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Mercedes Clase E Coupé

El sustituto del difunto Mercedes CLK aparece en el mercado bajo dos atributos bien definidos: fascinación y eficiencia energética. Para conseguirlo, el Mercedes Clase E Coupé se nos muestra con un muy atractivo diseño de carrocería e interior junto con mecánicas de avanzada tecnología, entre las que se integrará pronto una con sistema de parada automática del motor en detención.
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 Mercedes Clase E Coupé
Hasta ahora, el representante de Mercedes en el segmento de los cupés medios –conocido como CLK- estaba construido sobre la plataforma de la berlina C. Con su sustituto, el Clase E Coupé, se pretende potenciar un grado la sofisticación del modelo, por lo que se utiliza la plataforma de la berlina Clase E aunque, eso sí, recortada una docena de centímetros su distancia entre ejes. De su arquitectura general destaca el especialísimo tratamiento aerodinámico, que permite anunciar el coeficiente de penetración aerodinámica más bajo del mundo en vehículos de producción, con un Cx de 0,24. Se han carenado los bajos del Clase E Coupé y se han redondeado las esquinas para conducir el aire de forma suave desde el frontal hasta la zaga. También, algunas de las versiones disponen de una rejilla móvil delante del radiador, que bloquea el paso del aire a su través cuando la refrigeración del motor no lo necesita.
Aparte de su eficacia aerodinámica, el diseño exterior del Clase E Coupé repite la imagen de cuatro faros romboidales de la berlina. Sin embargo, desaparece el pilar central, por lo que la superficie de vidrio se extiende sin interrupciones desde el parabrisas hasta el maletero. Las llantas se extienden en diámetro desde las 16 pulgadas de la versión menos potente a las 18 de la de mayor rendimiento, el E 500 Coupé. La distribución de espacio entre los tres volúmenes que configuran la carrocería del Clase E Coupé permite alojar imponentes propulsores, acoger a cuatro adultos en el habitáculo y ofertar 450 litros de volumen de maletero.

El habitáculo del Mercedes Clase E Coupé se personaliza con un salpicadero diferente al de la berlina, resultando más bonito para nuestro gusto. El tablero de instrumentos repite los cinco instrumentos, entre los que se incluye un reloj innecesariamente grande. El conductor se encuentra plenamente a gusto a su volante, pues la ergonomía de su puesto de conducción está adaptada a las nuevas formas de la carrocería. Incluso en una posición bastante tumbada, los dos ocupantes de las plazas traseras disfrutan de espacio suficiente para sus piernas. Al menos si son de talla media, porque por encima de 1,80 metros, son sus cabezas las que se encontrarán con el límite del techo. Aún así, el confort es una de las virtudes el Clase E Coupé, puesto que sus asientos y suspensiones generan un elevado grado de comodidad, tanto estática como dinámica. Incluso con la selección del modo Sport del sistema Agility Control, instalado como equipo de serie y que modifica los parámetros de la amortiguación, el rodar de este modelo es fluido y suave, sin brusquedades generadas por el estado del asfalto. En fin, lo esperable de la tradición sin igual en este campo de Mercedes. La gama del Clase E Coupé se articula sobre cinco motorizaciones, desde el mismo momento de su comercialización, que tiene lugar ya. Tres de ellas son de funcionamiento a gasolina: un cuatro cilindros de 1,8 litros, turboalimentado y con inyección directa, que rinde 204 CV. Se acompaña de un V6 de 3,5 litros, atmosférico y con inyección directa, que llega a los 292 CV. Como propuesta más potente, se oferta el V8 de 5,5 litros y 388 CV de potencia. Para los amantes del gasóleo, se ofertan dos mecánicas: un cuatro cilindros de 2,2 litros y 204 CV –con la denominación 250 CDI- y un 3 litros V6 de 231 CV, llamado 350 CDI. Uno de los objetivos de toda la gama mecánica es la reducción de consumo y emisiones pues, por ejemplo, los cuatro cilindros anuncian un 17 por ciento menos de gasto al tiempo que generan mejores rendimientos y prestaciones. Hasta ahora, el representante de Mercedes en el segmento de los cupés medios –conocido como CLK- estaba construido sobre la plataforma de la berlina C. Con su sustituto, el Clase E Coupé, se pretende potenciar un grado la sofisticación del modelo, por lo que se utiliza la plataforma de la berlina Clase E aunque, eso sí, recortada una docena de centímetros su distancia entre ejes. De su arquitectura general destaca el especialísimo tratamiento aerodinámico, que permite anunciar el coeficiente de penetración aerodinámica más bajo del mundo en vehículos de producción, con un Cx de 0,24. Se han carenado los bajos del Clase E Coupé y se han redondeado las esquinas para conducir el aire de forma suave desde el frontal hasta la zaga. También, algunas de las versiones disponen de una rejilla móvil delante del radiador, que bloquea el paso del aire a su través cuando la refrigeración del motor no lo necesita. Aparte de su eficacia aerodinámica, el diseño exterior del Clase E Coupé repite la imagen de cuatro faros romboidales de la berlina. Sin embargo, desaparece el pilar central, por lo que la superficie de vidrio se extiende sin interrupciones desde el parabrisas hasta el maletero. Las llantas se extienden en diámetro desde las 16 pulgadas de la versión menos potente a las 18 de la de mayor rendimiento, el E 500 Coupé. La distribución de espacio entre los tres volúmenes que configuran la carrocería del Clase E Coupé permite alojar imponentes propulsores, acoger a cuatro adultos en el habitáculo y ofertar 450 litros de volumen de maletero.

