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Mercedes Clase C Estate

No sólo como vehículo familiar, sino también como alternativa para el ocio y el tiempo libre se presenta el Clase C Estate. Dispone de los mismos motores que la berlina.
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Mercedes Clase C Estate

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Mercedes Clase C Estate

Si un Clase C parecía pequeño, ya ha llegado la alternativa: se trata de la versión familiar de esta berlina Premium que pasa a denominarse Estate, en lugar de T-model como ocurría hasta el momento. De hecho, el otro Mercedes con carrocería familiar que existe, el Clase E también cambia su denominación a Estate. Lo que más nos ha llamado la atención ha sido su diseño, bastante deportivo y alejado de la tradicional imagen clásica de Mercedes. También es verdad que esto ocurre, sobre todo, en el acabado Avantgarde, que tiene la estrella integrada en la parrilla. Sin embargo, el Elegance, sí continua con la típica estrella sobre el capó, al igual que el Classic, que sigue siendo el acabado más básico. Estos detalles son suficientes para marcar dos estilos muy diferentes.

Como es lógico, el gran atractivo es el mayor volumen de maletero y que, con los respaldos de los asientos abatidos, alcanza la cifra de 1.500 litros. En opción se puede pagar por un conjunto de accesorios para el maletero, entre los que destacan bolsas portaobjetos y barras deslizantes para sujetarlas en el piso del maletero. En España será de serie la rueda de emergencia en lugar del kit antipinchazos. Mercedes está apostando fuerte por este modelo, que, en líneas generales, nos ha parecido muy acertado. El interior, por ejemplo, es cómodo aunque no tan amplio como el de algunas berlinas rivales de marcas más comerciales. Tal como comentábamos al principio, la gama de motores coincide con la de la berlina. Por ello, la versión básica de gasolina es la C 180 K con compresor, que alcanza los 156 CV y está a la venta por 35.400 euros. El siguiente sería el C 200 K, que incorpora el mismo motor de 1,8 litros pero con 184 CV por 38.050 euros. Para los que quieran una mecánica más refinada, también con la gasolina como combustible, la elección más equilibrada es el C280 con un V6 de 3 litros y 231 CV, con un precio final de 41.500 euros, sólo 1.850 euros más caro que el C230 con un V6 de 2,5 litros y 204 CV. El tope de gama (sin contar el AMG) es el C350, con un motor V6 de 3,5 litros, 272 CV y 52.300 euros de precio de venta. En Diesel la oferta no es tan amplia, aunque sí suficiente para las necesidades de la mayoría de conductores. El C200 CDI y el C220 CDI comparten el mismo motor de cuatro cilindros y 2,2 litros, aunque con potencias respectivas de 136 y 170 CV. Si las prestaciones no son lo más importante, el C200 CDI es recomendable, aunque la realidad es que por 39.150 euros (2.550 euros más) tenemos el C220 CDI. El más potente de todos los Diesel y el único que puede llevar en opción la tracción integral a las cuatro ruedas “4Matic” es el C320 CDI de 224 CV. Cuesta 46.750 euros con propulsión trasera y 52.350 con la 4Matic. Además del cambio manual de seis relaciones, de serie en los cuatro cilindros, se puede pagar aparte por uno automático de cinco velocidades, que en los propulsores V6 es de siete, y se llama 7G-Tronic. El C Estate, que se pondrá a la venta en febrero del próximo año, supone una alternativa al Audi A4 Avant, con bastante más tiempo en el mercado, o al Serie 3 Touring de BMW. Si un Clase C parecía pequeño, ya ha llegado la alternativa: se trata de la versión familiar de esta berlina Premium que pasa a denominarse Estate, en lugar de T-model como ocurría hasta el momento. De hecho, el otro Mercedes con carrocería familiar que existe, el Clase E también cambia su denominación a Estate. Lo que más nos ha llamado la atención ha sido su diseño, bastante deportivo y alejado de la tradicional imagen clásica de Mercedes. También es verdad que esto ocurre, sobre todo, en el acabado Avantgarde, que tiene la estrella integrada en la parrilla. Sin embargo, el Elegance, sí continua con la típica estrella sobre el capó, al igual que el Classic, que sigue siendo el acabado más básico. Estos detalles son suficientes para marcar dos estilos muy diferentes.

