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Peugeot 407 1.6 HDi, Laguna 1.5 dCi y Passat 1.9 TDi Bluemotion

El futuro impuesto de matriculación que entrará en vigor en 2008 beneficiará a estas tres berlinas, que pagarán menos pero ofreciendo también un dinamismo suficientemente razonable.
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Peugeot 407 1.6 HDi, Laguna 1.5 dCi y Passat 1.9 TDi Bluemotion
Al continuo reto de ofrecer más CV y menos segundos para equilibrar coches cada vez más grandes, equipados y pesados —y que por añadidura consumen más—, se está abriendo otra vía de desarrollo en la que el reto es consumir también menos. Recordemos una vez más que el año que viene la fiscalidad del impuesto de matriculación vendrá marcada por las emisiones de CO2, un valor directamente vinculado con el consumo de combustible. Y vaya por delante que estas tres versiones que aquí probamos bajarán su actual 7 por ciento a un 4,75 en el futuro impuesto de matriculación.

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Dos claros ejemplos de esta política vienen propuestos por Renault y Volkswagen sobre sus Laguna y Passat, pero de formas tan diferentes como interesantes de comentar. En el caso de la marca francesa, se ha dado el paso de “crecer hacia abajo”, ubicando en el vano del nuevo Laguna un pequeño motor 1.5 dCi (parte de 60 CV en el Kangoo), pero técnicamente tan capacitado como para rendir 110 CV. Se apoya, además, en una caja de cambios de seis velocidades, con generoso desarrollo final, pero también con saltos muy ajustados. Esa reducida cilindrada favorece ya de por sí una reducción del consumo respecto al anterior 1.9 110 CV del Laguna saliente, a costa, asimiladas las referencias actuales, de transmitir cierta duda de inframotorización que más adelante veremos que no debiera ser tal. De hecho, creemos que tendríamos que empezar a asimilar nuevas relaciones coche/ cilindrada.

Por su parte, Volkswagen ha apostado por un bloque motor grande, el 1.9 TDI en su configuración menos potente de 105 CV (este motor ha existido hasta con 150 CV), y ha trabajado sobre todo el coche para rebajar los consumos en esta versión Bluemotion. En lo que concierne al motor, únicamente ha bajado su régimen de ralentí de 850 rpm a 730; ha alargado los desarrollos de 3ª, 4ª y 5ª y, por último, ha optimizado la aerodinámica y resistencia de rodadura, rebajando la altura de la carrocería con suspensiones más cortas y dotándolo de unos neumáticos Continental que, según Volkswagen, son los más adecuados para las premisas del Bluemotion. Por cierto, el Laguna viene con esos mismos Continental y ambos modelos también comparten un indicador luminoso de la relación del cambio óptima. Sobre el objetivo buscado, ambas fórmulas consiguen similares resultados, rebajando en medio litro el consumo mixto homologado respecto al Laguna 1.9 dCi anterior y al Passat 1.9 TDI convencional. Sin tanta dedicación, Peugeot ofrece un 407 con similares valores dinámicos y energéticos, basado en un moderno motor de aluminio 1.6 HDi de 110 CV a caballo, en todos los sentidos, a los de sus oponentes.

— Suavidad mecánica
— Comodidad de marcha
— Consumos — Recuperaciones
— Plazas traseras
— Boca del maletero
Estabilidad beneficiada
Necesidades cubiertas
Competencia general
Al continuo reto de ofrecer más CV y menos segundos para equilibrar coches cada vez más grandes, equipados y pesados —y que por añadidura consumen más—, se está abriendo otra vía de desarrollo en la que el reto es consumir también menos. Recordemos una vez más que el año que viene la fiscalidad del impuesto de matriculación vendrá marcada por las emisiones de CO2, un valor directamente vinculado con el consumo de combustible. Y vaya por delante que estas tres versiones que aquí probamos bajarán su actual 7 por ciento a un 4,75 en el futuro impuesto de matriculación. Dos claros ejemplos de esta política vienen propuestos por Renault y Volkswagen sobre sus Laguna y Passat, pero de formas tan diferentes como interesantes de comentar. En el caso de la marca francesa, se ha dado el paso de “crecer hacia abajo”, ubicando en el vano del nuevo Laguna un pequeño motor 1.5 dCi (parte de 60 CV en el Kangoo), pero técnicamente tan capacitado como para rendir 110 CV. Se apoya, además, en una caja de cambios de seis velocidades, con generoso desarrollo final, pero también con saltos muy ajustados. Esa reducida cilindrada favorece ya de por sí una reducción del consumo respecto al anterior 1.9 110 CV del Laguna saliente, a costa, asimiladas las referencias actuales, de transmitir cierta duda de inframotorización que más adelante veremos que no debiera ser tal. De hecho, creemos que tendríamos que empezar a asimilar nuevas relaciones coche/ cilindrada.

