 g/km. En lo que respecta a motorizaciones de gasolina, el Laguna familiar recibe también la gama de la berlina, salvo por la ausencia ahora del pequeño 1.6 16v de 110 CV. Así, la oferta arranca con un propulsor atmosférico de 2,0 litros, distribución variable VVT y 140 CV, capaz de alcanzar una velocidad máxima de 205 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en sólo 9,3 segundos.

Por encima encontramos el rápido 2.0 turbo de bajo soplado y 170 CV, acoplado en exclusiva a una transmisión automática de 6 velocidades. Con él, el Laguna Grand Tour ofrece sus mejores prestaciones, con una velocidad máxima de 215 km/h. El resto de versiones, tanto gasolina como Diesel, asocian un cambio manual de 6 relaciones, con unos desarrollos más cerrados en las tres primeras marchas y más largos tanto en 5ª como en 6ª para rebajar los consumos. Por cierto, como en la berlina, el Grand Tour ofrece de serie un indicador de cambio de marcha para contribuir a una conducción más eficiente. Completa la gama para enero, Renault anuncia para abril la incorporación de las más deportivas versiones GT. Éstas no sólo se caracterizarán por un mejor equipamiento de serie, en el que se incluirá el nuevo sistema Activa Drive de cuatro ruedas direccionales, llantas de 18”, frenos sobredimensionados y mayores barras estabilizadoras, sino por dos nuevas motorizaciones. Por un lado, el 2.0 dCi superior eleva su potencia de 175 a 180 CV. Por otro, y más importante, el gasolina 2.0T alcanzará los 205 CV, con un extraordinario par máximo de 30,6 mkg. Cuando se presentó el actual Laguna, en configuración berlina, desde Renault aseguraron que conservando la plataforma de la anterior generación ahorraban 100 millones de euros en el proyecto. El nuevo Grand Tour supone un paso más en ese programa. Conserva intacto su mismo esquema mecánico, con tren delantero McPherson y eje trasero torsional, pero también sus profundas revisiones de muelles, amortiguadores, barras estabilizadoras (delante se han aumentado de 19,5 a 24 mm), articulaciones… que conforman un familiar muy cómodo y más efectivo que su predecesor.

Básicamente, la gama de motorizaciones es la misma que en la berlina, aunque Renault introduce una importante novedad. Desde enero ambas carrocerías equiparán una nueva versión Diesel derivada del actual 2.0 dCi, también con turbocompresor de geometría variable e inyección directa common-rail, pero ahora con una potencia rebajada a 130 CV. Su par máximo (32,7 mkg) obtenido a sólo 2.000 rpm, asegura unas buenas prestaciones, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos, y un bajo consumo de 6,1 l/100 km en ciclo mixto. Junto a él aparece nuevamente este conocido bloque dos litros Diesel con potencias de 150 y 175 CV. Hemos podido conducir por autopista ambas variantes con un resultado muy satisfactorio. Bien aisladas, ofrecen una excelente calidad de rodadura y una gran elasticidad, empujando con fuerza desde bajo régimen y hasta pasadas las 4.500 vueltas. Aplaudimos también la nueva dirección eléctrica, con menor grado de asistencia y una respuesta más directa y precisa que en la anterior generación. Por debajo hay hueco para un motor más de gasóleo. Se trata de un modesto 1.5 dCi de 110 CV. Fabricado en Valladolid, recibe en la gama Grand Tour la etiqueta ecológica “Renault Eco2” por su alta reciclabilidad y su reducido consumo de sólo 5 l/100 km. Su nivel de emisiones es de 133 g/km. En lo que respecta a motorizaciones de gasolina, el Laguna familiar recibe también la gama de la berlina, salvo por la ausencia ahora del pequeño 1.6 16v de 110 CV. Así, la oferta arranca con un propulsor atmosférico de 2,0 litros, distribución variable VVT y 140 CV, capaz de alcanzar una velocidad máxima de 205 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en sólo 9,3 segundos.