Como es lógico, el gran atractivo es el mayor volumen de maletero y que, con los respaldos de los asientos abatidos, alcanza la cifra de 1.500 litros. En opción se puede pagar por un conjunto de accesorios para el maletero, entre los que destacan bolsas portaobjetos y barras deslizantes para sujetarlas en el piso del maletero. En España será de serie la rueda de emergencia en lugar del kit antipinchazos. Mercedes está apostando fuerte por este modelo, que, en líneas generales, nos ha parecido muy acertado. El interior, por ejemplo, es cómodo aunque no tan amplio como el de algunas berlinas rivales de marcas más comerciales. Tal como comentábamos al principio, la gama de motores coincide con la de la berlina. Por ello, la versión básica de gasolina es la C 180 K con compresor, que alcanza los 156 CV y está a la venta por 35.400 euros. El siguiente sería el C 200 K, que incorpora el mismo motor de 1,8 litros pero con 184 CV por 38.050 euros. Para los que quieran una mecánica más refinada, también con la gasolina como combustible, la elección más equilibrada es el C280 con un V6 de 3 litros y 231 CV, con un precio final de 41.500 euros, sólo 1.850 euros más caro que el C230 con un V6 de 2,5 litros y 204 CV. El tope de gama (sin contar el AMG) es el C350, con un motor V6 de 3,5 litros, 272 CV y 52.300 euros de precio de venta. En Diesel la oferta no es tan amplia, aunque sí suficiente para las necesidades de la mayoría de conductores. El C200 CDI y el C220 CDI comparten el mismo motor de cuatro cilindros y 2,2 litros, aunque con potencias respectivas de 136 y 170 CV. Si las prestaciones no son lo más importante, el C200 CDI es recomendable, aunque la realidad es que por 39.150 euros (2.550 euros más) tenemos el C220 CDI. El más potente de todos los Diesel y el único que puede llevar en opción la tracción integral a las cuatro ruedas “4Matic” es el C320 CDI de 224 CV. Cuesta 46.750 euros con propulsión trasera y 52.350 con la 4Matic. Además del cambio manual de seis relaciones, de serie en los cuatro cilindros, se puede pagar aparte por uno automático de cinco velocidades, que en los propulsores V6 es de siete, y se llama 7G-Tronic. El C Estate, que se pondrá a la venta en febrero del próximo año, supone una alternativa al Audi A4 Avant, con bastante más tiempo en el mercado, o al Serie 3 Touring de BMW. Si un Clase C parecía pequeño, ya ha llegado la alternativa: se trata de la versión familiar de esta berlina Premium que pasa a denominarse Estate, en lugar de T-model como ocurría hasta el momento. De hecho, el otro Mercedes con carrocería familiar que existe, el Clase E también cambia su denominación a Estate. Lo que más nos ha llamado la atención ha sido su diseño, bastante deportivo y alejado de la tradicional imagen clásica de Mercedes. También es verdad que esto ocurre, sobre todo, en el acabado Avantgarde, que tiene la estrella integrada en la parrilla. Sin embargo, el Elegance, sí continua con la típica estrella sobre el capó, al igual que el Classic, que sigue siendo el acabado más básico. Estos detalles son suficientes para marcar dos estilos muy diferentes.

