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Mercedes E 300 BLUETEC

El apellido BLUETEC denomina en Mercedes las versiones con especial predicamento en reducir las emisiones contaminantes. Con su llegada a Europa, el E 300 BLUETEC es pionero en una tecnología limpia que ya le permite superar la normativa de 2011.
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Mercedes E 300 BLUETEC
La tecnología Bluetec se adapta a las mecánicas turbodiésel de Mercedes, con el objetivo de recortar su consumo de combustible y disminuir sus emisiones y no sólo las del famoso CO2, hasta anunciar este E 300 BLUETEC como el diésel más limpio del mercado.

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300BLUETEC

Basado en el E 320 CDI, la modificación de su apelativo no implica una disminución de la cilindrada –que se mantiene inalterada- sino que se trata también de dejar más claro el pequeño recorte de potencia que experimenta este motor con el sistema BLUETEC, pues pasa de 224 a 211 CV, mientras que su par máximo se mantiene inalterado en 55,1 mkg. Con estos rendimientos, el Clase E se anuncia para una velocidad máxima de 244 km/h mientras que acelera hasta los 100 km/h desde parado en sólo 7,2 segundos.

Los consumidores estadounidenses llevan disfrutando de este sistema Bluetec desde otoño del año pasado, tiempo en el que han podido apreciar en número destacado –así lo afirman los responsables de Mercedes- sus ventajas. La tecnología BLUETEC, desarrollada por la marca alemana, reduce las emisiones de los motores con funcionamiento a gasóleo, especialmente, en lo que se refiere a los óxidos de nitrógeno. La generación de este gas, que no es tan conocida popularmente como contaminante como el CO2, es otro de los lastres ecológicos que estas mecánicas llevan a la hora de enfrentarse a las nuevas normativa anticontaminantes. Para restringir las emisiones de este gas, los técnicos de Mercedes han actuado hacia dos vertientes: sobre el mismo funcionamiento del motor y trabajando en los propios gases de escape. En el primer apartado se ha modificado la gestión electrónica del motor al tiempo que se reduce la relación de compresión de 17,7 a 16,5:1. Los inyectores piezoeléctricos son de nueva factura y se ha configurado de manera óptima el trabajo del turbocompresor. También se ha aumentado la cantidad de gases de escape recirculados y se utilizan unas bujías de precalentamiento cerámicas, que aseguran un arranque instantáneo incluso con la relación de compresión más baja. Pero las modificaciones en profundidad se realizan tras los colectores de escape. A partir de ahí se incluye un catalizador de oxidación, que reduce las emisiones de monóxido de carbono e hidrocarburos sin quemar. También se dispone de un filtro de partículas, ya habitual en los modelos de esta marca, que reduce éstas en un 98 por ciento. Y con el objetivo de reducir la concentración de óxidos de nitrógeno –más abundantes en los motores diésel que en los de gasolina- aparece un catalizador de NOx (óxidos de nitrógeno) combinado con lo que denominan SRC (Reducción Catalítica Selectiva) que mediante una reacción química en la que no se necesitan aditivos –en Estados Unidos hay un depósito de urea que se debe rellenar periódicamente-, genera por sí mismo el amoníaco necesario para reducir los NOx en más de un 80 por ciento.

Con el apellido BLUETEC, la conducción del Clase E no pierde ni un ápice de su excelencia, tanto en confort como en la repuesta a las demandas del conductor. Es cierto que se dispone de 13 CV menos de potencia máxima pero el par se mantiene en sus cifras más extremas, por lo que con la cantidad disponible siempre se obtiene la respuesta requerida. Las modificaciones técnicas efectuadas tampoco afectan al nivel sonoro, siendo éste tan quieto como es habitual en esta gama. Por tanto, y a falta de conocer su precio porque hasta enero no se comercializará esta versión, es plenamente recomendable para todos aquéllos compradores concienciados en la reducción de emisiones, dado que aparte de los óxidos nitrosos, también la emisión de CO2 se reduce, pasando de 194 a 189 gr/km. La tecnología Bluetec se adapta a las mecánicas turbodiésel de Mercedes, con el objetivo de recortar su consumo de combustible y disminuir sus emisiones y no sólo las del famoso CO2, hasta anunciar este E 300 BLUETEC como el diésel más limpio del mercado. Basado en el E 320 CDI, la modificación de su apelativo no implica una disminución de la cilindrada –que se mantiene inalterada- sino que se trata también de dejar más claro el pequeño recorte de potencia que experimenta este motor con el sistema BLUETEC, pues pasa de 224 a 211 CV, mientras que su par máximo se mantiene inalterado en 55,1 mkg. Con estos rendimientos, el Clase E se anuncia para una velocidad máxima de 244 km/h mientras que acelera hasta los 100 km/h desde parado en sólo 7,2 segundos.