Por su parte, Volkswagen ha apostado por un bloque motor grande, el 1.9 TDI en su configuración menos potente de 105 CV (este motor ha existido hasta con 150 CV), y ha trabajado sobre todo el coche para rebajar los consumos en esta versión Bluemotion. En lo que concierne al motor, únicamente ha bajado su régimen de ralentí de 850 rpm a 730; ha alargado los desarrollos de 3ª, 4ª y 5ª y, por último, ha optimizado la aerodinámica y resistencia de rodadura, rebajando la altura de la carrocería con suspensiones más cortas y dotándolo de unos neumáticos Continental que, según Volkswagen, son los más adecuados para las premisas del Bluemotion. Por cierto, el Laguna viene con esos mismos Continental y ambos modelos también comparten un indicador luminoso de la relación del cambio óptima. Sobre el objetivo buscado, ambas fórmulas consiguen similares resultados, rebajando en medio litro el consumo mixto homologado respecto al Laguna 1.9 dCi anterior y al Passat 1.9 TDI convencional. Sin tanta dedicación, Peugeot ofrece un 407 con similares valores dinámicos y energéticos, basado en un moderno motor de aluminio 1.6 HDi de 110 CV a caballo, en todos los sentidos, a los de sus oponentes.

— Suavidad mecánica
— Comodidad de marcha
— Consumos — Recuperaciones
— Plazas traseras
— Boca del maletero
Estabilidad beneficiada
Necesidades cubiertas
Competencia general
Al continuo reto de ofrecer más CV y menos segundos para equilibrar coches cada vez más grandes, equipados y pesados —y que por añadidura consumen más—, se está abriendo otra vía de desarrollo en la que el reto es consumir también menos. Recordemos una vez más que el año que viene la fiscalidad del impuesto de matriculación vendrá marcada por las emisiones de CO2, un valor directamente vinculado con el consumo de combustible. Y vaya por delante que estas tres versiones que aquí probamos bajarán su actual 7 por ciento a un 4,75 en el futuro impuesto de matriculación. Dos claros ejemplos de esta política vienen propuestos por Renault y Volkswagen sobre sus Laguna y Passat, pero de formas tan diferentes como interesantes de comentar. En el caso de la marca francesa, se ha dado el paso de “crecer hacia abajo”, ubicando en el vano del nuevo Laguna un pequeño motor 1.5 dCi (parte de 60 CV en el Kangoo), pero técnicamente tan capacitado como para rendir 110 CV. Se apoya, además, en una caja de cambios de seis velocidades, con generoso desarrollo final, pero también con saltos muy ajustados. Esa reducida cilindrada favorece ya de por sí una reducción del consumo respecto al anterior 1.9 110 CV del Laguna saliente, a costa, asimiladas las referencias actuales, de transmitir cierta duda de inframotorización que más adelante veremos que no debiera ser tal. De hecho, creemos que tendríamos que empezar a asimilar nuevas relaciones coche/ cilindrada.

Por su parte, Volkswagen ha apostado por un bloque motor grande, el 1.9 TDI en su configuración menos potente de 105 CV (este motor ha existido hasta con 150 CV), y ha trabajado sobre todo el coche para rebajar los consumos en esta versión Bluemotion. En lo que concierne al motor, únicamente ha bajado su régimen de ralentí de 850 rpm a 730; ha alargado los desarrollos de 3ª, 4ª y 5ª y, por último, ha optimizado la aerodinámica y resistencia de rodadura, rebajando la altura de la carrocería con suspensiones más cortas y dotándolo de unos neumáticos Continental que, según Volkswagen, son los más adecuados para las premisas del Bluemotion. Por cierto, el Laguna viene con esos mismos Continental y ambos modelos también comparten un indicador luminoso de la relación del cambio óptima. Sobre el objetivo buscado, ambas fórmulas consiguen similares resultados, rebajando en medio litro el consumo mixto homologado respecto al Laguna 1.9 dCi anterior y al Passat 1.9 TDI convencional. Sin tanta dedicación, Peugeot ofrece un 407 con similares valores dinámicos y energéticos, basado en un moderno motor de aluminio 1.6 HDi de 110 CV a caballo, en todos los sentidos, a los de sus oponentes.