El habitáculo del Mercedes Clase E Coupé se personaliza con un salpicadero diferente al de la berlina, resultando más bonito para nuestro gusto. El tablero de instrumentos repite los cinco instrumentos, entre los que se incluye un reloj innecesariamente grande. El conductor se encuentra plenamente a gusto a su volante, pues la ergonomía de su puesto de conducción está adaptada a las nuevas formas de la carrocería. Incluso en una posición bastante tumbada, los dos ocupantes de las plazas traseras disfrutan de espacio suficiente para sus piernas. Al menos si son de talla media, porque por encima de 1,80 metros, son sus cabezas las que se encontrarán con el límite del techo. Aún así, el confort es una de las virtudes el Clase E Coupé, puesto que sus asientos y suspensiones generan un elevado grado de comodidad, tanto estática como dinámica. Incluso con la selección del modo Sport del sistema Agility Control, instalado como equipo de serie y que modifica los parámetros de la amortiguación, el rodar de este modelo es fluido y suave, sin brusquedades generadas por el estado del asfalto. En fin, lo esperable de la tradición sin igual en este campo de Mercedes. La gama del Clase E Coupé se articula sobre cinco motorizaciones, desde el mismo momento de su comercialización, que tiene lugar ya. Tres de ellas son de funcionamiento a gasolina: un cuatro cilindros de 1,8 litros, turboalimentado y con inyección directa, que rinde 204 CV. Se acompaña de un V6 de 3,5 litros, atmosférico y con inyección directa, que llega a los 292 CV. Como propuesta más potente, se oferta el V8 de 5,5 litros y 388 CV de potencia. Para los amantes del gasóleo, se ofertan dos mecánicas: un cuatro cilindros de 2,2 litros y 204 CV –con la denominación 250 CDI- y un 3 litros V6 de 231 CV, llamado 350 CDI. Uno de los objetivos de toda la gama mecánica es la reducción de consumo y emisiones pues, por ejemplo, los cuatro cilindros anuncian un 17 por ciento menos de gasto al tiempo que generan mejores rendimientos y prestaciones. Hasta ahora, el representante de Mercedes en el segmento de los cupés medios –conocido como CLK- estaba construido sobre la plataforma de la berlina C. Con su sustituto, el Clase E Coupé, se pretende potenciar un grado la sofisticación del modelo, por lo que se utiliza la plataforma de la berlina Clase E aunque, eso sí, recortada una docena de centímetros su distancia entre ejes. De su arquitectura general destaca el especialísimo tratamiento aerodinámico, que permite anunciar el coeficiente de penetración aerodinámica más bajo del mundo en vehículos de producción, con un Cx de 0,24. Se han carenado los bajos del Clase E Coupé y se han redondeado las esquinas para conducir el aire de forma suave desde el frontal hasta la zaga. También, algunas de las versiones disponen de una rejilla móvil delante del radiador, que bloquea el paso del aire a su través cuando la refrigeración del motor no lo necesita. Aparte de su eficacia aerodinámica, el diseño exterior del Clase E Coupé repite la imagen de cuatro faros romboidales de la berlina. Sin embargo, desaparece el pilar central, por lo que la superficie de vidrio se extiende sin interrupciones desde el parabrisas hasta el maletero. Las llantas se extienden en diámetro desde las 16 pulgadas de la versión menos potente a las 18 de la de mayor rendimiento, el E 500 Coupé. La distribución de espacio entre los tres volúmenes que configuran la carrocería del Clase E Coupé permite alojar imponentes propulsores, acoger a cuatro adultos en el habitáculo y ofertar 450 litros de volumen de maletero.

