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Porsche Panamera

El próximo septiembre se pondrá a la venta el Porsche Panamera, que pasará a la historia por ser el primer Gran Turismo de Porsche. Inicia su comercialización con dos motores de 400 y 500 CV, tracción trasera o total y un importante aporte tecnológico.
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Porsche Panamera
Porsche acaba de hacer historia al crear su primer Gran Turismo: el Panamera. Se trata de un deportivo con cuatro plazas de verdad, que se sitúa un paso por delante de los rivales con los que pretende competir, tanto en deportividad como en confort o tecnología.
Marcas como Mercedes, Maserati, BMW o Audi tendrán que estar a la expectativa y ver cómo reacciona el público ante un coche así, puesto que si el Panamera gusta, tendrán que esmerarse con versiones que puedan hacer frente a la nueva berlina de Porsche. Estéticamente no puede negar su intencionado aire de familia. Por delante toma el actual estilo de la casa, que recuerda al Carrera GT, mientras que por detrás… hay que verlo. Es uno de esos coches cuyas imágenes no se corresponden mucho con la realidad, puesto que cuando lo tienes delante es fácil cambiar de opinión.

Reconozco que cuando lo vi en las primeras fotos que llegaron a nuestra redacción no me gustó nada, pero al tenerlo delante he cambiado de opinión. No se puede decir que sea precioso, ni tampoco espectacular (hablo siempre de la trasera) pero no disgusta. Al fin y al cabo es un Porsche y eso te hace ver las cosas de otra forma. En fin, que cada uno saque sus propias conclusiones, pero ya os avisamos que en las fotos no sale muy favorecido. Lo que más llama la atención nada más verlo es su tamaño. El aire de 911 que tiene te hace pensar en él como en un coche pequeño, sin embargo, sus casi 5 metros de largo sorprenden. Así, es lógico que tenga un interior tan grande y espacioso. Delante no tiene nada que envidiar en espacio a berlinas como la Clase E de Mercedes o el Serie 5 de BMW y, detrás, tampoco. Cuenta con cuatro cómodas plazas independientes, con un más que generoso espacio para las piernas de los que van detrás, hasta el punto de que seguro que alguien se plantea este modelo con chofer, algo impensable hasta ahora en un Porsche. El acceso al interior no presenta complicaciones y, una vez sentado, el habitáculo resulta luminoso y nada agobiante. Detrás las ventanillas comienzan incluso por encima del hombro, pero la visibilidad hacia delante es tan buena que no sientes agobio. El maletero no es muy alto pero sí profundo, anunciando 445 litros de capacidad, ampliables a 1.263 litros si abatimos los respaldos de los asientos posteriores. Por cierto, que los respaldos incluyen el reposacabezas integrado y, así y todo, se pueden abatir sin que lleguen a chocar con los respaldos delanteros. La calidad de acabado es la típica de Porsche, con unos ajustes perfectos, materiales de primera y muy buena ergonomía. La postura de conducción excelente, con asientos deportivos con múltiples reglajes y no tan duros como los de un 911 pero prácticamente igual de efectivos. El nuevo Porsche Panamera está disponible en tres versiones con motor de gasolina V8. Más adelante llegarán el V6 y la variante híbrida, pero hasta entonces la oferta se centra en el Panamera S y 4S de 400 CV, y el Turbo, con 500 CV y tracción total. En todos los casos se dispone por primera vez en este segmento de un sistema stop/start de serie, que detiene el motor cuando paramos el vehículo, para arrancarlo por medio del motor de arranque en cuanto se suelta el freno, siendo uno de los modelos del mercado que hace esto con mayor refinamiento y precisión. Los propulsores derivan de los empleados en el Cayenne, pero aligerados en numerosos componentes y con el diferencial delantero integrado en las variantes de tracción total (4S y Turbo). En opción para los atmosféricos y de serie en el Turbo dispone de la caja de cambios semiautomática de doble embrague y 7 marchas PDK. Otra de las importantes novedades de este coche se encuentra en el esquema de suspensiones, ya que puede montar –de serie en el Turbo- los muelles neumáticos, combinados con la amortiguación variable o las estabilizadoras activas, que ofrecen un resultado en cuanto a confort o efectividad superior a los mostrados por Mercedes con sistemas similares. El comportamiento del Porsche Panamera es de lo mejor que hemos conducido últimamente. Se trata de un coche tremendamente rápido y estable, que además aporta un alto grado de confort de suspensiones. Éstas se pueden regular en tres posiciones de dureza y, hasta 30 km/h, pueden elevar la altura de la carrocería en 20 mm extra para poder superar un bordillo o un “guardia dormido” de urbanización. La capacidad de respuesta de los motores es inmediata en el atmosférico e impresionante en el Turbo, hasta el punto que en las rápidas autopistas alemanas pudimos superar los 300 km/h sin problemas y con un aplomo envidiable.