Por encima encontramos el rápido 2.0 turbo de bajo soplado y 170 CV, acoplado en exclusiva a una transmisión automática de 6 velocidades. Con él, el Laguna Grand Tour ofrece sus mejores prestaciones, con una velocidad máxima de 215 km/h. El resto de versiones, tanto gasolina como Diesel, asocian un cambio manual de 6 relaciones, con unos desarrollos más cerrados en las tres primeras marchas y más largos tanto en 5ª como en 6ª para rebajar los consumos. Por cierto, como en la berlina, el Grand Tour ofrece de serie un indicador de cambio de marcha para contribuir a una conducción más eficiente. Completa la gama para enero, Renault anuncia para abril la incorporación de las más deportivas versiones GT. Éstas no sólo se caracterizarán por un mejor equipamiento de serie, en el que se incluirá el nuevo sistema Activa Drive de cuatro ruedas direccionales, llantas de 18”, frenos sobredimensionados y mayores barras estabilizadoras, sino por dos nuevas motorizaciones. Por un lado, el 2.0 dCi superior eleva su potencia de 175 a 180 CV. Por otro, y más importante, el gasolina 2.0T alcanzará los 205 CV, con un extraordinario par máximo de 30,6 mkg. Cuando se presentó el actual Laguna, en configuración berlina, desde Renault aseguraron que conservando la plataforma de la anterior generación ahorraban 100 millones de euros en el proyecto. El nuevo Grand Tour supone un paso más en ese programa. Conserva intacto su mismo esquema mecánico, con tren delantero McPherson y eje trasero torsional, pero también sus profundas revisiones de muelles, amortiguadores, barras estabilizadoras (delante se han aumentado de 19,5 a 24 mm), articulaciones… que conforman un familiar muy cómodo y más efectivo que su predecesor.

Básicamente, la gama de motorizaciones es la misma que en la berlina, aunque Renault introduce una importante novedad. Desde enero ambas carrocerías equiparán una nueva versión Diesel derivada del actual 2.0 dCi, también con turbocompresor de geometría variable e inyección directa common-rail, pero ahora con una potencia rebajada a 130 CV. Su par máximo (32,7 mkg) obtenido a sólo 2.000 rpm, asegura unas buenas prestaciones, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos, y un bajo consumo de 6,1 l/100 km en ciclo mixto. Junto a él aparece nuevamente este conocido bloque dos litros Diesel con potencias de 150 y 175 CV. Hemos podido conducir por autopista ambas variantes con un resultado muy satisfactorio. Bien aisladas, ofrecen una excelente calidad de rodadura y una gran elasticidad, empujando con fuerza desde bajo régimen y hasta pasadas las 4.500 vueltas. Aplaudimos también la nueva dirección eléctrica, con menor grado de asistencia y una respuesta más directa y precisa que en la anterior generación. Por debajo hay hueco para un motor más de gasóleo. Se trata de un modesto 1.5 dCi de 110 CV. Fabricado en Valladolid, recibe en la gama Grand Tour la etiqueta ecológica “Renault Eco2” por su alta reciclabilidad y su reducido consumo de sólo 5 l/100 km. Su nivel de emisiones es de 133 g/km. En lo que respecta a motorizaciones de gasolina, el Laguna familiar recibe también la gama de la berlina, salvo por la ausencia ahora del pequeño 1.6 16v de 110 CV. Así, la oferta arranca con un propulsor atmosférico de 2,0 litros, distribución variable VVT y 140 CV, capaz de alcanzar una velocidad máxima de 205 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en sólo 9,3 segundos.

