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Range Rover Evoque eD4 2WD

Las dos ruedas motrices llegan a la gama Range Rover Evoque. Objetivo: satisfacer a todos aquellos que buscan moda a buen precio y no aspiran a abandonar la carretera más que lo justo
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Range Rover Evoque eD4 2WD

La gama Range Rover Evoque se completa. Ya conocíamos sus motores gasolina y Diesel más prestacionales con 240 y 190 CV respectivamente y ahora se añade a la oferta un motor 2.2 Diesel que cumple con mucha dignidad asociado a una “simple” tracción delantera, sin posibilidad de combinarse en esta configuración 4x2 150 CV con un cambio automático pero sí a un manual de seis relaciones de agradable tacto y que une su efectividad a un sistema start/stop –no disponible en los Range Rover automáticos- para lograr mayor eficiencia de uso en recorridos urbanos.

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Range Rover Evoque eD4 2WD

Sin llegar a las actitudes TT del Range Rover Evoque 4x4, nos ha sorprendido la capacidad de este Range Rover Evoque 4x2 para poder afrontar esporádicas salidas off-road ayudado por la altura de su carrocería y por ser, pese a todo un Range Rover, aunque no monte el sistema Terrain Reponse para afrontar cualquier tipo de situaciones por duras que sean. Excelente calidad de rodadura, excelente calidad de bacheo tragándoselo todo sin rechistar, excelente direccionalidad… Esto en pista de pruebas. Ya en terreno abierto, y con una climatología infernal con mucha nieve y hielo, el Range Rover 4x2  transmite seguridad y aplomo en todo momento pese a no contar con el plus de la tracción a las cuatro ruedas. El motor ha mostrado buena voluntad a partir de 1.500 vueltas y sin enviar grandes ruidos al interior.

El mayor pero que le sigo poniendo a este pequeño Range Rover –el diseño conquista a cualquiera que tenga algo de gusto, mucho más en la menos práctica carrocería de tres puerta- es la visibilidad tanto trasera como a través del pilar A donde además topamos con el voluminoso retrovisor –práctico por otra parte- y que en algún giro a izquierdas algo cerrado hace que vayamos ligeramente a ciegas. Bueno, y la accesibilidad trasera que no es para tirar cohetes, y muy criticable en el caso del tres puertas donde echamos de menos un sistema no eléctrico y sí mecánico que simplifique en tiempo la operación. Además, el acceso a las plazas traseras en esta carrocería se hace más difícil y requiere emplear fuerza para propulsarse sobre todo en la salida ya que el coche es bastante más alto que un habitual tres puertas. No se puede tener todo, y a cambio de belleza, renunciamos a practicidad.

En el Range Rover Evoque cinco puertas, y configurando la banqueta delantera para un conductor de 1,80 metros, nuestras rodillas se quedan a tres dedos del respaldo delantero. Nos llama la postura de los pies, inclinada hacia arriba, como si tuviésemos un aparato de ésos para que nuestros pies descansen bajo nuestra habitual mesa de trabajo.

El Range Rover Evoque 4x2 150 CV Diesel se ofrece en su acabado básico por 33.600 euros. 1.900 euros es la diferencia de precio entre este 4x2 y su hermano similar 4x4 que garantiza con la tracción total una mayor seguridad y la posibilidad de que nuestras salidas al campo se conviertan en una fiesta. La marca británica homologa siete décimas de consumo medio a los 100 km a favor del Range Rover Evoque 4x2 frente al 4x4 150 CV Diesel -75 kilos de peso los separan y 35 más si la carrocería elegida es la tres puertas-.

La gama Range Rover Evoque se completa. Ya conocíamos sus motores gasolina y Diesel más prestacionales con 240 y 190 CV respectivamente y ahora se añade a la oferta un motor 2.2 Diesel que cumple con mucha dignidad asociado a una “simple” tracción delantera, sin posibilidad de combinarse en esta configuración 4x2 150 CV con un cambio automático pero sí a un manual de seis relaciones de agradable tacto y que une su efectividad a un sistema start/stop –no disponible en los Range Rover automáticos- para lograr mayor eficiencia de uso en recorridos urbanos.