Dispone de un alerón trasero integrado que sale automáticamente a los 90 km/h y va modificando su grado de actuación conforme aumenta la velocidad. En el caso del Turbo, este aditamento aerodinámico además modifica su superficie, haciéndose más grande o pequeño según lo precise. En definitiva, se trata de uno de los mejores automóviles que hay en la actualidad. Como era de esperar, y más tratándose de un Porsche, su tarifa también lo hace prohibitivo, superior al de modelos como el M5 o el Mercedes CLS, con un precio de 150.111 euros para el Turbo, 113.958 euros el 4S y 105.525 euros el S. Porsche acaba de hacer historia al crear su primer Gran Turismo: el Panamera. Se trata de un deportivo con cuatro plazas de verdad, que se sitúa un paso por delante de los rivales con los que pretende competir, tanto en deportividad como en confort o tecnología. Marcas como Mercedes, Maserati, BMW o Audi tendrán que estar a la expectativa y ver cómo reacciona el público ante un coche así, puesto que si el Panamera gusta, tendrán que esmerarse con versiones que puedan hacer frente a la nueva berlina de Porsche. Estéticamente no puede negar su intencionado aire de familia. Por delante toma el actual estilo de la casa, que recuerda al Carrera GT, mientras que por detrás… hay que verlo. Es uno de esos coches cuyas imágenes no se corresponden mucho con la realidad, puesto que cuando lo tienes delante es fácil cambiar de opinión.

Reconozco que cuando lo vi en las primeras fotos que llegaron a nuestra redacción no me gustó nada, pero al tenerlo delante he cambiado de opinión. No se puede decir que sea precioso, ni tampoco espectacular (hablo siempre de la trasera) pero no disgusta. Al fin y al cabo es un Porsche y eso te hace ver las cosas de otra forma. En fin, que cada uno saque sus propias conclusiones, pero ya os avisamos que en las fotos no sale muy favorecido. Lo que más llama la atención nada más verlo es su tamaño. El aire de 911 que tiene te hace pensar en él como en un coche pequeño, sin embargo, sus casi 5 metros de largo sorprenden. Así, es lógico que tenga un interior tan grande y espacioso. Delante no tiene nada que envidiar en espacio a berlinas como la Clase E de Mercedes o el Serie 5 de BMW y, detrás, tampoco. Cuenta con cuatro cómodas plazas independientes, con un más que generoso espacio para las piernas de los que van detrás, hasta el punto de que seguro que alguien se plantea este modelo con chofer, algo impensable hasta ahora en un Porsche. El acceso al interior no presenta complicaciones y, una vez sentado, el habitáculo resulta luminoso y nada agobiante. Detrás las ventanillas comienzan incluso por encima del hombro, pero la visibilidad hacia delante es tan buena que no sientes agobio. El maletero no es muy alto pero sí profundo, anunciando 445 litros de capacidad, ampliables a 1.263 litros si abatimos los respaldos de los asientos posteriores. Por cierto, que los respaldos incluyen el reposacabezas integrado y, así y todo, se pueden abatir sin que lleguen a chocar con los respaldos delanteros. La calidad de acabado es la típica de Porsche, con unos ajustes perfectos, materiales de primera y muy buena ergonomía. La postura de conducción excelente, con asientos deportivos con múltiples reglajes y no tan duros como los de un 911 pero prácticamente