Por encima encontramos el rápido 2.0 turbo de bajo soplado y 170 CV, acoplado en exclusiva a una transmisión automática de 6 velocidades. Con él, el Laguna Grand Tour ofrece sus mejores prestaciones, con una velocidad máxima de 215 km/h. El resto de versiones, tanto gasolina como Diesel, asocian un cambio manual de 6 relaciones, con unos desarrollos más cerrados en las tres primeras marchas y más largos tanto en 5ª como en 6ª para rebajar los consumos. Por cierto, como en la berlina, el Grand Tour ofrece de serie un indicador de cambio de marcha para contribuir a una conducción más eficiente. Completa la gama para enero, Renault anuncia para abril la incorporación de las más deportivas versiones GT. Éstas no sólo se caracterizarán por un mejor equipamiento de serie, en el que se incluirá el nuevo sistema Activa Drive de cuatro ruedas direccionales, llantas de 18”, frenos sobredimensionados y mayores barras estabilizadoras, sino por dos nuevas motorizaciones. Por un lado, el 2.0 dCi superior eleva su potencia de 175 a 180 CV. Por otro, y más importante, el gasolina 2.0T alcanzará los 205 CV, con un extraordinario par máximo de 30,6 mkg. Cuando se presentó el actual Laguna, en configuración berlina, desde Renault aseguraron que conservando la plataforma de la anterior generación ahorraban 100 millones de euros en el proyecto. El nuevo Grand Tour supone un paso más en ese programa. Conserva intacto su mismo esquema mecánico, con tren delantero McPherson y eje trasero torsional, pero también sus profundas revisiones de muelles, amortiguadores, barras estabilizadoras (delante se han aumentado de 19,5 a 24 mm), articulaciones… que conforman un familiar muy cómodo y más efectivo que su predecesor.

Básicamente, la gama de motorizaciones es la misma que en la berlina, aunque Renault introduce una importante novedad. Desde enero ambas carrocerías equiparán una nueva versión Diesel derivada del actual 2.0 dCi, también con turbocompresor de geometría variable e inyección directa common-rail, pero ahora con una potencia rebajada a 130 CV. Su par máximo (32,7 mkg) obtenido a sólo 2.000 rpm, asegura unas buenas prestaciones, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos, y un bajo consumo de 6,1 l/100 km en ciclo mixto. Junto a él aparece nuevamente este conocido bloque dos litros Diesel con potencias de 150 y 175 CV. Hemos podido conducir por autopista ambas variantes con un resultado muy satisfactorio. Bien aisladas, ofrecen una excelente calidad de rodadura y una gran elasticidad, empujando con fuerza desde bajo régimen y hasta pasadas las 4.500 vueltas. Aplaudimos también la nueva dirección eléctrica, con menor grado de asistencia y una respuesta más directa y precisa que en la anterior generación. Por debajo hay hueco para un motor más de gasóleo. Se trata de un modesto 1.5 dCi de 110 CV. Fabricado en Valladolid, recibe en la gama Grand Tour la etiqueta ecológica “Renault Eco2” por su alta reciclabilidad y su reducido consumo de sólo 5 l/100 km. Su nivel de emisiones es de 133 g/km. En lo que respecta a motorizaciones de gasolina, el Laguna familiar recibe también la gama de la berlina, salvo por la ausencia ahora del pequeño 1.6 16v de 110 CV. Así, la oferta arranca con un propulsor atmosférico de 2,0 litros, distribución variable VVT y 140 CV, capaz de alcanzar una velocidad máxima de 205 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en sólo 9,3 segundos.

