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Nissan X-Trail 2.5 y 2.0 dCI automáticos

Cada vez son más los fabricantes que apuestan por incluir cajas de cambio automáticas en sus modelos. Nissan pone en el mercado dos variantes dotadas con este tipo de cambios, un variador continuo CVT para su motor de gasolina de 2,5 litros y 169 CV de potencia y una caja de cambios convencional, con seis relaciones, para su la versión 2.0 dCI de 150 CV de potencia.
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Nissan X-Trail 2.5 y 2.0 dCI automáticos
El sistema de tracción integral del X-Trail recibe una nueva generación y está disponible en todas las versiones, excepto con el acabado XE que mantiene la del anterior. Su funcionamiento es bastante sencillo y el conductor apenas tiene que actuar sobre un mando giratorio situado al lado de la palanca de cambios.

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Nissan X Trail_03

Este mando tiene tres posiciones: 2WD en la que el X-Trail funciona completamente con la tracción en el tren delantero, 4WD en la que el sistema decide cuánto par motor reparte entre los dos ejes y, por último, el modo Lock, en el que se bloquea el diferencial central dejando un reparto fijo del par motor del 50/50 entre ambos ejes. En el modo 4WD el sistema va variando el reparto de par entre ejes contando con la información que recibe de distintos parámetros, como la posición del acelerador, el volante, las revoluciones del motor, etc..., una vez analizados todos estos datos, el sistema decide el reparto idóneo de par entre ejes para que el comportamiento en curva del coche sea lo más neutro posible.

El tiempo de reacción del sistema es de apenas 1 milisegundo, lo que -según la marca- le convierte en el más rápido de su segmento. Gracias a este modo, el subviraje típico de los modelos con tracción delantera se minimiza al máximo ya que cuando el coche empieza a salirse del trazado idóneo de la curva, el sistema empieza a quitar par del tren delantero y lo pasa al trasero, con lo que se consigue disminuir el radio de la curva y hacer que el coche gire lo más neutro posible a la entrada de la misma. Cuando ponemos el botón en modo Lock, lo primero que hace el sistema es desconectar el control de estabilidad -ESP- para que no interfiera lo más mínimo. En ese momento, el control electrónico bloquea el diferencial central y se fija un reparto de par al 50 por ciento entre ambos ejes. Esta situación es muy útil cuando entramos en zonas muy complicadas, con baja adherencia y necesitamos tener la máxima tracción en las cuatro ruedas. Una vez que se superan los 40 km/h, el modo Lock se desactiva de forma automática ya que se entiende que por encima de esa velocidad ya estamos saliendo de esta situación extrema.

A esto se suma la presencia del control de descenso de pendientes que hace que, tras pulsar el interruptor situado junto a la palanca de cambios, el coche baje una rampa pronunciada a una velocidad máxima de 7 km/h y sin que el conductor tenga que intervenir nada más que con el volante; acelerador y freno son activados por el sistema. Junto a este sistema, el Nissan X-Trail también dispone de una ayuda para arranque en cuesta que mantiene con presión el circuito de frenos durante 2 segundos siempre que el coche se encuentre en una rampa y ayuda a que el coche no se vaya para atrás. Este sistema tiene como novedad el hecho de que también funciona cuando el coche está en una rampa con el morro hacia la zona baja y lo que queremos es subirla con la marcha atrás. Bien es cierto que este sistema en el caso de que nos decidamos por montar la caja de cambios automática no es necesario, pero sí que lo es cuando disponemos de la caja manual. El sistema de tracción integral del X-Trail recibe una nueva generación y está disponible en todas las versiones, excepto con el acabado XE que mantiene la del anterior. Su funcionamiento es bastante sencillo y el conductor apenas tiene que actuar sobre un mando giratorio situado al lado de la palanca de cambios. Este mando tiene tres posiciones: 2WD en la que el X-Trail funciona completamente con la tracción en el tren delantero, 4WD en la que el sistema decide cuánto par motor reparte entre los dos ejes y, por último, el modo Lock, en el que se bloquea el diferencial central dejando un reparto fijo del par motor del 50/50 entre ambos ejes. En el modo 4WD el sistema va variando el reparto de par entre ejes contando con la información que recibe de distintos parámetros, como la posición del acelerador, el volante, las revoluciones del motor, etc..., una vez analizados todos estos datos, el sistema decide el reparto idóneo de par entre ejes para que el comportamiento en curva del coche sea lo más neutro posible.