— Suavidad mecánica
— Comodidad de marcha
— Consumos — Recuperaciones
— Plazas traseras
— Boca del maletero
Estabilidad beneficiada
Necesidades cubiertas
Competencia general
Al continuo reto de ofrecer más CV y menos segundos para equilibrar coches cada vez más grandes, equipados y pesados —y que por añadidura consumen más—, se está abriendo otra vía de desarrollo en la que el reto es consumir también menos. Recordemos una vez más que el año que viene la fiscalidad del impuesto de matriculación vendrá marcada por las emisiones de CO2, un valor directamente vinculado con el consumo de combustible. Y vaya por delante que estas tres versiones que aquí probamos bajarán su actual 7 por ciento a un 4,75 en el futuro impuesto de matriculación. Dos claros ejemplos de esta política vienen propuestos por Renault y Volkswagen sobre sus Laguna y Passat, pero de formas tan diferentes como interesantes de comentar. En el caso de la marca francesa, se ha dado el paso de “crecer hacia abajo”, ubicando en el vano del nuevo Laguna un pequeño motor 1.5 dCi (parte de 60 CV en el Kangoo), pero técnicamente tan capacitado como para rendir 110 CV. Se apoya, además, en una caja de cambios de seis velocidades, con generoso desarrollo final, pero también con saltos muy ajustados. Esa reducida cilindrada favorece ya de por sí una reducción del consumo respecto al anterior 1.9 110 CV del Laguna saliente, a costa, asimiladas las referencias actuales, de transmitir cierta duda de inframotorización que más adelante veremos que no debiera ser tal. De hecho, creemos que tendríamos que empezar a asimilar nuevas relaciones coche/ cilindrada.

Por su parte, Volkswagen ha apostado por un bloque motor grande, el 1.9 TDI en su configuración menos potente de 105 CV (este motor ha existido hasta con 150 CV), y ha trabajado sobre todo el coche para rebajar los consumos en esta versión Bluemotion. En lo que concierne al motor, únicamente ha bajado su régimen de ralentí de 850 rpm a 730; ha alargado los desarrollos de 3ª, 4ª y 5ª y, por último, ha optimizado la aerodinámica y resistencia de rodadura, rebajando la altura de la carrocería con suspensiones más cortas y dotándolo de unos neumáticos Continental que, según Volkswagen, son los más adecuados para las premisas del Bluemotion. Por cierto, el Laguna viene con esos mismos Continental y ambos modelos también comparten un indicador luminoso de la relación del cambio óptima. Sobre el objetivo buscado, ambas fórmulas consiguen similares resultados, rebajando en medio litro el consumo mixto homologado respecto al Laguna 1.9 dCi anterior y al Passat 1.9 TDI convencional. Sin tanta dedicación, Peugeot ofrece un 407 con similares valores dinámicos y energéticos, basado en un moderno motor de aluminio 1.6 HDi de 110 CV a caballo, en todos los sentidos, a los de sus oponentes.

— Suavidad mecánica
— Comodidad de marcha
— Consumos — Recuperaciones
— Plazas traseras
— Boca del maletero
Estabilidad beneficiada
Necesidades cubiertas
Competencia general
Al continuo reto de ofrecer más CV y menos segundos para equilibrar coches cada vez más grandes, equipados y pesados —y que por añadidura consumen más—, se está abriendo otra vía de desarrollo en la que el reto es consumir también menos. Recordemos una vez más que el año que viene la fiscalidad del impuesto de matriculación vendrá marcada por las emisiones de CO2, un valor directamente vinculado con el consumo de combustible. Y vaya por delante que estas tres versiones que aquí probamos bajarán su actual 7 por ciento a un 4,75 en el futuro impuesto de matriculación. Dos claros ejemplos de esta política vienen propuestos por Renault y Volkswagen sobre sus Laguna y Passat, pero de formas tan diferentes como interesantes de comentar. En el caso de la marca francesa, se ha dado el paso de “crecer hacia abajo”, ubicando en el vano del nuevo Laguna un pequeño motor 1.5 dCi (parte de 60 CV en el Kangoo), pero técnicamente tan capacitado como para rendir 110 CV. Se apoya, además, en una caja de cambios de seis velocidades, con generoso desarrollo final, pero también con saltos muy ajustados. Esa reducida cilindrada favorece ya de por sí una reducción del consumo respecto al anterior 1.9 110 CV del Laguna saliente, a costa, asimiladas las referencias actuales, de transmitir cierta duda de inframotorización que más adelante veremos que no debiera ser tal. De hecho, creemos que tendríamos que empezar a asimilar nuevas relaciones coche/ cilindrada.