El habitáculo del Mercedes Clase E Coupé se personaliza con un salpicadero diferente al de la berlina, resultando más bonito para nuestro gusto. El tablero de instrumentos repite los cinco instrumentos, entre los que se incluye un reloj innecesariamente grande. El conductor se encuentra plenamente a gusto a su volante, pues la ergonomía de su puesto de conducción está adaptada a las nuevas formas de la carrocería. Incluso en una posición bastante tumbada, los dos ocupantes de las plazas traseras disfrutan de espacio suficiente para sus piernas. Al menos si son de talla media, porque por encima de 1,80 metros, son sus cabezas las que se encontrarán con el límite del techo. Aún así, el confort es una de las virtudes el Clase E Coupé, puesto que sus asientos y suspensiones generan un elevado grado de comodidad, tanto estática como dinámica. Incluso con la selección del modo Sport del sistema Agility Control, instalado como equipo de serie y que modifica los parámetros de la amortiguación, el rodar de este modelo es fluido y suave, sin brusquedades generadas por el estado del asfalto. En fin, lo esperable de la tradición sin igual en este campo de Mercedes. La gama del Clase E Coupé se articula sobre cinco motorizaciones, desde el mismo momento de su comercialización, que tiene lugar ya. Tres de ellas son de funcionamiento a gasolina: un cuatro cilindros de 1,8 litros, turboalimentado y con inyección directa, que rinde 204 CV. Se acompaña de un V6 de 3,5 litros, atmosférico y con inyección directa, que llega a los 292 CV. Como propuesta más potente, se oferta el V8 de 5,5 litros y 388 CV de potencia. Para los amantes del gasóleo, se ofertan dos mecánicas: un cuatro cilindros de 2,2 litros y 204 CV –con la denominación 250 CDI- y un 3 litros V6 de 231 CV, llamado 350 CDI. Uno de los objetivos de toda la gama mecánica es la reducción de consumo y emisiones pues, por ejemplo, los cuatro cilindros anuncian un 17 por ciento menos de gasto al tiempo que generan mejores rendimientos y prestaciones. Hasta ahora, el representante de Mercedes en el segmento de los cupés medios –conocido como CLK- estaba construido sobre la plataforma de la berlina C. Con su sustituto, el Clase E Coupé, se pretende potenciar un grado la sofisticación del modelo, por lo que se utiliza la plataforma de la berlina Clase E aunque, eso sí, recortada una docena de centímetros su distancia entre ejes. De su arquitectura general destaca el especialísimo tratamiento aerodinámico, que permite anunciar el coeficiente de penetración aerodinámica más bajo del mundo en vehículos de producción, con un Cx de 0,24. Se han carenado los bajos del Clase E Coupé y se han redondeado las esquinas para conducir el aire de forma suave desde el frontal hasta la zaga. También, algunas de las versiones disponen de una rejilla móvil delante del radiador, que bloquea el paso del aire a su través cuando la refrigeración del motor no lo necesita. Aparte de su eficacia aerodinámica, el diseño exterior del Clase E Coupé repite la imagen de cuatro faros romboidales de la berlina. Sin embargo, desaparece el pilar central, por lo que la superficie de vidrio se extiende sin interrupciones desde el parabrisas hasta el maletero. Las llantas se extienden en diámetro desde las 16 pulgadas de la versión menos potente a las 18 de la de mayor rendimiento, el E 500 Coupé. La distribución de espacio entre los tres volúmenes que configuran la carrocería del Clase E Coupé permite alojar imponentes propulsores, acoger a cuatro adultos en el habitáculo y ofertar 450 litros de volumen de maletero.

El habitáculo del Mercedes Clase E Coupé se personaliza con un salpicadero diferente al de la berlina, resultando más bonito para nuestro gusto. El tablero de instrumentos repite los cinco instrumentos, entre los que se incluye un reloj innecesariamente grande. El conductor se encuentra plenamente a gusto a su volante, pues la ergonomía de su puesto de conducción está adaptada a las nuevas formas de la carrocería. Incluso en una posición bastante tumbada, los dos ocupantes de las plazas traseras disfrutan de espacio suficiente para sus piernas. Al menos si son de talla media, porque por encima de 1,80 metros, son sus cabezas las que se encontrarán con el límite del techo. Aún así, el confort es una de las virtudes el Clase E Coupé, puesto que sus asientos y suspensiones generan un elevado grado de comodidad, tanto estática como dinámica. Incluso con la selección del modo Sport del sistema Agility Control, instalado como equipo de serie y que modifica los parámetros de la amortiguación, el rodar de este modelo es fluido y suave, sin brusquedades generadas por el estado del asfalto. En fin, lo esperable de la tradición sin igual en este campo de Mercedes. La gama del Clase E Coupé se articula sobre cinco motorizaciones, desde el mismo momento de su comercialización, que tiene lugar ya. Tres de ellas son de funcionamiento a gasolina: un cuatro cilindros de 1,8 litros, turboalimentado y con inyección directa, que rinde 204 CV. Se acompaña de un V6 de 3,5 litros, atmosférico y con inyección directa, que llega a los 292 CV. Como propuesta más potente, se oferta el V8 de 5,5 litros y 388 CV de potencia. Para los amantes del gasóleo, se ofertan dos mecánicas: un cuatro cilindros de 2,2 litros y 204 CV –con la denominación 250 CDI- y un 3 litros V6 de 231 CV, llamado 350 CDI. Uno de los objetivos de toda la gama mecánica es la reducción de consumo y emisiones pues, por ejemplo, los cuatro cilindros anuncian un 17 por ciento menos de gasto al tiempo que generan mejores rendimientos y prestaciones.
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