Sin llegar a las actitudes TT del Range Rover Evoque 4x4, nos ha sorprendido la capacidad de este Range Rover Evoque 4x2 para poder afrontar esporádicas salidas off-road ayudado por la altura de su carrocería y por ser, pese a todo un Range Rover, aunque no monte el sistema Terrain Reponse para afrontar cualquier tipo de situaciones por duras que sean. Excelente calidad de rodadura, excelente calidad de bacheo tragándoselo todo sin rechistar, excelente direccionalidad… Esto en pista de pruebas. Ya en terreno abierto, y con una climatología infernal con mucha nieve y hielo, el Range Rover 4x2  transmite seguridad y aplomo en todo momento pese a no contar con el plus de la tracción a las cuatro ruedas. El motor ha mostrado buena voluntad a partir de 1.500 vueltas y sin enviar grandes ruidos al interior.

El mayor pero que le sigo poniendo a este pequeño Range Rover –el diseño conquista a cualquiera que tenga algo de gusto, mucho más en la menos práctica carrocería de tres puerta- es la visibilidad tanto trasera como a través del pilar A donde además topamos con el voluminoso retrovisor –práctico por otra parte- y que en algún giro a izquierdas algo cerrado hace que vayamos ligeramente a ciegas. Bueno, y la accesibilidad trasera que no es para tirar cohetes, y muy criticable en el caso del tres puertas donde echamos de menos un sistema no eléctrico y sí mecánico que simplifique en tiempo la operación. Además, el acceso a las plazas traseras en esta carrocería se hace más difícil y requiere emplear fuerza para propulsarse sobre todo en la salida ya que el coche es bastante más alto que un habitual tres puertas. No se puede tener todo, y a cambio de belleza, renunciamos a practicidad.

En el Range Rover Evoque cinco puertas, y configurando la banqueta delantera para un conductor de 1,80 metros, nuestras rodillas se quedan a tres dedos del respaldo delantero. Nos llama la postura de los pies, inclinada hacia arriba, como si tuviésemos un aparato de ésos para que nuestros pies descansen bajo nuestra habitual mesa de trabajo.

El Range Rover Evoque 4x2 150 CV Diesel se ofrece en su acabado básico por 33.600 euros. 1.900 euros es la diferencia de precio entre este 4x2 y su hermano similar 4x4 que garantiza con la tracción total una mayor seguridad y la posibilidad de que nuestras salidas al campo se conviertan en una fiesta. La marca británica homologa siete décimas de consumo medio a los 100 km a favor del Range Rover Evoque 4x2 frente al 4x4 150 CV Diesel -75 kilos de peso los separan y 35 más si la carrocería elegida es la tres puertas-.

La gama Range Rover Evoque se completa. Ya conocíamos sus motores gasolina y Diesel más prestacionales con 240 y 190 CV respectivamente y ahora se añade a la oferta un motor 2.2 Diesel que cumple con mucha dignidad asociado a una “simple” tracción delantera, sin posibilidad de combinarse en esta configuración 4x2 150 CV con un cambio automático pero sí a un manual de seis relaciones de agradable tacto y que une su efectividad a un sistema start/stop –no disponible en los Range Rover automáticos- para lograr mayor eficiencia de uso en recorridos urbanos.

Sin llegar a las actitudes TT del Range Rover Evoque 4x4, nos ha sorprendido la capacidad de este Range Rover Evoque 4x2 para poder afrontar esporádicas salidas off-road ayudado por la altura de su carrocería y por ser, pese a todo un Range Rover, aunque no monte el sistema Terrain Reponse para afrontar cualquier tipo de situaciones por duras que sean. Excelente calidad de rodadura, excelente calidad de bacheo tragándoselo todo sin rechistar, excelente direccionalidad… Esto en pista de pruebas. Ya en terreno abierto, y con una climatología infernal con mucha nieve y hielo, el Range Rover 4x2  transmite seguridad y aplomo en todo momento pese a no contar con el plus de la tracción a las cuatro ruedas. El motor ha mostrado buena voluntad a partir de 1.500 vueltas y sin enviar grandes ruidos al interior.

El mayor pero que le sigo poniendo a este pequeño Range Rover –el diseño conquista a cualquiera que tenga algo de gusto, mucho más en la menos práctica carrocería de tres puerta- es la visibilidad tanto trasera como a través del pilar A donde además topamos con el voluminoso retrovisor –práctico por otra parte- y que en algún giro a izquierdas algo cerrado hace que vayamos ligeramente a ciegas. Bueno, y la accesibilidad trasera que no es para tirar cohetes, y muy criticable en el caso del tres puertas donde echamos de menos un sistema no eléctrico y sí mecánico que simplifique en tiempo la operación. Además, el acceso a las plazas traseras en esta carrocería se hace más difícil y requiere emplear fuerza para propulsarse sobre todo en la salida ya que el coche es bastante más alto que un habitual tres puertas. No se puede tener todo, y a cambio de belleza, renunciamos a practicidad.