Como es lógico, el gran atractivo es el mayor volumen de maletero y que, con los respaldos de los asientos abatidos, alcanza la cifra de 1.500 litros. En opción se puede pagar por un conjunto de accesorios para el maletero, entre los que destacan bolsas portaobjetos y barras deslizantes para sujetarlas en el piso del maletero. En España será de serie la rueda de emergencia en lugar del kit antipinchazos. Mercedes está apostando fuerte por este modelo, que, en líneas generales, nos ha parecido muy acertado. El interior, por ejemplo, es cómodo aunque no tan amplio como el de algunas berlinas rivales de marcas más comerciales. Tal como comentábamos al principio, la gama de motores coincide con la de la berlina. Por ello, la versión básica de gasolina es la C 180 K con compresor, que alcanza los 156 CV y está a la venta por 35.400 euros. El siguiente sería el C 200 K, que incorpora el mismo motor de 1,8 litros pero con 184 CV por 38.050 euros. Para los que quieran una mecánica más refinada, también con la gasolina como combustible, la elección más equilibrada es el C280 con un V6 de 3 litros y 231 CV, con un precio final de 41.500 euros, sólo 1.850 euros más caro que el C230 con un V6 de 2,5 litros y 204 CV. El tope de gama (sin contar el AMG) es el C350, con un motor V6 de 3,5 litros, 272 CV y 52.300 euros de precio de venta. En Diesel la oferta no es tan amplia, aunque sí suficiente para las necesidades de la mayoría de conductores. El C200 CDI y el C220 CDI comparten el mismo motor de cuatro cilindros y 2,2 litros, aunque con potencias respectivas de 136 y 170 CV. Si las prestaciones no son lo más importante, el C200 CDI es recomendable, aunque la realidad es que por 39.150 euros (2.550 euros más) tenemos el C220 CDI. El más potente de todos los Diesel y el único que puede llevar en opción la tracción integral a las cuatro ruedas “4Matic” es el C320 CDI de 224 CV. Cuesta 46.750 euros con propulsión trasera y 52.350 con la 4Matic. Además del cambio manual de seis relaciones, de serie en los cuatro cilindros, se puede pagar aparte por uno automático de cinco velocidades, que en los propulsores V6 es de siete, y se llama 7G-Tronic. El C Estate, que se pondrá a la venta en febrero del próximo año, supone una alternativa al Audi A4 Avant, con bastante más tiempo en el mercado, o al Serie 3 Touring de BMW. Si un Clase C parecía pequeño, ya ha llegado la alternativa: se trata de la versión familiar de esta berlina Premium que pasa a denominarse Estate, en lugar de T-model como ocurría hasta el momento. De hecho, el otro Mercedes con carrocería familiar que existe, el Clase E también cambia su denominación a Estate. Lo que más nos ha llamado la atención ha sido su diseño, bastante deportivo y alejado de la tradicional imagen clásica de Mercedes. También es verdad que esto ocurre, sobre todo, en el acabado Avantgarde, que tiene la estrella integrada en la parrilla. Sin embargo, el Elegance, sí continua con la típica estrella sobre el capó, al igual que el Classic, que sigue siendo el acabado más básico. Estos detalles son suficientes para marcar dos estilos muy diferentes.

Como es lógico, el gran atractivo es el mayor volumen de maletero y que, con los respaldos de los asientos abatidos, alcanza la cifra de 1.500 litros. En opción se puede pagar por un conjunto de accesorios para el maletero, entre los que destacan bolsas portaobjetos y barras deslizantes para sujetarlas en el piso del maletero. En España será de serie la rueda de emergencia en lugar del kit antipinchazos. Mercedes está apostando fuerte por este modelo, que, en líneas generales, nos ha parecido muy acertado. El interior, por ejemplo, es cómodo aunque no tan amplio como el de algunas berlinas rivales de marcas más comerciales. Tal como comentábamos al principio, la gama de motores coincide con la de la berlina. Por ello, la versión básica de gasolina es la C 180 K con compresor, que alcanza los 156 CV y está a la venta por 35.400 euros. El siguiente sería el C 200 K, que incorpora el mismo motor de 1,8 litros pero con 184 CV por 38.050 euros. Para los que quieran una mecánica más refinada, también con la gasolina como combustible, la elección más equilibrada es el C280 con un V6 de 3 litros y 231 CV, con un precio final de 41.500 euros, sólo 1.850 euros más caro que el C230 con un V6 de 2,5 litros y 204 CV. El tope de gama (sin contar el AMG) es el C350, con un motor V6 de 3,5 litros, 272 CV y 52.300 euros de precio de venta. En Diesel la oferta no es tan amplia, aunque sí suficiente para las necesidades de la mayoría de conductores. El C200 CDI y el C220 CDI comparten el mismo motor de cuatro cilindros y 2,2 litros, aunque con potencias respectivas de 136 y 170 CV. Si las prestaciones no son lo más importante, el C200 CDI es recomendable, aunque la realidad es que por 39.150 euros (2.550 euros más) tenemos el C220 CDI. El más potente de todos los Diesel y el único que puede llevar en opción la tracción integral a las cuatro ruedas “4Matic” es el C320 CDI de 224 CV. Cuesta 46.750 euros con propulsión trasera y 52.350 con la 4Matic. Además del cambio manual de seis relaciones, de serie en los cuatro cilindros, se puede pagar aparte por uno automático de cinco velocidades, que en los propulsores V6 es de siete, y se llama 7G-Tronic. El C Estate, que se pondrá a la venta en febrero del próximo año, supone una alternativa al Audi A4 Avant, con bastante más tiempo en el mercado, o al Serie 3 Touring de BMW. Si un Clase C parecía pequeño, ya ha llegado la alternativa: se trata de la versión familiar de esta berlina Premium que pasa a denominarse Estate, en lugar de T-model como ocurría hasta el momento. De hecho, el otro Mercedes con carrocería familiar que existe, el Clase E también cambia su denominación a Estate. Lo que más nos ha llamado la atención ha sido su diseño, bastante deportivo y alejado de la tradicional imagen clásica de Mercedes. También es verdad que esto ocurre, sobre todo, en el acabado Avantgarde, que tiene la estrella integrada en la parrilla. Sin embargo, el Elegance, sí continua con la típica estrella sobre el capó, al igual que el Classic, que sigue siendo el acabado más básico. Estos detalles son suficientes para marcar dos estilos muy diferentes.