igual de efectivos. El nuevo Porsche Panamera está disponible en tres versiones con motor de gasolina V8. Más adelante llegarán el V6 y la variante híbrida, pero hasta entonces la oferta se centra en el Panamera S y 4S de 400 CV, y el Turbo, con 500 CV y tracción total. En todos los casos se dispone por primera vez en este segmento de un sistema stop/start de serie, que detiene el motor cuando paramos el vehículo, para arrancarlo por medio del motor de arranque en cuanto se suelta el freno, siendo uno de los modelos del mercado que hace esto con mayor refinamiento y precisión. Los propulsores derivan de los empleados en el Cayenne, pero aligerados en numerosos componentes y con el diferencial delantero integrado en las variantes de tracción total (4S y Turbo). En opción para los atmosféricos y de serie en el Turbo dispone de la caja de cambios semiautomática de doble embrague y 7 marchas PDK. Otra de las importantes novedades de este coche se encuentra en el esquema de suspensiones, ya que puede montar –de serie en el Turbo- los muelles neumáticos, combinados con la amortiguación variable o las estabilizadoras activas, que ofrecen un resultado en cuanto a confort o efectividad superior a los mostrados por Mercedes con sistemas similares. El comportamiento del Porsche Panamera es de lo mejor que hemos conducido últimamente. Se trata de un coche tremendamente rápido y estable, que además aporta un alto grado de confort de suspensiones. Éstas se pueden regular en tres posiciones de dureza y, hasta 30 km/h, pueden elevar la altura de la carrocería en 20 mm extra para poder superar un bordillo o un “guardia dormido” de urbanización. La capacidad de respuesta de los motores es inmediata en el atmosférico e impresionante en el Turbo, hasta el punto que en las rápidas autopistas alemanas pudimos superar los 300 km/h sin problemas y con un aplomo envidiable.

Dispone de un alerón trasero integrado que sale automáticamente a los 90 km/h y va modificando su grado de actuación conforme aumenta la velocidad. En el caso del Turbo, este aditamento aerodinámico además modifica su superficie, haciéndose más grande o pequeño según lo precise. En definitiva, se trata de uno de los mejores automóviles que hay en la actualidad. Como era de esperar, y más tratándose de un Porsche, su tarifa también lo hace prohibitivo, superior al de modelos como el M5 o el Mercedes CLS, con un precio de 150.111 euros para el Turbo, 113.958 euros el 4S y 105.525 euros el S. Porsche acaba de hacer historia al crear su primer Gran Turismo: el Panamera. Se trata de un deportivo con cuatro plazas de verdad, que se sitúa un paso por delante de los rivales con los que pretende competir, tanto en deportividad como en confort o tecnología. Marcas como Mercedes, Maserati, BMW o Audi tendrán que estar a la expectativa y ver cómo reacciona el público ante un coche así, puesto que si el Panamera gusta, tendrán que esmerarse con versiones que puedan hacer frente a la nueva berlina de Porsche. Estéticamente no puede negar su intencionado aire de familia. Por delante toma el actual estilo de la casa, que recuerda al Carrera GT, mientras que por detrás… hay que verlo. Es uno de esos coches cuyas imágenes no se corresponden mucho con la realidad, puesto que cuando lo tienes delante es fácil cambiar de opinión.

