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Opel Astra frente a Ford Focus, Peugeot 308 y Seat León

El Opel Astra ha sido elegido Coche del Año en Europa 2016, pero ¿es el mejor compacto hoy del mercado? Los más veteranos Ford Focus, Peugeot 308 y Seat León tienen mucho que decir.
MvM/Jordi Moral.

Twitter: @jordimoralpFotos: MPIB -

Opel Astra frente a Ford Focus, Peugeot 308 y Seat León

Si a alguien le da por entretenerse, que visite la página web de Opel: podrá ver muchos vídeos bastante buenos sobre el nuevo Opel Astra. En uno de ellos, fiel a su lema publicitario de “chinchar a la clase alta”, un Astra rojo chillón lleno de gente joven y guapa adelanta con descaro a unos elitistas conductores de berlinas, mientras que en otros se cantan las bondades del coche en sí y de sus extras, como los asientos relajantes con ventilación o sus luces con matriz de Led. Es decir, extras que, hasta ahora, sólo habían estado disponibles en vehículos de lujo, y nunca en la marca Opel.

No queremos aguar nosotros la fiesta, pero nos parece que los de Rüsselsheim (la ciudad alemana donde está la sede central de Opel) tendrían que empezar por concentrarse en “chinchar” a su competencia en la categoría de coches compactos. Al fin y al cabo, ya iba por buen camino: en otras de nuestras comparativas, su enfrentamiento con el más vendido de la clase en Europa, el Volkswagen Golf, lo apuntó ya en victoria gracias a su ventaja competitiva en precio. Ahora, una vez galardonado con el Coche del Año en Europa 2016, toca también aclarar si además es capaz de superar a rivales de precio similar y que no entraban a optar al premio por no ser novedad de este año. Hablamos de los siempre interesantes Ford Focus, Peugeot 308 y Seat León. Todos, además, en sus versiones Diesel medias de entre 136 y 150 CV de potencia.

Opel Astra 1.6 CDTi 136 CV

Empezamos pues hablando del propio Opel Astra. Cuenta con el motor más pequeño, de 1,6 litros de cilindrada y 136 CV. Ni es demasiado silencioso, ni su máximo par motor (32,7 mkg) es como para tirar cohetes Para ponerse a 100 km/h, este Opel requiere la nada espectacular cifra de 9,1 segundos. Además, a pesar de superar al aligerado Astra en hasta 100 kilos más de peso, sus rivales, con una potencia real de 150 CV, lo adelantan sin problemas, con valores entre 8,3 y 8,5 segundos en esta medición. Con todo, hay que destacar que sólo nos ha consumido una media de  6,0 l/100 km durante nuestras pruebas, dando fe que este motor cuatro cilindros es muy eficiente. Y su cambio de marchas actúa de modo también muy preciso.

Opel Astra 2016La dirección del Opel Astra es también suave e informativa, y está ajustada a la perfección. En combinación con su rígido chasis, sus apenas 1.326 kg lo convierten en un coche muy ágil, que traza las curvas con gran estabilidad y, por eso, puede contar con la simpatía de todos los que lo conducen. No obstante, a pesar de su respetable longitud de 4,37 metros, mucho equipaje no es que admita tampoco. En combinación con una rueda de repuesto (160 € extras) que, al menos, permite nivelar el suelo del maletero, no admite más de 310 litros de capacidad. Quien quiera más espacio, tendrá que esperar al familiar recientemente presentado Opel Astra Sports Tourer, con un maletero ya de 550 litros.

Y, ¿no da pena que tenga un maletero tan pequeño? Bueno, no del todo, porque aunque el maletero resulte algo escaso, a cambio los asientos traseros del Opel Astra ofrecen mucho espacio para las piernas. Así, incluso los pasajeros más corpulentos pueden alojarse rápidamente y con total comodidad en sus amplias plazas posteriores. Otro acierto son los asientos ergonómicos para piloto y copiloto, que se ofrecen al atractivo precio de 600 € y permiten realizar múltiples ajustes: ofrecen tan buen apoyo como los asientos deportivos del Ford Focus y del Seat León.

Al chasis no le vendría mal saber encajar mejor los golpes. Con él, el Opel Astra rueda entre el tráfico urbano con demasiada rudeza, traquetea frecuentemente por la autopista y transmite al interior las irregularidades de las carreteras mal pavimentadas. Su predecesor era en este sentido un poco más cómodo. Como contrapartida, gracias a su gran pantalla táctil y a una disposición bien pensada de sus botones, su manejo es mucho más sencillo. Por ejemplo: los botones del aire acondicionado y de los sistemas de asistencia, dispuestos en la consola central, están claramente separados los unos de los otros.