En el Range Rover Evoque cinco puertas, y configurando la banqueta delantera para un conductor de 1,80 metros, nuestras rodillas se quedan a tres dedos del respaldo delantero. Nos llama la postura de los pies, inclinada hacia arriba, como si tuviésemos un aparato de ésos para que nuestros pies descansen bajo nuestra habitual mesa de trabajo.

El Range Rover Evoque 4x2 150 CV Diesel se ofrece en su acabado básico por 33.600 euros. 1.900 euros es la diferencia de precio entre este 4x2 y su hermano similar 4x4 que garantiza con la tracción total una mayor seguridad y la posibilidad de que nuestras salidas al campo se conviertan en una fiesta. La marca británica homologa siete décimas de consumo medio a los 100 km a favor del Range Rover Evoque 4x2 frente al 4x4 150 CV Diesel -75 kilos de peso los separan y 35 más si la carrocería elegida es la tres puertas-.

La gama Range Rover Evoque se completa. Ya conocíamos sus motores gasolina y Diesel más prestacionales con 240 y 190 CV respectivamente y ahora se añade a la oferta un motor 2.2 Diesel que cumple con mucha dignidad asociado a una “simple” tracción delantera, sin posibilidad de combinarse en esta configuración 4x2 150 CV con un cambio automático pero sí a un manual de seis relaciones de agradable tacto y que une su efectividad a un sistema start/stop –no disponible en los Range Rover automáticos- para lograr mayor eficiencia de uso en recorridos urbanos.

Sin llegar a las actitudes TT del Range Rover Evoque 4x4, nos ha sorprendido la capacidad de este Range Rover Evoque 4x2 para poder afrontar esporádicas salidas off-road ayudado por la altura de su carrocería y por ser, pese a todo un Range Rover, aunque no monte el sistema Terrain Reponse para afrontar cualquier tipo de situaciones por duras que sean. Excelente calidad de rodadura, excelente calidad de bacheo tragándoselo todo sin rechistar, excelente direccionalidad… Esto en pista de pruebas. Ya en terreno abierto, y con una climatología infernal con mucha nieve y hielo, el Range Rover 4x2  transmite seguridad y aplomo en todo momento pese a no contar con el plus de la tracción a las cuatro ruedas. El motor ha mostrado buena voluntad a partir de 1.500 vueltas y sin enviar grandes ruidos al interior.

El mayor pero que le sigo poniendo a este pequeño Range Rover –el diseño conquista a cualquiera que tenga algo de gusto, mucho más en la menos práctica carrocería de tres puerta- es la visibilidad tanto trasera como a través del pilar A donde además topamos con el voluminoso retrovisor –práctico por otra parte- y que en algún giro a izquierdas algo cerrado hace que vayamos ligeramente a ciegas. Bueno, y la accesibilidad trasera que no es para tirar cohetes, y muy criticable en el caso del tres puertas donde echamos de menos un sistema no eléctrico y sí mecánico que simplifique en tiempo la operación. Además, el acceso a las plazas traseras en esta carrocería se hace más difícil y requiere emplear fuerza para propulsarse sobre todo en la salida ya que el coche es bastante más alto que un habitual tres puertas. No se puede tener todo, y a cambio de belleza, renunciamos a practicidad.

En el Range Rover Evoque cinco puertas, y configurando la banqueta delantera para un conductor de 1,80 metros, nuestras rodillas se quedan a tres dedos del respaldo delantero. Nos llama la postura de los pies, inclinada hacia arriba, como si tuviésemos un aparato de ésos para que nuestros pies descansen bajo nuestra habitual mesa de trabajo.

El Range Rover Evoque 4x2 150 CV Diesel se ofrece en su acabado básico por 33.600 euros. 1.900 euros es la diferencia de precio entre este 4x2 y su hermano similar 4x4 que garantiza con la tracción total una mayor seguridad y la posibilidad de que nuestras salidas al campo se conviertan en una fiesta. La marca británica homologa siete décimas de consumo medio a los 100 km a favor del Range Rover Evoque 4x2 frente al 4x4 150 CV Diesel -75 kilos de peso los separan y 35 más si la carrocería elegida es la tres puertas-.

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