Reconozco que cuando lo vi en las primeras fotos que llegaron a nuestra redacción no me gustó nada, pero al tenerlo delante he cambiado de opinión. No se puede decir que sea precioso, ni tampoco espectacular (hablo siempre de la trasera) pero no disgusta. Al fin y al cabo es un Porsche y eso te hace ver las cosas de otra forma. En fin, que cada uno saque sus propias conclusiones, pero ya os avisamos que en las fotos no sale muy favorecido. Lo que más llama la atención nada más verlo es su tamaño. El aire de 911 que tiene te hace pensar en él como en un coche pequeño, sin embargo, sus casi 5 metros de largo sorprenden. Así, es lógico que tenga un interior tan grande y espacioso. Delante no tiene nada que envidiar en espacio a berlinas como la Clase E de Mercedes o el Serie 5 de BMW y, detrás, tampoco. Cuenta con cuatro cómodas plazas independientes, con un más que generoso espacio para las piernas de los que van detrás, hasta el punto de que seguro que alguien se plantea este modelo con chofer, algo impensable hasta ahora en un Porsche. El acceso al interior no presenta complicaciones y, una vez sentado, el habitáculo resulta luminoso y nada agobiante. Detrás las ventanillas comienzan incluso por encima del hombro, pero la visibilidad hacia delante es tan buena que no sientes agobio. El maletero no es muy alto pero sí profundo, anunciando 445 litros de capacidad, ampliables a 1.263 litros si abatimos los respaldos de los asientos posteriores. Por cierto, que los respaldos incluyen el reposacabezas integrado y, así y todo, se pueden abatir sin que lleguen a chocar con los respaldos delanteros. La calidad de acabado es la típica de Porsche, con unos ajustes perfectos, materiales de primera y muy buena ergonomía. La postura de conducción excelente, con asientos deportivos con múltiples reglajes y no tan duros como los de un 911 pero prácticamente igual de efectivos. El nuevo Porsche Panamera está disponible en tres versiones con motor de gasolina V8. Más adelante llegarán el V6 y la variante híbrida, pero hasta entonces la oferta se centra en el Panamera S y 4S de 400 CV, y el Turbo, con 500 CV y tracción total. En todos los casos se dispone por primera vez en este segmento de un sistema stop/start de serie, que detiene el motor cuando paramos el vehículo, para arrancarlo por medio del motor de arranque en cuanto se suelta el freno, siendo uno de los modelos del mercado que hace esto con mayor refinamiento y precisión. Los propulsores derivan de los empleados en el Cayenne, pero aligerados en numerosos componentes y con el diferencial delantero integrado en las variantes de tracción total (4S y Turbo). En opción para los atmosféricos y de serie en el Turbo dispone de la caja de cambios semiautomática de doble embrague y 7 marchas PDK. Otra de las importantes novedades de este coche se encuentra en el esquema de suspensiones, ya que puede montar –de serie en el Turbo- los muelles neumáticos, combinados con la amortiguación variable o las estabilizadoras activas, que ofrecen un resultado en cuanto a confort o efectividad superior a los mostrados por Mercedes con sistemas similares. El comportamiento del Porsche Panamera es de lo mejor que hemos conducido últimamente. Se trata de un coche tremendamente rápido y estable, que además aporta un alto grado de confort de suspensiones. Éstas se pueden regular en tres posiciones de dureza y, hasta 30 km/h, pueden elevar la altura de la carrocería en 20 mm extra para poder superar un bordillo o un “guardia dormido” de urbanización. La capacidad de respuesta de los motores es inmediata en el atmosférico e impresionante en el Turbo, hasta el punto que en las rápidas autopistas alemanas pudimos superar los 300 km/h sin problemas y con un aplomo envidiable.