¿Qué le falta más pues al Opel Astra? No habrían venido mal plásticos algo más finos en algunas zonas, y se echa de menos un control de velocidad adaptativo, tan importante para muchos clientes que hacen muchos kilómetros. Y otra cosa importante para muchos: el precio. Este motor no está disponible con los acabados más básicos Expression y Selective. El primero de ellos sólo lo está con el motor de gasolina 1.0 de 105 CV y, el segundo, con idéntica mecánica o con el 1.4 Turbo de 125 CV. Así que, si quieres un Diesel ya de cierta potencia, debes irte a los acabados superiores, Dynamic o Excellence, sensiblemente también más caros.

Peugeot 308 2.0 BlueHDi 150 CV

Peugeot 308Turno ya para el Peugeot 308. Elegante y rápido en carretera, su versión BlueHDi de 150 CV, en versión Allure, da una impresión de lo más cuidada. Por más que se busque, es difícil encontrar un solo trozo de plástico duro en los 4,25 metros de longitud del compacto; los acabados parecen más cuidados y el equipamiento es más variado. Lleva llantas de aluminio de 17 pulgadas, faros led estáticos, montones de cromo, servicios telemáticos y un práctico sistema para ampliar el maletero. Otro extra del coche de pruebas, pero que no recomendamos, es el generoso techo panorámico (600 €), que reduce bastante la altura en las plazas traseras. Es una lástima porque por lo demás este coche francés mima a sus ocupantes con unas dimensiones interiores generosas, unos asientos cómodos con suficiente espacio para las piernas, compartimentos de buen tamaño y un maletero de 420 litros. En ningún otro de esta comparativa caben más maletas. Sin embargo, su pequeña capacidad de carga, de 444 kilos, reduce esta ventaja en la práctica.

Antes de decidir la compra, todo interesado debería familiarizarse en el Peugeot 308 con su particular postura de conducción. Todo se controla mediante una amplia pantalla táctil, aire acondicionado incluido. Lo único que no incluye son los controles de volumen, los botones de la luneta térmica, las luces de emergencia y el sistema de cierre. Ventaja: la cabina resulta agradablemente “resumida” y elegante. Y otra particularidad es su pequeño volante deportivo, tras el cual se encuentran los indicadores, altos y bien legibles. Conviene sentarse y acomodarse.

Llegamos así al apartado de dinámica y, aquí, el elegante Peugeot 308 exhibe luces y sombras. Porque con el pequeño volante y una entrada en curvas muy mordaz, el suave compacto francés sugiere a primera vista una alegre inmediatez que luego se disipa en un marcado subviraje en curvas rápidas. Además, su dirección es poco sensible. En esos casos resulta poco recomendable instalarle ruedas de 18 pulgadas con neumáticos de perfil 40, que cuestan 380 €. Incluso las juntas de dilatación más delgadas provocan sacudidas, reduciendo una comodidad, por lo demás, bastante decente.

Como contrapartida, tenemos el civilizado y silencioso motor Diesel BlueHDI del Peugeot 308, con un par motor muy uniforme (37,8 mkg) a bajas revoluciones, que confiere al relativamente pesado coche francés (1.426 kg) unos buenos rendimientos y la mayor velocidad máxima de esta comparativa. Además, en la cabina entra menos ruido de rodadura que en el Opel Astra, algo peor aislado. En consumos es donde menos nos ha convencido: algo elevado durante las pruebas (6,5 l/100 km). Y tampoco nos ha sorprendido en valores de frenada desde 100 km/h: 37,6 metros.

Ford Focus 2.0 TDCi 150 CV

Ford FocusQuizá algo le sirva de consuelo al Peugeot 308: por resultados similares (36,9 metros y 6,5 l/100 km de consumo en pruebas), el Ford Focus 2.0 TDCi -de 4,36 metros de largo- se lleva esos dos mismos reproches. En general, los dos se parecen en sus valores. Así, el motor Diesel de 2 litros de Ford también transmite 37,8 mkg de par máximo al cigüeñal. Además, con 1.472 kg, el Ford Focus tiene un peso similar, y la aceleración de 0 a 100 km/h la realiza sólo 0,2 segundos antes. También su motor Diesel de 150 CV resulta igual de civilizado, pero seduce, además, con una caja de cambios muy precisa. Esto le confiere al Focus las mejores recuperaciones de esta comparativa.