Como es lógico, el gran atractivo es el mayor volumen de maletero y que, con los respaldos de los asientos abatidos, alcanza la cifra de 1.500 litros. En opción se puede pagar por un conjunto de accesorios para el maletero, entre los que destacan bolsas portaobjetos y barras deslizantes para sujetarlas en el piso del maletero. En España será de serie la rueda de emergencia en lugar del kit antipinchazos. Mercedes está apostando fuerte por este modelo, que, en líneas generales, nos ha parecido muy acertado. El interior, por ejemplo, es cómodo aunque no tan amplio como el de algunas berlinas rivales de marcas más comerciales. Tal como comentábamos al principio, la gama de motores coincide con la de la berlina. Por ello, la versión básica de gasolina es la C 180 K con compresor, que alcanza los 156 CV y está a la venta por 35.400 euros. El siguiente sería el C 200 K, que incorpora el mismo motor de 1,8 litros pero con 184 CV por 38.050 euros. Para los que quieran una mecánica más refinada, también con la gasolina como combustible, la elección más equilibrada es el C280 con un V6 de 3 litros y 231 CV, con un precio final de 41.500 euros, sólo 1.850 euros más caro que el C230 con un V6 de 2,5 litros y 204 CV. El tope de gama (sin contar el AMG) es el C350, con un motor V6 de 3,5 litros, 272 CV y 52.300 euros de precio de venta. En Diesel la oferta no es tan amplia, aunque sí suficiente para las necesidades de la mayoría de conductores. El C200 CDI y el C220 CDI comparten el mismo motor de cuatro cilindros y 2,2 litros, aunque con potencias respectivas de 136 y 170 CV. Si las prestaciones no son lo más importante, el C200 CDI es recomendable, aunque la realidad es que por 39.150 euros (2.550 euros más) tenemos el C220 CDI. El más potente de todos los Diesel y el único que puede llevar en opción la tracción integral a las cuatro ruedas “4Matic” es el C320 CDI de 224 CV. Cuesta 46.750 euros con propulsión trasera y 52.350 con la 4Matic. Además del cambio manual de seis relaciones, de serie en los cuatro cilindros, se puede pagar aparte por uno automático de cinco velocidades, que en los propulsores V6 es de siete, y se llama 7G-Tronic. El C Estate, que se pondrá a la venta en febrero del próximo año, supone una alternativa al Audi A4 Avant, con bastante más tiempo en el mercado, o al Serie 3 Touring de BMW. Si un Clase C parecía pequeño, ya ha llegado la alternativa: se trata de la versión familiar de esta berlina Premium que pasa a denominarse Estate, en lugar de T-model como ocurría hasta el momento. De hecho, el otro Mercedes con carrocería familiar que existe, el Clase E también cambia su denominación a Estate. Lo que más nos ha llamado la atención ha sido su diseño, bastante deportivo y alejado de la tradicional imagen clásica de Mercedes. También es verdad que esto ocurre, sobre todo, en el acabado Avantgarde, que tiene la estrella integrada en la parrilla. Sin embargo, el Elegance, sí continua con la típica estrella sobre el capó, al igual que el Classic, que sigue siendo el acabado más básico. Estos detalles son suficientes para marcar dos estilos muy diferentes.