Dispone de un alerón trasero integrado que sale automáticamente a los 90 km/h y va modificando su grado de actuación conforme aumenta la velocidad. En el caso del Turbo, este aditamento aerodinámico además modifica su superficie, haciéndose más grande o pequeño según lo precise. En definitiva, se trata de uno de los mejores automóviles que hay en la actualidad. Como era de esperar, y más tratándose de un Porsche, su tarifa también lo hace prohibitivo, superior al de modelos como el M5 o el Mercedes CLS, con un precio de 150.111 euros para el Turbo, 113.958 euros el 4S y 105.525 euros el S. Porsche acaba de hacer historia al crear su primer Gran Turismo: el Panamera. Se trata de un deportivo con cuatro plazas de verdad, que se sitúa un paso por delante de los rivales con los que pretende competir, tanto en deportividad como en confort o tecnología. Marcas como Mercedes, Maserati, BMW o Audi tendrán que estar a la expectativa y ver cómo reacciona el público ante un coche así, puesto que si el Panamera gusta, tendrán que esmerarse con versiones que puedan hacer frente a la nueva berlina de Porsche. Estéticamente no puede negar su intencionado aire de familia. Por delante toma el actual estilo de la casa, que recuerda al Carrera GT, mientras que por detrás… hay que verlo. Es uno de esos coches cuyas imágenes no se corresponden mucho con la realidad, puesto que cuando lo tienes delante es fácil cambiar de opinión.

Reconozco que cuando lo vi en las primeras fotos que llegaron a nuestra redacción no me gustó nada, pero al tenerlo delante he cambiado de opinión. No se puede decir que sea precioso, ni tampoco espectacular (hablo siempre de la trasera) pero no disgusta. Al fin y al cabo es un Porsche y eso te hace ver las cosas de otra forma. En fin, que cada uno saque sus propias conclusiones, pero ya os avisamos que en las fotos no sale muy favorecido. Lo que más llama la atención nada más verlo es su tamaño. El aire de 911 que tiene te hace pensar en él como en un coche pequeño, sin embargo, sus casi 5 metros de largo sorprenden. Así, es lógico que tenga un interior tan grande y espacioso. Delante no tiene nada que envidiar en espacio a berlinas como la Clase E de Mercedes o el Serie 5 de BMW y, detrás, tampoco. Cuenta con cuatro cómodas plazas independientes, con un más que generoso espacio para las piernas de los que van detrás, hasta el punto de que seguro que alguien se plantea este modelo con chofer, algo impensable hasta ahora en un Porsche. El acceso al interior no presenta complicaciones y, una vez sentado, el habitáculo resulta luminoso y nada agobiante. Detrás las ventanillas comienzan incluso por encima del hombro, pero la visibilidad hacia delante es tan buena que no sientes agobio. El maletero no es muy alto pero sí profundo, anunciando 445 litros de capacidad, ampliables a 1.263 litros si abatimos los respaldos de los asientos posteriores. Por cierto, que los respaldos incluyen el reposacabezas integrado y, así y todo, se pueden abatir sin que lleguen a chocar con los respaldos delanteros. La calidad de acabado es la típica de Porsche, con unos ajustes perfectos, materiales de primera y muy buena ergonomía. La postura de conducción excelente, con asientos deportivos con múltiples reglajes y no tan duros como los de un 911 pero prácticamente igual de efectivos. El nuevo Porsche Panamera está disponible en tres versiones con motor de gasolina V8. Más adelante llegarán el V6 y la variante híbrida, pero hasta entonces la oferta se centra en el Panamera S y 4S de 400 CV, y el Turbo, con 500 CV y tracción total. En todos los casos se dispone por primera vez en este segmento de un sistema stop/start de serie, que detiene el motor cuando paramos el vehículo, para arrancarlo por medio del motor de arranque en cuanto se suelta el freno, siendo uno de los modelos del mercado que hace esto con mayor refinamiento y precisión. Los propulsores derivan de los empleados en el Cayenne, pero aligerados en numerosos componentes y con el diferencial delantero integrado en las variantes de tracción total (4S y Turbo). En opción para los atmosféricos y de serie en el Turbo dispone de la caja de cambios semiautomática de doble embrague y 7 marchas PDK. Otra de las importantes novedades de este coche se encuentra en el esquema de suspensiones, ya que puede montar –de serie en el Turbo- los muelles neumáticos, combinados con la amortiguación variable o las estabilizadoras activas, que ofrecen un resultado en cuanto a confort o efectividad superior a los mostrados por Mercedes con sistemas similares. El comportamiento del Porsche Panamera es de lo mejor que hemos conducido últimamente. Se trata de un coche tremendamente rápido y estable, que además aporta un alto grado de confort de suspensiones. Éstas se pueden regular en tres posiciones de dureza y, hasta 30 km/h, pueden elevar la altura de la carrocería en 20 mm extra para poder superar un bordillo o un “guardia dormido” de urbanización. La capacidad de respuesta de los motores es inmediata en el atmosférico e impresionante en el Turbo, hasta el punto que en las rápidas autopistas alemanas pudimos superar los 300 km/h sin problemas y con un aplomo envidiable.

