Publicidad

Nissan X-Trail 2.5 y 2.0 dCI automáticos

Cada vez son más los fabricantes que apuestan por incluir cajas de cambio automáticas en sus modelos. Nissan pone en el mercado dos variantes dotadas con este tipo de cambios, un variador continuo CVT para su motor de gasolina de 2,5 litros y 169 CV de potencia y una caja de cambios convencional, con seis relaciones, para su la versión 2.0 dCI de 150 CV de potencia.
-
Nissan X-Trail 2.5 y 2.0 dCI automáticos
Fue en los últimos meses del pasado año cuando Nissan hizo una actualización de su todo camino de tamaño medio, el X-Trail. Además de una actualización de su imagen, el Nissan X-Trail recibió su nueva plataforma y, además, se aprovechó para mejorar y poner al día su oferta de tecnología aplicada al coche, tanto en su faceta de seguridad como en la del confort. Así, se presentaron versiones dotadas de cajas de cambio automáticas -convencionales o CVT- mecánicas revisadas y, lo más importante, una actualización de su sistema de tracción integral, denominado All-Mode 4x4-i que recibe nueva gestión electrónica y funciones.

Galería relacionada

Nissan X Trail_03

De los motores presentes en la gama, el más demandado, en un porcentaje superior al 80 por ciento, es el 2.0 dci de 150 CV, algo lógico en un mercado como el nuestro que se ha "dieselizado" de forma casi extrema, aunque ahora habrá que ver la reacción de los compradores con el precio del gasóleo por encima del de la gasolina. Junto con este motor se ofrece una caja de cambios automática, con convertidor de par y seis relaciones, que aporta un buen número de ventajas frente a la versión manual.

Para empezar, los cambios de marcha se hacen de una forma sumamente suave, sin que existan tirones apreciables, incluso bajando de marchas. La caja tiene accionamiento totalmente automático y la posibilidad de ir cambiando manualmente de marcha mediante un selector tipo secuencial. No hay levas tras el volante, ni siquiera como opción, aunque en este tipo de vehículos esta carencia tampoco resulta muy importante. En el motor de gasolina –novedad en la gama en nuestro mercado- se ha optado por montar una caja de cambios con variador continuo -CVT- al estilo de la que ofrece su hermano mayor, el Nissan Murano. La suavidad típica de los motores de gasolina, unido a la del cambio de variador continuo, hacen que esta unión sea bastante lógica. Además, los motores de gasolina son casi exclusiva de mercados no europeos y, ahí, los cambios CVT suelen ser muy apreciados.

El sobreprecio de la caja de cambios automática es de 2.500 euros con respecto a la versión equivalente de motor y acabado dotada de caja de cambios manual. Fue en los últimos meses del pasado año cuando Nissan hizo una actualización de su todo camino de tamaño medio, el X-Trail. Además de una actualización de su imagen, el Nissan X-Trail recibió su nueva plataforma y, además, se aprovechó para mejorar y poner al día su oferta de tecnología aplicada al coche, tanto en su faceta de seguridad como en la del confort. Así, se presentaron versiones dotadas de cajas de cambio automáticas -convencionales o CVT- mecánicas revisadas y, lo más importante, una actualización de su sistema de tracción integral, denominado All-Mode 4x4-i que recibe nueva gestión electrónica y funciones. De los motores presentes en la gama, el más demandado, en un porcentaje superior al 80 por ciento, es el 2.0 dci de 150 CV, algo lógico en un mercado como el nuestro que se ha "dieselizado" de forma casi extrema, aunque ahora habrá que ver la reacción de los compradores con el precio del gasóleo por encima del de la gasolina. Junto con este motor se ofrece una caja de cambios automática, con convertidor de par y seis relaciones, que aporta un buen número de ventajas frente a la versión manual.

Para empezar, los cambios de marcha se hacen de una forma sumamente suave, sin que existan tirones apreciables, incluso bajando de marchas. La caja tiene accionamiento totalmente automático y la posibilidad de ir cambiando manualmente de marcha mediante un selector tipo secuencial. No hay levas tras el volante, ni siquiera como opción, aunque en este tipo de vehículos esta carencia tampoco resulta muy importante. En el motor de gasolina –novedad en la gama en nuestro mercado- se ha optado por montar una caja de cambios con variador continuo -CVT- al estilo de la que ofrece su hermano mayor, el Nissan Murano. La suavidad típica de los motores de gasolina, unido a la del cambio de variador continuo, hacen que esta unión sea bastante lógica. Además, los motores de gasolina son casi exclusiva de mercados no europeos y, ahí, los cambios CVT suelen ser muy apreciados.