También impresiona la dinámica del Ford Focus, bien ajustada. Sin pasarse de duro, este compacto resulta rígido, pero filtra limpiamente las sacudidas y los baches, manteniéndose sereno sobre la carretera… y eso sin amortiguadores adaptativos, ni chasis deportivo. Otro motivo de orgullo para Ford es su dirección, precisa y sensible.

Respecto al desembolso, el Ford Focus está en línea con sus rivales en el precio de lista. Aquí llega en acabado alto Titanium, pero existe otro Sport por el mismo precio. Incluye de serie un asistente de llamadas de emergencia, así como unos asientos deportivos bien conformados y un ingenioso ordenador de a bordo que muestra de un vistazo toda la información importante. Después de la actualización del año pasado, también sus botones y materiales resultan hoy en día más refinados.

Igual de maduro se muestra su sistema de control Ford Sync 2, con pantalla táctil de alta resolución incluida. Una vez entiende uno que la pantalla está dividida en cuatro zonas (de ellas, una para el navegador y otra para entretenimiento), resulta un sistema de lo más interesante. Por el contrario, tiene un detalle ya pasado de moda: para aumentar la superficie de carga hay que abatir hacia adelante la banqueta de los asientos traseros, y el Ford no ofrece ni una superficie de carga continua, ni un piso de carga doble. El maletero en sí, con 363 litros de capacidad, es normal para su clase, pero dificulta la carga debido a la altura de su borde interior. Por otra parte, es destacable la rica oferta de sistemas de asistencia del Ford Focus, tales como el control de crucero adaptativo, indicador de límite de velocidad o asistente de cambio de carril con actuación de la dirección.

Seat León 2.0 TDI FR 150 CV

Seat LeónBastante rígido y convincente, el Seat León 2.0 TDI de 150 CV tiene también un precio muy competitivo. Con 4,27 metros de longitud, cuesta en su versión deportiva FR incluso un poco menos que el Peugeot 308 en versión superior Allure. No obstante, equipado con un sistema de dirección menos extremo, pero preciso y sensible, así como con un chasis consecuentemente rígido (de serie en el FR), es bastante superior a la hora de tomar curvas, y no tiene nada que envidiar al Ford Focus. Y lo que es mejor: en esta misma versión, el Seat León dispone de asientos aún más moldeados, que ofrecen un agarre lateral ejemplar y un gran apoyo para las piernas.

Tan sólo el chasis deportivo del Seat León podría resultar a algunos quizá demasiado duro. A diferencia del Opel Astra, sus ajustes ahorran a los pasajeros molestas vibraciones y sacudidas, por lo que es bastante más soportable. ¿Y el motor? Pues este 2.0 TDI resulta ideal para la conducción ágil. Tras tomarse un segundo para pensar, este Diesel arranca con fuerza e impulsa al peso pluma de la comparativa (pesa sólo 1.318 kg) con todas sus ganas.

Otro detallazo del Seat León es la caja de cambios con poco recorrido entre las marchas, incluida su gruñona palanca, que además se encuentra muy bien situada. Además, el motor TDI es relativamente silencioso, incluso a altas velocidades. A pesar de sus buenas prestaciones de conducción, el Seat León destaca también por su bajo consumo de 6,0 l/100 km de media, especialmente llamativo teniendo en cuenta su potencialidad dinámica.

Por tanto, en conjunto, el Seat León resulta ser claramente el más deportivo del grupo. Sin embargo (y aquí se nota la buena herencia genética del Volkswagen Golf) es, al mismo tiempo, un tipo completamente pragmático. Tiene cajones debajo de los asientos delanteros, rejillas de ventilación y airbags laterales detrás, un maletero de 380 litros de capacidad con superficie de carga continua y suficiente espacio en todos los asientos. No le falta de nada. A esto hay que añadir una visión panorámica aceptable, y un paquete de sistemas de asistencia apenas inferior al del Ford Focus. Al final, lo único que hemos echado en falta de este compacto han sido faros delanteros que sigan la dirección del vehículo. Los faros led, por sí solos, no suelen ofrecer demasiadas ventajas. Creemos, por tanto, que es justo vencedor de la comparativa, seguido a los puntos por el Opel Astra, el Ford Focus y el Peugeot 308… por ese orden.

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