Dispone de un alerón trasero integrado que sale automáticamente a los 90 km/h y va modificando su grado de actuación conforme aumenta la velocidad. En el caso del Turbo, este aditamento aerodinámico además modifica su superficie, haciéndose más grande o pequeño según lo precise. En definitiva, se trata de uno de los mejores automóviles que hay en la actualidad. Como era de esperar, y más tratándose de un Porsche, su tarifa también lo hace prohibitivo, superior al de modelos como el M5 o el Mercedes CLS, con un precio de 150.111 euros para el Turbo, 113.958 euros el 4S y 105.525 euros el S. Porsche acaba de hacer historia al crear su primer Gran Turismo: el Panamera. Se trata de un deportivo con cuatro plazas de verdad, que se sitúa un paso por delante de los rivales con los que pretende competir, tanto en deportividad como en confort o tecnología. Marcas como Mercedes, Maserati, BMW o Audi tendrán que estar a la expectativa y ver cómo reacciona el público ante un coche así, puesto que si el Panamera gusta, tendrán que esmerarse con versiones que puedan hacer frente a la nueva berlina de Porsche. Estéticamente no puede negar su intencionado aire de familia. Por delante toma el actual estilo de la casa, que recuerda al Carrera GT, mientras que por detrás… hay que verlo. Es uno de esos coches cuyas imágenes no se corresponden mucho con la realidad, puesto que cuando lo tienes delante es fácil cambiar de opinión.

Reconozco que cuando lo vi en las primeras fotos que llegaron a nuestra redacción no me gustó nada, pero al tenerlo delante he cambiado de opinión. No se puede decir que sea precioso, ni tampoco espectacular (hablo siempre de la trasera) pero no disgusta. Al fin y al cabo es un Porsche y eso te hace ver las cosas de otra forma. En fin, que cada uno saque sus propias conclusiones, pero ya os avisamos que en las fotos no sale muy favorecido. Lo que más llama la atención nada más verlo es su tamaño. El aire de 911 que tiene te hace pensar en él como en un coche pequeño, sin embargo, sus casi 5 metros de largo sorprenden. Así, es lógico que tenga un interior tan grande y espacioso. Delante no tiene nada que envidiar en espacio a berlinas como la Clase E de Mercedes o el Serie 5 de BMW y, detrás, tampoco. Cuenta con cuatro cómodas plazas independientes, con un más que generoso espacio para las piernas de los que van detrás, hasta el punto de que seguro que alguien se plantea este modelo con chofer, algo impensable hasta ahora en un Porsche. El acceso al interior no presenta complicaciones y, una vez sentado, el habitáculo resulta luminoso y nada agobiante. Detrás las ventanillas comienzan incluso por encima del hombro, pero la visibilidad hacia delante es tan buena que no sientes agobio. El maletero no es muy alto pero sí profundo, anunciando 445 litros de capacidad, ampliables a 1.263 litros si abatimos los respaldos de los asientos posteriores. Por cierto, que los respaldos incluyen el reposacabezas integrado y, así y todo, se pueden abatir sin que lleguen a chocar con los respaldos delanteros. La calidad de acabado es la típica de Porsche, con unos ajustes perfectos, materiales de primera y muy buena ergonomía. La postura de conducción excelente, con asientos deportivos con múltiples reglajes y no tan duros como los de un 911 pero prácticamente