El sobreprecio de la caja de cambios automática es de 2.500 euros con respecto a la versión equivalente de motor y acabado dotada de caja de cambios manual. Fue en los últimos meses del pasado año cuando Nissan hizo una actualización de su todo camino de tamaño medio, el X-Trail. Además de una actualización de su imagen, el Nissan X-Trail recibió su nueva plataforma y, además, se aprovechó para mejorar y poner al día su oferta de tecnología aplicada al coche, tanto en su faceta de seguridad como en la del confort. Así, se presentaron versiones dotadas de cajas de cambio automáticas -convencionales o CVT- mecánicas revisadas y, lo más importante, una actualización de su sistema de tracción integral, denominado All-Mode 4x4-i que recibe nueva gestión electrónica y funciones. De los motores presentes en la gama, el más demandado, en un porcentaje superior al 80 por ciento, es el 2.0 dci de 150 CV, algo lógico en un mercado como el nuestro que se ha "dieselizado" de forma casi extrema, aunque ahora habrá que ver la reacción de los compradores con el precio del gasóleo por encima del de la gasolina. Junto con este motor se ofrece una caja de cambios automática, con convertidor de par y seis relaciones, que aporta un buen número de ventajas frente a la versión manual.

Para empezar, los cambios de marcha se hacen de una forma sumamente suave, sin que existan tirones apreciables, incluso bajando de marchas. La caja tiene accionamiento totalmente automático y la posibilidad de ir cambiando manualmente de marcha mediante un selector tipo secuencial. No hay levas tras el volante, ni siquiera como opción, aunque en este tipo de vehículos esta carencia tampoco resulta muy importante. En el motor de gasolina –novedad en la gama en nuestro mercado- se ha optado por montar una caja de cambios con variador continuo -CVT- al estilo de la que ofrece su hermano mayor, el Nissan Murano. La suavidad típica de los motores de gasolina, unido a la del cambio de variador continuo, hacen que esta unión sea bastante lógica. Además, los motores de gasolina son casi exclusiva de mercados no europeos y, ahí, los cambios CVT suelen ser muy apreciados.

El sobreprecio de la caja de cambios automática es de 2.500 euros con respecto a la versión equivalente de motor y acabado dotada de caja de cambios manual. Fue en los últimos meses del pasado año cuando Nissan hizo una actualización de su todo camino de tamaño medio, el X-Trail. Además de una actualización de su imagen, el Nissan X-Trail recibió su nueva plataforma y, además, se aprovechó para mejorar y poner al día su oferta de tecnología aplicada al coche, tanto en su faceta de seguridad como en la del confort. Así, se presentaron versiones dotadas de cajas de cambio automáticas -convencionales o CVT- mecánicas revisadas y, lo más importante, una actualización de su sistema de tracción integral, denominado All-Mode 4x4-i que recibe nueva gestión electrónica y funciones. De los motores presentes en la gama, el más demandado, en un porcentaje superior al 80 por ciento, es el 2.0 dci de 150 CV, algo lógico en un mercado como el nuestro que se ha "dieselizado" de forma casi extrema, aunque ahora habrá que ver la reacción de los compradores con el precio del gasóleo por encima del de la gasolina. Junto con este motor se ofrece una caja de cambios automática, con convertidor de par y seis relaciones, que aporta un buen número de ventajas frente a la versión manual.

Para empezar, los cambios de marcha se hacen de una forma sumamente suave, sin que existan tirones apreciables, incluso bajando de marchas. La caja tiene accionamiento totalmente automático y la posibilidad de ir cambiando manualmente de marcha mediante un selector tipo secuencial. No hay levas tras el volante, ni siquiera como opción, aunque en este tipo de vehículos esta carencia tampoco resulta muy importante. En el motor de gasolina –novedad en la gama en nuestro mercado- se ha optado por montar una caja de cambios con variador continuo -CVT- al estilo de la que ofrece su hermano mayor, el Nissan Murano. La suavidad típica de los motores de gasolina, unido a la del cambio de variador continuo, hacen que esta unión sea bastante lógica. Además, los motores de gasolina son casi exclusiva de mercados no europeos y, ahí, los cambios CVT suelen ser muy apreciados.

El sobreprecio de la caja de cambios automática es de 2.500 euros con respecto a la versión equivalente de motor y acabado dotada de caja de cambios manual.

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.