Los consumidores estadounidenses llevan disfrutando de este sistema Bluetec desde otoño del año pasado, tiempo en el que han podido apreciar en número destacado –así lo afirman los responsables de Mercedes- sus ventajas. La tecnología BLUETEC, desarrollada por la marca alemana, reduce las emisiones de los motores con funcionamiento a gasóleo, especialmente, en lo que se refiere a los óxidos de nitrógeno. La generación de este gas, que no es tan conocida popularmente como contaminante como el CO2, es otro de los lastres ecológicos que estas mecánicas llevan a la hora de enfrentarse a las nuevas normativa anticontaminantes. Para restringir las emisiones de este gas, los técnicos de Mercedes han actuado hacia dos vertientes: sobre el mismo funcionamiento del motor y trabajando en los propios gases de escape. En el primer apartado se ha modificado la gestión electrónica del motor al tiempo que se reduce la relación de compresión de 17,7 a 16,5:1. Los inyectores piezoeléctricos son de nueva factura y se ha configurado de manera óptima el trabajo del turbocompresor. También se ha aumentado la cantidad de gases de escape recirculados y se utilizan unas bujías de precalentamiento cerámicas, que aseguran un arranque instantáneo incluso con la relación de compresión más baja. Pero las modificaciones en profundidad se realizan tras los colectores de escape. A partir de ahí se incluye un catalizador de oxidación, que reduce las emisiones de monóxido de carbono e hidrocarburos sin quemar. También se dispone de un filtro de partículas, ya habitual en los modelos de esta marca, que reduce éstas en un 98 por ciento. Y con el objetivo de reducir la concentración de óxidos de nitrógeno –más abundantes en los motores diésel que en los de gasolina- aparece un catalizador de NOx (óxidos de nitrógeno) combinado con lo que denominan SRC (Reducción Catalítica Selectiva) que mediante una reacción química en la que no se necesitan aditivos –en Estados Unidos hay un depósito de urea que se debe rellenar periódicamente-, genera por sí mismo el amoníaco necesario para reducir los NOx en más de un 80 por ciento.

Con el apellido BLUETEC, la conducción del Clase E no pierde ni un ápice de su excelencia, tanto en confort como en la repuesta a las demandas del conductor. Es cierto que se dispone de 13 CV menos de potencia máxima pero el par se mantiene en sus cifras más extremas, por lo que con la cantidad disponible siempre se obtiene la respuesta requerida. Las modificaciones técnicas efectuadas tampoco afectan al nivel sonoro, siendo éste tan quieto como es habitual en esta gama. Por tanto, y a falta de conocer su precio porque hasta enero no se comercializará esta versión, es plenamente recomendable para todos aquéllos compradores concienciados en la reducción de emisiones, dado que aparte de los óxidos nitrosos, también la emisión de CO2 se reduce, pasando de 194 a 189 gr/km. La tecnología Bluetec se adapta a las mecánicas turbodiésel de Mercedes, con el objetivo de recortar su consumo de combustible y disminuir sus emisiones y no sólo las del famoso CO2, hasta anunciar este E 300 BLUETEC como el diésel más limpio del mercado. Basado en el E 320 CDI, la modificación de su apelativo no implica una disminución de la cilindrada –que se mantiene inalterada- sino que se trata también de dejar más claro el pequeño recorte de potencia que experimenta este motor con el sistema BLUETEC, pues pasa de 224 a 211 CV, mientras que su par máximo se mantiene inalterado en 55,1 mkg. Con estos rendimientos, el Clase E se anuncia para una velocidad máxima de 244 km/h mientras que acelera hasta los 100 km/h desde parado en sólo 7,2 segundos.

Los consumidores estadounidenses llevan disfrutando de este sistema Bluetec desde otoño del año pasado, tiempo en el que han podido apreciar en número destacado –así lo afirman los responsables de Mercedes- sus ventajas. La tecnología BLUETEC, desarrollada por la marca alemana, reduce las emisiones de los motores con funcionamiento a gasóleo, especialmente, en lo que se refiere a los óxidos de nitrógeno. La generación de este gas, que no es tan conocida popularmente como contaminante como el CO2, es otro de los lastres ecológicos que estas mecánicas llevan a la hora de enfrentarse a las nuevas normativa anticontaminantes. Para restringir las emisiones de este gas, los técnicos de Mercedes han actuado hacia dos vertientes: sobre el mismo funcionamiento del motor y trabajando en los propios gases de escape. En el primer apartado se ha modificado la gestión electrónica del motor al tiempo que se reduce la relación de compresión de 17,7 a 16,5:1. Los inyectores piezoeléctricos son de nueva factura y se ha configurado de manera óptima el trabajo del turbocompresor. También se ha aumentado la cantidad de gases de escape recirculados y se utilizan unas bujías de precalentamiento cerámicas, que aseguran un arranque instantáneo incluso con la relación de compresión más baja. Pero las modificaciones en profundidad se realizan tras los colectores de escape. A partir de ahí se incluye un catalizador de oxidación, que reduce las emisiones de monóxido de carbono e hidrocarburos sin quemar. También se dispone de un filtro de partículas, ya habitual en los modelos de esta marca, que reduce éstas en un 98 por ciento. Y con el objetivo de reducir la concentración de óxidos de nitrógeno –más abundantes en los motores diésel que en los de gasolina- aparece un catalizador de NOx (óxidos de nitrógeno) combinado con lo que denominan SRC (Reducción Catalítica Selectiva) que mediante una reacción química en la que no se necesitan aditivos –en Estados Unidos hay un depósito de urea que se debe rellenar periódicamente-, genera por sí mismo el amoníaco necesario para reducir los NOx en más de un 80 por ciento.

Con el apellido BLUETEC, la conducción del Clase E no pierde ni un ápice de su excelencia, tanto en confort como en la repuesta a las demandas del conductor. Es cierto que se dispone de 13 CV menos de potencia máxima pero el par se mantiene en sus cifras más extremas, por lo que con la cantidad disponible siempre se obtiene la respuesta requerida. Las modificaciones técnicas efectuadas tampoco afectan al nivel sonoro, siendo éste tan quieto como es habitual en esta gama. Por tanto, y a falta de conocer su precio porque hasta enero no se comercializará esta versión, es plenamente recomendable para todos aquéllos compradores concienciados en la reducción de emisiones, dado que aparte de los óxidos nitrosos, también la emisión de CO2 se reduce, pasando de 194 a 189 gr/km.

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