igual de efectivos. El nuevo Porsche Panamera está disponible en tres versiones con motor de gasolina V8. Más adelante llegarán el V6 y la variante híbrida, pero hasta entonces la oferta se centra en el Panamera S y 4S de 400 CV, y el Turbo, con 500 CV y tracción total. En todos los casos se dispone por primera vez en este segmento de un sistema stop/start de serie, que detiene el motor cuando paramos el vehículo, para arrancarlo por medio del motor de arranque en cuanto se suelta el freno, siendo uno de los modelos del mercado que hace esto con mayor refinamiento y precisión. Los propulsores derivan de los empleados en el Cayenne, pero aligerados en numerosos componentes y con el diferencial delantero integrado en las variantes de tracción total (4S y Turbo). En opción para los atmosféricos y de serie en el Turbo dispone de la caja de cambios semiautomática de doble embrague y 7 marchas PDK. Otra de las importantes novedades de este coche se encuentra en el esquema de suspensiones, ya que puede montar –de serie en el Turbo- los muelles neumáticos, combinados con la amortiguación variable o las estabilizadoras activas, que ofrecen un resultado en cuanto a confort o efectividad superior a los mostrados por Mercedes con sistemas similares. El comportamiento del Porsche Panamera es de lo mejor que hemos conducido últimamente. Se trata de un coche tremendamente rápido y estable, que además aporta un alto grado de confort de suspensiones. Éstas se pueden regular en tres posiciones de dureza y, hasta 30 km/h, pueden elevar la altura de la carrocería en 20 mm extra para poder superar un bordillo o un “guardia dormido” de urbanización. La capacidad de respuesta de los motores es inmediata en el atmosférico e impresionante en el Turbo, hasta el punto que en las rápidas autopistas alemanas pudimos superar los 300 km/h sin problemas y con un aplomo envidiable.

Dispone de un alerón trasero integrado que sale automáticamente a los 90 km/h y va modificando su grado de actuación conforme aumenta la velocidad. En el caso del Turbo, este aditamento aerodinámico además modifica su superficie, haciéndose más grande o pequeño según lo precise. En definitiva, se trata de uno de los mejores automóviles que hay en la actualidad. Como era de esperar, y más tratándose de un Porsche, su tarifa también lo hace prohibitivo, superior al de modelos como el M5 o el Mercedes CLS, con un precio de 150.111 euros para el Turbo, 113.958 euros el 4S y 105.525 euros el S. Porsche acaba de hacer historia al crear su primer Gran Turismo: el Panamera. Se trata de un deportivo con cuatro plazas de verdad, que se sitúa un paso por delante de los rivales con los que pretende competir, tanto en deportividad como en confort o tecnología. Marcas como Mercedes, Maserati, BMW o Audi tendrán que estar a la expectativa y ver cómo reacciona el público ante un coche así, puesto que si el Panamera gusta, tendrán que esmerarse con versiones que puedan hacer frente a la nueva berlina de Porsche. Estéticamente no puede negar su intencionado aire de familia. Por delante toma el actual estilo de la casa, que recuerda al Carrera GT, mientras que por detrás… hay que verlo. Es uno de esos coches cuyas imágenes no se corresponden mucho con la realidad, puesto que cuando lo tienes delante es fácil cambiar de opinión.