El tiempo de reacción del sistema es de apenas 1 milisegundo, lo que -según la marca- le convierte en el más rápido de su segmento. Gracias a este modo, el subviraje típico de los modelos con tracción delantera se minimiza al máximo ya que cuando el coche empieza a salirse del trazado idóneo de la curva, el sistema empieza a quitar par del tren delantero y lo pasa al trasero, con lo que se consigue disminuir el radio de la curva y hacer que el coche gire lo más neutro posible a la entrada de la misma. Cuando ponemos el botón en modo Lock, lo primero que hace el sistema es desconectar el control de estabilidad -ESP- para que no interfiera lo más mínimo. En ese momento, el control electrónico bloquea el diferencial central y se fija un reparto de par al 50 por ciento entre ambos ejes. Esta situación es muy útil cuando entramos en zonas muy complicadas, con baja adherencia y necesitamos tener la máxima tracción en las cuatro ruedas. Una vez que se superan los 40 km/h, el modo Lock se desactiva de forma automática ya que se entiende que por encima de esa velocidad ya estamos saliendo de esta situación extrema.

A esto se suma la presencia del control de descenso de pendientes que hace que, tras pulsar el interruptor situado junto a la palanca de cambios, el coche baje una rampa pronunciada a una velocidad máxima de 7 km/h y sin que el conductor tenga que intervenir nada más que con el volante; acelerador y freno son activados por el sistema. Junto a este sistema, el Nissan X-Trail también dispone de una ayuda para arranque en cuesta que mantiene con presión el circuito de frenos durante 2 segundos siempre que el coche se encuentre en una rampa y ayuda a que el coche no se vaya para atrás. Este sistema tiene como novedad el hecho de que también funciona cuando el coche está en una rampa con el morro hacia la zona baja y lo que queremos es subirla con la marcha atrás. Bien es cierto que este sistema en el caso de que nos decidamos por montar la caja de cambios automática no es necesario, pero sí que lo es cuando disponemos de la caja manual. El sistema de tracción integral del X-Trail recibe una nueva generación y está disponible en todas las versiones, excepto con el acabado XE que mantiene la del anterior. Su funcionamiento es bastante sencillo y el conductor apenas tiene que actuar sobre un mando giratorio situado al lado de la palanca de cambios. Este mando tiene tres posiciones: 2WD en la que el X-Trail funciona completamente con la tracción en el tren delantero, 4WD en la que el sistema decide cuánto par motor reparte entre los dos ejes y, por último, el modo Lock, en el que se bloquea el diferencial central dejando un reparto fijo del par motor del 50/50 entre ambos ejes. En el modo 4WD el sistema va variando el reparto de par entre ejes contando con la información que recibe de distintos parámetros, como la posición del acelerador, el volante, las revoluciones del motor, etc..., una vez analizados todos estos datos, el sistema decide el reparto idóneo de par entre ejes para que el comportamiento en curva del coche sea lo más neutro posible.

El tiempo de reacción del sistema es de apenas 1 milisegundo, lo que -según la marca- le convierte en el más rápido de su segmento. Gracias a este modo, el subviraje típico de los modelos con tracción delantera se minimiza al máximo ya que cuando el coche empieza a salirse del trazado idóneo de la curva, el sistema empieza a quitar par del tren delantero y lo pasa al trasero, con lo que se consigue disminuir el radio de la curva y hacer que el coche gire lo más neutro posible a la entrada de la misma. Cuando ponemos el botón en modo Lock, lo primero que hace el sistema es desconectar el control de estabilidad -ESP- para que no interfiera lo más mínimo. En ese momento, el control electrónico bloquea el diferencial central y se fija un reparto de par al 50 por ciento entre ambos ejes. Esta situación es muy útil cuando entramos en zonas muy complicadas, con baja adherencia y necesitamos tener la máxima tracción en las cuatro ruedas. Una vez que se superan los 40 km/h, el modo Lock se desactiva de forma automática ya que se entiende que por encima de esa velocidad ya estamos saliendo de esta situación extrema.