Como es lógico, el gran atractivo es el mayor volumen de maletero y que, con los respaldos de los asientos abatidos, alcanza la cifra de 1.500 litros. En opción se puede pagar por un conjunto de accesorios para el maletero, entre los que destacan bolsas portaobjetos y barras deslizantes para sujetarlas en el piso del maletero. En España será de serie la rueda de emergencia en lugar del kit antipinchazos. Mercedes está apostando fuerte por este modelo, que, en líneas generales, nos ha parecido muy acertado. El interior, por ejemplo, es cómodo aunque no tan amplio como el de algunas berlinas rivales de marcas más comerciales. Tal como comentábamos al principio, la gama de motores coincide con la de la berlina. Por ello, la versión básica de gasolina es la C 180 K con compresor, que alcanza los 156 CV y está a la venta por 35.400 euros. El siguiente sería el C 200 K, que incorpora el mismo motor de 1,8 litros pero con 184 CV por 38.050 euros. Para los que quieran una mecánica más refinada, también con la gasolina como combustible, la elección más equilibrada es el C280 con un V6 de 3 litros y 231 CV, con un precio final de 41.500 euros, sólo 1.850 euros más caro que el C230 con un V6 de 2,5 litros y 204 CV. El tope de gama (sin contar el AMG) es el C350, con un motor V6 de 3,5 litros, 272 CV y 52.300 euros de precio de venta. En Diesel la oferta no es tan amplia, aunque sí suficiente para las necesidades de la mayoría de conductores. El C200 CDI y el C220 CDI comparten el mismo motor de cuatro cilindros y 2,2 litros, aunque con potencias respectivas de 136 y 170 CV. Si las prestaciones no son lo más importante, el C200 CDI es recomendable, aunque la realidad es que por 39.150 euros (2.550 euros más) tenemos el C220 CDI. El más potente de todos los Diesel y el único que puede llevar en opción la tracción integral a las cuatro ruedas “4Matic” es el C320 CDI de 224 CV. Cuesta 46.750 euros con propulsión trasera y 52.350 con la 4Matic. Además del cambio manual de seis relaciones, de serie en los cuatro cilindros, se puede pagar aparte por uno automático de cinco velocidades, que en los propulsores V6 es de siete, y se llama 7G-Tronic. El C Estate, que se pondrá a la venta en febrero del próximo año, supone una alternativa al Audi A4 Avant, con bastante más tiempo en el mercado, o al Serie 3 Touring de BMW. Si un Clase C parecía pequeño, ya ha llegado la alternativa: se trata de la versión familiar de esta berlina Premium que pasa a denominarse Estate, en lugar de T-model como ocurría hasta el momento. De hecho, el otro Mercedes con carrocería familiar que existe, el Clase E también cambia su denominación a Estate. Lo que más nos ha llamado la atención ha sido su diseño, bastante deportivo y alejado de la tradicional imagen clásica de Mercedes. También es verdad que esto ocurre, sobre todo, en el acabado Avantgarde, que tiene la estrella integrada en la parrilla. Sin embargo, el Elegance, sí continua con la típica estrella sobre el capó, al igual que el Classic, que sigue siendo el acabado más básico. Estos detalles son suficientes para marcar dos estilos muy diferentes.