Reconozco que cuando lo vi en las primeras fotos que llegaron a nuestra redacción no me gustó nada, pero al tenerlo delante he cambiado de opinión. No se puede decir que sea precioso, ni tampoco espectacular (hablo siempre de la trasera) pero no disgusta. Al fin y al cabo es un Porsche y eso te hace ver las cosas de otra forma. En fin, que cada uno saque sus propias conclusiones, pero ya os avisamos que en las fotos no sale muy favorecido. Lo que más llama la atención nada más verlo es su tamaño. El aire de 911 que tiene te hace pensar en él como en un coche pequeño, sin embargo, sus casi 5 metros de largo sorprenden. Así, es lógico que tenga un interior tan grande y espacioso. Delante no tiene nada que envidiar en espacio a berlinas como la Clase E de Mercedes o el Serie 5 de BMW y, detrás, tampoco. Cuenta con cuatro cómodas plazas independientes, con un más que generoso espacio para las piernas de los que van detrás, hasta el punto de que seguro que alguien se plantea este modelo con chofer, algo impensable hasta ahora en un Porsche. El acceso al interior no presenta complicaciones y, una vez sentado, el habitáculo resulta luminoso y nada agobiante. Detrás las ventanillas comienzan incluso por encima del hombro, pero la visibilidad hacia delante es tan buena que no sientes agobio. El maletero no es muy alto pero sí profundo, anunciando 445 litros de capacidad, ampliables a 1.263 litros si abatimos los respaldos de los asientos posteriores. Por cierto, que los respaldos incluyen el reposacabezas integrado y, así y todo, se pueden abatir sin que lleguen a chocar con los respaldos delanteros. La calidad de acabado es la típica de Porsche, con unos ajustes perfectos, materiales de primera y muy buena ergonomía. La postura de conducción excelente, con asientos deportivos con múltiples reglajes y no tan duros como los de un 911 pero prácticamente igual de efectivos. El nuevo Porsche Panamera está disponible en tres versiones con motor de gasolina V8. Más adelante llegarán el V6 y la variante híbrida, pero hasta entonces la oferta se centra en el Panamera S y 4S de 400 CV, y el Turbo, con 500 CV y tracción total. En todos los casos se dispone por primera vez en este segmento de un sistema stop/start de serie, que detiene el motor cuando paramos el vehículo, para arrancarlo por medio del motor de arranque en cuanto se suelta el freno, siendo uno de los modelos del mercado que hace esto con mayor refinamiento y precisión. Los propulsores derivan de los empleados en el Cayenne, pero aligerados en numerosos componentes y con el diferencial delantero integrado en las variantes de tracción total (4S y Turbo). En opción para los atmosféricos y de serie en el Turbo dispone de la caja de cambios semiautomática de doble embrague y 7 marchas PDK. Otra de las importantes novedades de este coche se encuentra en el esquema de suspensiones, ya que puede montar –de serie en el Turbo- los muelles neumáticos, combinados con la amortiguación variable o las estabilizadoras activas, que ofrecen un resultado en cuanto a confort o efectividad superior a los mostrados por Mercedes con sistemas similares. El comportamiento del Porsche Panamera es de lo mejor que hemos conducido últimamente. Se trata de un coche tremendamente rápido y estable, que además aporta un alto grado de confort de suspensiones. Éstas se pueden regular en tres posiciones de dureza y, hasta 30 km/h, pueden elevar la altura de la carrocería en 20 mm extra para poder superar un bordillo o un “guardia dormido” de urbanización. La capacidad de respuesta de los motores es inmediata en el atmosférico e impresionante en el Turbo, hasta el punto que en las rápidas autopistas alemanas pudimos superar los 300 km/h sin problemas y con un aplomo envidiable.

Dispone de un alerón trasero integrado que sale automáticamente a los 90 km/h y va modificando su grado de actuación conforme aumenta la velocidad. En el caso del Turbo, este aditamento aerodinámico además modifica su superficie, haciéndose más grande o pequeño según lo precise. En definitiva, se trata de uno de los mejores automóviles que hay en la actualidad. Como era de esperar, y más tratándose de un Porsche, su tarifa también lo hace prohibitivo, superior al de modelos como el M5 o el Mercedes CLS, con un precio de 150.111 euros para el Turbo, 113.958 euros el 4S y 105.525 euros el S.
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