A esto se suma la presencia del control de descenso de pendientes que hace que, tras pulsar el interruptor situado junto a la palanca de cambios, el coche baje una rampa pronunciada a una velocidad máxima de 7 km/h y sin que el conductor tenga que intervenir nada más que con el volante; acelerador y freno son activados por el sistema. Junto a este sistema, el Nissan X-Trail también dispone de una ayuda para arranque en cuesta que mantiene con presión el circuito de frenos durante 2 segundos siempre que el coche se encuentre en una rampa y ayuda a que el coche no se vaya para atrás. Este sistema tiene como novedad el hecho de que también funciona cuando el coche está en una rampa con el morro hacia la zona baja y lo que queremos es subirla con la marcha atrás. Bien es cierto que este sistema en el caso de que nos decidamos por montar la caja de cambios automática no es necesario, pero sí que lo es cuando disponemos de la caja manual. El sistema de tracción integral del X-Trail recibe una nueva generación y está disponible en todas las versiones, excepto con el acabado XE que mantiene la del anterior. Su funcionamiento es bastante sencillo y el conductor apenas tiene que actuar sobre un mando giratorio situado al lado de la palanca de cambios. Este mando tiene tres posiciones: 2WD en la que el X-Trail funciona completamente con la tracción en el tren delantero, 4WD en la que el sistema decide cuánto par motor reparte entre los dos ejes y, por último, el modo Lock, en el que se bloquea el diferencial central dejando un reparto fijo del par motor del 50/50 entre ambos ejes. En el modo 4WD el sistema va variando el reparto de par entre ejes contando con la información que recibe de distintos parámetros, como la posición del acelerador, el volante, las revoluciones del motor, etc..., una vez analizados todos estos datos, el sistema decide el reparto idóneo de par entre ejes para que el comportamiento en curva del coche sea lo más neutro posible.

El tiempo de reacción del sistema es de apenas 1 milisegundo, lo que -según la marca- le convierte en el más rápido de su segmento. Gracias a este modo, el subviraje típico de los modelos con tracción delantera se minimiza al máximo ya que cuando el coche empieza a salirse del trazado idóneo de la curva, el sistema empieza a quitar par del tren delantero y lo pasa al trasero, con lo que se consigue disminuir el radio de la curva y hacer que el coche gire lo más neutro posible a la entrada de la misma. Cuando ponemos el botón en modo Lock, lo primero que hace el sistema es desconectar el control de estabilidad -ESP- para que no interfiera lo más mínimo. En ese momento, el control electrónico bloquea el diferencial central y se fija un reparto de par al 50 por ciento entre ambos ejes. Esta situación es muy útil cuando entramos en zonas muy complicadas, con baja adherencia y necesitamos tener la máxima tracción en las cuatro ruedas. Una vez que se superan los 40 km/h, el modo Lock se desactiva de forma automática ya que se entiende que por encima de esa velocidad ya estamos saliendo de esta situación extrema.

A esto se suma la presencia del control de descenso de pendientes que hace que, tras pulsar el interruptor situado junto a la palanca de cambios, el coche baje una rampa pronunciada a una velocidad máxima de 7 km/h y sin que el conductor tenga que intervenir nada más que con el volante; acelerador y freno son activados por el sistema. Junto a este sistema, el Nissan X-Trail también dispone de una ayuda para arranque en cuesta que mantiene con presión el circuito de frenos durante 2 segundos siempre que el coche se encuentre en una rampa y ayuda a que el coche no se vaya para atrás. Este sistema tiene como novedad el hecho de que también funciona cuando el coche está en una rampa con el morro hacia la zona baja y lo que queremos es subirla con la marcha atrás. Bien es cierto que este sistema en el caso de que nos decidamos por montar la caja de cambios automática no es necesario, pero sí que lo es cuando disponemos de la caja manual.
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