Como es lógico, el gran atractivo es el mayor volumen de maletero y que, con los respaldos de los asientos abatidos, alcanza la cifra de 1.500 litros. En opción se puede pagar por un conjunto de accesorios para el maletero, entre los que destacan bolsas portaobjetos y barras deslizantes para sujetarlas en el piso del maletero. En España será de serie la rueda de emergencia en lugar del kit antipinchazos. Mercedes está apostando fuerte por este modelo, que, en líneas generales, nos ha parecido muy acertado. El interior, por ejemplo, es cómodo aunque no tan amplio como el de algunas berlinas rivales de marcas más comerciales. Tal como comentábamos al principio, la gama de motores coincide con la de la berlina. Por ello, la versión básica de gasolina es la C 180 K con compresor, que alcanza los 156 CV y está a la venta por 35.400 euros. El siguiente sería el C 200 K, que incorpora el mismo motor de 1,8 litros pero con 184 CV por 38.050 euros. Para los que quieran una mecánica más refinada, también con la gasolina como combustible, la elección más equilibrada es el C280 con un V6 de 3 litros y 231 CV, con un precio final de 41.500 euros, sólo 1.850 euros más caro que el C230 con un V6 de 2,5 litros y 204 CV. El tope de gama (sin contar el AMG) es el C350, con un motor V6 de 3,5 litros, 272 CV y 52.300 euros de precio de venta. En Diesel la oferta no es tan amplia, aunque sí suficiente para las necesidades de la mayoría de conductores. El C200 CDI y el C220 CDI comparten el mismo motor de cuatro cilindros y 2,2 litros, aunque con potencias respectivas de 136 y 170 CV. Si las prestaciones no son lo más importante, el C200 CDI es recomendable, aunque la realidad es que por 39.150 euros (2.550 euros más) tenemos el C220 CDI. El más potente de todos los Diesel y el único que puede llevar en opción la tracción integral a las cuatro ruedas “4Matic” es el C320 CDI de 224 CV. Cuesta 46.750 euros con propulsión trasera y 52.350 con la 4Matic. Además del cambio manual de seis relaciones, de serie en los cuatro cilindros, se puede pagar aparte por uno automático de cinco velocidades, que en los propulsores V6 es de siete, y se llama 7G-Tronic. El C Estate, que se pondrá a la venta en febrero del próximo año, supone una alternativa al Audi A4 Avant, con bastante más tiempo en el mercado, o al Serie 3 Touring de BMW. Si un Clase C parecía pequeño, ya ha llegado la alternativa: se trata de la versión familiar de esta berlina Premium que pasa a denominarse Estate, en lugar de T-model como ocurría hasta el momento. De hecho, el otro Mercedes con carrocería familiar que existe, el Clase E también cambia su denominación a Estate. Lo que más nos ha llamado la atención ha sido su diseño, bastante deportivo y alejado de la tradicional imagen clásica de Mercedes. También es verdad que esto ocurre, sobre todo, en el acabado Avantgarde, que tiene la estrella integrada en la parrilla. Sin embargo, el Elegance, sí continua con la típica estrella sobre el capó, al igual que el Classic, que sigue siendo el acabado más básico. Estos detalles son suficientes para marcar dos estilos muy diferentes.

Como es lógico, el gran atractivo es el mayor volumen de maletero y que, con los respaldos de los asientos abatidos, alcanza la cifra de 1.500 litros. En opción se puede pagar por un conjunto de accesorios para el maletero, entre los que destacan bolsas portaobjetos y barras deslizantes para sujetarlas en el piso del maletero. En España será de serie la rueda de emergencia en lugar del kit antipinchazos. Mercedes está apostando fuerte por este modelo, que, en líneas generales, nos ha parecido muy acertado. El interior, por ejemplo, es cómodo aunque no tan amplio como el de algunas berlinas rivales de marcas más comerciales. Tal como comentábamos al principio, la gama de motores coincide con la de la berlina. Por ello, la versión básica de gasolina es la C 180 K con compresor, que alcanza los 156 CV y está a la venta por 35.400 euros. El siguiente sería el C 200 K, que incorpora el mismo motor de 1,8 litros pero con 184 CV por 38.050 euros. Para los que quieran una mecánica más refinada, también con la gasolina como combustible, la elección más equilibrada es el C280 con un V6 de 3 litros y 231 CV, con un precio final de 41.500 euros, sólo 1.850 euros más caro que el C230 con un V6 de 2,5 litros y 204 CV. El tope de gama (sin contar el AMG) es el C350, con un motor V6 de 3,5 litros, 272 CV y 52.300 euros de precio de venta. En Diesel la oferta no es tan amplia, aunque sí suficiente para las necesidades de la mayoría de conductores. El C200 CDI y el C220 CDI comparten el mismo motor de cuatro cilindros y 2,2 litros, aunque con potencias respectivas de 136 y 170 CV. Si las prestaciones no son lo más importante, el C200 CDI es recomendable, aunque la realidad es que por 39.150 euros (2.550 euros más) tenemos el C220 CDI. El más potente de todos los Diesel y el único que puede llevar en opción la tracción integral a las cuatro ruedas “4Matic” es el C320 CDI de 224 CV. Cuesta 46.750 euros con propulsión trasera y 52.350 con la 4Matic. Además del cambio manual de seis relaciones, de serie en los cuatro cilindros, se puede pagar aparte por uno automático de cinco velocidades, que en los propulsores V6 es de siete, y se llama 7G-Tronic. El C Estate, que se pondrá a la venta en febrero del próximo año, supone una alternativa al Audi A4 Avant, con bastante más tiempo en el mercado, o al Serie 3 Touring de BMW.

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