Por su parte, Volkswagen ha apostado por un bloque motor grande, el 1.9 TDI en su configuración menos potente de 105 CV (este motor ha existido hasta con 150 CV), y ha trabajado sobre todo el coche para rebajar los consumos en esta versión Bluemotion. En lo que concierne al motor, únicamente ha bajado su régimen de ralentí de 850 rpm a 730; ha alargado los desarrollos de 3ª, 4ª y 5ª y, por último, ha optimizado la aerodinámica y resistencia de rodadura, rebajando la altura de la carrocería con suspensiones más cortas y dotándolo de unos neumáticos Continental que, según Volkswagen, son los más adecuados para las premisas del Bluemotion. Por cierto, el Laguna viene con esos mismos Continental y ambos modelos también comparten un indicador luminoso de la relación del cambio óptima. Sobre el objetivo buscado, ambas fórmulas consiguen similares resultados, rebajando en medio litro el consumo mixto homologado respecto al Laguna 1.9 dCi anterior y al Passat 1.9 TDI convencional. Sin tanta dedicación, Peugeot ofrece un 407 con similares valores dinámicos y energéticos, basado en un moderno motor de aluminio 1.6 HDi de 110 CV a caballo, en todos los sentidos, a los de sus oponentes.

— Suavidad mecánica
— Comodidad de marcha
— Consumos — Recuperaciones
— Plazas traseras
— Boca del maletero
Estabilidad beneficiada
Necesidades cubiertas
Competencia general
Al continuo reto de ofrecer más CV y menos segundos para equilibrar coches cada vez más grandes, equipados y pesados —y que por añadidura consumen más—, se está abriendo otra vía de desarrollo en la que el reto es consumir también menos. Recordemos una vez más que el año que viene la fiscalidad del impuesto de matriculación vendrá marcada por las emisiones de CO2, un valor directamente vinculado con el consumo de combustible. Y vaya por delante que estas tres versiones que aquí probamos bajarán su actual 7 por ciento a un 4,75 en el futuro impuesto de matriculación. Dos claros ejemplos de esta política vienen propuestos por Renault y Volkswagen sobre sus Laguna y Passat, pero de formas tan diferentes como interesantes de comentar. En el caso de la marca francesa, se ha dado el paso de “crecer hacia abajo”, ubicando en el vano del nuevo Laguna un pequeño motor 1.5 dCi (parte de 60 CV en el Kangoo), pero técnicamente tan capacitado como para rendir 110 CV. Se apoya, además, en una caja de cambios de seis velocidades, con generoso desarrollo final, pero también con saltos muy ajustados. Esa reducida cilindrada favorece ya de por sí una reducción del consumo respecto al anterior 1.9 110 CV del Laguna saliente, a costa, asimiladas las referencias actuales, de transmitir cierta duda de inframotorización que más adelante veremos que no debiera ser tal. De hecho, creemos que tendríamos que empezar a asimilar nuevas relaciones coche/ cilindrada.

Por su parte, Volkswagen ha apostado por un bloque motor grande, el 1.9 TDI en su configuración menos potente de 105 CV (este motor ha existido hasta con 150 CV), y ha trabajado sobre todo el coche para rebajar los consumos en esta versión Bluemotion. En lo que concierne al motor, únicamente ha bajado su régimen de ralentí de 850 rpm a 730; ha alargado los desarrollos de 3ª, 4ª y 5ª y, por último, ha optimizado la aerodinámica y resistencia de rodadura, rebajando la altura de la carrocería con suspensiones más cortas y dotándolo de unos neumáticos Continental que, según Volkswagen, son los más adecuados para las premisas del Bluemotion. Por cierto, el Laguna viene con esos mismos Continental y ambos modelos también comparten un indicador luminoso de la relación del cambio óptima. Sobre el objetivo buscado, ambas fórmulas consiguen similares resultados, rebajando en medio litro el consumo mixto homologado respecto al Laguna 1.9 dCi anterior y al Passat 1.9 TDI convencional. Sin tanta dedicación, Peugeot ofrece un 407 con similares valores dinámicos y energéticos, basado en un moderno motor de aluminio 1.6 HDi de 110 CV a caballo, en todos los sentidos, a los de sus oponentes.

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