Por encima encontramos el rápido 2.0 turbo de bajo soplado y 170 CV, acoplado en exclusiva a una transmisión automática de 6 velocidades. Con él, el Laguna Grand Tour ofrece sus mejores prestaciones, con una velocidad máxima de 215 km/h. El resto de versiones, tanto gasolina como Diesel, asocian un cambio manual de 6 relaciones, con unos desarrollos más cerrados en las tres primeras marchas y más largos tanto en 5ª como en 6ª para rebajar los consumos. Por cierto, como en la berlina, el Grand Tour ofrece de serie un indicador de cambio de marcha para contribuir a una conducción más eficiente. Completa la gama para enero, Renault anuncia para abril la incorporación de las más deportivas versiones GT. Éstas no sólo se caracterizarán por un mejor equipamiento de serie, en el que se incluirá el nuevo sistema Activa Drive de cuatro ruedas direccionales, llantas de 18”, frenos sobredimensionados y mayores barras estabilizadoras, sino por dos nuevas motorizaciones. Por un lado, el 2.0 dCi superior eleva su potencia de 175 a 180 CV. Por otro, y más importante, el gasolina 2.0T alcanzará los 205 CV, con un extraordinario par máximo de 30,6 mkg. Cuando se presentó el actual Laguna, en configuración berlina, desde Renault aseguraron que conservando la plataforma de la anterior generación ahorraban 100 millones de euros en el proyecto. El nuevo Grand Tour supone un paso más en ese programa. Conserva intacto su mismo esquema mecánico, con tren delantero McPherson y eje trasero torsional, pero también sus profundas revisiones de muelles, amortiguadores, barras estabilizadoras (delante se han aumentado de 19,5 a 24 mm), articulaciones… que conforman un familiar muy cómodo y más efectivo que su predecesor.

Básicamente, la gama de motorizaciones es la misma que en la berlina, aunque Renault introduce una importante novedad. Desde enero ambas carrocerías equiparán una nueva versión Diesel derivada del actual 2.0 dCi, también con turbocompresor de geometría variable e inyección directa common-rail, pero ahora con una potencia rebajada a 130 CV. Su par máximo (32,7 mkg) obtenido a sólo 2.000 rpm, asegura unas buenas prestaciones, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos, y un bajo consumo de 6,1 l/100 km en ciclo mixto. Junto a él aparece nuevamente este conocido bloque dos litros Diesel con potencias de 150 y 175 CV. Hemos podido conducir por autopista ambas variantes con un resultado muy satisfactorio. Bien aisladas, ofrecen una excelente calidad de rodadura y una gran elasticidad, empujando con fuerza desde bajo régimen y hasta pasadas las 4.500 vueltas. Aplaudimos también la nueva dirección eléctrica, con menor grado de asistencia y una respuesta más directa y precisa que en la anterior generación. Por debajo hay hueco para un motor más de gasóleo. Se trata de un modesto 1.5 dCi de 110 CV. Fabricado en Valladolid, recibe en la gama Grand Tour la etiqueta ecológica “Renault Eco2” por su alta reciclabilidad y su reducido consumo de sólo 5 l/100 km. Su nivel de emisiones es de 133 g/km. En lo que respecta a motorizaciones de gasolina, el Laguna familiar recibe también la gama de la berlina, salvo por la ausencia ahora del pequeño 1.6 16v de 110 CV. Así, la oferta arranca con un propulsor atmosférico de 2,0 litros, distribución variable VVT y 140 CV, capaz de alcanzar una velocidad máxima de 205 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en sólo 9,3 segundos.

Por encima encontramos el rápido 2.0 turbo de bajo soplado y 170 CV, acoplado en exclusiva a una transmisión automática de 6 velocidades. Con él, el Laguna Grand Tour ofrece sus mejores prestaciones, con una velocidad máxima de 215 km/h. El resto de versiones, tanto gasolina como Diesel, asocian un cambio manual de 6 relaciones, con unos desarrollos más cerrados en las tres primeras marchas y más largos tanto en 5ª como en 6ª para rebajar los consumos. Por cierto, como en la berlina, el Grand Tour ofrece de serie un indicador de cambio de marcha para contribuir a una conducción más eficiente. Completa la gama para enero, Renault anuncia para abril la incorporación de las más deportivas versiones GT. Éstas no sólo se caracterizarán por un mejor equipamiento de serie, en el que se incluirá el nuevo sistema Activa Drive de cuatro ruedas direccionales, llantas de 18”, frenos sobredimensionados y mayores barras estabilizadoras, sino por dos nuevas motorizaciones. Por un lado, el 2.0 dCi superior eleva su potencia de 175 a 180 CV. Por otro, y más importante, el gasolina 2.0T alcanzará los 205 CV, con un extraordinario par máximo de 30,6 mkg.
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